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viernes, 12 de octubre de 2018

Política y Religión, una combinación peligrosa.


por Olga Larrazabal S. (Chile)
Octubre 2018

Últimamente hemos visto que ha aparecido una bancada religiosa de orientación evangélica, teniendo un protagonismo bastante agresivo en nuestra vida política; insultos a los Presidentes de la República y presiones de todo tipo.

También hemos sido testigos de la caída en picada de la Iglesia Católica como institución, debido a los actos de abusos sexuales por parte de sus clérigos, y que su voz va desapareciendo como referente en las masas.

Y aun cuando en Chile el Estado y la Iglesia están separados desde la Constitución de 1925, no podemos negar la influencia de esta religión en nuestra sociedad y la probabilidad de que este vacío de poder lo estén llenando las denominaciones evangélicas con el apoyo oportunista de la derecha política.

Digamos que salimos del fuego para caer en las brasas. Y digo esto sin tener nada en especial contra las religiones, habiendo pertenecido a una de ellas por nacimiento y reconociendo la atracción que tiene para mí el mensaje del fundador.

Y así como para mí el mensaje de humanidad de Jesús tiene un potente atractivo, también veo que para otros la atracción consiste en tragarse trozos completos de los evangelios sin digerir, matizados con trozos de los libros judíos escritos en la Edad de Hierro y destinados a lograr la cohesión del pueblo de los judíos con una moral propia de su época, cosa que a mi entender no beneficia ni la reflexión ni la conciencia que necesitamos para convivir a estas alturas de la historia.

Sea como fuere, la situación de poder de las diversas denominaciones cristianas está cambiando, y se parece peligrosamente a lo que existió en el siglo III de nuestra era, cuando no existía una iglesia oficial sino que muchas sectas.

El mundo griego y romano estaba lleno de sectas de todos colores y tamaños. Estaban los paganos, que todavía tenían poder estatal, las legiones eran adoradoras de Mitra y también del Cristo, existían los dioses locales y las comunidades cristianas supervisadas por algún Obispo ( esto significa “supervisor” ) y que tenían interpretaciones teológicas diferentes.

Había cristianos nestorianos, arrianos, gnósticos, el mandeismo, el docetismo, el maniqueísmo, ebionitas etc ( pueden buscarlo en la Wikipedia) cada uno de estas comunidades con un Obispo a la cabeza. Igual que los evangélicos de hoy día.

Estas sectas se peleaban unas con otras con furia, pues defendían sus creencias como si fueran verdades ciertas que merecieran el asesinato del otro. Y seguramente en su celo perdieron de vista la belleza y la gracia del simple mensaje de humanidad de Jesús, pues se dedicaron a tratar de obtener el poder.

Hay una película muy buena sobre Hypatia de Alejandría, filósofa, que fue asesinada por una rabiosa secta cristiana que además incendió la biblioteca donde se guardaban los datos recopilados durante cientos de años de ciencia y cultura.

El Emperador Constantino, que si de algo sabía era de poder, presionó a los cristianos para unificarlos, y de esta unificación salió la Iglesia Católica y se le dio categoría oficial de sacerdotes a los administradores de los ritos y al Obispo supervisor y me imagino que apoyó a alguno de estos obispos para que fuera su interlocutor dándole calidad de institución al papado. Un emperador no puede conversar cosas de Estado con una muchedumbre vociferante, sino con un Jefe y sus principales ayudantes.

Pero el poder siguió en manos del Emperador hasta que cae el Imperio, época en que las únicas instituciones que quedan en pie son las de la Iglesia, y entonces ésta pacta de igual a igual con los jefes bárbaros y crean un nuevo Imperio, cuyo poder se basa en que el representante de Dios en la tierra lo avala. El Sacro Imperio Romano Germánico, padre de la Europa actual.

Después de 2000 años en que hemos visto como funcionó esa amalgama de religión y poder político y que recién estamos conociendo las bondades de la democracia en el manejo de sociedades heterogéneas, y aplicando el uso de la política como sistema de negociación de las diferencias, algunos de nuestros políticos están cediendo a la tentación de introducir argumentos de tipo religioso sectario en la confección de políticas públicas incorporando en los escaños de parlamentarios a la llamada “bancada evangélica.”

Y esta tentación tiene su origen en el ascenso de una clase social perteneciente a denominaciones religiosas altamente agresivas, con muchos fondos disponibles y bastante poco educadas en el juego republicano.

Estas facciones no creen ni en la democracia, ni en la política ni en el manejo republicano, por lo que se ha visto en su actuación pública. Creen en su billetera y en la imposición por fuerza de sus creencias.

La historia nos muestra que cuando las religiones se salen de madre y el poder político no las controla, las pasiones se desbocan. Y esto se debe a la naturaleza de las creencias religiosas, por definición.

