viernes, 20 de febrero de 2015

Los hucheros (agricultura sin lógica)


"Con esa deformación en la mirada, todo lo que ven lo interpretan como mercancías que se puedan vender, lo que les lleva a practicar una agricultura sin lógica alguna. A diferencia de cualquier cultura civilizada, los hucheros no orientan la agricultura hacia la satisfacción de una sana y suficiente alimentación para su población, sino que la dirigen -desde despachos- a los mercados donde más rendimiento económico les pueda ofrecer."

Recogí la información de una revista especializada en antropología, donde uno de sus artículos hace conjeturas del porqué, la población de una remota y poco conocida etnia, padece tres desórdenes patológicos que acaban afectando muy sensiblemente a su modo de vida.

La práctica del canibalismo

El primero de estos trastornos parece ser una mutación genética ligada al cromosoma Y, que hace que se mantenga una estructura social patriarcal muy rígida, tanto, que por lo que cuenta el artículo, se podría decir sin exagerar, que dicha sociedad parece un pelotón del ejército donde sólo los machos valientes y sexualmente heteronormativos disfrutan de todos los privilegios. Privilegios que están presentes en todos sus escenarios de vida, en sus hogares, en el campo, en las escuelas… llegando a darse situaciones de maltrato y explotación a las mujeres de su etnia de forma muy habitual.

Los varones adultos son los propietarios de las tierras y son ellos los que al atardecer se encuentran en las plazas de sus aldeas para comercializar las cosechas producidas. En cambio, las tareas que han asignado a las mujeres, como el cuidado del hogar, de la familia o de los pequeños huertos, son actividades que en su sociedad quedan invisiblizadas y marginadas. Como explica el artículo, el predominio de esa masculinidad mal entendida, es responsable de la conformación de una sociedad tan obsesionada por producir cuanto más mejor, que desprecia todo lo que garantice la reproducción de sus propias vidas. Por ello no extraña que sus territorios estén tomados por muy pocos y enormes monocultivos, donde en ocasiones se encuentran a niñas y niños trabajando explotados al servicio de los hombres dominantes.

Parece ser, y esta es su segunda patología, que la mayoría de miembros de su comunidad -y la totalidad de sus mandatarios- nacen con una deformación en el nervio óptico que les altera el campo visual y les hace ver que todo gira a su alrededor, que ellos están en el centro de todo. No afirman que el Sol, los planetas y las estrellas giran alrededor de la Tierra, como se afirmaba antiguamente, si no que están convencidos que el universo, el Sol, los planetas y las estrellas giran alrededor de ellos mismos. No es que crean que son los elegidos de la creación, como tantas religiones han instruido a sus creyentes, es que se entienden a ellos mismos como dioses poseedores de poderes mágicos; se sienten sobrenaturales, sí, literalmente, por encima de la Naturaleza, a la que maltratan sin ninguna consideración.

Es tan grande su desprecio por los que no son como ellos y tan grande su obsesión productivista que cuando ven a los otros seres solo vislumbran cómo sacarles provecho. Por ejemplo, cuando ven una vaca, solo ven sus ubres. Y cuando ven un cerdo, ¡ay! cuando ven un cerdo, solo ven su aprovechamiento total de tal manera que lo confunden con una hucha a la que idolatran como su divinidad. De ahí deriva su nombre, los hucheros, pues el dios al que adoran es el cerdito-hucha y lo sirven engordándolo con monedas hasta el acto ritual de su sacrificio. Cuenta el texto que en cuanto nacen sus hijos les regalan un cerdito-hucha que colocan en su mesita de noche para que les proteja y guíe por el buen camino de la sagrada acumulación.

Como cualquier sociedad humana, practican cantos y plegarias a su dios. Arrodillados frente a él, rezan por el milagro del engorde perpetuo. Según una hipótesis del artículo, tal vez, esta misma deformación óptica es la que les hace creer que viven en un mundo plano e infinito, y sin conciencia de planeta esférico y finito, viven en esa enajenación que les llevará a su segura desaparición.

