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viernes, 16 de marzo de 2018

Nuevos tiempos – un nuevo tipo de educación.


Leonardo Boff

La realidad en las últimas décadas ha cambiado tanto que ha afectado también a nuestro estilo de educación. Cito algunos de estos cambios:
―Hemos construido el principio de nuestra autodestrucción con armas nucleares, químicas y biológicas. Nada es absolutamente seguro y un accidente cualquiera puede destruir nuestra civilización.
―El calentamiento global crece día a día. Si no hacemos nada, como la comunidad científica norteamericana ha advertido, podemos conocer dentro de algunos años un calentamiento abrupto de hasta 4-6 grados Celsius. Con eso, la mayoría de las vidas conocidas no resistirán y desaparecerán. Y parte de la humanidad también.

―La escasez de agua potable (sólo el 0,3% es accesible a los seres humanos y a los animales) puede provocar guerras letales para garantizar el acceso a fuentes de agua dulce. O también alianzas de cooperación.

―La planetización es un hecho nuevo en la historia de la Tierra y de la Humanidad. Salimos un día de África, donde estuvimos durante 4-5 millones de años y por eso somos todos africanos, y después nos esparcimos por los continentes; ahora estamos volviendo y encontrándonos en un solo lugar: la Casa Común, la Tierra.

―La crisis ecológica afecta directamente al sistema-vida y al sistema-Tierra. Estamos destruyendo las bases físico-químicas que sostienen la vida. De continuar la sobrerexplotación de la Tierra, ella no aguantará y nuestra civilización estará amenazada.

―Existe el peligro de que superbacterias que perdieron su hábitat por la deforestación puedan invadir ciudades y diezmar a miles de personas, sin que sepamos cómo enfrentarlas con potentes antibióticos.

Estos son datos, no fantasías. La gran mayoría no tiene conciencia de los peligros que corre. Es como en tiempos de Noé: todos se divertían y se reían del viejo. Y vino el diluvio. Sólo que hoy es diferente: no tenemos un Arca de Noé que salve a algunos y deje perecer a los otros. Todos podemos perecer.

Todo esto nos obliga a pensar sobre el futuro común de nuestra especie y de la Casa Común. Todo debe comenzar con una sensibilización general. En casa y en la escuela es donde tal nueva conciencia debe surgir.

Vean qué tareas nuevas se presentan a los maestros y que nueva percepción deben desarrollar en los educandos. Lógicamente la escuela debe llevar adelante su tarea básica como enunció la UNESCO:

(1) Aprender a conocer todo lo que el pasado nos legó. Como escribió Montaigne (1533-1592) en sus Ensayos: «el educador debe tener antes la cabeza bien hecha que bien llena». Es decir, saber la situación real de la Tierra y trasmitirla a los estudiantes;

(2) aprender a pensar, sabemos mucho y todo está en Google, pero no pensamos lo que sabemos. El saber es un poder que puede construir una bomba atómica o un antibiótico. El saber no es neutro. Pensar es detectar a quien sirve el saber y quiénes son los dueños del saber;

(3) aprender a vivir, que es crear un carácter recto, amante de la verdad, es ser un buen ciudadano participativo con un proyecto solidario de vida;

(4) aprender a convivir, pues hoy vivimos en medio de las mayores diferencias de raza, religión, ideas, opciones sexuales; no permitir que la diferencia se transforme en desigualdad; todos tienen derecho de vivir su modo de ser; importa estar abierto en las redes sociales al destino de los pueblos, muchas veces trágico como ahora en Siria; interesarse por el sufrimiento de los más pobres y excluidos;

(5) aprender a cuidar, esto es nuevo pues sabemos que el cuidado es la ley básica de todos los seres vivos y también del universo; si no cuidamos el agua, la basura, de nosotros mismos y de las relaciones sociales, podemos dar espacio a la degradación; todo lo que amamos lo cuidamos y todo lo que cuidamos, lo amamos;

(6) aprender a tener una ética y una espiritualidad, la religión puede ayudar pero no necesariamente, pues muchas hacen guerra y matan; ser ético es orientarse por el bien, asumir las consecuencias de nuestros actos, buenos o malos; optar por el bien común, por la verdad contra toda corrupción.

La espiritualidad es una dimensión antropológica como lo es la razón, la voluntad y la libido; somos espirituales cuando planteamos preguntas últimas: ¿por qué estoy aquí, cuál es el sentido del universo, de la vida y de mi propia existencia? Ser espiritual es desarrollar lo que neurólogos y neurolingüistas llaman el “punto Dios en el cerebro”: siempre que abordamos aspectos de lo sagrado y del sentido último de la vida hay una aceleración de nuestras neuronas; es el “punto Dios”. Él nos permite intuir que por detrás de todas las cosas hay una Realidad amorosa y poderosa que sustenta todo, las estrellas y también nuestras vidas. El “punto Dios” está hecho de amor, de compasión, de solidaridad y de devoción; él nos hace más sensibles a los otros y más humanos; cultivar el “punto Dios” es superar el materialismo actual y nutrir la esperanza sobre el fin bueno de todo.

Los educadores deben ellos mismos imbuirse de estos nuevos desafíos y enseñárselos a sus educandos. Sólo así estaremos a la altura de los graves peligros que se nos presentan.

*Leonardo Boff es escritor y publicó un libro sobre la nueva cosmología: De donde vienen el universo, la vida, el espíritu, Mar de Idéias, Rio 2016.

Traducción de Mª José Gavito Milano

miércoles, 2 de agosto de 2017

Decadencia.



Jaime Richart, Antropólogo y jurista

Enseñanza, política, periodismo. Tres superestructuras fundamentales que en la sociedad española resultan la­mentables…
En la mayor parte de los países occidentales la enseñanza está acabada y resuelta desde hace mucho tiempo, o si acaso en fase de perfeccionamiento. En España no. En Es­paña, la resistencia presentada a la laicidad constitucional por el todavía muy vivo espíritu de la religión mayoritaria con la intolerancia propia de lo dogmático a cuestas, hace débiles por confusos los fundamentos necesarios para im­partir una educación cívica homogénea como la que luce la mayoría de los países de la vieja Europa.

Pues una cosa es la enseñanza privada al gusto (en la que la educación está decantada) elegida por posibilidades económicas fami­liares o personales, y otra tener que participar por falta de recursos de una educación pública civil imprecisa o inexistente asociada a la enseñanza propiamente dicha; enseñanza en la que la educación es la que imparte cada hogar, si es que la imparte, pues el papel del profesor por sí mismo no es educar; una educación que, en todo caso es vacilante y desvencijada por la desorientación de las autori­dades académicas que, curso tras curso, pugnan con las religiosas o con los valedores del espíritu religioso para decidirlo. Incluso la transversalidad interpretada como subjetivismo educativo aplicado del educador destila, por la propia naturaleza subjetiva, heterogeneidad. Con lo que la educación española acaba siendo sumamente desigual, a diferencia de países como Francia, por ejemplo, que sub­sume los valores cívicos y humanos en la simple y a la vez grande noción de “la República” no sólo como concepto político sino también como modelo de convivencia…

Lo que explica que tras cinco planes de enseñanza a lo largo de cuarenta años, nadie conozca bien en España y menos fuera de España, cuáles sean los rasgos principales de la educación básica del español medio. Y esto lo nota mucho el extranjero. Cualquiera que visite España por primera vez y sea observador se sentirá incapaz de distinguir el tipo de educación predominante o propio de este país: si la que todavía es resultado de retazos de autoritarismo ca­duco tallada a base de los absolutos, si es el fruto de la permisividad extrema cuyo límite está sólo en el código pe­nal, o si es ninguna de las dos, esto es, la ineducación… Y en cuanto a la metodología de la enseñanza propia­mente dicha, parece claro que ha perdido el norte. Dudan sus mentores año tras año cuál deba ser el objeto de su in­terés. No saben si ha de ser el trivium y el quatrivium me­dievales actualizados, u orientarla hacia el pragmatismo puro anglosajón aunque sea a costa del espíritu que sólo puede inspirarse, adquirirse y cultivarse a través de las Humanidades. Y es evidente que por el momento ha ga­nado éste, y probablemente por mucho tiempo. Pero éste es otro cantar…

