martes, 2 de julio de 2013

Las multitudes en las calles: ¿cómo interpretarlo?.


Un espíritu de insurrección de masas humanas se extiende por el mundo, ocupando el único espacio que les queda: las calles y plazas. El movimiento apenas está comenzando, primero en el norte de África, luego en España con los "indignados", en Inglaterra y Estados Unidos con los "ocupas", y en Brasil con la juventud y otros movimientos sociales. Nadie se refiere a las banderas clásicas del socialismo, de la izquierda, de algún partido liberador o de la revolución. Todas estas propuestas o están agotadas o no ofrecen la atractivo suficiente para mover a las masas. Actualmente interesan los temas relacionados con la vida cotidiana de los ciudadanos: el trabajo participativo, la democracia para todos, los derechos humanos, personales y sociales, la presencia activa de las mujeres, la transparencia pública, el claro rechazo a todo tipo de corrupción, un nuevo mundo posible y necesario. Nadie se siente representado por los poderes instituidos que generan un mundo político palaciego de espaldas al pueblo o manipulando directamente a los ciudadanos.


Interpretar este fenómeno supone un reto para cualquier analista. No basta la razón pura, tiene que ser una razón holística que incorpore otras formas de inteligencia, datos no racionales, emocionales y arquetípicos y acontecimientos propios del proceso histórico e incluso de la cosmogénesis. Sólo así tendremos una forma más o menos completa de hacer justicia a la singularidad del fenómeno.


Para empezar, hay que reconocer que es el primer gran evento resultado de una nueva fase de la comunicación humana completamente abierta, una democracia en grado cero que se expresa a través de las redes sociales. Todo ciudadano puede salir del anonimato, tomar la palabra, encontrar sus interlocutores, organizar grupos y reuniones, alzar una bandera y salir a la calle. De repente, se forman redes de redes que mueven a miles de personas más allá de los límites del espacio y del tiempo. Este fenómeno debe ser analizado cuidadosamente, porque puede representar un salto civilizatorio que marcará un nuevo rumbo a la historia, no sólo de un país, sino de toda la humanidad.

Las manifestaciones de Brasil provocaron manifestaciones de solidaridad en decenas y decenas de otras ciudades del mundo, especialmente en Europa. De repente, Brasil ya no es sólo de los brasileños. Es una parte de la humanidad que se identifica como especie, en la misma Casa Común en torno a causas colectivas y universales.


¿Por qué estos movimientos masivos han estallado en Brasil ahora? Hay muchas razones. Me detengo solamente en una y volveré a las demás en otra ocasión.


Mi sentimiento del mundo me dice que, en primer lugar, se trata un efecto de saturación: el pueblo está saturado del tipo de política que se practica en Brasil, inclusive por las cúpulas del PT (preservo las políticas municipales que aún conservan el antiguo fervor popular). El pueblo se ha beneficiado de los programas de bolsa familia, luz para todos, mi casa mi vida, del crédito consignado, ha entrado en la sociedad de consumo. ¿Y ahora qué? Bien dijo el poeta cubano Ricardo Retamar: "el ser humano tiene dos hambres: hambre de pan, que es insaciable, y hambre de belleza, que es insaciable". Por belleza se entiende la educación, la cultura, el reconocimiento de la dignidad humana y de los derechos personales y sociales, atención sanitaria de calidad y transporte básico menos inhumano.


Esta segunda hambre no ha sido atendida adecuadamente por el poder público, sea el PT u otros partidos. Los que han saciado su hambre, quieren ver atendidas otras hambres, no en último lugar, el hambre de cultura y de participación. Aumenta la conciencia de las profundas desigualdades sociales que es el gran estigma de la sociedad brasileña. Este fenómeno se hace más y más intolerable en la medida en que crece la conciencia de ciudadanía y de democracia real. Una democracia en sociedades profundamente desiguales como la nuestra es puramente formal, practicada sólo en el acto de votar (que en el fondo es el poder de elegir a su "dictador" cada cuatro años, porque el candidato una vez elegido, da la espalda al pueblo y practica la política palaciega de los partidos). Ella se muestra como una farsa colectiva y esa farsa está siendo desenmascarada. Las masas quieren estar presentes en las decisiones de los grandes proyectos que les afectan y para los que no se les consulta en absoluto. Y no hablemos de los indígenas cuyas tierras son secuestradas para el agronegocio o las industrias hidroeléctricas.