A la creencia del engorde ilimitado del cerdo divino, sus gobernantes -cultos en eufemismos- le llaman con mucho estilo ‘generar riqueza’ o ‘la lógica del crecimiento'; en sus banderas exhiben un ‘plus ultra’ como lema y en las escuelas de negocios enseñan que hay que ‘comerse el mundo’. Sí, sí, como estamos viendo los hucherosson una de las pocas etnias que aún practica el canibalismo: comerse el mundo, comerse a si mismos.

Otras prácticas no civilizadas

Como decíamos antes, con esa deformación en la mirada, todo lo que ven lo interpretan como mercancías que se puedan vender, lo que les lleva a practicar una agricultura sin lógica alguna. A diferencia de cualquier cultura civilizada, los hucheros no orientan la agricultura hacia la satisfacción de una sana y suficiente alimentación para su población, sino que la dirigen -desde despachos- a los mercados donde más rendimiento económico les pueda ofrecer. Así se observa que en muchos de sus territorios se padece hambre crónica a pesar de tener buenas cosechas que viajan hacia otros lugares donde en cambio predomina el sobrepeso y gran parte de lo recibido lo acaban despilfarrando. En lugar de gestionar con medida los recursos marinos, pescan mucho y tanto que sus mares están agotados. De hecho, los conflictos que entre ellos se dan tienen su origen en quién puede controlar la producción, por eso tanto en el pasado como en la actualidad, entre los hucheros se desatan guerras para apropiarse de la tierra fértil.

Por último, patológicamente hablando, nos queda explicar lo que los oftalmólogos han clasificado como una “degeneración progresiva de las células de la retina que viene a provocarles un pseudodaltonismo adquirido”. Así que van creciendo las niñas y niños hucheros, van confundiendo los colores de tal manera que solo lo blanco les parece que tenga valor. Desprecian, con esos ojos enfermizos, al resto de seres humanos que no sean de su ‘civilización’, que no convivan en su ‘cultura huchera‘. Hay grupos de paleontología que analizando su ADN, afirman que esta etnia es descendiente directo de Colón y otros conquistadores, y no nos debe extrañar pues así se comportan. ― Los ‘otros’ ― dicen los hucheros ― son salvajes e inferiores y están para servirnos. Los ‘otros’ son las mujeres marroquis que bajo plásticos y fumigaciones cosechan los tomates que ellos comerán todo el año; los otros son quienes cual golondrinas descansan sobre las vallas que ellos se han instalado rodeando su perímetro, impidiendo, con balas de goma o golpes de porra, sus migraciones; los otros son los pescadores de Somalia y Kenia que ahora pasan hambre porque allí los hucherostienen los barcos pesqueros más potentes del mundo procesando lo que será, junto a todas las recetas de cerdo engordado, uno de sus alimentos estrella: la lata de atún.

Una mala alimentación

Su pseudodaltonismo, como dicen los especialistas, les lleva también a un desprecio interior. Se aborrece todo lo que no sean sus propios modos de vida. Son consumistas, urbanitas, lo urbano ‘mola'; mientras que lo rural, lo campesino, lo popular es para ellos detestable. Su manera de hablar les delata. En las películas de buenos y malos que pasan constantemente por sus cadenas de televisión, los malos son los villanos, es decir, quienes viven en las villas, fuera de las ciudades. Al campesinado, su diccionario, lo define como persona burda, sin conocimientos. E incluso desde pequeños, en las escuelas de primaria al alumnado les obligan a respetar y memorizar las normas de urbanidad, diciendo sin decir, que la ruralidad es abominable.

Sin valorar a quienes producen alimentos, no pagan los alimentos como corresponde. Censurando las dietas tradicionales han ido modificando su metabolismo digestivo y hoy los hucheros, como fenómeno nunca visto de la evolución, se han convertido en los primeros especímenes capaces de vivir a base de comer el plástico y petroleo que les venden en establecimientos uniformes a los que llaman grandes superficies. Los filósofos opinan de ellos que tienen un carácter frío, artificial, metálico, porque, claro―son lo que comen.