Pero es que a la política, tan protagonista hoy día y no pre­cisamente por verse como oficio de prestigio, por un lado, y al periodismo, tan activo hasta no dar abasto, por otro, hay que tratarlos muy aparte. Dos limbos que inva­den todo el espacio mental y psicológico de la población, frente a los que hemos de protegernos para no aturdirnos ni estragarnos… Lo que, con otra serie de concausas relacio­nadas con las nuevas tecnologías, supone el aban­dono paulatino del proverbial escaso interés desde siem­pre en España por las artes liberales, la elocuencia y la filo­sofía. Porque si la política, aparte de haber sido prosti­tuida por un ejército de más o menos ventajistas a lo largo de cuarenta años ocupa la atención prioritaria en parte por razón de un ayuno forzoso de la misma durante un pe­riodo anterior similar, el periodismo se ha erigido en azote suyo como otrora el clero lo fué para la conciencia de la gente. Y además con tics de corruptela, pues los dueños de los medios están más atentos en conjunto a lograr la sub­vención o a evitar perderla que al rigor informativo, a la neutralidad y a la deontología periodística. Y eso que el pe­riodismo español aprovecha hasta el detritus la política como alimento suculento de su tarea. Tanto intenta aprove­charla, que a menudo se inventa la noticia o la de­forma. Pues en la abundancia de la conducta escandalosa se hacen más tentadores la mentira, la tergiversación y el sensacionalismo…

Parece haber estado Kapucinsky pen­sando especialmente en el periodismo españoltanto como en el estadounidense al decir que: “cuando se descubrió que la información era un negocio, dejó de tener importan­cia la verdad”. Desde luego la precariedad y la in­estabilidad en España, además de ocasionar el desem­pleo de promociones de periodistas acarrean con frecuen­cia comportamientos indeseables revestidos de legitimi­dad también en la carrera periodística.

El caso es que, entre una enseñanza y una educación defi­cientes; una política infecta de desvalijamientos, de im­posturas, de conspiración y de nepotismo; y un perio­dismo manifiestamente amarillista; envuelto todo ello por una ominosa injusticia social, la sociedad española parece caminar con paso firme hacia una Era sombría y turbia de grave involución cultural en la que prima la disonancia so­bre la armonía, la mentira sobre la verdad, la zafiedad so­bre la delicadeza, la noche sobre la aurora, lo orgiástico sobre lo apolíneo…

Total, que sin haber precedido nunca el esplendor, ni en la enseñanza ni en la muy corta experiencia política ni en el periodismo, si ajustamos el lienzo de estos tres fracasos al marco sociológico de una justicia parcial según quien sea el reo, una desigualdad social oprobiosa y un mundo del trabajo cercano al que tenían los siervos de la gleba, el cuadro resultante es el de una España de una vida pública caótica en una fase histórica de franca decadencia…


sábado, 29 de abril de 2017

Educar en la atención interior.



José Carlos García Fajardo, Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)

También los pequeños pueden aprender que las emociones van y vienen, que no tienen que ser gobernados por ellas y que pueden caer en la cuenta de que como vienen se irán si las dejamos ir sin obsesionarnos.
¿Qué lleva a un hijo a agredir a sus padres? ¿En qué momento el móvil empezó a ocupar un lugar central en la vida de los jóvenes? ¿Desde cuándo los más pequeños viven con prisas y estrés? ¿Por qué tenemos la sensación de que los niños se encuentran desorientados? ¿Qué se nos perdió en el camino?, se pregunta Luis López.
La respuesta está en que hemos dejado de mirar el interior. Sabemos que la atención es la capacidad de estar completamente presente, consciente de lo que está pasando, tanto dentro como fuera de nosotros mismos.

Nos ayuda a auto regularnos, tomar decisiones sin dejárselas al piloto automático en forma de respuestas condicionadas, y a no saltar o abrumarnos sin más por lo que está pasando a nuestro alrededor.
Si está demostrada la eficacia de detenernos y tomar consciencia de nuestra respiración o de lo que vemos o sentimos, lo que algunos llaman meditar algunos minutos al día, imaginemos las consecuencias que tendría enseñar desde muy niños a tomar consciencia de lo que sea durante dos o tres minutos. Ya fue un avance el enviarlos “al rincón de pensar” en lugar de otro tipo de “castigos”

Lo que denominamos atención plena o tomar conciencia por unos momentos de lo que estamos viviendo se está convirtiendo en el camino a seguir como el mejor antídoto para el estrés ante una prueba, trastornos de atención, problemas de ansiedad en la infancia y sobre todo transforma la autoestima.
Un niño acostumbrado a este juego de paradas y de prestar atención completa a algo, son capaces de auto-calmarse cuando están molestos, y les ayuda a tomar mejores decisiones.
Antes de que podamos comenzar a enseñar este regalo a la siguiente generación, primero debemos establecer nuestra propia práctica: la manera más fácil de hacer esto es tener una práctica de meditación formal.

Prestar atención a las experiencias a través de nuestros sentidos y pensamientos. No examinarnos ni juzgarnos ni etiquetar sentimientos y situaciones como “malo” o “bueno” sino aceptar lo que está sucediendo. Esta práctica hecha hábito calma nuestra mente y corazón.
No hay que esperar para usar la reflexión como una “cura” para rabietas o intentar que un niño muy activo se siente en silencio “a pensar”. Ni que se formen una reacción del estilo “A ver qué he hecho mal hoy”. Porque hay personas capaces de encontrar una mota en la indumentaria o en la forma de apoyarse o de hablar de su hijo, siempre. Reserve su observación para otro momento.
Enseñar a nuestros pequeños a entender que las emociones van y vienen. Ellos aprenderán que no tienen que ser gobernados por sus pensamientos o emociones sino caer en la cuenta de que como vienen se irán si las dejamos ir sin obsesionarnos o luchar contra ellas, ni culpabilizarse.

Somos animales de costumbres, y un minuto de atención sin juicio, puede practicarse una vez o varias al día. Los profesores pueden utilizar la atención para ayudar a los niños a calmarse después del recreo y los padres pueden utilizar la atención como una forma de terminar el día con sus hijos. Se trata de unos minutos de silencio centrado en la respiración, de calmarse y descubrir que son capaces de hacerlo.
Se puede comenzar con una historia, anécdota o cuento cuando se utiliza la atención para hacer frente a una situación difícil, y que compartan sus historias.

En clase o en casa se les puede pedir, en algún momento, que se sienten con la espalda derecha y los ojos cerrados.
Decirles: “Voy a hacer un sonido. Escuchar con atención hasta que ya no se pueda oír el sonido más y levantar la mano cuando regrese y se pueda oír más. Se puede usar una pequeña campana, cuenco o percusión suave.
Pedir a los niños a apoyar la mano sobre su estómago y sentir su respiración, cómo su abdomen se mueve hacia arriba y hacia abajo. 
Toda la práctica repetida unas cuantas veces, no toma más de 2-3 minutos.
Hay otras cosas que puede hacer para criar a los niños conscientes, en casa o cuando van de viaje: Identificar el mayor número de sonidos en su entorno.

Que describa algún sentimiento en ese momento; este es un ejercicio que enseña a los niños que las emociones van y vienen, al igual que los cambios de clima. También aprenden a reconocer que no pertenecen a la tormenta, pero que están viendo la tormenta.
La práctica consciente de comer. Que ellos tomen un bocado de algo, y describirlo: textura, sabor, temperatura.
Jugar al “Veo, veo”. Puede modificar esto para incluir “Oigo con mi oído” o “huelo con mi nariz…” Pero que sea divertido y sencillo. Hay muchas oportunidades para ser consciente – y es una maravillosa manera de conectar con sus hijos mientras se les enseña una habilidad valiosa de la vida.

jueves, 18 de junio de 2015

Docentes: la piedra angular de la educación.