Este hecho de la multitud en las calles me recuerda la obra de Chico Buarque de Hollanda y Paulo Pontes escrita en 1975: "La gota de agua". Se ha llegado a la gota que desborda el vaso. Los autores de alguna manera intuyeron el fenómeno actual al decir en el prefacio del libro: "La clave es que la vida brasileña pueda ser devuelta, en el escenario, al público brasileño ... Nuestra tragedia es una tragedia de la vida brasileña". Ahora, esta tragedia es denunciada por las masas que gritan en las calles. El Brasil que tenemos no es para nosotros, no nos incluyen en el pacto social que garantiza siempre la parte del león para las élites. Quieren un Brasil brasilero donde el pueblo cuenta y quiere contribuir a la reconstrucción del país sobre otras bases, formas más democráticas, participativas, más éticas y menos malvadas de relación social.

Este grito no puede dejar de ser escuchado, comprendido y seguido. La política puede ser otra en el futuro.



Fuente: Koinonia

Ingrid Betancourt dispuesta a abrazar a su carcelero.


EXREHÉN DE FARC A FAVOR DE NEGOCIACIONES DE PAZ

Cinco años después de su liberación, la exrehén de la guerrilla FARC Ingrid Betancourt no olvida el día de su rescate pero aboga por el "perdón" como elemento clave para la paz en Colombia e incluso se mostró dispuesta a abrazar a su carcelero.
Bogotá | AFP


El 2 de julio de 2008, un helicóptero militar rescató a Betancourt de la guerrilla que la secuestró el 23 de febrero de 2002.

Lejos de la selva, donde pasó más de seis años encadenada, esta mujer franco-colombiana convertida en símbolo del conflicto que asola desde hace medio siglo a este país latinoamericano, recuerda ese momento como una resurrección.

"Hay una satisfacción por haber logrado sobrevivir, es bastante primario como sentimiento, pero es así", confiesa Betancourt en una entrevista exclusiva concedida a la AFP por videoconferencia, desde Londres, donde prepara un doctorado en teología, en la prestigiosa universidad de Oxford.

Recientemente, haciendo la limpieza de primavera, encontró en una caja los objetos que la acompañaron durante su cautiverio: su radio, un reloj "que siempre indica exactamente la hora de la selva", su uniforme, sus medias, su ropa interior.

"La sensación que me embargó al sacar esos recuerdos fue totalmente distinta a la que tuve cuando los guardé", rememora.
"Más humana".

El recuerdo preciso de su rescate durante una operación de infiltración en la que el ejército engañó a las FARC, permanece intacto. "Todavía veo el movimiento de la hierba cuando el helicóptero se posó en un campo de coca", relata.

Lo que cambió es su visión sobre sí misma luego de este episodio, del cual salió "más humana". El retorno a la libertad fue "muy violento", subraya, porque "uno encuentra un mundo al que ya no pertenece" y en el que desaparecieron "todas las certezas".

La excandidata ecologista a la presidencia colombiana, capturada por las FARC durante la campaña electoral, no tuvo la fuerza para volver a "la dura arena de la vida política".

Pero otras pruebas la esperaban. La incomprensión con los comités de apoyo en Francia y principalmente una violenta polémica en Colombia, donde muchos le criticaron su solicitud de indemnización al Estado, al que ella reprocha no haber asegurado su protección.

"Esta historia me afectó mucho, creo que fue muy injusto, lo sentí como una gran maldad", recuerda Betancourt, quien renunció a su demanda. "Eso prolongó el tiempo que precisé para recuperarme", agrega.
Negociaciones.

Mirando hacia adelante, la exrehén quiere creer en el éxito de las negociaciones de paz en curso entre el gobierno y las FARC, que se desarrollan desde hace seis meses en Cuba.