Han ido tan lejos que casi han acabado con la cultura campesina. Quizás, porque si ésta busca el equilibrio y la estabilidad, es un atentado contra su ensoñación del crecimiento perpetuo. Quizás, porque es el miedo a su capacidad de encontrar autonomía lo que que les lleva a arrinconar esa forma de vivir.

Pero no caen en la cuenta que así, generando pobreza y hambre en el mundo han hecho que su propia población viva en una burbuja falsa, vulnerable, peligrosa. Su hipertrofia androcéntrica, antropocéntrica y etnocéntrica, no sólo es responsable de una crisis global en su Planeta si no que es la gran limitación que les impide abordar los retos a los que se enfrentan.

Pues sí, al final todo es un problema de cosmovisión.

Una visión, un cultura de la acumulación que daña a la propia vida y que impide mirar con ojos sanos de quien cuida y cultiva la vida.

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Texto inspirado en la publicación “Por una recampesinización ecofeminista: superando los tres sesgos de la mirada occidental” de MARTA SOLER MONTIEL Y DAVID PÉREZ NEIRA


jueves, 19 de febrero de 2015

Los idiomas cuentan. La educación inclusiva por medio del idioma y con él.


Unesco, 19 de febrero, 2015.- En 2015 se cumple el 15º aniversario del Día Internacional de la Lengua Materna; es también un año decisivo para la comunidad internacional, por ser el plazo fijado para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y el momento en que los países definirán una nueva agenda de desarrollo sostenible.

La agenda despuésde 2015 debe centrarse en la prioridad de promover la educación para todos: ampliar el acceso, garantizar la igualdad y la inclusión y fomentar la educación para la ciudadanía mundial y el desarrollo sostenible. Impartir la educación en la lengua materna es esencial para alcanzar estos objetivos–facilitar el aprendizaje y reforzar las competencias en materia de lectoescritura y aritmética. Para progresar en estos ámbitos es necesario dar más importancia a la formación docente, la revisión de los programas de enseñanza y la creación de entornos propicios para el aprendizaje.

La UNESCO impulsa estos objetivos en todo el mundo. En América Latina, con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, la UNESCO fomenta la educación inclusiva por medio de métodos interculturales bilingües, para dar cabida tanto a las culturas nativas como a las que no lo son.

Por las mismas razones, la Oficina Regional de Educación para Asia y el Pacífico;sita en Bangkok (Tailandia) obra por que se comprenda mejor el concepto de educación plurilingüe basada en la lengua materna en la región y fuerade ella.La educación en la lengua materna no solo favorece la educación de calidad sino que además es esencial para consolidar el plurilingüismo y el respeto de la diversidad lingüística y cultural en sociedades que se transforman rápidamente.

Desde 2000 ha habido enormes progresos hacia la consecución de los objetivos de la Educación para Todos. Hoy debemos mirar hacia adelante, para llevar atérmino las tareas inconclusas y hacer frente a nuevos desafíos. El Día Internacional de la Lengua Materna es un momento propicio para que todos nosotros pongamos de relieve la importancia la lengua materna para que prosperen todas las iniciativas en materia de educación, mejore la calidad de la enseñanza y se llegue a quienes han quedado al margen.

Cada uno, niña o varón, mujer u hombre,debe contar con las herramientas necesarias para participar plenamente en la vida de la sociedadde la que forma parte:este es un derecho humano fundamental y un vector de sostenibilidad en toda iniciativa de desarrollo.
La enseñanza de idiomas cuentan

Para la UNESCO, la “enseñanza de idiomas apropiada” es esencial para que los alumnos logren aprovechar la educación de calidad, aprender a lo largo de toda la vida y tener acceso a la información. Estos objetivos se pueden alcanzar si se dispone de una estrategia pedagógica que promueva el uso de al menos tres lenguas, una de las cuales debe ser la lengua materna o primera lengua (véanse los criterios establecidos por la UNESCO en su documento de políticas La educación en un mundo plurilingüe).