Estas creencias en general pertenece a la categoría de “verdades por derecho propio” que todos tenemos en la base de nuestra consciencia, y que nos suscitan emociones fuertísimas de adhesión y miedo. Las creencias en la democracia y en la república se construyen en nuestra comprensión de la realidad y no suelen pasar por nuestras emociones, por lo menos con esa fuerza.

La religión se construye alrededor de los premios y castigos de algo tan superior, que el solo pensar en desobedecer nos causa pánico. Y la adhesión a los principios construidos sobre estas emociones, nos pueden llevar a los más grandes atropellos del prójimo, si es que fuimos indoctrinados en que eso era bueno.

Y esas reacciones emocionales de defensa o ataque si tocan nuestra religión, no son muy aconsejables dentro de la cordialidad, la paciencia y la capacidad negociadora y el objetivo de aunar visiones que incluyan a la mayoría que debería tener el debate político republicano.

Tenemos así que la Inquisición, obra de los Papas para castigar herejías es decir las disensiones al canon religioso, al pasar al poder político como sucedió en el siglo XIV y XV hasta el siglo XIX, sirvió para exterminar pueblos completos, ideas y descubrimientos, en aras de una ortodoxia religiosa mal entendida.

Por esa razón creo que no hay que mezclar política con religión, sobre todo si nuestra Constitución así lo manifiesta.

Fuente: piensachile.com

domingo, 15 de septiembre de 2013

Congreso de Teología de la Liberación e Inquisición.



Héctor Alfonso Torres Rojas, Licenciado en Teología y en Sociología

XXXIII Congreso: La Teología de la Liberación, hoy

“Pedimos la inmediata suspensión de las sanciones y la rehabilitación de todas las teólogas y los teólogos represaliados”…
Una larga lista de teólogas y teólogos han sido llamados a juicio, investigados, castigados y hasta excomulgados, por la moderna inquisición, bajo el largo pontificado Juan Pablo II-Benedicto XVI, y su brazo derecho, Tarcisio Bertone, saliente Secretario de Estado.

Francisco-Papa, ha propiciado un clima de mayor libertad en la Iglesia. Pero el nuncio en Colombia, Ettore Balestrero, del grupo de Bertone, no ha entendido o no ha querido entender este nuevo clima, y por ello prohibió el ciclo de Cine Rosa en la Universidad Javeriana. Lectores y lectoras encontrarán la Declaración del Rector de la Universidad.

La frase inicial hace parte de la Declaración final del XXXIII Congreso sobre la Teología de la Liberación, convocado por la Asociación de Teólogas y de Teólogos Juan XXIII, de España, que sesionó el fin d semana pasado (5-8 de septiembre), en Madrid.

Ambos casos nos colocan frente a la Inquisición. Las mil personas participantes en el congreso, solicitan a Francisco-Papa, el levantamiento de las investigaciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe, contra los teólogas y teólogos de la Teología de la Liberación y contra las teologías progresistas de Europa, Así y África.

Bajo el muy largo pontificado Juan Pablo II-Benedicto XVI, fueron llamados a juicio e investigación, teólogos y teólogas, de toda la geografía católica. Un alto número fueron castigados y algunos excomulgados. Primero bajo el cardenal Ratzinger, quien tuvo como secretario de la moderna inquisición, al saliente Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, bajo cuyo mandato de casi ochos años, estallaron gravísimos escándalos en el Estado de la Ciudad del Vaticano. Cuando Ratzinger fue elegido Papa, nombró a Bertone a la cabeza de la inquisición quien continuó, obvio, la purga de las teologías.

En meses pasados me di la tarea de levantar una lista, lo más completa posible, porque las víctimas no deben quedar en el olvido. Ha sido una enorme violación de varios Derechos Humanos de la inteligencia católica. En documento adjunto entrego el listado incompleto, de los teólogos y las teólogas que padecieron la inquisición (si faltan nombres, sería bueno que me enviasen esa información). Faltan, además, nombres de la inquisición en las diócesis.

Esas teólogas y esos teólogos, con su osadía y atrevimiento, a causa del Evangelio de Jesús de Nazaret, afirmaron la libertad de investigación, de escritura y de expresión, en nuestra Iglesia, y nos han dado no solamente un ejemplo valioso sino que nos presentan un reto, el de seguir expresando esa libertad de los hijos y de las hijas de Dios-Padre-Madre. Sin esa libertad, el Evangelio se marchita y seguirá siendo de poca significación para esta generación y las siguientes. Por falta de esa libertad y por haber castrado la creatividad, la Iglesia católica arrastra una profunda crisis, desde los años ochenta, del siglo pasado.