Teresa Cruz y Valeria Méndez de Vigo. 

“Esto se lo quiero dedicar a mi maestra “Eloísa” del colegio 80006 de Trujillo. Ella me repetía una y otra vez algo que tal vez yo, con 7 años, no entendía, pero ahora es un principio en mi vida, que trato de inculcar a mi hija Ana Claudia, que acaba de cumplir 5 añitos: “Todo lo que enseñas con amor y cariño perdura para toda la vida y no existe ningún libro que te lo enseñe”. Por ello, valoremos al docente que te enseña, te cuida y te corrige con amor, ternura y cariño como lo hizo mi maestra Eloísa”.

Michael Urtecho, Perú

Como Eloísa, muchos docentes resultan trascendentales en la vida de sus alumnos y alumnas. De hecho, el profesorado es fundamental para la consecución del derecho a una educación de calidad. En Entreculturas nos gusta decir que, un buen maestro, una buena maestra, es quien marca la diferencia.

Según el último Informe sobre la EPT[1] entre 2012 y 2015, se habrían necesitado 4 millones de docentes para lograr la enseñanza primaria universal, 2,6 millones de los cuales serían necesarios para reemplazar a los que se jubilaron o cambiaron de profesión y otros 1,4 millones para subsanar la escasez de docentes, responder al aumento de la escolarización y evitar que existan más de 40 alumnos y alumnas por docente, garantizando así mayor calidad en la educación.

Actualmente, África Subsahariana es la región más afectada por la falta de profesorado. De los 10 países que necesitan el mayor número de maestros de primaria adicionales, todos menos uno se encuentran en esta región.

Las políticas públicas deben apostar decididamente por la calidad docente e incidir en otros aspectos que, a su vez, facilitan u obstaculizan el trabajo del profesorado. Tal y como señalamos en nuestro Informe Derecho a aprender: educación de calidad, educación transformadora, para mejorar la calidad educativa, se impone una mejora en, al menos, cuatro aspectos:

1. Atracción de los mejores candidatos y candidatas

Es importante que los sistemas educativos atraigan a las mejores candidaturas, lo que es hoy difícil por la devaluación de la profesión docente. Alejandra Paéz, profesora del colegio Rafael Urdanet en Maracaibo, Venezuela, señalaba: “Al principio fui muy criticada por mis compañeras de estudios porque ellas decían que cómo una muchacha de tan buen promedio, buenas notas, iba a estudiar una carrera como Educación, porque la mayoría espera que una estudie Medicina, Ingeniería, pero nunca piensa en estudiar educación; pocos piensan que existen en el país buenos profesores, buenos profesionales de la educación”.

La docencia debería convertirse en una carrera atractiva para aquellos jóvenes que en la educación media han obtenido buenos resultados, aumentándose el nivel de exigencia y estableciéndose remuneraciones y sistemas de promoción acordes al mismo.

2. Distribución equilibrada de los recursos

Es necesario distribuir al profesorado de forma más eficiente y racional. Habitualmente los docentes inexpertos son enviados a los grados iniciales y a las zonas rurales más alejadas. De este modo, se condena al alumnado más vulnerable a una educación de menor calidad. Por otra parte, a medida que el docente gana experiencia, se le suele asignar a puestos de administración o gerencia. Esta tendencia debería ser revertida en beneficio de una educación de calidad.

3. Formación inicial y permanente

La calidad de la formación inicial del profesorado resulta decisiva. De ella dependen en buena medida las posibilidades de formación continua durante el resto de la carrera profesional. Asimismo, la formación permanente no puede confundirse con la realización de cursos o talleres aislados sin seguimiento, que pocas veces responden a las necesidades de los docentes. Una continua reflexión sobre la práctica, tanto individual como colectiva, favorece en gran medida la auténtica formación y, por consiguiente, la calidad.

4. Desarrollo de una carrera docente y condiciones de trabajo adecuadas

Abona a la calidad educativa estructurar carreras docentes sólidas, donde los profesores y profesoras puedan ascender de categoría en virtud de sus méritos y ello esté acorde con un sistema de incentivos. Este vínculo entre desempeño y salario debe fortalecerse, en detrimento del clientelismo político o la influencia sindical. Además, es muy común que los docentes padezcan de sobrecarga y estrés. La doble o triple jornada laboral es común en buena parte de los países más pobres. A ello hay que añadir la compatibilización de estas jornadas con otras tareas domésticas o de supervivencia.

El pasado mes de mayo en el Foro Mundial sobre la Educación, se afirmó en su Declaración Final, aprobada por representantes de más de 150 países, que, para lograr una educación de calidad, es necesario contar con profesorado empoderado, debidamente seleccionado, bien formado, profesionalmente calificado, motivado y apoyado.

La mejora de la calidad docente debe seguir siendo una de las principales preocupaciones en los nuevos objetivos de educación ya que, como afirmaba Irina Bokova, Directora general de UNESCO, con ocasión de la entrega del premio UNESCO-Hamdan para docentes ejemplares, “nos enfrentamos hoy a una crisis global de aprendizaje, con 250 millones de niños y niñas que no han adquirido las habilidades básicas, tanto si están en la escuela como si no. Esto no se puede tolerar. Tenemos que tomar medidas para apoyar a los maestros en todos los sentidos, en el período previo a 2015 y en la nueva agenda post 2015, para garantizar buenas condiciones de empleo, un buen ambiente de trabajo, la formación y el desarrollo de calidad y la gestión eficaz. Dar prioridad a la educación, significa dar prioridad a los maestros y maestras”.

Enlaces de interés:



domingo, 1 de marzo de 2015

Lo que necesita ser incluido en el proceso educativo.



Leonardo Boff

Generalmente el proceso educativo de la sociedad y sus instituciones como la red de escuelas y de universidades están siempre atrasadas en relación a los cambios que se producen. No anticipan eventuales procesos y les cuesta hacer los cambios necesarios para estar a la altura de ellos.
Entre otros, los grandes cambios que están ocurriendo en la Tierra son dos: la aparición de la comunicación global vía internet y redes sociales, y la gran crisis ecológica que pone en peligro el sistema-vida y el sistema-Tierra. Eventualmente podemos desaparecer de la Tierra. Para impedir ese apocalipsis la educación debe ser otra, distinta de la que ha dominado hasta ahora.

No basta el conocimiento. Necesitamos conciencia, una nueva mente y un nuevo corazón. Necesitamos también una nueva práctica. Urge reinventarnos como humanos, en el sentido de inaugurar una nueva forma de habitar el planeta con otro tipo de civilización. Como decía muy bien Hannah Arendt: «podemos informarnos la vida entera sin educarnos nunca». Hoy tenemos que reeducarnos.

Por eso, a las dimensiones referidas añado estas dos: aprender a cuidar y aprender a espiritualizarse.

Pero previamente es necesario rescatar la inteligencia cordial, sensible o emocional. Sin ella, hablar del cuidado o de la espiritualidad tiene poco sentido. La causa está en que el sistema de enseñanza moderno se funda en la razón intelectual, instrumental y analítica. Esta es una forma de conocer y de dominar la realidad, haciéndola un mero objeto. Con el pretexto de que impediría la objetividad del conocimiento, la razón sensible fue reprimida. Con esto surgió una visión fría del mundo. Se dio una especie de lobotomía que nos impide sentirnos parte de la naturaleza y de percibir el dolor de los otros.

Sabemos que la razón intelectual, tal como la tenemos hoy, es reciente, tiene cerca de 200 mil años, momento en que surgió el homo sapiens con su cerebro neocortical. Pero antes, hace cerca de 200 millones de años, surgió el cerebro límbico, cuando aparecieron los mamíferos. Con ellos entró en el mundo el amor, el cuidado, el sentimiento que dedican a su cría. Nosotros los humanos hemos olvidado que somos mamíferos intelectuales, por tanto, somos fundamentalmente portadores de emociones, pasiones y afectos. En el cerebro límbico reside el nicho de la ética, de los sentimientos oceánicos, como son los religiosos. Todavía antes, hace 300 millones de años, irrumpió el cerebro reptil que responde de nuestras reacciones instintivas; pero no es el caso de abordarlo aquí.

