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sábado, 29 de diciembre de 2012

La diversidad como un mal a eliminar: biopiratería.


Babel
La diversidad como un mal a eliminar: biopiratería
Javier Hernández Alpízar

Los procesos de la vida son procesos de diversificación. La diversidad parece ser una estrategia de la vida para perpetuarse, enriquecerse, mejorarse, desplegar su don. Por el contrario, los procesos industriales modernos son procesos de uniformización, homogenización, en combate contra toda diversidad. Y miren que los uniformes y lo militar son casi sinónimos.

La diversidad de la vida se potencia y afirma con la diversidad cultural, sexual, intelectual. Por el contrario, la subcultura del lucro tiene que someter y destruir la diversidad para hacer crecer el negocio: Toda diversidad, incluida ahora la biológica, es para el mercado y la industria que le manufactura mera materia prima “inerte” o un estorbo a destruir, mediante procesos como la guerra, el etnocidio, el genocidio, los monocultivos o la simple expansión de la propiedad privada a los seres vivos, desde sus genes a la “biomasa”, mediante la legislación, impuesta por organismos multilaterales, empresas transnacionales y estados metrópoli, de los “derechos de propiedad intelectual”.

En términos de la vida, las manipulaciones genéticas no aportan nada excepto riesgos, pero expropian el saber de los pueblos del mundo. La biopiratería se “legaliza” mediante el registro de patentes de “derechos de propiedad intelectual” que no son sino la versión moderna del derecho canónico por el cual una bula papal dio “el derecho” a los gobiernos europeos de conquistar, colonizar y saquear las tierras de América, África, Asia y Oceanía.

Los técnicas transgénicas son herramientas que permiten la colonización de la vida y los seres vivos, uno de los nuevos negocios de la “economía verde”, otra gran patraña ideológica (recientemente promovida incluso por la Bienal Internacional de Diseño en México, por ejemplo), pero con ella las compañías como Monsanto, aportan tanto a la humanidad como aportaron el agente naranja a los campos de Vietnam o los pesticidas a la salud de los niños en los campos de monocultivo, como la soya en Argentina. Y cuidado porque en México el maíz transgénico amenaza con destruir la base de la cultura mesoamericana y la vida digna de ese nombre de toda Mesoamérica. (Cf: La película El mundo según Monsanto:  
La industrialización y homogenización el mundo es una guerra a la biodiversidad y a toda diversidad, una guerra contra la vida para convertirla en valor de cambio o en valor de uso corrompido solamente como envoltura del valor de cambio monopolizado por el capital.

Así como las primeras oleadas colonizadoras destruyeron cuanto pudieron de los pueblos del mundo, ahora la biodiversidad es destruida y fagocitada por el mecanismo que ellos llaman patentes y derechos de propiedad intelectual pero que técnicamente debería llamarse “biopiratería”. Y moralmente, “robo”.

Estas reflexiones son apenas algunas de las más evidentes que saltan a la vista de una lectura del libro Biopiratería. El saqueo de la naturaleza y el conocimiento, de la física, ecologista, feminista y activista de la resistencia civil pacífica contra la biopiratería y el colonialismo actual Vandana Shiva, libro publicado en español por Icaria- Antrazyt en 1997.

El libro da para muchas reflexiones a todos aquellos que defienden la diversidad: anticapitalistas, anarquistas, ecologistas y ambientalistas, feministas y defensores de la diversidad sexual y de los derechos humanos de los pueblos indígenas del mundo, a todos los opositores a la piratería de los saberes colectivos, sociales y comunitarios expropiados por patentes de “derechos de propiedad intelectual”, a los impulsores el software libre, por ejemplo. Ya que la diversidad es la única forma en que el mundo puede tener futuro, pues el proceso homogenizador de la industria y sus monocultivos es un proceso más bien tanático: la versión moderna del Rey Midas que convierte la diversidad de la vida en dinero: materia muerta y abstractas pero elevadas cifras de la destrucción mostradas como logros.