Según Betancourt, "evidentemente, el perdón es un elemento central, pero no un perdón dado como una limosna. En Colombia todos somos responsables de esta guerra atroz. Todos formamos parte de una generación que con el perdón debe asumir esta responsabilidad".

La eventualidad de una suspensión de penas para los guerrilleros arrepentidos, uno de los puntos cruciales de las negociaciones, no molesta a Betancourt. Al contrario. "No podemos continuar con una justicia de venganza, la paz nos exigirá aceptar cierto grado de impunidad, es inevitable", dice.

Su carcelero, uno de los comandantes de las FARC, que fue capturado cuando ella fue liberada, purga desde hace cinco años su pena de prisión. Betancourt recuerda su conducta particularmente agresiva. ¿Está dispuesta a perdonarlo?

"La vida le ha dado la posibilidad de comprender lo que nos ha hecho sufrir, porque ahora el está prisionero, como lo fuimos nosotros. Si lo tuviera delante mío, simplemente lo abrazaría", respondió.
La candidata presidencial que vivió encadenada en plena selva

Bogotá

Ingrid Betancourt tenía 41 años cuando fue secuestrada por las FARC. Diputada del Partido Liberal desde la década de 1990, se alejó de esa formación en 1998 para postularse al Senado por el Partido Verde Oxígeno. En 2001 anunció su candidatura a la presidencia en las elecciones del año siguiente.

No llegó a prestarse, ni siquiera a votar, porque el 23 de febrero de 2002 fue secuestrada junto a una asesora. Por tratarse de una mujer que actuaba en política y por la duración de su secuestro, su caso se convirtió en un símbolo del conflicto colombiano.

Como intentó escapar varias veces, fue encadenada en una tiende de campaña durante largo tiempo por los guerrilleros. Pese a vivir en la selva, pasó muchos días sin ver el sol.

En una operación digna de una película, el ejército colombiano la liberó junto a otros 14 rehenes. De inmediato, Betancourt sorprendió al mundo con una agenda llena de actividades: tras el recibimiento de su familia viajó a París y se reunió con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el papa Benedicto XVI y otras personalidades. Después de varios meses de alta exposición, decidió pasar a un segundo plano de la escena.

Fuente: elpais.com.uy

lunes, 1 de julio de 2013

Bolivia: El Vivir Bien y los Derechos de la Madre Tierra como alternativa al Capitalismo.


y sus modelos de desarrollo

Por Freddy Delgado Burgoa*

29 de junio, 2013.- El 15 de octubre del 2012 se promulgó la Ley Nº 300 “Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien” que tiene por objeto: establecer la visión y los fundamentos del desarrollo integral en armonía y equilibrio con la Madre Tierra para Vivir Bien, garantizando la continuidad de la capacidad de regeneración de los componentes y sistemas de vida de la Madre Tierra, recuperando y fortaleciendo los saberes locales y conocimientos ancestrales, en el marco de la complementariedad de derechos, obligaciones y deberes; así como los objetivos del desarrollo integral como medio para lograr el vivir bien, las bases para la planificación, gestión pública e inversiones y el marco institucional estratégico para su implementación.

Esta ley marco, elaborada por los movimientos sociales, principalmente indígenas originarios campesinos y representantes de diferentes sectores urbanos y rurales del país a través de talleres organizados por la Asamblea legislativa plurinacional (gestión 2012), la Cancillería y el Ministerio de Medio Ambiente y Aguas, en el que el centro universitario AGRUCO de la UMSS participóbjn o activamente, consideramos que es el mayor esfuerzo y logro concreto en cuanto a políticas públicas se refiere, ante las corrientes extractivistas y contrarias a los derechos de la madre tierra (definidas en la ley 071 denominada justamente como Ley de derechos de la madre tierra).

La Ley tiene alcance a todos los sectores del nivel central del Estado Plurinacional de Bolivia y de las entidades territoriales autónomas en el Marco de las competencias asignadas en la Constitución Política del Estado, la Ley Nº 031 Marco de Autonomías y Descentralización “Andrés Ibáñez” y la Ley Nº 071 de Derechos de la Madre Tierra y se constituye en Ley Marco y de preferente aplicación para el desarrollo de leyes específicas, políticas, normas, estrategias, planes, programas y proyectos.