La enseñanza de idiomas puede considerarse también un medio de velar por que, más tarde, los alumnos actúen como ciudadanos del mundo en pro del cambio, tanto en el ámbito local como el internacional.

Las ponencias y los debates previstos con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna 2015 tratarán de demostrar que la enseñanza de idiomas de calidad (y en particular, la educación plurilingüe) es un medio eficaz de garantizar la integración en el sistema educativo y en la sociedad en general, y de formar a los ciudadanos del mundo.

Cuando esta modalidad educativa se aplica adecuadamente, puede dotar a los alumnos de las competencias lingüísticas que necesitan para participar de manera dinámica en las tareas sociales y contribuir a crear un mundo más pacífico, integrado y sostenible.

La enseñanza de idiomas proporciona además un marco de trabajo para la transmisión de valores y conocimientos, que refuerza el sentido de pertenencia, tanto a la comunidad local como a la internacional, y que constituye el punto de partida de la participación cívica.

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Fuente: Servindi

miércoles, 18 de febrero de 2015

El ministerio consagrado (Leyendo al obispo anglicano J. Sh. Spong).


Jesús Gil García

Dentro de los ministerios y carismas existentes en la Iglesia el ministerio ordenado masculino es el más importante y prácticamente el único oficialmente. En sus manos están las principales tareas y responsabilidades de la institución eclesiástica. Su principal función es el culto, entendido éste como lo establece la institución eclesiástica (un acto realizado en un lugar sagrado, por una persona consagrada, mediante ritos preestablecidos por la autoridad eclesiástica). Por eso al responsable de este ministerio se le llama sacerdote, la persona encargada de lo sagrado. Es el administrador del templo, el lugar donde habita Dios y donde la persona se relaciona con el Dios que desde las alturas viene a encontrarse con la persona que vive en la tierra.

Porque es administrador de lo sagrado ha sido consagrado mediante el sacramento del Orden, que imprime carácter, ungido con óleo y llamado a ser célibe y varón, a fin de estar preservado de la impureza del matrimonio y de la relación con la mujer, libre de toda atadura familiar, para dedicarse plenamente a administrar lo sagrado a través de los sacramentos.

Este ministerio está sustentado en una imagen teísta de Dios. Dios es un Ser Todopoderoso, que habita en las alturas, que interviene en el devenir del cosmos y de la vida de las personas. Es legislador de una serie de normas y mandamientos que sus seguidores deben cumplir. Es Juez del comportamiento de los seres humanos, premiador de los buenos con el cielo para toda la eternidad, y castigador de los malos con la pena del infierno. A su servicio está el sacerdote, quien acerca a ese Dios a las personas y lo hace presente en la tierra.

Esta es la imagen del sacerdote en la institución eclesiástica vigente desde hace siglos, y que permanece hoy en día en las Iglesias cristianas, tanto católica como reformada. ¿Pero es todo esto razonable para la modernidad? La imagen teísta de Dios, sobre la que se sustenta el ministerio ordenado, es hoy inaceptable.

Leyendo su último libro en castellano sobre el cristianismo y su futuro el obispo anglicano J. Sh. Spong se expresa así sobre el sacerdocio:

“Este poder sacerdotal nació por esa declaración única pero primitiva de que la persona santa designada puede de alguna manera ponerse en medio entre el Dios teísta de arriba y la vida frágil de un ser humano abajo. El papel del sacerdote afirmó la habilidad y el derecho de interpretar los caminos de Dios para la vida humana. Como persona santa designada para ello, explicaba el significado de la enfermedad y el mensaje encontrado en las fuerzas de la naturaleza, cosas ambas que eran tenidas como expresiones de la voluntad divina. Para proteger a las personas de los peligros inherentes en esos momentos difíciles de la vida, el sacerdote ayudaba a las personas a conocer la voluntad de Dios para que no ofendieran la sensibilidad divina y corrieran el riesgo de una tragedia por alguna de estas causas. El sacerdote ganó el poder de decidir cómo se veneraba a Dios correctamente y lo que Él requería de las personas en términos de comportamiento ético. En una época creyente, la gente aceptó esta situación con increíble sumisión. A medida que el poder de la persona divina profesional crecía, se empezó a suponer que el sacerdote también tenía la capacidad de perdonar pecados y dar bendiciones…