Defender la agricultura y las semillas criollas o nativas de cada lugar contra los monocultivos es tan importante como defender la diversidad intelectual, filosófica y cultural contra los monocultivos del pensamiento, unidimensionales, hegemonizantes e intolerantes, el fundamentalismo de la técnica y el libre mercado, la industria y la guerra.

No es casual que la estrategia de defensa con la que Vandana Shiva se compromete al lado de los campesinos de la India sea la no violencia gandhiana: defender la vida se hace mediante métodos que buscan preservar la vida, no contestando al fundamentalismo liberal con otros fundamentalismos. La guerra misma es una herramienta del proceso capitalista contra la diversidad, en México ya deberíamos haberlo aprendido. Máxime cuando desde México fue emitido el mensaje “Por un mundo donde quepan muchos mundos”, un programa anticapitalista desde la raíz.

Compartimos unos breves párrafos del capítulo “Hacer las paces con la diversidad” para darnos una idea de la calidad de la reflexión de Vandana Shiva: “En estos tiempos de “limpieza étnica”, a medida que el cultivo de lo uniforme invade la naturaleza y la sociedad, hacer las paces con la diversidad está convirtiéndose en una necesidad imperiosa de supervivencia.

“El cultivo de lo uniforme es un componente esencial de la globalización, que presupone la homogeneidad y la destrucción de la diversidad. El control global de las materias primas y de los mercados exige una uniformidad de culturas y cultivos.

“Esta guerra a la diversidad no es del todo nueva. La diversidad se ha visto amenazada siempre que la diversidad se ha percibido como un obstáculo. La violencia y la guerra tienen sus raíces en el tratamiento de la diversidad como una amenaza, un mal, una perversión, y fuente de desorden. Dado que es imposible someter los sistemas diversos a un control central, la globalización pretendería convertir la diversidad en mal, y en deficiencia.” 

Biopiratería, junto con otros libros como Las guerras del agua y Ecofeminismo (escrito junto con Maria Mies), hacen parte de una verdadera semilla intelectual, moral y de activismo en defensa de la diversidad, la vida y el futuro del planeta, la semilla que aporta desde la India Vandana Shiva. En internet pueden encontrarse videos con entrevistas y conferencias de la autora, algunos de sus escritos se publican en Rebelión: 
Su pensamiento está en consonancia con espacios como las páginas Biodiversidad en América Latina y el Caribe: 
Red en defensa del maíz: http://redendefensadelmaiz.net , 
y con la película Semillas de libertad: http://vimeo.com/49018060#at=0

Fuente: Chacatorex

viernes, 10 de febrero de 2012

Mineras tóxicas en América Latina, porque les prohiben operar en Canadá y Europa.


Javier Hernández Alpízar 10/02/2012

No es mentira que la minería que extrae oro y plata usando cianuro daña los mantos acuíferos, en consecuencia, mineras como GoldGroup Mining no pueden hacer el truco de formar mineras con nombres locales en Canadá y en Europa.

Engañoso el discurso de la "Minera Cardel". En la sección "A Revolución 11", página 6 de diario Política del jueves 9 de febrero, vuelve a acusarme de "seguir tratando el tema de manera poco objetiva y sesgada". Insiste en que la mina a tajo abierto "Caballo Blanco", impulsada por la empresa canadiense GoldGroup Mining, bajo los nombres ad hoc "Candymin SA de CV" –con el que firma sus documentos ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Semarnat– y de "Minera Cardel", nombre de apariencia local para una empresa canadiense, no daña el ambiente.

La firma, desde "Villa Rica, municipio de Actopan", de nuevo el director general Rick Irvine. Cierra diciendo: "Insistimos, tenemos principios éticos de acción bien definidos y queremos ser un factor de desarrollo regional." El discurso corporativo de la minera canadiense es que ellos tienen de su lado las razones "técnico científicas" y que han "demostrado técnicamente" que no harán daño ni a las instalaciones de la Central Nucleoeléctrica de Laguna Verde, ni al medio ambiente ni a las comunidades cercanas.