Cabe destacar en la ley marco, la consideración como uno de los 17 principios, el diálogo de saberes que asume la complementariedad entre los saberes y conocimientos tradicionales y/o ancestrales y las ciencias. Esto implica de por sí, el reconocimiento pleno de las sabidurías de las naciones indígenas originarias para garantizar la continuidad de la capacidad de regeneración de los componentes y sistemas de vida de la madre tierra, pero también la urgente necesidad de apertura de la ciencia occidental moderna de origen eurocéntrico, que es la que se imparten en nuestras universidades, casi hegemónicamente en todas las disciplinas científicas y áreas del conocimiento. En la UMSS creemos que se han dado pasos sustantivos que deberán ser incluidos en el debate y análisis de fondo en el congreso universitario, que consideramos es una urgente necesidad de vida o muerte.

La Ley Marco de la Madre Tierra es el contexto jurídico pertinente para la consecución de los objetivos y resultados del Programa Nacional BIOCULTURA en la perspectiva de promover condiciones sociales, económicas, normativas e institucionales adecuadas, que posibiliten la implementación de sistemas, modelos e iniciativas endógenas integrales y sostenibles, a través de la construcción o actualización de políticas públicas, en el marco de un dialogo Inter científico y los saberes locales.

El Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAYA) está trabajando activamente en la implementación del Programa Nacional Biocultura (PNB) que cuenta con cuatro líneas de vinculadas al concepto y práctica del vivir bien a través de la conservación de la biodiversidad, la generación de espacios de gobernabilidad, la recuperación de saberes ancestrales y la seguridad con soberanía alimentaria – producción, que contribuyen de dotar de una concepción holística de los recursos naturales que provee la madre tierra. En este contexto, el PNB ha asumido la responsabilidad de apoyar el proceso de análisis, concertación y aprobación de la Ley de la madre tierra y el desarrollo integral como interface para vivir bien, así como su posterior difusión. La Unidad de Monitoreo y evaluación del PNB es realizada por la UMSS y la UMSA a través del Centro Universitario AGRUCO, el Centro de Postgrado en desarrollo (CIDES) y el Instituto de Ecología, en 32 municipios del país en forma directa y 18 más en forma indirecta con la ejecución de proyecto endógenos bioculturales, donde se destaca la elaboración de una línea base de indicadores del vivir bien que surgen desde los actores locales y se complementan con los objetivos del milenio de las Naciones Unidas.

El PNB es la primera experiencia del Estado Plurinacional de Bolivia, que lleva el discurso del vivir bien y de la madre tierra a la gestión pública y la ejecución de proyectos en una red muy amplia de organizaciones indígenas campesinas originarias, municipios, ONG, universidades (con proyectos de investigación y formación), con financiamiento de la Agencia Suiza de Cooperación para el Desarrollo (COSUDE) y bajo la dirección del MMAYA.

El apoyo del PNB al proceso de análisis y difusión de la ley y reglamentación de la madre tierra y el desarrollo integral para vivir bien, es un trabajo conjunto con otras instituciones como la Secretaria de los Derechos de la Madre Tierra de la Gobernación de Cochabamba, que se ha iniciado a fines de abril del presente.

Actualmente se está trabajando en la reglamentación de la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra que se constituye como una entidad estratégica y autárquica de derecho público y con autonomía de gestión administrativa, técnica y económica, bajo la tuición del MMAYA cuyo funcionamiento será establecido por decreto supremo. Actúa en el marco de la política y plan plurinacional de cambio climático para vivir bien con enfoque transversal e intersectorial, es responsable de la formulación de políticas, planificación, gestión técnica, elaboración y ejecución de estrategias, planes, programa y proyectos, administración y transferencia de recursos financieros relacionados con los procesos y dinámicas del cambio climático.