Afirman los congresistas, en el numeral 12. “Pedimos la inmediata suspensión de las sanciones y la rehabilitación de todas las teólogos y los teólogos represaliados (de quienes han visto sus obras prohibidas, condenadas o sometidas a censura, de quienes han sido expulsados de sus cátedras, de aquellos a quienes se les ha retirado el reconocimiento de “teólogos católicos”, de los suspendidos a divinis, etc.), sobre todo durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, que fueron especialmente represivos en cuestiones de teología moral y dogmática, en la mayoría de los casos por su vinculación con la teología de la liberación e incluso por seguir las orientaciones del Concilio Vaticano II.

Dicha rehabilitación es exigencia de justicia, condición necesaria de la tan esperada reforma de la Iglesia y prueba de la autenticidad de la misma. Reivindicamos, a su vez, dentro de las Iglesias, el ejercicio de los derechos y libertades de pensamiento, de reunión, de expresión, de cátedra, de publicaciones, no respetados con frecuencia, y el reconocimiento de la opción por l@s pobres como criterio teológico fundamental”.
Con don Pedro Casaldáliga afirmamos que todo es relativo, incluida la teología, y que solo son absolutos Dios, el hambre y la liberación. Madrid, 8 de septiembre de 2013

“El hombre fuerte de Bertone”, Inquisidor como Tarsicio Bertone, es el actual nuncio en Colombia, quien prohibió el Ciclo de Cine Rosa
Ettore Balestrero, asumió su mandato el 29 de mayo, ante al arzobispo de Bogotá, Rubén Salazar. Días después presentó sus credenciales ante el Estado, en cabeza del presidente Santos. Es el autor de la prohibición de desarrollar el Ciclo de Cine Rosa, en la Universidad Javeriana. A continuación, la declaración del Rector, sacerdote Joaquín Emilio Sánchez, S.J.


Reflexiones del Rector de la Pontificia Universidad Javeriana a la comunidad educativa

“El Ciclo Rosa Académico que durante once años con rigor y responsabilidad ha venido preparando y realizando la Universidad en el Instituto Pensar, tuvo que ser ubicado este año fuera de ella.

Ha sido extremadamente difícil la situación que este suceso ha generado para la Universidad tanto en su interior como en el entorno académico dentro y fuera del país, por la justa sensibilidad que suscita todo lo referente a la autonomía universitaria, y por el enjuiciamiento moral contra un escenario cuidadosamente establecido para el análisis académico.

Las directivas de la Universidad han manifestado con claridad la importancia y la necesidad de que la Universidad se mantenga firme en su ineludible propósito de investigar, estudiar, analizar y debatir los múltiples y complejos fenómenos que suceden en nuestra sociedad, nuestra cultura y nuestra realidad contemporánea, con la excelencia académica, la calidad humana, la identidad cristiana, y la autonomía que nos caracterizan e identifican en los campos del saber. Todo esto en conformidad con los documentos de la Iglesia que se refieren a las Universidades Católicas, y con los Estatutos de la Universidad aprobados por la Santa Sede, donde se formulan los derechos reconocidos sobre la autonomía universitaria, sobre la responsabilidad en analizar todos los problemas que se plantean a la ciencia y sobre la no discriminación por motivo alguno.

De parte del Vice-Gran Canciller, P. Francisco de Roux, S.J., y con conocimiento del Gran Canciller P. Adolfo Nicolás, del P. Vicerrector Académico, P. Vicente Durán, S.J., del Director del Instituto Pensar, P. Alberto Múnera, S.J., y de parte mía, se están realizando todas las gestiones necesarias ante las instancias competentes, para que no vuelva a presentarse una situación tan irregular y dolorosa como la ocurrida en esta ocasión con el Ciclo Rosa. En consecuencia esperamos con optimismo que en el futuro la Universidad, en conformidad con los derechos que le asisten, continuará aportando desde su propia perspectiva científica y académica, los elementos investigativos requeridos por el tema propuesto en el Ciclo Rosa, tan delicado y tan humana y culturalmente importante; de la misma manera como continuará dando con autonomía su aporte académico a los demás problemas que enfrenta nuestra sociedad”. Joaquín Emilio Sánchez G., S.J. Rector.

Cabe anotar que el periódico El Tiempo, de Bogotá, lo presentó como un nuncio bertoniano, es decir, del grupo del Secretario de Estado, Tarcisio Bertone. “De tal palo tal astilla”. Y a ejemplo del talante inquisidor de su jefe, ejerció un acto de inquisición, como fue prohibir el Ciclo de Cine Rosa. ¿Con ese acto inquisitorial quiso mostrar ante obispos y sacerdotes quién tiene el poder? ¿Quiso significar que nadie, en el episcopado y en el clero, se puede salir del redil y del libreto? Para los eclesiásticos los laicos y las laicas no cuentan. Cuentan como buenos acólitos de obispos y de sacerdotes-párrocos.