Lo que importa es que hoy tenemos que enriquecer nuestra razón intelectual con la razón cordial, mucho más ancestral, si queremos realizar el cuidado y la espiritualidad.

Sin estas dos dimensiones no nos movilizaremos para cuidar de la Tierra, del agua, del clima, de las relaciones inclusivas. Necesitamos cuidar de todo, sin lo cual las cosas se deterioran y perecen. Y entonces iríamos al encuentro de un escenario dramático.

Otra tarea es rescatar la dimensión de espiritualidad. Esta no debe ser identificada con la religión. Subyace a la religión porque es anterior a ella. La espiritualidad es una dimensión inherente al ser humano como la razón, la voluntad y la sexualidad. Es el lado profundo, de donde surgen las cuestiones del sentido terminal de la vida y del mundo. Lamentablemente estas cuestiones han sido consideradas como algo privado y sin gran valor. Pero sin incorporarlas, la vida pierde irradiación y alegría. Además hay un dato nuevo: los neurólogos concluyeron que siempre que el ser humano aborda estas cuestiones del sentido, de lo sagrado y de Dios, hay una aceleración sensible de las neuronas del lóbulo frontal. Llamaron a esto «punto Dios» en el cerebro, una especie de órgano interior por el cual captamos la Presencia de una Energía poderosa y amorosa que liga y re-liga todas las cosas.

Alimentar ese «punto Dios» nos hace más solidarios, amorosos y cuidadosos. Él se opone al consumismo y al materialismo de nuestra cultura. Todos, especialmente los que están en la escuela, deben ser iniciados en esta espiritualidad, pues nos vuelve más sensibles a los otros, más ligados a la madre Tierra, a la naturaleza y al cuidado, valores sin los cuales no garantizaremos un futuro bueno para nosotros.

Inteligencia cordial y espiritualidad son las exigencias más urgentes que nos plantea la amenazadora situación actual.


Leonardo Boff es columnista del JBonline y ha escrito: Saber cuidar, 2000 y El cuidado necesario, 2013.

jueves, 19 de febrero de 2015

Los idiomas cuentan. La educación inclusiva por medio del idioma y con él.


Unesco, 19 de febrero, 2015.- En 2015 se cumple el 15º aniversario del Día Internacional de la Lengua Materna; es también un año decisivo para la comunidad internacional, por ser el plazo fijado para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y el momento en que los países definirán una nueva agenda de desarrollo sostenible.

La agenda despuésde 2015 debe centrarse en la prioridad de promover la educación para todos: ampliar el acceso, garantizar la igualdad y la inclusión y fomentar la educación para la ciudadanía mundial y el desarrollo sostenible. Impartir la educación en la lengua materna es esencial para alcanzar estos objetivos–facilitar el aprendizaje y reforzar las competencias en materia de lectoescritura y aritmética. Para progresar en estos ámbitos es necesario dar más importancia a la formación docente, la revisión de los programas de enseñanza y la creación de entornos propicios para el aprendizaje.

La UNESCO impulsa estos objetivos en todo el mundo. En América Latina, con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, la UNESCO fomenta la educación inclusiva por medio de métodos interculturales bilingües, para dar cabida tanto a las culturas nativas como a las que no lo son.

Por las mismas razones, la Oficina Regional de Educación para Asia y el Pacífico;sita en Bangkok (Tailandia) obra por que se comprenda mejor el concepto de educación plurilingüe basada en la lengua materna en la región y fuerade ella.La educación en la lengua materna no solo favorece la educación de calidad sino que además es esencial para consolidar el plurilingüismo y el respeto de la diversidad lingüística y cultural en sociedades que se transforman rápidamente.

Desde 2000 ha habido enormes progresos hacia la consecución de los objetivos de la Educación para Todos. Hoy debemos mirar hacia adelante, para llevar atérmino las tareas inconclusas y hacer frente a nuevos desafíos. El Día Internacional de la Lengua Materna es un momento propicio para que todos nosotros pongamos de relieve la importancia la lengua materna para que prosperen todas las iniciativas en materia de educación, mejore la calidad de la enseñanza y se llegue a quienes han quedado al margen.

Cada uno, niña o varón, mujer u hombre,debe contar con las herramientas necesarias para participar plenamente en la vida de la sociedadde la que forma parte:este es un derecho humano fundamental y un vector de sostenibilidad en toda iniciativa de desarrollo.
La enseñanza de idiomas cuentan

Para la UNESCO, la “enseñanza de idiomas apropiada” es esencial para que los alumnos logren aprovechar la educación de calidad, aprender a lo largo de toda la vida y tener acceso a la información. Estos objetivos se pueden alcanzar si se dispone de una estrategia pedagógica que promueva el uso de al menos tres lenguas, una de las cuales debe ser la lengua materna o primera lengua (véanse los criterios establecidos por la UNESCO en su documento de políticas La educación en un mundo plurilingüe).

La enseñanza de idiomas puede considerarse también un medio de velar por que, más tarde, los alumnos actúen como ciudadanos del mundo en pro del cambio, tanto en el ámbito local como el internacional.

Las ponencias y los debates previstos con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna 2015 tratarán de demostrar que la enseñanza de idiomas de calidad (y en particular, la educación plurilingüe) es un medio eficaz de garantizar la integración en el sistema educativo y en la sociedad en general, y de formar a los ciudadanos del mundo.

Cuando esta modalidad educativa se aplica adecuadamente, puede dotar a los alumnos de las competencias lingüísticas que necesitan para participar de manera dinámica en las tareas sociales y contribuir a crear un mundo más pacífico, integrado y sostenible.

La enseñanza de idiomas proporciona además un marco de trabajo para la transmisión de valores y conocimientos, que refuerza el sentido de pertenencia, tanto a la comunidad local como a la internacional, y que constituye el punto de partida de la participación cívica.

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Fuente: Servindi

sábado, 30 de agosto de 2014

La teología y lo público.



¿Tiene la teología un lugar dentro del espacio público, o sea, como marco de referencia para analizar, comprender, cuestionar y reflexionar los procesos sociales, políticos, económicos y culturales de un grupo? Si nos restringimos a los agentes estrictamente religiosos o eclesiales, la respuesta puede llegar a ser inmediatamente positiva. No así si ampliamos el escenario a otros posibles agentes, como políticos, educativos o académicos.

Para poder abordar este tema complejo y responder muy tangencialmente a dicho interrogante, deberíamos por comenzar a indagar aún más de fondo sobre qué comprendemos por teología y qué por lo público. Con respecto al primer elemento, existen diversos preconceptos –enraizados dentro del imaginario común-, como la idea de la teología como discurso estrictamente dogmático o confesional, cuyo sujeto principal de enunciación es la comunidad creyente, o también como fundamentación racional de la fe (fides cuaerens intellectum)

Es conveniente hacer una distinción entre teología en tanto discurso religioso identitario y la teología como disciplina dentro del campo del saber. Con respecto a la primera, la teología se comprende como marco de sentido que parte de una fe específica en la manifestación histórica de una entidad sagrada, basada en un conjunto de experiencias religiosas mediadas por prácticas discursivas, simbólicas, rituales e institucionales dadas en un marco contextual concreto, que a su vez responde a un proceso histórico dentro de un período de tiempo. Con respecto a lo segundo, la teología se vincularía más bien al campo educativo y académico, profundizando en el análisis de todas estas dinámicas, especialmente en lo que refiere al estudio de los procesos históricos de lo religioso, de los textos sagrados –en el caso que los haya-, las transformaciones dentro de los espacios religiosos, entre otros.