Tratan de ampararse en instituciones mexicanas, como el Servicio Sismológico Nacional de la UNAM. Curiosamente ya no mencionan a la Universidad Veracruzana, la cual se ha deslindado públicamente de ellos, contrario a otros convenios que anteriormente la UV pregonó en su propio medio (el periódico Universo), como el realizado con otra empresa sumamente cuestionada y cuestionable, Granjas Carroll. La hipocresía es el homenaje del vicio a la virtud.

Pero vayamos al caso de la minera canadiense que pretende explotar oro y plata a cielo abierto en los cerros La Paila, Las Cruces y Bandera, a tres mil metros de Laguna Verde. La minera canadiense –al igual que otras de su país, que han explotado con la misma técnica en lugares como el Cerro de San Pedro en San Luis Potosí, en El Carrizalillo en Guerrero, y en San José del Progreso, Magdalena Ocotlán, Oaxaca– insiste en que paga impuestos y que "respeta las leyes mexicanas".

Hay muchas evidencias que pueden ayudar al lector a dimensionar los hechos. La primera es que busque la información sobre los otros proyectos mineros, idénticos a Caballo Blanco, y vea que, en los hechos, sí ocurren todos los daños ambientales que en Veracruz denuncia la Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (LaVida), y en otros lugares denuncian organizaciones como el Frente Amplio Opositor (FAO) a la Minera San Xavier de San Luis Potosí –que ha ganado legalmente a la minera, la cual opera por imposición del poder Ejecutivo, en los tiempos d Fox y ahora en los de Calderón–, y en Oaxaca, la Coordinadora de Pueblos Unidos del Valle de Ocotlán.

Mi trabajo respeta ese tipo de evidencias, en la experiencia y el dolor de esos pueblos: En todos los casos, la mineras canadienses han tenido el mismo discurso "técnico científico" de que todo estará bajo control y remediarán los daños al entorno. En todos los casos, el discurso es falso y los daños, dolorosos, son muy reales.

La pregunta es: Si las minas a tajo abierto que usan masivamente explosivos y cianuro, están hechas para impulsar, "con principios éticos", el desarrollo, los empleos y el bienestar, además de ser amables con el medio ambiente, ¿por qué están prohibidas en Canadá?
Esto no lo puede negar el firmante de la carta "aclaratoria" Richard Irvine, porque lo ha admitido en una entrevista con el periódico electrónico Plumas Libres (http://plumaslibres.com.mx/2012/01/29/minera–canadiense–viene–a–mexico–porque–en–su–pais–prohiben–proyectos–como–caballo–blanco):

"El directivo reconoció que en países de primer mundo proyectos a cielo abierto como el de Caballo Blanco, que se realizan en los municipios de Alto Lucero y Actopan, estarían prohibidos.
– En Europa y Canadá ¿tienen proyectos como éstos?–
– No.
– ¿Únicamente en América Latina?
– Sí.
– ¿Está prohibida la minería a cielo abierto en países de Europa y en Canadá?
– Tengo conocimiento que sí, pero no puedo comentar más. Pero en México sí es permitido, ¿no?– comentó, sin dar más detalles."
El diálogo es revelador. En estos momentos, circula una carta abierta al Parlamento de Canadá, en la cual le piden aprobar el proyecto de ley C–323 (Ley de promoción y protección internacional de los derechos humanos).

Se trata de una iniciativa de ley que permita juzgar por las violaciones a los derechos humanos que cometen empresas canadienses fuera de su territorio. Quienes promueven la firma de esta carta tienen en mente, entre otras, a las mineras canadienses que están operando con impunidad en América Latina, y lo señalan explícitamente en su exhorto a apoyarlos: "Desde Fronteras Comunes de Canadá (http://www.commonfrontiers.ca) se está promoviendo el apoyo a una ley que permite que la justicia canadiense juzgue a las multinacionales por hechos cometidos fuera de su país. Este tipo de iniciativa es importante dentro de la campaña para judicializar a las mega mineras tóxicas de minería."