“El hombre fuerte de Bertone”

“Balestrero es considerado el brazo derecho del Secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone. Su nombre ha aparecido estos últimos días en la prensa italiana, que le señala como el hombre fuerte de Bertone en la relaciones con el Banco Vaticano (IOR) y el diario Il Corriere della Sera le califica como “potentísimo.”
Balestrero prestó declaración a la comisión de tres cardenales creada por el papa para esclarecer el caso “Vatileaks”, filtración de documentos reservados del papa.
El diario Repubblica, que publicó el artículo “Los secretos de la Banca de Dios, así el dinero ha envenenado el Vaticano”, sitúa a Balestrero en el vértice, después de Bertone, entre las personas que controlan las finanzas vaticana” (El Tiempo, febrero 13 de 20913).

Este grave hecho está evidenciando, además de lo expuesto por el Rector, la negación de pluralismo cultural, la afirmación del pensamiento único en la Iglesia, la falta de respeto de los derechos humanos a la libre expresión y al debate de las ideas, el control de las conciencias, el abuso autoritario de la autoridad y la demasiada tutela de los eclesiásticos sobre las personas, a quienes consideran menores de edad, incapaces de tener criterios propios, y por ende, la eclesiástica los sobreprotege “de los errores”.

En la lógica del nuncio Balestrero, seguramente no podrá haber un debate en las universidades e instituciones católicas, sobre el ateísmo y el agnosticismo y otros temas candentes, porque los creyentes perderán la fe. Hay un celo excesivo para cuidar la virginidad católica de las ideas. Para el nuncio Balestrero, la presentación de películas sobre el tema LGBTTI, puede ser ocasión de escándalo o de conversión en gay, para las personas no-gay que asistan.

Estamos, pues, ante un nuncio conservador en sus ideas, perseguidor del pluralismo, inquisidor-castigador, un opositor al desarrollo y debate de las ideas y un funcionario de esa maquinaria vaticana que puso en crisis a la Santa Sede, al Estado de la Ciudad del Vaticano y a la Iglesia católica.
En adjunto diferente, el listado incompleto, de las teólogas y de los teólogos llamados a juicio, investigados, castigados y algunos hasta excomulgados, bajo la era Juan Pablo II-Benedicto XVI-Tarcisio Bertone.
Bogotá, Septiembre 11 de 2013

sábado, 20 de octubre de 2012

José Antonio Pagola: “A quien tienen miedo es a Jesús, no a mí”.

Juan G. Bedoya
“A quien tienen miedo es a Jesús, no a Pagola”
El sacerdote vasco es investigado por hereje a petición de los obispos.
El teólogo José Antonio Pagola, llevado por la Conferencia Episcopal ante la Inquisición romana, se alegra cuando le digo que también a Jesucristo lo harían preso si osara volver. “Claro, el peligro no soy yo, sino Jesús. A quien tienen miedo es a Jesús, no a Pagola”. Le cito a Dostoievski y se entusiasma, como si acabase de leer en Los hermanos Karamázov, la historia del Gran Inquisidor. Ahí está la esencia de la inquina del poder imperial del Vaticano contra la Ilustración, la libertad y la ciencia moderna.

Dostoievski sitúa la acción en Sevilla, en los tiempos más pavorosos de la Inquisición. Un día, el cardenal inquisidor, vestido como un emperador romano, hace quemar a 100 herejes “a mayor gloria de Dios”. Los sevillanos asisten en silencio, hasta que reconocen a Jesús entre ellos. Lo rodean, entusiasmados. El viejo inquisidor no resiste la escena. Ordena arrestar a Jesús y que se lo lleven al caserón del Santo Oficio. “¿Por qué has venido a estorbarnos?”, le dice cuando lo visita de noche. Pagola: “Claro. Jesús estorba. La crítica más dura a la Iglesia no llega de fuera. Llega desde las palabras de su fundador. Hoy estaría con los que se están quedando sin nada. Un libro sobre el auténtico Jesús es peligroso, sobre todo si se vende”.
Almorzamos cerca de la sede de Comisiones Obreras en Madrid, donde Pagola ha hablado al congreso de la Asociación de Teólogos Juan XXIII. “Busca un sitio sencillo. Voy a comer poco”, dice, como si diera por sentado que a un vasco de su tamaño, de aspecto tan sano a sus 75 años, lo querría llevar a restaurantes de abundancia.
“El detonante es que ‘Jesús. Aproximación histórica’ se vendía como rosquillas”
Nos hemos quedado colgados de la historia del Gran Inquisidor porque resume lo que ha pasado “con nuestra Iglesia”, reflexiona Pagola, con ese posesivo. “Nuestra Iglesia. Adoramos al crucificado ignorando a los crucificados de hoy”. Jesús predica la libertad. El Inquisidor se lo reprocha. “Los hombres se alegran de verse otra vez conducidos como un rebaño”, le dice. El Preso le da un beso en los labios. El viejo se estremece. Se dirige a la puerta, la abre y dice: “¡Vete y no vuelvas nunca, nunca!”.
Pagola publicó Jesús. Aproximación histórica en 2007 y todo iba bien hasta que el libro empezó a venderse. “Se está vendiendo como rosquillas”, advirtió un obispo a la Inquisición española. “Ese fue el detonante: ‘Que se vendía como rosquillas”.
Nacido en un muy humilde caserío guipuzcoano, el sexto de ocho hermanos, Pagola fue discípulo del cardenal Martini en Roma. También estudió en Jerusalén. Una cabeza privilegiada, que habla tres lenguas muertas y cuatro lenguas vivas, además de las suyas de origen (español y vasco). Fue vicario del obispo de San Sebastián (21 años con José María Setién y uno con Juan María Uriarte). Lleva vendidos 140.000 ejemplares de su Jesús en media docena de lenguas. En España es un libro clandestino, agotada la novena edición. En Navidad sale en Francia y están en marcha traducciones al ruso, japonés y croata.
“¡Estoy almorzando con un hereje!”. “No creo que lleguen a decir tanto, cuando se pronuncie la Inquisición romana, que ya lleva tomándose tiempo”. Se ha escrito que el cardenal Rouco y el obispo de San Sebastián, Munilla, dicen no haber leído su Jesús. “Si es verdad, malo; si mienten, peor”, le consuelo. “Déjelo estar”, replica. La atracción del hereje también está en su resistente paciencia.