Por otro lado, comúnmente el espacio público suele considerarse como la esfera en que actúan ciertos agentes específicos, tales como el Estado y los partidos, y donde prevalecen una serie de discursos que se diferencian de otras cosmovisiones dentro del campo social más amplio. Podríamos denominar esta mirada como institucionalista, ya que restringe lo público a una serie de instituciones y sus respectivas burocracias y racionalidades, las cuales se diferencian del colectivo, sea “la ciudadanía” o “el pueblo”. De esta manera se produce una partición entre lo estrictamente político y lo social. En otras palabras, “lo político” de la sociedad o del pueblo se comprende desde un tipo de relación pragmática o funcional con respecto a dichas instituciones y discursos.

Desde una perspectiva más amplia, podríamos decir que lo público es el locus a partir del cual los diversos sujetos que componen el campo social construyen su sentido de identidad, sea individual o colectivo. Este proceso dista de ser homogéneo; es más bien plural, reflejo de la heterogeneidad propia que lo constituye. Por ello, es también la inscripción del conflicto y del litigio por definir “lo común”, y el lugar que tiene cada sujeto reconocido en este proceso. De aquí, las mediaciones institucionales no son solo algunas –como el Estado o los partidos. Ellas se pluralizan en tanto se transforman en expresiones que dan cuenta de la diversidad de formas para dar sentido a la polis que los convoca y “nombra”. Este proceso es constante; o sea, se construyen institucionalidades políticas en la medida que emerjan demandas que se consideren como parte de “lo común”. Por todo esto, finalmente, lo político no se circunscribe a un sector o a ciertas instituciones particulares sino que representa una dinámica propia a todo el campo social.

Volviendo al inicio, podemos decir que la teología en tanto discurso religioso identitario puede inscribirse como un agente más de interpretación dentro del heterogéneo espacio público, y como una voz más en esta búsqueda por definir “lo común”. Esto ya es evidente al ver nuestros contextos, donde las comunidades religiosas tienen una capacidad aglutinante y de acción social central (considerando, obviamente, la amplitud de sesgos ideológicos, culturales y sociales que podemos encontrar, los cuales, en muchos casos, son hasta antagónicos). También vemos que dichos agentes, con sus diferencias y complejidades, son convocadas cada vez más para participar en espacios de discusión y de diálogo social, tanto en el marco del Estado como de políticas públicas, partidarias y municipales.

Por ello podríamos afirmar que la teología posee una dimensión intrínsecamente pública y política ya que parte de la formulación de una serie de experiencias históricas (individuales y colectivas) con respecto a cómo se redefine una identidad –en este caso religiosa- a la luz de las dinámicas y tensiones sociales que atraviesan la fe (también vividas personal y comunitariamente). Dicho marco de sentido representa un horizonte siempre abierto desde la manifestación constante de lo divino, lo sagrado, lo mistagógico. Aquí, por ejemplo, una forma de considerar el lugar de las llamadas teologías contextuales: el feminismo, los pueblos indígenas, los jóvenes, el movimiento LGBTIQ, todos ellos espacios y voces que tienen un lugar en la teología, y en tanto particularidades también son proyectadas en su derecho de ser dentro del espacio público a través de dicha dinámica estrictamente teológica.

Volviendo a la teología como disciplina dentro del campo del saber, hay dos elementos a poner en debate. En primer lugar, más allá de que existen especificidades de estudio en este campo –Biblia, Historia, Sistemática, Práctica, etc.- el elemento “político”, “social” o “público” dista de ser externo o un “tema de contextualización” anexo a ellas. Son, más bien, aspectos constitutivos. En este sentido, las interpretaciones históricas del dogma, los procesos institucionales y eclesiológicos, las reflexiones en torno al texto sagrado, entre otras, poseen desde su misma especificidad un rol público ya que, por un lado, su construcción responde a una pluralidad de elementos existenciales, históricos y contextuales de la comunidad y de los individuos creyentes, y por otro –de manera implícita y explícita- parten como respuestas a problemáticas, interrogantes y sucesos contextuales puntuales.

Por otra parte, la teología como campo de saber posee una capacidad particular para responder a los desafíos del espacio público, no sólo en lo que refiere al lugar de las comunidades religiosas en el campo social sino por su capacidad de resignificación en tanto discurso identitario. Dentro del campo académico y político institucional, especialmente en América Latina, la teología posee un lugar periférico, casi nulo. Inclusive las ciencias sociales –como la sociología y la antropología de la religión- suelen atribuirse una posición excluyente para describir lo religioso en tanto “fenómeno”. Aunque la especificidad de dicho abordaje es más que válido, es también necesario incluir a la teología con el objetivo de profundizar sobre ciertos elementos que son propios de su especificidad. Ella brinda herramientas más completas para el análisis de los elementos sincrónicos y diacrónicos que se juegan en los procesos que fundamentan las experiencias y construcciones de sentido religiosas; o sea, de los rituales, símbolos y discursos religiosos particulares que emergen en la experiencia de fe, como también de la historia de los dogmas y prácticas institucionales a los que responden.

En resumen, resaltar la dimensión pública de la teología ayuda, por un lado, a que las coyunturas sociales no sean sólo temáticas ad hoc sino ejes constitutivos del discurso religioso, y por otro, a entender el aporte que posee en tanto disciplina para profundizar el estudio del lugar del discurso, institucionalidad y práctica de la especificidad de las religiones en diversas coyunturas del contexto social. Más aún, su inclusión implicará un aporte a la dimensión democrática en tanto promoción de la heterogeneidad y pluralidad de saberes e identidades que median la comprensión y construcción de nuestras “realidades”.

Nicolás Panotto

Licenciado en Teología por el IU ISEDET, Buenos Aires. Doctorando en Ciencias Sociales y Maestrando en Antropología Social por FLACSO Argentina. Miembro de la Fraternidad Teológica Latinoamericana. Director general del Grupo de Estudios Multidisciplinarios sobre Religión e Incidencia Pública (GEMRIP - www.gemrip.com.ar)

martes, 22 de julio de 2014

Chile ratifica que la educación será gratuita en todos los niveles de estudio.


El gobierno de Bachelet salió al cruce de una polémica surgida tras los dichos del ministro del área, Nicolás Eyzaguirre. La reforma a la educación es una de las grandes promesas de la presidenta Bachelet.
Gobierno de Chile reiteró enfáticamente que la educación será de calidad, gratuita y sin lucro ni segregación, al salir al cruce de una polémica surgida tras los dichos del ministro del área, Nicolás Eyzaguirre, que evidenciaron las divergencias sobre el tema en el Gabinete.

El domingo, en una entrevista al diario El Mercurio, el ministro Eyzaguirre dijo que se cumplirá "el objetivo de la gratuidad universal, pero de manera eficiente. Cuatro años de estudio me parece un objetivo sensato de financiar para un país de 20 mil dólares per cápita".

"Lo que exceda a ese lapso debiera ser financiado con cargo a la renta futura del estudiante u otra forma equivalente", añadió Eyzaguirre, lo que provocó de inmediato las críticas de los dirigentes estudiantiles y la respuesta de al menos dos de sus colegas.

La reforma a la educación, orientada a mejorar su calidad y otorgar gratuidad en todos sus niveles, es una de las grandes promesas de Bachelet, e intenta recoger las demandas planteadas masivamente por los estudiantes chilenos desde 2011.

El ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, indicó que lo dicho por Eyzaguirre "tiene que ver con una aproximación, pero en ningún caso esa es la decisión final".

En declaraciones al Canal 13, Peñailillo estimó que no había confusión en las palabras de su colega de Educación: "No, no, no. Lo que pasa es que estamos en pleno proceso de conversaciones, de diálogo y son temas que se van a tener que conversar en su conjunto con todos los actores", aclaró.

En tanto, el ministro vocero de Gobierno, Alvaro Elizalde, tras participar ayer en una reunión de Gabinete, dejó en claro que "el derecho a la gratuidad universal será resguardado y garantizado en la reforma educacional porque es uno de los pilares fundantes del sistema educacional que Chile merece".

La autoridad, asimismo, llamó a "distinguir" entre el debate técnico sobre la duración de las carreras universitarias y los principios de la reforma: "educación de calidad, gratuita, sin lucro ni segregación", enfatizó.

"Lo hemos señalado desde el primer día: trabajaremos por la gratuidad en todos los niveles, desde la educación pre escolar hasta la educación universitaria", subrayó Elizalde.