En el apogeo de este poder sacerdotal, se hicieron afirmaciones de que la única manera que un Dios teísta pudiera operar era a través de los sacramentos autorizados por la Iglesia establecida…

El Dios Padre celestial era representado por la figura paterna del ministro ordenado. El teísmo estaba encarnado en el sacerdocio masculino…

Hoy en día, esa superestructura de privilegio eclesiástico se está tambaleando ante nuestros ojos. Su caída es inevitable, ya que fue construida sobre la noción teísta que en nuestra generación ha sido erosionada al punto de su desaparición…

Esta realidad ha producido una gran crisis contemporánea en la identidad sacerdotal, la cual se ha contagiado de los sacerdotes católicos a los pastores protestantes” ( p. 182-183).

He aquí una causa importante, entre otras más sin duda, de la llamada “crisis de vocaciones” en la Iglesia. Se trata de la crisis del ministerio sacerdotal, de la figura del sacerdote, como consecuencia de la decadencia de la visión teísta de Dios. No se trata de que la juventud debe tener una mayor entrega para aceptar la llamada vocacional al sacerdocio tal como existe en la actualidad. Habrá que pensar en otra función del ministerio presbiteral, no necesariamente consagrado, ni dedicado principalmente al culto sagrado. El presbítero como laico, a ejemplo de Jesús de Nazaret, no sacerdote, no necesariamente masculino y célibe, animador de la fe de la comunidad creyente, impulsor de la vida de la comunidad, anunciador (profeta) del Reino de Dios, en cuanto consecución de una vida digna y justa para todas las personas y denunciando todas aquellas situaciones injustas que impiden que la dignidad de la vida llegue a todos por igual. Un ministerio esencialmente humanitario, dedicado a la consecución de la plena realización del ser, de la vida y del amor de todas las personas y del universo.

“Lo que impulsa todos estos cambios es el reconocimiento de que el Dios teísta del pasado está muriendo y, con esta muerte, la manera como los seres humanos se relacionan con esa deidad sobrenatural, invasiva y transcendente está decayendo. Si no se hacen cambios en la forma de dar culto, la devoción dedicada a un Dios teísta terminará. Si la Iglesia no encuentra otra misión que la de indicar a la gente que un Dios externo está allá arriba, las iglesias desaparecerán finalmente de nuestros paisajes” (J.Sh Spong,op.cit. p.185).

No se trata por lo tanto de insistir únicamente en la necesidad de que surjan vocaciones para realizar el ministerio sacerdotal, apelando a la entrega y promoviendo la imagen teísta de Dios, Ser Todopoderoso que vive en las alturas, sino de dar a conocer a un Dios, Fundamento del Ser, fuente de la Vida y del Amor, presente en el cosmos y en la profundidad del ser humano. Y consecuentemente revisar la tarea del ministerio presbiteral, como responsable de la comunidad y portavoz del Reino de Dios en el mundo, para conseguir la plena humanización en la sociedad y el pleno respeto al cosmos.

*John Shelby Spong. Por qué el cristianismo tiene que cambiar o morir. Editorial Abya Yala. Quito. Ecuador, 2014.
En el COR de Zaragoza suelen tener depósito de este y otros libros:zaragoza@comitesromero.org

Fuente: Atrio

martes, 17 de febrero de 2015

Líderes religiosos y políticos firman compromiso por el Perú.



Por Sergio Burga

Representantes de diferentes comunidades religiosas, así como de los principales partidos políticos del Perú se reunieron en el auditorio de la Biblioteca Nacional para firmar el documento denominado “Compromiso por el Perú”, que busca promover un trabajo conjunto en busca de la defensa de valores fundamentales para el bien común del País. 