jueves, 12 de enero de 2012

Inquisición: Caso Ferrer.






Caso Ferrer. Artículo en El País.

El artículo publicado en El País, Madrid, firmado por Alejandro Rebossio, fue el toque para que la noticia de que el Vaticano censuró un libro del pastor metodista argentino Pablo Manuel Ferrer diera la vuelta al mundo. PE/Ecupres tuvo la información por un correo enviado por Carlos Iaquinandi desde SERPAL.

El Santo Oficio veta un libro sobre familias diversas.
Por Alejandro Rebossio.
Buenos Aires.

Una editorial católica argentina se lo encargó a un pastor evangélico - "La sexualidad es un deseo válido"

El antiguo Tribunal del Santo Oficio, la Inquisición, ha mandado silenciar una obra sobre sexualidad y sobre la diversidad de las familias escrita por un pastor evangélico argentino y publicada por una editorial católica del país sudamericano.

El prefecto de la que ahora es Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal norteamericano William Levada, envió el pasado 5 de noviembre una carta a la editorial San Pablo en la que le advertía de que este libro contenía "opiniones contrarias a la doctrina de la Iglesia acerca de la sexualidad" y pedía "remediar cuanto antes tal situación, que es causa de confusión entre los fieles". La editorial retiró a finales de noviembre todos los ejemplares de los comercios, eliminó el libro de sus catálogos y prohibió su promoción en sus publicaciones.

El libro se llama Parejas y sexualidad en la comunidad de Corinto y es del pastor evangélico argentino Pablo Manuel Ferrer. Había sido publicado por la editorial San Pablo en 2010 para iniciar una colección ecuménica sobre temas bíblicos. Por eso se invitó a teólogos de otras iglesias a participar.

"Cuando me convocaron a publicar un libro me extrañó, pero me pareció muy interesante el planteamiento ecuménico", relata Ferrer. El pastor tenía en mente escribir un libro sobre parejas y sexualidad "porque Jesús abrió nuevas posibilidades". Tenía reparos de que la editorial le cambiara algún contenido: "Yo pensaba que si me tocaban una coma no lo publicaría, pero publicaron todo tal cual... Me pareció interesante que un espacio católico abriera el juego. La lectura bíblica tiene una diversidad de interpretaciones. La tuvo al momento de escribirse. La Biblia no es homogénea", dice.

El libro se publicitó en una hoja que se reparte todos los domingos en todas las iglesias católicas de Argentina y a partir de allí alguien elevó la denuncia al Vaticano. Ferrer no sabe qué contenido de su libro disgustó al cardenal Levada, pero lo imagina. La obra no se refiere a la homosexualidad, al aborto o a los anticonceptivos sino a la diversidad en las familias y a la aceptación del deseo sexual. "Mi libro habla de la sexualidad como un deseo válido", explica el pastor, que se refiere a la carta de San Pablo a los corintios en que se admite la diversidad de familias.

"Mi libro puede haber provocado ruido porque digo que la familia integrada por papá, mamá e hijo es una de las posibles construcciones familiares", se explaya Ferrer. Cuando su libro fue retirado de las librerías, el pastor se sorprendió: "A mí el cardenal no me puede hacer nada, pero si fuese un sacerdote, debería dar explicaciones". + (PE/El País/Serpal)
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Fuente: Ecupres



Caso Ferrer. Carta de Andrea Hojman.