Eyzaguirre, en tanto, se desdijo al descartar que su propuesta sea de gratuidad sólo para los primeros cuatro años de carrera.

El Gobierno envió al Congreso los primeros proyectos de ley orientados a reformar la educación chilena, que se centran en el fin del copago por parte de los padres en establecimientos que perciben subvención estatal, así como en la eliminación del lucro y de los procesos de selección en todos los colegios.

Sin embargo, los estudiantes no están conformes con estas iniciativas, entre otras razones, porque creen que se diseñaron a sus espaldas y que no rompen drásticamente con el modelo vigente. Bachelet recogió en parte el reclamo de los estudiantes y aseguró que los próximos proyectos de ley que se envíen al Congreso considerarán los cambios que éstos piden.

domingo, 5 de enero de 2014

Papa Francisco: las parejas gays son un nuevo desafío educativo.


(Ciudad del Vaticano, 4 de enero. EFE).- El papa Francisco considera que las distintas realidades personales que se dan en la sociedad actual, como la existencia de hijos que conviven con parejas homosexuales, suponen un desafío educativo nuevo para la Iglesia Católica, sobre todo a la hora de anunciar el Evangelio.
Éste es uno de los mensajes que el pontífice argentino dio el pasado noviembre en la clausura en el Vaticano de la 82 Asamblea General de la Unión de Superiores Generales (USG) de los institutos religiosos masculinos, recogido por la revista “La Civiltà Cattolica” y del que hoy se publica más contenido.
“Recuerdo el caso de una niña muy triste que al final le confesó a la maestra el motivo de su estado de ánimo: ‘la novia de mi madre no me quiere’”, contó Francisco a los superiores generales de los institutos religiosos.
“El porcentaje de chicos que estudia en los colegios y que tienen a sus padres separados es muy elevado -agregó-. Las situaciones que vivimos hoy, por tanto, plantean nuevos desafíos que para nosotros, a veces, son incluso difíciles de comprender. ¿Cómo anunciar a Cristo a estos chicos y chicas?. ¿Cómo anunciar a Cristo a una generación que cambia?”.
Francisco indicó a los religiosos además que es necesario que estén atentos a “no suministrar” a estas nuevas generaciones una “vacuna contra la fe”
Francisco indicó a los religiosos además que es necesario que estén atentos a “no suministrar” a estas nuevas generaciones una “vacuna contra la fe” y que los pilares de la educación son “transmitir el conocimiento, transmitir las formas de hacer y transmitir los valores, a través de los que se transmite también la fe”.
“El educador tiene que estar a la altura de las personas que educa, debe preguntarse cómo anunciar a Jesucristo a una generación que cambia. La tarea educativa hoy es una misión clave, clave, clave”, aseveró el pontífice argentino.
“La Civiltà Cattolica”, revista de los jesuitas, orden de la que proviene Francisco, recoge además que en el encuentro del pasado noviembre el papa Bergoglio les contó algunas de sus experiencias en Buenos Aires, Archidiócesis de la que fue titular, en contextos educativos de niños y jóvenes con complicadas situaciones familiares.
El tema de la familia y su pastoral centrará la Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de Obispos que se celebrará el próximo octubre en el Vaticano, y para su preparación la Santa Sede envió un cuestionario a las Conferencias Episcopales de todo el mundo con preguntas sobre los matrimonios homosexuales y el divorcio.
“¿Cuál es la actitud de las Iglesias locales hacia el Estado como promotor de uniones civiles entre personas del mismo sexo y ante las personas que las protagonizan?. ¿Qué atención pastoral se puede dar a quienes han elegido vivir bajo este tipo de uniones?”, se pregunta en el documento.
En caso de adopciones por parte de parejas del mismo sexo, “¿qué se puede hacer pastoralmente para transmitir la fe?”, prosigue el cuestionario, que dedica también un apartado a la educación de los niños en los llamados “matrimonios irregulares” y la forma en la que sus padres se acercan a la Iglesia.
Fuente: noticias24

domingo, 17 de noviembre de 2013

Nuevos odres para vinos nuevos.



José Carlos García Fajardo*

Vivimos una aurora de la humanidad como jamás se conoció. Si nuestros políticos no son capaces de recoger con entusiasmo el guante una nueva humanidad solidaria, mejor es que se retiren y den paso a la poesía y a la revolución para no sucumbir a la amenaza del caos.

¿En qué fallamos ahora?, se preguntan familias e instituciones. Después del 68 se preguntaron ¿en qué hemos fallado? Y dejaron pasar las aguas invadiendo trochas y arrabales, recuperando humedales pero también zonas pantanosas que con esfuerzo e imaginación se habían arrebatado a los anófeles. La vida en la ciudad dio lugar a las civilizaciones, y el civismo fue signo de excelencia.

Los bárbaros no eran ignorantes ni salvajes; no hablaban griego de ahí el bar bar, que así sonaba a oídos atenienses, macedonios y espartanos. No se regían por la idea de orden (nous), por la belleza, la unidad, la bondad y la búsqueda de la verdad. Esos trascendentales que daban sentido a un vivir para que no fuera manipulado por dioses que no existían, pero que tenían muy mal perder.

La educación no era una disciplina reglada sino la inserción en el pueblo itinerante y la madurez se alcanzaba cuando se podían empuñar las armas. La iniciación venía sancionada por la muerte de un enemigo, la de una fiera o la superación en soledad, del terror y del miedo. Los espartanos valoraban el poder de la fuerza, del rigor y de la abstinencia pero tenían leyes y la Constitución de Licurgo. Aunque inferior a la de Solón, en Atenas, tenía sus referentes.

Así se alcanzaron las cumbres de las civilizaciones clásicas, griega y romana, del intercambio de saberes con Oriente por medio de Egipto y desde el Cristianismo, con aportaciones de árabes y musulmanes. La invasión bárbara supuso una inyección de sangres nuevas capaces de ser transformadas por las filosofías, ciencias y técnicas de la antigüedad que los monjes mantenían en sus monasterios. Trivium, Quadrivium, Teología, Moral fundamentalista pero, en el Renacimiento, explosión de la Luz, de la Razón y de los saberes enciclopédicos. Al héroe y al santo les sucedieron el político y el sabio. A la ideología impuesta sucedieron la Razón, las ciencias y las nuevas tecnologías que llevaron a grandes revoluciones. El ser humano, el anthropos volvía a ser el centro del universo, aunque a veces sucumbiera a la fuerza de los números, de los beneficios y de la contabilidad que hacía del tiempo un valor contable.

Emergió la sociedad, y los pueblos reconocieron sus señas de identidad hasta el paroxismo de las nacionalidades y de las patrias con enseñas y símbolos inventados.
Movidos por el sofisma del precio y del beneficio, identificado con el valor y aún de las bendiciones de esos dioses silenciados, olvidaron la sabiduría ciceroniana de que “mi patria está en donde puedo vivir bien”.

Se llegó a la educación general promovida por el servicio militar y sus reclutamientos aún en las montañas, se codificaron las leyes y se dijo que cada soldado de Napoleón llevaba en su mochila un bastón de mariscal y un código civil. Aunque también llevaron las ansias de conquista y de rapiña propias de la bestia enloquecida por el poder en detrimento de la auctoritas, la que atrae, produce admiración e infunde respeto.

Pero desde Europa y sus colonias, en su ceguera euro centrista, alumbraban un mundo nuevo. Revolución industrial, social, política, sindical, económica, científica y la revolución de las comunicaciones que nos descubre próximos, parientes y solidarios más que combatientes. Las masacres del siglo XX condujeron a la explotación, al hambre, la ignominia, la desesperación de los seres humanos y la destrucción del medio ambiente.

