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sábado, 18 de marzo de 2017

Continúa la resistencia Sioux contra Trump y sus oleoductos.


Pese a que la empresa constructora afirma que el oleoducto Dakota Access se encuentra casi terminado y listo para operar, los opositores a esta polémica obra apelan ante la Corte Federal de EE.UU. su funcionamiento. Al tiempo que las protestas en Washington se hace cada vez más fuertes frente a la Casa Blanca.

Por José Carlos Díaz Zanelli

Servindi, 17 de marzo, 2017.- Una de las primeras decisiones adoptadas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, fue dar luz verde a la construcción del polémico oleoducto de Dakota Access. Sin embargo, las movilizaciones y la resistencia legal contra esta obra continúan tanto a nivel judicial como en las calles.

En el ámbito legal, los representantes de las tribus que habitan en las reservas Standing Rock y Cheyenne River Sioux han apelado la decisión adoptada por la Corte Federal de los EE.UU. de dar viabilidad al proyecto. El pedido puntual es que se evite el flujo de combustible a través del oleoducto.

Mientras la resolución de esta apelación aún se mantiene en espera, la empresa constructora y operaria del oleoducto, Energy Transfer Partners, ha señalado que la construcción de la obra se encuentra casi concluida. Es más, afirmaron mediante un comunicado que en los próximos días se podría iniciar el transporte de crudo a través del oleoducto. 

Como se recuerda, una de las principales preocupaciones es el hecho de que el oleoducto pase por debajo del río Misisipi. Esto pondría en riesgo la principal fuente de agua de las poblaciones originarias de Norteamérica asentadas en las reservas Standing Rock y Cheyenne River Sioux.
Protestas en Washington

Ante esta situación, las movilizaciones en Washington no han cesado contra la política extractiva encabezada por Donald Trump. Esta semana se reactivó frente a la Casa Blanca la denominada “Marcha de las Naciones Indígenas” que rechaza la ejecución del proyecto Dakota Access. 

Las movilizaciones son desarrolladas tanto por activistas como por ciudadanos de los pueblos originarios de Norteamérica. La carta de protesta incluye el rechazo no solo al oleoducto de Dakota Access –siendo este el más polémico–, sino también al Keystone XL.




De momento, y aunque la construcción y ejecución de los oleoductos es inminente, la resistencia a ellos continuará en Washington. Y es que tanto los colectivos de nativos norteamericanos como activistas han montado un campamento frente a la Casa Blanca desde donde esperar seguir resistiendo a la poco dialogante política extractiva de Donald Trump.

Fuente: Servindi

jueves, 8 de diciembre de 2016

EU: triunfo de la resistencia indígena en Standing Rock.


Nueva York. En un triunfo espectacular de la mayor movilización de resistencia indígena en la historia reciente de Estados Unidos, el gobierno federal anunció que no otorgará permisos para continuar con la construcción de un oleoducto en Dakota del Norte que atravesaba tierras sagradas por debajo del río Misuri y buscará rutas alternativas para el proyecto.

El Cuerpo de Ingenieros del Ejército emitió su decisión la tarde de este domingo argumentando que después de extensas consultas determinó que la mejor forma para proceder es “explorar rutas alternativas para el cruce del oleoducto” y elaborar -como se había solicitado durante meses por los indígenas- un estudio de impacto ambiental muchos más amplio.

Dave Archambault II, presidente de la tribu Standing Rock Sioux, expresó su gratitud “por la valentía por parte del presidente Obama, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, el Departamento de Justicia y el Departamento del Interior para tomar pasos y corregir el curso de la historia y hacer lo que era correcto”.
Después de que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército ordenó evacuar este lunes las tierras federales ocupadas por miles de indígenas y sus aliados y de que el gobierno estatal de Dakota del Norte había ordenado que los ocupantes abandonaran la zona ante condiciones invernales severas, se había disparado la tensión e incertidumbre sobre que ocurriría ya que los manifestantes rehusaron acatar tales ordenes.