Los ejemplos de violaciones a derechos humanos que ponen en el papel son la minería canadiense Marlin (en Guatemala) y el proyecto hidroeléctrico Belo Monte (en Brasil). Pero a ellos pueden añadirse los proyectos mineros canadienses en México, arriba citados. El lector puede hallar las descripciones de algunas de gravísimas violaciones a derechos humanos cometidas por mineras canadienses en México en dos artículos: "Minería sangrienta", de Francisco López Bárcenas (http://www.jornada.unam.mx/2012/02/04/politica/018a1pol) y "Las corporaciones de la muerte, mineras canadienses" de Gilberto López y Rivas (http://www.jornada.unam.mx/2012/02/03/opinion/022a1pol), ambos en La Jornada.

Hay una resolución del Parlamento Europeo prohibiendo el uso del cianuro en la extracción minera en todo el territorio de la Unión Europea: "El 5 de mayo de 2010, el Parlamento Europeo aprobó una resolución en la que pide a la Comisión se prohíba el uso de cianuro en la minería dentro del territorio de la UE antes de que acabe el 2011, con el fin de proteger el medio ambiente, la salud humana y la diversidad biológica."

Una de las tragedias que inspiró esa resolución es ésta: "Europa ha experimentado de forma directa los peligros y consecuencias de este tipo de minería. La Resolución lo toma en consideración recordando que hace diez años se produjo una de las mayores tragedias medioambientales de la Europa Central, cuando el 30 de enero de 2000 se rompió un dique de contención de residuos de la mina de oro de Baia Mare, situada en Rumania. El derrame provocó que 100, 000 metros cúbicos de barro y aguas residuales –con una concentración de 126 miligramos de cianuro por litro– se vertieran por varios canales y afluentes hasta el curso superior del río Danubio a su paso por Belgrado, desembocando finalmente en el mar Negro. La tragedia tocó varios países centroeuropeos, por lo que la Resolución considera estas tecnologías, utilizadas y previstas para las actividades mineras, como un peligro transfronterizo. Sin embargo, a pesar del tiempo y las reflexiones en torno a la peligrosidad del cianuro, empresas como la sociedad Rosia Montana Gold Corporation (RMGC, una joint venture entre la canadiense Gabriel Resources y Minivest, una empresa pública rumana), siguen empeñadas en promover su uso."

De modo que el Parlamento Europeo sí está poniendo a la ética por encima del lucro, pues "mediante Resolución promulgada el pasado 05 de mayo de 2010, prohibió de manera general el uso de tecnologías mineras a base de cianuro y solicitó una moratoria a la Comisión Europea antes del 2011 en este sentido."

Los dos primeros acuerdos de la comisión del Parlamento Europeo son significativos: "1. Considera que el cumplimiento de los objetivos de la UE, establecidos en la Directiva marco sobre la política de aguas, esto es, conseguir un buen estado químico de las aguas y proteger los recursos hídricos y la diversidad biológica, sólo puede lograrse mediante una prohibición general del uso de las tecnologías mineras a base de cianuro;
2. Pide a la Comisión que proponga la prohibición completa del uso de las tecnologías mineras a base de cianuro en la Unión Europea antes de finales de 2011, puesto que es la única forma segura de proteger nuestros recursos hídricos y ecosistemas de la contaminación por cianuro procedente de las actividades mineras, y que, al mismo tiempo, proceda a una evaluación de impacto ordinaria"... (http://www.rioslibres.info/?q=content/resoluci%C3%B3n-del-parlamento-europeo-de-5-de-mayo-de-2010-sobre-la-prohibici%C3%B3n-general-del-uso)
No es mentira que la minería que extrae oro y plata usando cianuro daña los mantos acuíferos, en consecuencia, mineras como GoldGroup Mining no pueden hacer el truco de formar mineras con nombres locales en Canadá y en Europa. Vienen a México, porque nuestras leyes con permisivas, no prohiben el cianuro por ejemplo, simplemente la Semarnat les pide un estudio de riesgo por usar más de un kilo de cianuro (basta el cianuro equivalente al tamaño de un grano de arroz para matar a un ser humano, y las mineras usan toneladas).
No me enfrascaré discutiendo la laxitud de las leyes en mi país con una empresa extranjera, solamente mencionaré que las autoridades en México son aún más laxas que las leyes. Ojalá aprueben en Canadá la ley que permita juzgar a empresas de ese país por las violaciones a derechos humanos fuera de su territorio. En México, tendremos que corregir nuestras leyes, prohibir el cianuro, poner el valor del agua por encima de otros menos importantes, como el oro.