Por el Este de nuestros corazones y mentes alumbra la intuición de una sociedad nueva e inter independiente. Con un desarrollo endógeno, sostenible, equilibrado y global.
No es hora de buscar culpables del estado de la educación en escuelas, universidades y formación profesional. Al orden y a la disciplina que imponían para obtener la sumisión ante la cosmovisión imperante, sucedieron el prohibido prohibir, hacer el amor no la guerra, y el todo vale. Ya hemos visto sus resultados. Estamos viviendo una aurora de la humanidad como jamás se conoció. Si nuestros estrategas, políticos y sabios no son capaces de asumir este reto y recoger con entusiasmo el guante de una nueva humanidad solidaria y ecosófica, mejor es que se retiren y den paso a la poesía y a la revolución, para no sucumbir ante la amenaza del caos.

fajardoccs@solidarios.org.es
Twitter: @CCS_Solidarios
*Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS)

EL ENVÉS 2013 11 13

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Oramos por el Día del Maestro y la Maestra en Argentina.


El Día del Maestro es la festividad que rinde homenaje a los profesores de todos los niveles (inicial, primara, secundaria y universidad) por su importante labor en la transmisión de conocimiento y valores a sus alumnos. En Argentina fue instaurado por el presidente Edelmiro Farrell, mediante el Decreto Nº 21215 del 19 de septiembre de 1945. 

Se eligió como fecha del Día del Maestro Argentino al 11 de septiembre, por ser el día del fallecimiento de don Domingo Faustino Sarmiento (11-09-1888). Este gran político y escritor argentino también fue un abnegado profesor. Y cuando fue Presidente de Argentina le dio un notable impulso a la educación pública del país. Fundó muchas escuelas, difundió las bibliotecas. También apoyó las ciencias y las artes. 

Los maestros son los profesionales de la educación. Ellos se han preparado en las universidades o institutos pedagógicos para ejercer la enseñanza con metodologías adecuadas a la edad de sus alumnos. Su labor requiere de mucha responsabilidad, dedicación y paciencia. Gracias al trabajo de los buenos profesores los niños y jóvenes aprender a amar el conocimiento y buscar la superación en base a los estudios.

Oramos por todos los Maestros y Maestras de la Argentina:



POR LAS MAESTRAS Y MAESTROS

Amado Dios,

que en Jesús elegiste humildemente ser maestro.

Te agradecemos por los hombres y mujeres que

han sentido la maravillosa vocación de enseñar y

se entregan con entusiasmo a la tarea en tantos

lugares diferentes, compartiendo cultura, oficio y

camino con niños y niñas, adolescentes y adultos.

Especialmente te damos gracias por quienes lo

hacen en condiciones muy desfavorables, y a

pesar de ello no se rinden, frente a las tantas

barreras que se alzan limitando sus horizontes.

Fortalécelos, Señor, en su empeño de enseñar

amando y sirviendo.

Te pedimos, Señor, por nuestros gobernantes.

Haz que cumplan con su deber de mantener y

ampliar las oportunidades de educación para

todos y todas. Que nuestras escuelas, públicas y

privadas, puedan ser verdaderos espacios de

crecimiento, valoración, equidad y solidaridad.

Te damos gracias por quienes a lo largo de la vida

nos enseñaron las lecciones más importantes; por

quienes compartieron con nosotros su fe y nos

dieron valores que nos acompañan hasta el día de

hoy. Gracias te damos, en especial, por quienes

oyeron tu llamado y son maestros y maestras de

escuela dominical en nuestra comunidad. Dales la

gracia de guiar a sus alumnos al conocimiento de

tu amor.

En nombre de tu Hijo, que nos enseñó a llamarte

Padre, oramos. Amén.



(Iglesia Evangélica Metodista de Flores, Buenos Aires, Pastora Viviana Pinto)


Fuente 2: Temas resumidos

viernes, 19 de julio de 2013

La ONU felicita a Costa Rica por reforma a la educación indígena.


El Sistema de Naciones Unidas destacó hoy una reforma a la educación indígena que lleva a cabo Costa Rica y afirmó que esto contribuirá al fortalecimiento de la identidad y la cultura de esos pueblos.
Las agencias de la ONU indicaron en un comunicado que "reconocen y felicitan a Costa Rica por el impulso de la reforma a la educación que reciben las comunidades indígenas y que constituye un avance significativo hacia el cumplimiento del derecho de esos pueblos a una educación de calidad que fortalezca su identidad y cultura".
El pasado lunes, el Gobierno costarricense publicó un decreto en el diario oficial La Gaceta que establece nuevas disposiciones para la educación indígena y reconoce como lenguas maternas de esos pueblos al Cabécar, Bribri, Ngöbe, Buglé, Maleku, Teribe y Boruca.
"Donde sea posible, los niños y niñas de los territorios indígenas tienen derecho a aprender a leer y escribir en su idioma materno, a que se les garantice que lleguen a dominar el español como idioma oficial de la Nación y a que progresivamente se desarrollen programas educativos bilingües", indica el decreto.
Además, se establece que todos los estudiantes indígenas tienen derecho a que en los programas educativos se integren los conocimientos locales propios de su cultura, cosmovisión, organización política, social y económica.
El decreto, firmado por la presidenta costarricense, Laura Chinchilla, y el ministro de Educación, Leonardo Garnier, indica que las escuelas en territorios indígenas deben contar con maestros indígenas, al igual que en los puestos administrativos.
Otro punto que establece el decreto es que para realizar cambios en el sistema educativo indígena, los pueblos deben ser consultados.
La coordinadora residente del Sistema de Naciones en Costa Rica, Yoriko Yasukawa, indicó en el comunicado que se trata de un "avance fundamental" para el reconocimiento del carácter multiétnico y pluricultural del país.
"Manifestamos nuestro reconocimiento al país y al liderazgo que el Ministerio de Educación Pública ha tenido para impulsar esta reforma a la educación indígena, a la vez expresamos el apoyo y disposición de Naciones Unidas para colaborar en su implementación", expresó Yasukawa.
Según datos oficiales, en Costa Rica, país con 4,5 millones de habitantes, viven unos 64.000 indígenas pertenecientes a ocho grandes pueblos: Chorotega, Bribri, Cabecar, Brunca, Huetar, Maleku, Teribe y Guaymi.

Fuente: Noticias Terra
Difunde: Ukhamawa Noticias

 "Así es" en lengua aymara

miércoles, 19 de junio de 2013

Iglesia rompe el silencio y levanta tu voz… Educación en chile.