Ante preocupaciones de represión -fuerzas de seguridad estatales y privadas habían empleado balas de goma, gas pimienta y lacrimógeno y hasta agua en temperaturas bajo cero contra manifestantes en diversos enfrentamientos durante las últimas semanas en que más de 560 fueron arrestados- este domingo llegaron más de dos mil veteranos militares de todo el país para sumarse a la resistencia y servir de “escudos humanos” en campamentos helados de los Sioux en Dakota del Norte.
Miles de indígenas Sioux y de otros pueblos indigenas, jóvenes, ambientalistas, activistas afroestadunidenses y latinos, artistas y más han mantenido una ocupación -ya era más como un pueblo- en tierras federales desde el verano para frenar el Oleoducto Dakota Access. Han recibido el apoyo de más de 300 tribus y naciones indígenas indigenas en este país y agrupaciones nacionales ambientalistas, culturales, de movimientos de derechos civiles como Black Lives Matter y activistas estudiantiles por todo el país (http://standwithstandingrock.net).

El proyecto de un valor de 3.8 mil millones de dólares está construido más de 90 por ciento completo y su último tramo de un total de mil 172 millas para transportar 470 mil barriles diarios de crudo desde tierras petroleras en Dakota del Norte a refinerías en Illinois pasa por tierras federales que fueron otorgadas a los Sioux bajo un tratado de 1851 incumplido hasta y atravesaría por debajo del río Misuri.

Líderes de la Reserva Sioux Standing Rock, la cual colinda con esas tierras y el paso del oleoducto, expresaron su oposición oficial desde hace un año, argumentando que el oleoducto pasa por tierras sagradas y a la vez amenaza la agua potable no sólo de ellos, sino de unas 17 millones de personas por toda la región si hay una ruptura cerca del río. Por ello, muchos participantes se designaron como “protectores de agua” y subrayaron la defensa indígenas de los derechos ambientales para y de todos.
Dirigentes indígenas insistieron que esto es parte de una lucha histórica. “Nos estamos cansando de ser empujados por 500 años. Ellos toman, toman, toman, y ya basta”, comentó Lee Plenty Wolf al New York Times en una entrevista en unos de los campamentos, entre dos jóvenes, una de California y otra de Francia que llegaron en apoyo.

Este fin de semana empezaron a llegar cientos de unos 2100 veteranos militares que se han comprometido en llegar desde todas partes del país -muchos de ellos con experiencia en las guerras de Irak, Afganistan, y otros de Vietnam- para defender de manera no violenta a la resistencia indígena. Encabezados por Wesley Clark, Jr., hijo del reconocido general retirado y ex candidato presidencial Wesley Clark, lanzó la iniciativa “Veteranos por Standing Rock” que afirma que los ex militares “se congregarán como una milicia pacífica y desarmada en la Reserva Sioux Standing Rock”.

David Hulse, un veterano de la Marina de la guerra en Irak, comentó a ABC News que decidió sumarse a las protestas desde Chicago “no como una misión de guerra, sino una misión de paz…. ver tantos veteranos presentarse aquí, eso es hermandad”. Uno de los veteranos tiene 90 años de edad, otra es la representante federal demócrata de Hawaii,Tulsi Gabbard. Kenny Nagy, veterano de la guerra de Vietnam, declaró al Los Angeles Times que “por fin vamos estar ayudando al pueblo de Estados Unidos en lugar de empresas”.
Elizabeth Torrence, veterana del ejército quien estuvo en Irak, comentó rumbo al campamento que los soldados juran “defender al pueblo estadonidense contra enemigos en el extranjero o en casa, y la manera en que están tratando al pueblo estadounidense, a gente desarmada, es inaceptable”.
Artistas han visitado y/o expresado solidaridad, desde los actores Jane Fonda y Mark Ruffalo a músicos como Neil Young, y rockeros punk en varias ciudades que ofrecieron conciertos para apoyar a los indígenas, como Neil Young; unos músicos indígenas crearon videos.

Poco después de la decisión del gobierno federal esta tarde, Archambault declaro a nombre de la tribu Sioux de Standing Rock su agradecimiento a todos los que participaron en esta resistencia, incluyendo “la juventud tribal que iniciaron este movimiento… los millones alrededor del mundo que expresaron apoyo por nuestra causa… lo miles que llegaron a los campamentos para apoyarnos”. Indicó que ahora espera que todos regresen a casa, y que el gobernador del estado, Jack Dalrymple como el gobierno entrante de Donald Trump respeten esta decisión.