Andrea Hojman es Directora de la colección “Senderos bíblicos” de la Editorial San Pablo, donde se editó Parejas y sexualidad en la comunidad de Corinto, el libro de Pablo Manuel Ferrer que fue censurado por la Congregación para la doctrina de la Fe de la Iglesia Católica Romana. En el mes de diciembre de 2011, Andrea Hojman dio a conocer una honesta y valiente carta donde comparte los sentimientos que la inundaron cuando tuvo que explicarle a Ferrer lo que estaba ocurriendo y detalla como fue el desarrollo del proceso que culminó con la retirada de los libros de los lugares de comercialización y del catálogo de la editorial. 

Buenos Aires, diciembre de 2011

“Nueva” censura.

Una mezcla de extrañeza, dolor, absurdo, vergüenza... fue lo que sentí cuando, como directora de la colección “Senderos Bíblicos” (editorial San Pablo), tuve que explicarle a Pablo Ferrer, pastor metodista y autor de uno de los libros, que los giros a la derecha de la iglesia católica le afectaban también a él.

Una denuncia, a las que últimamente nos venimos acostumbrando, provocó una cadena de cartas que exigen el silencio. Como ven, no pacto con eso. He aquí el motivo de este pequeño escrito.

Una reconstrucción de los hechos.

El Card. William Levada, prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe, envió una carta con fecha 5 de noviembre de 2011 al superior general de la Sociedad de San Pablo, Don Silvio Sassi, señalando dos libros que, curiosamente, contienen en su título la palabra “sexualidad”.

El Card. sostiene que “contienen opiniones contrarias a la doctrina de la Iglesia acerca de la sexualidad” y pide que “pudiese remediar cuanto antes tal situación, que es causa de confusión entre los fieles, e informar a este Dicasterio en relación a las medidas tomadas”.

La medida se basa en una información recibida. El informante obviamente permanece en secreto, pero señala como fuente escrita “el semanario litúrgico El Domingo”. Otro absurdo...

Efectivamente, en la importante publicación semanal de El Domingo del día 17 de abril de 2011 aparecía esta publicidad de nuestro libro:

“Parejas y sexualidad en la comunidad de Corinto. Pablo Manuel Ferrer. Las comunidades cristianas que se expresan en el Nuevo Testamento fueron espacios de búsqueda y debate. La Primera Carta a los Corintios refleja la memoria y las ideas de un grupo de cristianos y cristianas, sus problemas y los modos en que los afrontaron pastoralmente. Un tema fue la forma de vivir en pareja, porque Jesús abrió nuevas posibilidades.”

A menos de veinte días de recibir el pedido del Card. Levada, con fecha 22 de noviembre, el superior general de la Sociedad de San Pablo, Don Silvio Sassi, envía otra carta, esta vez al superior provincial de la misma congregación, P. Agustín Pedro Cortés García, recordando un encuentro previo entre ellos (entre el 5 y el 22 de noviembre) en los que acordaron las siguientes acciones respecto del libro:
- retirarlo de los comercios 
- omitirlo en los catálogos
- prohibir la publicidad en las publicaciones de la Sociedad de San Pablo

Así fue como el libro desapareció de las librerías San Pablo en la Argentina horas después...

Esta sucesión de acontecimientos merece una lectura. Ante mi mirada se presentan cuatro aristas interpretativas. Cada lector -y espero que así sea- podrá sugerir otras.

Silencio y desaparición.

Esta cadena de cartas que llaman al silencio y obligan a la desaparición no hace más que recordarme los años de terror y oscuridad que vivimos en Argentina durante la última dictadura cívico-militar-religiosa. El aparato del Estado, ocupando toda su maquinaria represiva, real y simbólica, en el silencio y la desaparición de cuanto consideraba extraño a su doctrina y amenazante de su “orden”.

En este caso, un aparato de control ideológico capaz de cruzar continentes, persuadir epistolarmente y hacer sentir la autoridad sobre las conciencias.

Es lo que vi -o lo que no vi- cuando en los estantes de la librería San Pablo encontré la colección con todos sus títulos ordenados y, entre ellos, en el medio, un espacio vacío, donde antiguamente se encontraba el libro de Pablo Ferrer. El libro es sometido a un exilio forzado o a vivir clandestinamente en las bibliotecas de los que se animen a seguir pensando en libertad. 

Seguramente quienes detentan el control ideológico de la iglesia católica entenderán que sus recursos provienen de parámetros de otro orden, que no coinciden con las democracias civiles, y pretenderán perpetuar los escenarios de doble estándar.

Pero en la Argentina, donde se publican estos libros que los incomodan, vivimos en democracia.

Ecumenismo para pocos.