Estos espacios de análisis, discusión y concertación de políticas, programas y proyectos deben permitir a la universidad pública y en particular a nuestra universidad y comunidad san simoniana ampliar el trabajo con las diferentes instancias del Estado y de la sociedad boliviana, actualizando permanentemente nuestros programas de formación de pregrado, postgrado, investigación e interacción social, donde los centros de investigación y postgrado juegan un rol fundamental.
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*Freddy Delgado Burgoa es director ejecutivo de AGRUCO (UMSS-FCAPFyV-COSUDE): www.agruco.org
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Otras noticias:


Fuente: Servindi

Católicos golpean y casi queman a evangélicos que volvían tras tres años de exilio.

 

Católicos mexicanos de Los Llanos golpearon, rociaron de gasolina y amenazaron quemar a un grupo de indígenas evangélicos que querían regresar a su tierra de la que fueron expulsados por su fe.

Cuatro familias llevan desplazados tres años y medio, alojados en una casa en San Cristóbal de las Casas que les concedió el gobierno estatal, a unos 20 kms de Los Llanos (municipio del estado de Chiapas) desde que se les expulsase de esta ciudad donde residían.

Los 31 indígenas protestantes (entre ellos mujeres y niños) fueron expulsados por profesar una religión distinta a la católica el 10 de enero de 2010, cuando sus viviendas fueron incendiadas y todas sus pertenencias destruidas.Desde entonces los evangélicos viven hacinados en una casa de la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, a la espera de que el Gobierno intervenga para poder regresar.

Hace unos días decidieron volver a Los Llanos ante la evidencia de la pasividad de las autoridades para negociar el regreso a sus hogares, el deseo de volver a su tierra y el alto coste económico de vivir en el exilio, demasiado para ellos.

A PEDRADAS

Pobladores del lugar, simpatizantes y reporteros que acompañaban al grupo explicaron que a menos de un kilómetro de la comunidad, ubicada en la zona boscosa de la región de Los Altos de Chiapas, un grupo de católicos rodeó por sorpresa a los evangélicos y colocó vehículos en el camino para impedir que continuaran.

De acuerdo con los reporteros, los católicos arremetieron contra los evangélicos y a gritos y pedradas obligaron a marcharse a quienes los acompañaban, incluyendo a los conductores de los vehículos que los transportaban junto con sus pertenencias. Los evangélicos no opusieron resistencia.

Con ellos estaban Esdras Alonso González, pastor y dirigente de la ONG Alas de Aguila, y el representante de la Organización de Pueblos Evangélicos de los Altos de Chiapas (Opeach), Manuel Collazo, que les acompañaban. Ambos líderes evangélicos fueron también golpeados por los pobladores católicos.

ROCIADOS DE GASOLINA: “OS VAMOS A QUEMAR”

Alonso González y Collazo Gómez, este último tzotzil al igual que los habitantes de Los Llanos, “fueron amarrados, golpeados, obligados a caminar descalzos durante un kilómetro, desvestidos y luego, atados de pies y manos, rociados con gasolina en medio de gritos de que serían quemados” relatan fuentes consultadas por La Jornada.

Los dos permanecieron separados del resto del grupo, tirados junto a un árbol, hasta que cuatro horas después fueron llevados al centro del poblado con los demás protestantes y rodeados por cientos de habitantes que los injuriaban.

LA TIBIA REACCIÓN OFICIAL

A las 2 horas aproximadamente llegó a Los Llanos el subsecretario de gobierno y derechos humanos, Mario Carlos Culebro Velasco, y una hora y media después se concretó la liberación, luego de la firma de un acuerdo en el que los católicos tradicionalistas exigieron que se dejase constancia de que no golpearon ni trataron mal a los retenidos; que no se pagó cantidad alguna por su rescate y que los agraviados desistirán de demandarlos penalmente, entre otros puntos.

La Coordinación de Organizaciones Cristianas informó que son al menos 21 comunidades que presentan conflictos religiosos en Chiapas, y en algunos casos las familias evangélicas llevan cerca de cuatro años fuera de sus hogares.

En una carta enviada hoy al gobernador Manuel Velasco Coello, la agrupación expresa su “preocupación por el aumento en los últimos años de los casos de intolerancia religiosa en Chiapas sin que algún funcionario público haya tomado en serio esta problemática que lastima de manera considerable a la sociedad”.