La empresa constructora del oleoducto, Energy Transfer Partners, había declarado anteriormente que se oponía a cualquier desviación de la ruta actual, y que si no completa el proyecto para el 1 de enero, perderá contratos multimillonarios.
Por lo tanto, algunos advierten que esto no será el final. Se espera que la empresa acudirá a los tribunales para revertir esta decisión, mientras que el presidente electo Donald Trump ya expresó su apoyo para el proyecto la semana pasada. No solo es el tipo de proyectos que propone para el país, sino que tiene un interés personal en el asunto: es inversionista en la constructora, cuyo ejecutivo en jefe donó unos 170 mil dólares a su campaña electoral.


martes, 29 de noviembre de 2016

Standing Rock: La mayor movilización indígena en un siglo.


Por Silvia Arana

ALAI, 29 denoviembre, 2016.- Standing Rock, en el estado de Dakota del Norte, forma parte de la Reservación Sioux, como se llama comúnmente a los pueblos originarios dakota, lakota y otras tribus de las praderas.

El río Missouri, fuente de agua potable de unos 17 millones de personas, atraviesa el territorio, que está bajo jurisdicción de las autoridades indígenas de la Reservación Sioux de Standing Rock según los tratados firmados con el gobierno de EE.UU.

Protectores del agua

En violación de los tratados y en contra de la voluntad de los sioux, la corporación petrolera Energy Transfer Partners está construyendo un oleoducto que destruiría el sitio sagrado y cementerio indígena de Standing Rock y cuyo tramo subterráneo pasaría por debajo del lecho del río Missouri.


El proyecto es una inversión de 3.800 millones de dólares, financiado por Goldman Sachs, Bank of America, HSBC, UBS, Wells Fargo y otros grandes bancos. Tiene una extensión de 1880 km, va desde los yacimientos de petróleo de Bakken en Dakota del Norte, pasando por Dakota del Sur, Iowa hasta llegar a Illinois.


Desde la primavera de 2016, se han congregado en Standing Rock miles de personas, muchas de ellas de diversas naciones indígenas, para protestar por la construcción del oleoducto que destruiría sitios sagrados y contaminaría el agua. Se autodenominan “protectores del agua”.


Se estima que se producen unos 300 derrames de petróleo por año en los oleoductos del país (1), y por tanto los defensores del agua no creen en las promesas de la empresa, del Cuerpo de Ingenieros del Ejército y de las autoridades de que "este oleoducto es seguro".
La mayor movilización indígena en más de cien años


“Standing Rock es la mayor congregación indígena que ha ocurrido en el transcurso de mi vida; día a día se fueron agregando nuevas banderas de las diferentes tribus... A partir de la sexta semana, dejó de ser un campamento para transformarse en una comunidad… Tomamos una postura contra el oleoducto, no sabíamos que tendríamos este inmenso apoyo... Esta tierra es un sitio sagrado del pueblo lakota; además el oleoducto contaminará el agua del río Missouri... El Cuerpo de Ingenieros del Ejército no hizo una consulta apropiada con las tribus. El oleoducto Dakota Access Pipeline tiene trechos subterráneos en el lecho del río Missouri. Los oleoductos tienen un historial de derrames, han contaminado el suelo, el aire, y las napas subterráneas... Si se construye destruirá no solo el río en esta área, sino río abajo también. Las tribus asumen su responsabilidad como protectores. Hay que cuidar de la tierra, el agua, el aire… Un día en nuestra caminata diaria hacia el sitio sagrado, las abuelas y madres les dijeron a los excavadores que no iban a permitir que destruyeran un sitio sagrado. En respuesta, los custodios de seguridad privada lanzaron los perros contra la gente. Varios protectores del agua fueron al hospital por las heridas… Después de los perros, traerán las armas…".


Esto decía en octubre pasado Dennis Banks (79 años), histórico líder indígena y co-fundador de American Indian Movement (Movimiento Indígena de América del Norte). (2)


Tal como lo predijo Dennis Banks la represión contra la comunidad de protectores del agua fue creciendo en las semanas siguientes hasta alcanzar su pico el domingo 20 de noviembre. En temperaturas gélidas de cinco grados bajo cero la policía reprimió a los manifestantes lanzando chorros de agua y provocando cientos de casos de hipotermia. También usaron gases lacrimógenos, gas pimienta y balas de goma que lesionaron a unos trescientos manifestantes. El caso más grave fue el de Sophia Wilansky (21 años) que fue herida por una granada que le impactó en el brazo y le destrozó el hueso y los tejidos. En estos momentos se prepara para la tercera cirugía, y deberá sobrellevar otras adicionales en el esfuerzo por salvarle el brazo que fue prácticamente separado del cuerpo por la granada. Esta joven de Nueva York, que como numerosas otras personas acudieron a Standing Rock para solidarizarse con los pueblos originarios fue víctima de abuso de fuerza cuando ejercía el derecho a la protesta, garantizado por la primera enmienda a la Constitución. Un derecho que está siendo sistemáticamente violado por la policía de Morton (Dakota del Norte) y la Guardia Nacional.