La "objetividad" no consiste en aceptar toda la información, interesada, sesgada y parcial, que la minera canadiense pregona de su proyecto, hay algo más importante aún: que los mexicanos busquemos la verdad de los hechos, porque su discurso de "desarrollo" es sumamente engañoso.
Como de hecho esta carta está hecha para los lectores cotidianos (no me interesan los infundios de la minera canadiense, pero el que calla otorga, por eso es mi deber responder), dejo el tema de las leyes mexicanas y sus deficiencias para más adelante y comparto algunos números que dan a conocer los técnicos ambientalistas que han analizado la MIA de la empresa canadiense (hay que considerar que muy probablemente la empresa minimice lo que le conviene minimizar, no hay estudios hechos de manera independiente, todas las MIAs los hacen las empresas interesadas. Eso ya dice mucho del proceso "aprobatorio" de la Semarnat):
Solamente en la etapa de exploración, gastarían ciento diecisiete mil ochocientos cincuenta y dos metros cúbicos de agua.
En la etapa de explotación, la extensión directa de bosque primario que desaparecerá, según la empresa, es de ciento setenta punto sesenta y dos hectáreas. Las afectaciones indirectas ampliarían la cifra.

También en etapa de explotación, el consumo de agua es de tres mil metros cúbicos diarios por seis años, para el proyecto parcial de la zona norte (podría haber otras), agua bombeada desde los acuíferos de El Diamante, Actopan, y de la costa veracruzana. En suma: un millón noventa y cinco mil metros cúbicos anuales. La cantidad total de la etapa, seis millones veintidós mil quinientos metros cúbicos.
Piense el lector si conviene esa sobreexplotación (y contaminación, como saben bien en los parlamentos de Canadá y la Unión Europea) del agua en un país ya declarado en sequía y en una zona, Actopan, en donde las reses están muriendo y una mayor escasez de agua no les ayudará a mejorar.

Sustancias tóxicas. Cianuro de sodio: un mil quinientas toneladas en un año, y un total, en la fase explotación, de siete mil quinientas toneladas. Ácido clorhídrico: sesenta mil litros en un año, y en la etapa: un total de trescientos mil litros. Además, otras toneladas y miles de litros de sosa cáustica (sesenta toneladas anuales, un total en la etapa de trescientos mil toneladas), ácido nítrico, bórax, carbonato de sodio, fluxpar, litargirio. Imagine el transporte de estas sustancias, que en Europa ya han causado desgracias como la arriba citada, por las carreteras de Veracruz.

Consumo de combustibles fósiles, causantes del cambio climático: Diesel, un mínimo de cien mil litros mensuales, y un máximo de doscientos mil litros mensuales. Anualmente, entre un millón doscientos mil y dos millones cuatrocientos mil litros de diesel. Gasolina: trescientos sesenta mil litros anuales y un millón ochocientos mil litros en la etapa. Gas LP: Sesenta mil litros anuales y un total de trescientos mil litros. Además usarán: aceite, líquido enfriador, aceite para engranes, grasa lubricante, aceite hidráulico, hipoclorito de sodio, acetileno, acetona, peróxido de hidrógeno, oxígeno, acetileno, nitrato de plata, cal viva, ácido rodánico, millsperce, y otros químicos en cantidades pantagruélicas.

No nos vengan a dar lecciones de "objetividad" y "ética" quienes traen a nuestro país proyectos que en su país les han prohibido, precisamente en defensa de las aguas, los bosques y de la vida.
--o-Ø-o--

Fuente: Chacatorex