Reflexiones sobre las mujeres en las religiones y la teología feminista.



Juan José Tamayo, teólogo

Conferencia pronunciada en la inauguración de la Escuela de Teología Feminista, de la Asociación Católicas por el Derecho a Decidir de El Salvador
(San Salvador, 28 de junio de 2013)

Deseo expresar mi agradecimiento a la Asociación Católicas por el Derecho a Decidir en El Salvador por haberme invitado a pronunciar esta conferencia en la inauguración de la Escuela de Teología Feminista que se desarrollará de julio a diciembre de 2013 con un programa estructurado en torno a tres núcleos fundamentales: Historia de la Teología Feminista; Derechos Humanos de las mujeres, un compromiso ético y teológico; sexualidad y Corporalidad.

La invitación constituye para mí un honor y un desafío. Uno honor, ya que supone tener el privilegio de asistir a la colocación de la primera piedra de una de las experiencias teológicas más prometedoras: el nacimiento de la primera Escuela de Teología Feminista en El Salvador, que enriquecerá, sin duda, la teología latinoamericana de la liberación con nuevas aportaciones desde la perspectiva de género. Un desafío, porque esta conferencia, de carácter introductorio, analiza críticamente la actitud de las religiones hacia las mujeres y pone las bases para una teología feminista de la liberación elaborada a partir de las categorías de la teoría feminista: género, patriarcado, autonomía, subjetividad, pacto entre mujeres, violencia de género, pacto entre mujeres, etc.

Cinco son las ideas que voy a desarrollar sistemáticamente en esta conferencia:

1. Las religiones nunca se han llevado bien con las mujeres –tampoco hoy-, que son las eternas olvidadas y las grandes perdedoras.

2. Las religiones han ejercido todo tipo de violencia contra las mujeres: física, psicológica, religiosa y simbólica.

3. Sin embargo, las mujeres son las más fieles seguidoras de los preceptos religiosos, las mejores educadoras en las diferentes fes y las que, por paradójico que parezca, mejor reproducen la estructura patriarcal de las religiones.

4. Pero cada vez es mayor el número de mujeres que se rebelan contra las religiones, sin abandonar el espacio religioso, se organizan autónomamente, se apartan de las orientaciones morales que les impone el patriarcado religioso y viven la experiencia religiosa desde su propia subjetividad, sin tener que pasar por la mediación de los varones.

5. De esta rebelión ha surgido en todas las religiones una nueva forma de pensar y de reformular las creencias y las prácticas religiosas: la teología feminista.

1. Las mujeres son las grandes olvidadas y perdedoras de las religiones

a) Las mujeres en las religiones no son reconocidas como sujetos morales: se las considera menores de edad que necesitan guías espirituales varones que les conduzcan por la senda de la moralidad, les digan lo que es bueno y lo que es malo, lo que pueden y no pueden hacer, sobre todo en materia de sexualidad, de relaciones de pareja y en la educación de sus hijos. Las normas morales a cumplir por las mujeres –alejadas, cuando no contrarias, la mayoría de las veces, a las orientaciones igualitarias de los fundadores y fundadoras- son dictadas por los varones, que se las imponen como de obligado cumplimiento.

En el imaginario patriarcal religioso, influido por los clérigos, imames, rabinos, lamas, gurús, pastores y maestros espirituales, las mujeres son consideradas tentadoras, ligeras de conducta, amorales, etc. Esa imagen se ha elaborado a partir de determinados textos de algunos libros sagrados escritos en lenguaje patriarcal, considerados válidos en todo tiempo y lugar, y leídos con ojos fundamentalistas y mentalidad misógina.

b) Las mujeres casi nunca son reconocidas como sujetos religiosos. En no pocas religiones la divinidad suele ser masculina y tiende a ser representada sólo por varones. De lo que Mary Daly concluye, creo que certeramente: “Si Dios es varón, el varón es Dios”. Así, los varones se sienten legitimados divinamente para imponer su omnímoda voluntad a las mujeres y el patriarcado religioso –Dios, en definitiva- legitima el patriarcado en la sociedad. Precisamente porque sólo los varones pueden representar a Dios, sólo los varones pueden acceder al ámbito de lo sagrado, al mundo divino, entrar en el sancta sanctorum; subir al altar, ofrecer el sacrificio, dirigir la oración comunitaria en la mezquita, presidir el servicio religioso en las sinagogas (con algunas excepciones).