Entre los representantes de las comunidades religiosas que firmaron el acuerdo estuvieron Monseñor Salvador Piñeiro – Presidente de la Conferencia Episcopal, Reverendo Enrique Alva - Presidente del Concilio Nacional Evangélico, Reverendo Daniel Vallejo – Director de la iglesia Adventista, Monseñor William Godfrey – Obispo Diocesano de la Iglesia Anglicana, entre otros. También se hicieron presentes representantes de la Iglesias Cristianas Evangélicas, la iglesia Mormona, la iglesia Ortodoxa, la asociación Islámica, la comunidad judía, budista y bahai; quienes representan al 95% de los peruanos.


Entre los representantes de los partidos políticos que suscribieron el compromiso estuvieron Luis Bedoya – Partido Popular Cristiano, Jorge del Castillo – Partido Aprista, Antero Flores Araoz – Orden, Fabiola Morales – Solidaridad Nacional, entre otros. Otros partidos que suscribieron el compromiso fueron Fuerza Popular, Perú Más y Restauración Nacional. Uno de los organizadores nos comentó que no fueron invitados aquellos partidos políticos que estaban en abierta y pública disonancia con los principios refrendados. 

El pergamino firmado quedará en custodia de la Biblioteca Nacional del Perú, como un documento histórico que dará testimonio del esfuerzo que realizan las diversas religiones presentes en el país para lograr una vida digna para todos los peruanos.

El evento fue clausurado por Monseñor Javier del Rio, Arzobispo de Arequipa que saludó esta iniciativa. En su discurso destacó que era la pirmera vez en la historia del Perú que se suscribía un acuerdo de esta naturaleza y amplio consenso que suscitaba. Explicó que es una repuesta auspiciosa para el país ante la necesidad de hacerle frente a la cultura de la muerte que intenta imponernos sus ideologías, que sólo busca menoscabar los valores y principios del Perú. También se contó con las palabras del Director de la Biblioteca Nacional Dr. Ramon Mujica Pinilla, para finalizar con el canto del Himno Nacional con todos los invitados a dicho evento.



---Entrevista al Cardenal Juan Luis Cirpiani

(Clic en la Imagen)



Ante la profunda crisis de valores que se va extendiendo en nuestro país, las comunidades religiosas y partidos políticos que suscribimos el presente documento nos comprometemos y convocamos a todos los peruanos a unir esfuerzos para que la comunión, el respeto mutuo, la solidaridad, la justicia y el bien común prevalezcan en nosotros y en nuestra Nación, para lo cual es preciso promover, entre otros, lo siguiente:

1. El derecho y respeto a la vida

Resulta fundamental que la sociedad y el Estado reconozcan y defiendan el valor y la inviolabilidad de toda vida humana, desde su concepción hasta su extinción natural, así como el derecho de toda persona a una vida digna.

2. La libertad religiosa

Derecho que todos debemos respetar, pues la búsqueda de Dios, el destino trascendente del ser humano, el desarrollo y fortalecimiento de la vida espiritual contribuyen decididamente a la convivencia pacífica y al logro del bien común y de la justicia social.

3. La defensa y promoción del matrimonio y la familia

El matrimonio, conformado por un varón y una mujer unidos de modo estable, así como la familia que de él deriva, constituyen la base fundamental de la sociedad. Por ello, resulta primordial defender ambas instituciones, promover los principios que las sustentan y las normas que favorezcan su consolidación y la consecución de sus fines.

4. El derecho a la educación

Es cada vez más urgente que nuestros niños y jóvenes reciban una adecuada y oportuna educación integral, que incluya el desarrollo del conocimiento, la formación espiritual y física del educando, respetando siempre el legítimo e inalienable derecho de los padres sobre la educación de sus hijos. 

Fuente: lapop.org

lunes, 16 de febrero de 2015

¿Europa cristiana vs. Europa islámica?



Los atentados yihadistas del último año en Europa, así como las subsiguientes detenciones de grupos yihadistas, están haciendo más actual la pregunta por el papel público de la religión en Europa, y cuál es la relación de la religión con la identidad europea.