Foto: AguaEsVida-Indigenous Rising Media


Linda Black Elk, integrante del cuerpo médico de Standing Rock, que presenció la represión del domingo pasado, afirmó: "La policía ha incrementado el nivel de violencia contra los protectores del agua. Yo he visto las diferentes armas usadas en contra nuestro: gas lacrimógeno, balas de goma, granadas. Parece que están poniendo a prueba sus armas contra nosotros en una creciente militarización de la represión". Agregó: "Sentimos una gran decepción con el presidente Obama. Estuvo aquí, hizo promesas y no cumplió ninguna de ellas."

Esta conducta gubernamental contra los derechos de los pueblos originarios no es sorprendente, sino coherente con la conducta histórica del gobierno de EE.UU., que ha cometido y/o permitido abusos en tierras indígenas desde el inicio de la colonización. Ejemplos de los abusos contra los pueblos lakota y dakota son la apropiación de terrenos en Black Hills (Montañas Negras) de Dakota del Sur después del descubrimiento de oro en la década de 1870, y la construcción de embalses en el río Missouri que causó inundaciones en poblados, en zonas forestales y en granjas en Dakota del Norte y del Sur durante la década de 1950.
Mni Wiconi: El agua es vida


El jueves 24 de noviembre medios alternativos como Unicorn Riot e Indigenous Rising Media transmitieron en vivo desde Standing Rock. Es el día en que en EE.UU. se celebra Thanksgiving (Acción de gracias). Según la historia oficial los indígenas salvaron a los peregrinos de la muerte ofrendándoles comida (versión tildada de falsa por historiadores como Roxanne Dunbar-Ortiz, quien dice que los indígenas jamás recibieron con los brazos abiertos a sus opresores).


Como un recordatorio irónico de la fecha, los protectores del agua pusieron mesas con comida. A pocos metros de ellos, varias decenas de policías cortaban la ruta, de uno y otro lado, a modo de cerco. Hay carteles con la frase: “No alimenten a los peregrinos” (Don’t Feed the Pilgrims). La consigna del día es: “No peregrinos, no oleoductos, no prisiones, no problemas”.


Cae una nieve ligera en la pradera desértica, la gente con sus abrigos gruesos, la cabeza cubierta con gorros o capuchas se mantiene en movimiento, algunos empiezan a entonar los poderosos cantos tradicionales lakota, y el grito “Mni Wiconi” (¡El agua es vida!)


Finalizó otra jornada en la larga batalla por Standing Rock, la mayor congregación de pueblos indígenas en más de un siglo, desde la Batalla de Little Bighorn -o Greasy Grass - que tuvo lugar en 1876. Fue una gran victoria de la alianza de tribus de las praderas -lakotas, cheyenes y arapahos- que derrotó al Séptimo Regimiento al mando del general Custer. Se dice que una visión del jefe lakota Sitting Bull fue la inspiración de los guerreros; un sueño en el que los soldados del ejército de EE.UU. caían del cielo. Fue la última victoria de los indígenas de las praderas. Hoy la comunidad de Standing Rock protagoniza una movilización histórica que por su capacidad de convocatoria, diversidad, continuidad y espíritu de lucha está plasmando una nueva y gran victoria.


Nota: Hace algunas horas, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. envió una orden de desalojo -a cumplirse el 5 de diciembre- a las autoridades de la Reservación Sioux. El jefe sioux Dave Archambault, al igual que otros representantes de la comunidad, respondieron que no se moverán.


Notas:



(2) Entrevista realizada por Abby Martin, Empire Files, TeleSur. Traducida del inglés por Silvia Arana: http://youtu.be/KqanmctAoLs
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Fuente: Servindi