El proyecto de la colección “Senderos bíblicos” fue pensado como un espacio ecuménico de exégesis y reflexión en torno a temas bíblicos. Ser un espacio ecuménico implica atreverse a la alteridad. A que cada participante del diálogo pueda, mediante la expresión libre, sincera y en igualdad de condiciones, constituirse en un “otro” capaz de interpelar las distintas identidades, para aproximarse juntos a una verdad que siempre trasciende.

La colección quiere sumarse a los distintos esfuerzos ecuménicos, ofreciendo un canal de expresión, mutuo conocimiento y enriquecimiento en la diversidad. No parece necesario explicar que, cuando el autor de uno de sus títulos no pertenece a la iglesia católica, es esperable que no coincida en muchas de sus doctrinas y opiniones. Y es signo de buen ecumenismo correr el riesgo de la alteridad.

El Card. Levada parece no coincidir. Y como el autor del libro es inmune a las censuras de su dicasterio, el recurso fue censurar a la editorial. Así se cierra un camino más de diálogo ecuménico.

El ecumenismo, al que llegó tarde la iglesia católica, por estos tiempos se retrotrae aun más. Es pregonado desde medios oficiales, pero parece posible sólo bajo algunas condiciones: relaciones entre dirigentes que, en muchos casos, no pasan de actos puramente diplomáticos; o alianzas entre los sectores más conservadores de diferentes iglesias y comunidades religiosas. Estas dos se presentan como formas loables de ecumenismo. Una colección de pequeños libros no corre la misma suerte.

La fe de los fieles.

La colección “Senderos bíblicos” fue pensada como un aporte a la formación bíblica, que conjugara un alto nivel académico con un formato accesible, tanto en su costo como en su lenguaje y estilo.

Ya en otros casos de censura la propia oficialidad eclesiástica ha expresado que el “problema” radica en que este tipo de análisis exegético se difunda a un amplio público.

La categoría utilizada por el Card. Levada en su carta, “la fe de los fieles”, que es susceptible de tan fácil confusión implica, por un lado, un distanciamiento por parte del sujeto de la enunciación de esa misma fe y, por el otro, una subvaloración escalofriante.

Debates como en la Escritura.

La Sagrada Escritura es un testimonio vivo de debates teológicos y relecturas, en la que podemos tener acceso a diversas opciones y tomas de posición, frecuentemente opuestas y en franca contradicción.

Si un libro es fuente de conflicto para algunos, ¿por qué no seguir el ejemplo de la Escritura? ¿Por qué no sentarse dignamente a la mesa del diálogo? ¿Por qué no publicar otra obra para discutir en los mismos términos y condiciones, en lugar de tomar el arma del poder para hacer callar?

Andrea Hojman

Directora de la colección “Senderos bíblicos” + (PE)
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Fuente: Ecupres

lunes, 24 de octubre de 2011

Por una América Latina no romanizada.

MATERIAL HISTÓRICO
JUAN ARIAS, - Roma - 07/09/1984

La plana mayor del espiscopado brasileño estará hoy junto al teólogo franciscano Leonardo Boff, en el Vaticano, cuando éste acuda ante la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe para responder de sus escritos, considerados por la curia como peligrosos para la doctrina de la Iglesia católica. Boff leerá un documento de 50 páginas que no sólo ha sido aprobado por estos obispos y cardenales, sino que ha sido redactado, conjuntamente, según ha podido saber EL PAIS.La cita es a las diez de la mañana de hoy a dos pasos de la plaza de San Pedro, en el oscuro edificio del ex Santo Oficio o tribunal de la Santa Inquisición, que hoy se llama, más simplemente, Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. Se presentará como reo el fraile franciscano brasileño Leonardo Boff, conocido en todo el mundo por sus numerosos libros sobre teología, traducidos a las principales lenguas. Se le acusa de defender ideas "peligrosas" para toda la comunidad creyente. Su obra más recriminada es Iglesia: carisma y poder. El juez será el prefecto del ex Santo Oficio, el cardenal alemán Josep Ratzinger, hijo de un policía, teólogo famoso en los tiempos del Concilio. Un cardenal alto y delgado, ya de cabellos blancos. Le llaman el cardenal guapo.

El acusado es un franciscano que tiene sólo 45 años, pero el pelo también casi blanco. Latino al ciento por ciento. Irá vestido con su sayo de franciscano. Llevará en sus manos, junto con las 50 páginas que ha escrito como defensa a las acusaciones que se le hacen, un carpetón con más de 4.000 testimonios de solidaridad, llegados de medio mundo: cartas, telegramas, listas enteras de firmas que van desde cardenales y obispos -es tos últimos, más de 50- hasta magistrados, políticos, grupos de obreros, teólogos de docenas de universidades y hasta conmovedoras adhesiones de prostitutas bra sileñas. Ha habido un obispo de Haití que incluso recogió firmas en su diócesis en apoyo de este teólo go, a quien el mismo cardenal Ratzinger en sus cartas privadas le lla ma el "buen padre Boff" o también el "pío padre Boff".
Lo más curioso e importante de este proceso, que en el lenguaje moderno de Roma se llama coloquio, es que el teólogo recriminado no se presentará esta mañana sólo ante sus jueces. Le acompañarán, por lo menos hasta la puerta, el superior general de su orden, el presidente de la Conferencia Episcopal de Brasil, Ivo Lorscheiter, que es al mismo tiempo el presidente de la Comisión Doctrinal del Episcopado de Brasil; el cardenal arzobispo de Fortaleza, Aloisio Lorschider, porque es franciscano como él y le ha apoyado siempre, y, por fin, el impetuoso y valiente arzobispo de Sâo Paolo, cardenal Evaristo Arns, que ha llegado a Roma diciendo que viene para defender a su antiguo discípulo.