¿No es éste el ayuno que Yo escogí: Desatar las ligaduras de impiedad, soltar las coyundas del yugo, dejar ir libres a los oprimidos, y romper todo yugo? ¿No es para que compartas tu pan con el hambriento, y recibas en casa a los pobres sin hogar; para que cuando veas al desnudo lo cubras, y no te escondas de tu semejante?
Entonces tu luz despuntará como la auror y tu recuperación brotará con rapidez.
Delante de ti irá tu justicia; y la gloria del Señor será tu retaguardia.
Entonces invocarás, y el Señor responderá; clamarás, y El dirá: ‘Aquí estoy.’
Si quitas de en medio de ti el yugo, el amenazar con el dedo y el hablar iniquidad, y si te ofreces ayudar al hambriento, y sacias el deseo del afligido, entonces surgirá tu luz en las tinieblas, y tu oscuridad será como el mediodía.
El Señor te guiará continuamente… (Isaías 58 6-11 – NBLH)
Esta semana se ha llamado al “Tomazo Nacional”. [1] Diversos grupos de estudiantes han paralizado sus clases y se han sumado a la demanda educativa que estalló principalmente en el 2011, pero que responde a demandas históricas por parte de las chilenas y chilenos, que cada vez más se ven violentados por un sistema que los empobrece, endeuda e indigna. Durante estos años han aparecido voces importantes en solidaridad con esta movilización, que incluye a “los abuelos”, Madres, Padres, Hijos e hijas, economistas, intelectuales, del mundo académico, desde otras partes del mundo… ¡en fin! Son muchos los que han visto esperanza en este movimiento para poder construir un lugar mejor donde podamos vivir, donde la educación no sea tan sólo un acto de consumo para los más privilegiados sino más bien un derecho para todas y todos.
Escribo como estudiante y evangélico que, ante esta situación, ha extrañado voces firmes y permanentes desde nuestra fe cristiana-Evangélica que impulsen el clamor por la justicia. [2] No es posible mantenerse imparciales cuando gran parte del país demanda una actuación justa y equitativa. No puede ser que Chile vaya creciendo en índices macro-económicos y siga el aumento del costo de vida, cubriendo la pobreza con falsas categorías, con servicios básicos inaccesibles, llevando a las familias de nuestro al sobre endeudamiento, empobreciéndolas y limitando su acceso a una vida digna.
Ser cristiano no significa estar alejado del sistema que afecta a nuestras vidas, la acción profética debe ser de denuncia frente a las opresiones causadas por este sistema o por quien sea:  “Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído”.[2] Jesús no fue imparcial, así lo señala la Biblia, tuvo preferencia por los pobres de su tiempo: “…Buenas nuevas a los pobres… los quebrantados de corazón… los cautivos… ciegos… a los oprimidos” [3].  Ser seguidor de Jesús es ser seguidor de su forma de actuar. Había un mensaje muy acertado en una pancarta de los estudiantes de la UC: “Jesús no habría podido ser universitario; su padre era un carpintero”. El mensaje de Jesús debería estar muy vigente en este tema, sin embargo nuestras “teologías”, provenientes de sectores fundamentalistas, acomodados en un sistema de mercado, han preferido una espiritualidad individualista, preocupada por el crecimiento personal, la emoción, el sensacionalismo, las discusiones sobre los conflictos de poder y la tradición religiosa, dejando como última opción la clave de la vida cristiana: “Amar al prójimo como a uno mismo”.[3]
No es suficente cantar el amor al prójimo con melodiosas canciones o expresarlo en nuestros desgastados discursos. Esas acciones nos mantienen en una crisis como “Iglesia”. La inconsecuencia entre nuestro discurso y nuestra acción no ha sido favorable en la mayoría de las Iglesias, ya que parece no ser compatible tener una vida dirigida a las necesidades de los otros en la medida en que la tenemos dirigida sólo hacia las nuestras. Y es que nuestra indiferencia hacia el dolor nos hace perder cada vez más la credibilidad de nuestro mensaje “esperanzador”. “¡Iglesia! levanta tu voz, denuncia la injusticia, realiza propuestas concretas de salvación, no solo moral y del alma, sino salvación concreta aquí y ahora, dignidad para el ser humano, para el débil, para el que sufre. Levántate y denuncia al sistema mercantil opresor y esclavizante, que tiende lazos y cadenas que atan a las personas, aun más que los problemas sexuales ¿o será que estás demasiado sumergida en él?”[4]… Pregunta pertinente en este tiempo en el que muchos de nosotros Evangélicos, cristianos y cristianas, vemos con admiración el legado de personas que dejaron un marca en la historia de la humanidad por su compromiso con el otro: Dietrich Bonhoffer, Mather Luther King, Florence Nightingale, Hellmunt Frenz, Pierre Dubois, Roberto Boltón (recientemente fallecido), por nombrar sólo a algunos de  los más emblemáticos. Hoy, parece ser que nuestra acción por la fe está muy alejada a la de ellos y, peor aún, muy alejada a lo dicho por el Maestro en el Sermón del Monte.
No debemos suponer que el clamor de los estudiantes, de las familias chilenas sea un clamor “ideologizado” como creen algunos. La proclamación de la “Justicia social” no tiene por qué pertenecer  sólo a algunas fuerzas políticas o a algunas “ideologías”, debido a nuestro abandono como cristianos de aquella proclama manifestada en Jesús y su mensaje del Reino de Dios y su justicia, que ha sido tristemente desconocida y olvidada en nuestro actuar evangélico:“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”[5]. Hemos estigmatizado las demandas como si fueran sólo de ciertos grupos y no de todos los que creen en la conformación de una sociedad más justa y equitativa.
Alcemos nuestra voz frente a la injusticia, frente a la violencia de este sistema. Participemos en propuestas para construir un país mejor para vivir en nuestras reuniones de jóvenes, en la escuela dominical, en los sermones, en las conversaciones con nuestros hermanos y hermanas. Hablemos de lo cotidiano en nuestros espacios de fe. Seamos ciudadanos proactivos, empoderemos a los que hoy no tienen voz, a los excluidos, los marginados, no sigamos en el camino de la indiferencia y no veamos el dolor del otro como ajeno. Estamos en un proceso que está haciendo historia en nuestro país, la ciudadanía se está autoconvocando a realizar transformaciones sociales y por ningún motivo debemos mantenernos ajenos a estas transformaciones, sino que debemos impulsarlas y colaborar con todas nuestras fuerzas para que los principios más nobles de nuestra fe se permeen en nuestra sociedad: la justicia, la bondad, la solidaridad… tan ajenas hoy a un sistema donde el centro es el dinero y el poder económico, y que Jesús rechazó tan categóricamente.  “Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”.[8] . “La iglesia invita a los actores a dialogar. No a negociar, porque la educación no debe ser un negocio, no a rendirse, porque la educación no es una guerra. Sino a mirar la actitud de uno que sí sabe educar, pues por algo le llamaban el Maestro”.[6]
[1] Lista de Colegios y universidades movilizadas: http://infestu2013.wix.com/listamovilizados
[2] Es necesario destacar que algunas Iglesias que representan si bien un sector minoritario dentro del sector protestante-evangélico no han quedado en el silencio y se han pronunciado a favor del Movimiento estudiantil. Cómo así la Iglesia Católica. Comparto a continuación algunas declaraciones públicas:
1.- Directorio Nacional Pastoral Juvenil Iglesia Evangélica Luterana en Chile “DECLARACIÓN PÚBLICA ANTE LA MOVILIZACIÓN UNIVERSITARIA Y SECUNDARIA”.  Chile, Junio 17 de 2011.http://ctedechile.cl/pdf/Declaracion_publica_Pastoral_Juveniel_IELCH%20(2).pdf
2.- Consejo Nacional Federación Juventud Metodista de Chile “Declaración Pública de la Juventud Metodista de Chile respecto al conflicto educacional en nuestro país” Domingo, 28 de agosto de 2011
3.- Iglesia Metodista de Chile “LA IGLESIA METODISTA DE CHILE A LA OPINIÓN PÚBLICA” Angol, Chile, 16 de octubre de 2011.
4.- Iglesia Menonita de Chile “DECLARACIÓN PÚBLICA DE LA IGLESIA MENONITA DE CONCEPCIÓN – CHILE. ANTE LA ACTUAL CRISIS DE LA EDUCACIÓN CHILENA” Concepción, Chile, 18 de agosto de 2011.
5.- Iglesia Evangélica Luterana en Chile “DECLARACIÓN PÚBLICA DE LA IGLESIA EVANGÉLICA LUTERANA EN CHILE” 24 Agosto de 2011.
6.- Pastores Bautistas de la Región de Coquimbo, URPAB, “CARTA DE PASTORAL DE ORIENTACIÓN ANTE LOS CONFLICTOS DE LA EDUCACIÓN EN CHILE”. 18 de Septiembre de 2011, Coquimbo.
[2] Hechos 4:19-20 (VRV)
[3] Lucas 4:18 (VRV)
[4] Hidalgo, Lissett Belen. “Por la Familia…” [en línea]. Consultado [17 de Junio del 2013]. Disponible en la Web:  http://nacionjuvenil.blogspot.com/2011/07/por-la-familia-por-belen-hidalgo.html
[5] Mateo 5:6 (VRV)
[6] Vidal Sandoval, Juan. “Movilizaciones Estudiantiles: Reflexión Pastoral”,[en línea]. Consultado [17 de Junio del 2013]. Disponible en la Web: http://www.imp.cl/2011/movilizaciones-estudiantiles-reflexion-pastoral/


Autor/a: Josaphat Jarpa


Josaphat Jarpa es Chileno, Estudiante en la Facultad Evangélica de Teología de Chile, Estudiante de Ciencia Politica UMC, Miembro del Grupo Lxs40.

Fuente: lupaprotestante