Por desgracia, las preguntas se hacen desde el avivamiento de viejos temores, a saber: un Islam que de nuevo se cierne amenazante sobre Europa. Y no soy ingenuo: hay grandes poderes árabes interesados en islamizar Europa, del mismo modo que hay grandes poderes capitalistas interesados en cristianizar, por ejemplo, China para así facilitar su transición a una democracia capitalista. Sí, poderes en ambos lados que, en buena medida, son ajenos a una genuina vocación religiosa y de los que resulta imposible ‘despellejarse’.

Precisamente, es el reconocimiento de estos intereses lo que me hace pensar que, en Europa, las iglesias cristianas van a ser sometidas –una vez más– a la presión de los poderes fácticos (políticos y económicos) para jugar un papel decisivo en el tablero geo-político, lo cual conlleva el riesgo de perder espacio de libertad para ser ellas mismas, esto es, para proclamar y vivir su mensaje sin condicionamiento externo alguno, cualesquiera sean las amenazas que se ciernan sobre nuestra sociedad.

Y también creo que las propias iglesias nacionales –sí, en Europa todavía cabe hablar de ‘iglesias nacionales’, e incluso de ‘iglesias nacionalistas’– pueden ceder a la tentación de aprovechar la tesitura para recuperar el peso perdido en lo social y político, presentándose como consustanciales a la identidad europea. De hecho, el debate sobre si una eventual constitución europea debiera reflejar o no la herencia cristiana o religiosa, puede acabar convirtiéndose en una distracción para las confesiones cristianas (y para las religiones en general). Sí, una distracción porque el debate se convierte en una lucha de poderes, esto es, entre el poder secular y el poder religioso:
¡A ver quién puede más!
¡A ver quién ha tenido más peso en la formación de la identidad europea!

Personalmente, y como cristiano, creo que las iglesias (y toda confesión religiosa) deben evitar a toda costa enzarzarse en debates estériles sobre quién ha sido más determinante para la identidad europea (¡Baste la Historia para juzgar!). Y creo que las iglesias tampoco deben prestarse para jugar en el tablero geo-político sobre el que se desplegarán estrategias de todo tipo y se azuzarán toda clase de temores, incluidos aquéllos contra religiones en particular o contra la religión en general.

Pero para no quedar atrapadas en los condicionamientos geo-políticos, las iglesias han de ser ellas mismas Iglesia ante todo, esto es, encarnación viva y real de la Buena Noticia que ha roto toda cadena y toda frontera, que sería lo mismo que decir que «ha roto todo temor». Una Iglesia con mayúscula, creo yo, no lucha por ‘herencias históricas’ ni identifica Europa con Cristiandad, todo lo cual tiñe cualquier empresa de Evangelización de un espíritu de defensa identitaria contra otras religiones consideradas usurpadoras de «nuestros derechos al trono». Todo lo contrario, la Iglesia con mayúscula debe volcarse plenamente en «cumplir hoy este pasaje de la Escritura … “anunciar la buena nueva a los pobres, … pregonar la libertad de los cautivos, dar vista a los ciegos, y poner en libertad a los oprimidos, proclamando así el año de gracia del Señor”» (Lucas 4,18-21). Y si esto lleva a la Cruz …, simplemente estaremos siendo Iglesia con mayúscula.

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* Barcelona, 1957. Casado con Puri Menino, dos hijas (Caterina y Estela), un hijo (Jairo) y un nieto (Adrián), Vivo en El Escorial (Madrid). Ocupación actual: Director teológico de la Fundación Federico Fliedner, y profesor de Biblia en SEUT y Universidad Pontificia Comillas. Fui ordenado pastor de la Iglesia Evangélica Española en 1991. He escrito tres libros: 1. Fe, política y economía en Eclesiastés, Verbo Divino: Estella, 2002 2. La fe sencilla, Fliedner Ediciones: Madrid, 2011 3. Reyes I. La fuerza de la narración, Verbo Divino: Estella, 2011