Se defenderá en español

A Boff se le ha permitido escoger el idioma en el que podrá defenderse. Ha elegido el español.En dicha lengua ha escrito su defensa y en ella responderá a las preguntas.
Hasta el último momento ha habido un forcejeo entre los prelados de Brasil presentes en Roma y la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe para poder asistir al coloquio. La congregación insistía hasta ayer noche eri que no era posible. Se hablaba de: que los cardenales brasileños querían apelar al Papa. Y es que en realidad lo que está en juego en este proceso -que se había anunciado como una simple "conversación amistosa", para después desmentirlono es tanto la ortodoxia de un teólogo como Boff, considerado, por otra parte, como uno de los teólogos de la liberación menos marxista y más ortodoxo, sino más bien todo lo que se está cociendo en la viva e inquieta Iglesia de Brasil. Una Iglesia que está buscando un modo nuevo de presentar el Evangelio a las clases oprimidas y a cuantos están luchando contra las injusticias estructurales de tantas partes del Tercer Mundo.
Por eso, la parte del episcopado brasileño más progresista considera que el ataque a Boff, que es su teólogo de mayor confianza, es en realidad un modo de golpear la acción pastoral de dicha Iglesia. Están convencidos de que no ha sido casual, como se ha querido dar a entender, el que este proceso siga sólo unos días a la dura condena hecha por el mismo ex Santo Oficio a la teología de la liberación. De hecho, Boff, que ha confirmado que nunca había pedido este diálogo en Roma, sino que se lo han impuesto, había indicado como fecha mejor el mes de octubre, y la resuesta de la congregación había sido tajante: tenía que ser el 7 de septiembre.
El escrito que leerá esta mañana ha sido no sólo aprobado por los obispos y cardenales brasileños que lo sostienen, sino que, en realidad, ha sido en parte redactado conjuntamente. El mismo cardenal Arris ha afirmado que dicha defensa es irrefutable y que él mismo la ha traducido al alemán para que la pueda entender mejor el cardenal Ratzinger.

Fichado a los 27 años

En realidad, el ex Santo Oficio ya se había interesado por Boff cuando éste tenía nada menos que sólo 27 años. De hecho, su ficha en la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe lleva el número 2.012/67. Sin embargo, la primera carta oficial de dicha congregación la recibió el teólogo brasileño el 19 de mayo de 1975. Desde entonces empieza el tira y afloja entre Roma y Brasil.Además Boff no es sólo una persona, es una familia entera, ya que su hermano Ludovis es también teólogo y religioso y su hermana María Lina es monja. Los tres trabajan muy unidos entre los más pobres, y en la lucha por la defensa de una imagen de Iglesia para América Latina no romanizada, los tres siguen contentos dentro de la Iglesia y de sus respectivas,órdenes; los tres han venido a Roma.
Lo que al parecer más duele al Vaticano de todos los escritos de Boff es lo que se refiere a las críticas -en verdad, muy duras- que hace en su último libro a las instituciones jerárquicas y de poder de la Iglesia. Boff se defenderá diciendo que los santos antiguos, desde san Agustín a san Bernardo o al dulce san Antonio de Padua, habían usado palabras de fuego contra la curia romana y sus prelados. El mismo san Pedro Damián llamaba al Papa, dirá hoy Boff, "pío satanás".
Pero el problema es más de fondo. A Boff se le ha negado hacer el coloquio en Brasil, como se le había permitido a Gustavo Gutiérrez hacerlo en mayo pasado en Lima, aunque ahora se le ha citado tlambién al Vaticano. Roma ha temido que si este proceso se hacía en Brasil, Boff hubiese acabado plenamente absuelto por sus mismos obispos, y es que teme más que nada el apoyo que a Boff le está dando la parte más viva de la jerarquía de su país.
En los oficios de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, a fray Leonardo se le llama "señor Boff". Él en sus cartas a Roma firma en latín: "frater teologus minor peccator". En realidad, dice Boff, "para Roma soy sólo un teólogo de 'periferia' y ya 'condenado'.
Fuente: elpais.com