Sólo los varones pueden ser sacerdotes en la Iglesia Católica, imames en el islam y rabinos en el judaísmo ortodoxo, sin que haya texto sagrado alguno que excluya a las mujeres. En la Iglesia católica la ordenación sacerdotal de mujeres es considerada delito grave al mismo nivel que la pederastia, la herejía, la apostasía y se castiga de manera más severa que la pederastia: con la excomunión. La oración comunitaria de los viernes presidida por mujeres es calificada de profanación de lo sagrado. En la Iglesia católicas, las mujeres pueden consagrar su vida a Dios, pero, en razón de su sexo, no pueden representar a Dios. En las mezquitas las mujeres suelen estar separadas de los hombres -¿para no contaminar?-, son colocadas en la parte superior tras una celosía, e incluso a veces tienen que entrar por una puerta distinta de la de los hombres.

c) Las mujeres difícilmente son reconocidas como sujetos teológicos. Las instituciones religiosas suelen poner a las mujeres todo tipo de trabas para el estudio y la docencia de la teología, para la interpretación de los textos sagrados, para la reflexión sobre la fe, etc. Y cuando deciden u osan pensar la fe y hacer teología desde sus experiencias de sufrimiento y de lucha, e interpretar los textos de sus respectivas religiones desde la propia subjetividad, desde sus experiencias vitales, suelen ser acusadas de entrar en un terreno que no les corresponde y de caer en el subjetivismo. ¡Como si los varones no lo fueran en sus lecturas e interpretaciones! En la mayoría de las religiones la teología está escrita con caracteres masculinos.

d) La organización de las religiones se configura la mayoría de las veces patriarcalmente: todos los sacerdotes católicos y todos los imames son varones; el Dalai Lama es varón; la mayoría de los rabinos y de los lamas son hombres. Por ello, las religiones bien pueden definirse como perfectas patriarquías. Hay, con todo, honrosas excepciones en las iglesias de tradición protestante, que ordenan pastoras, sacerdotisas y obispas a las mujeres. Práctica que debería generalizarse para terminar con la discriminación de género en el acceso a los ministerios ordenados

e) Las mujeres acceden con dificultad a puestos de responsabilidad en las comunidades religiosas. El poder suele ser detentado por varones. A las mujeres les corresponde acatar las órdenes. Lo que tiende a justificarse por el discurso androcéntrico de las religiones apelando a la voluntad divina: es Dios quien encomienda el poder y la autoridad a los varones. En el caso del cristianismo, se apela a Jesús para cerrar el paso a la ordenación sacerdotal de las mujeres. Lo acaba de afirmar el papa en el libro-entrevista con el periodista Peter Seewald: No es que no queramos ordenar a las mujeres sacerdotes, no es que no nos guste. Es que no podemos, porque así lo estableció Cristo, que dio a la Iglesia una figura con los Doce y, después, en sucesión con ellos, con los obispos y los presbíteros (los sacerdotes). En otras palabras, que sólo ordenó sacerdotes a hombres. ¡Machismo duro y puro y lectura androcéntrica de la Biblia para legitimar la organización patriarcal de la Iglesia!

Yo me pregunto: ¿las iglesias cristianas, cada vez más numerosas, que ordenan a mujeres y les reconocen funciones sacerdotales y episcopales, están transgrediendo el mandato de Cristo o aplican en sus comunidades el principio evangélico y democrático de igualdad entre hombres y mujeres?

Con la Biblia cristiana en la mano y desde una hermenéutica de género hay que decir: a) que lo que pone en marcha Jesús de Nazaret no es una Iglesia jerarquico-patriarcal como la actual, sino un movimiento igualitario de hombres mujeres; b) que Jesús de Nazaret no ordenó sacerdotes ni a hombres ni a mujeres.

Todo lo contrario: excluyó directa y expresamente de la nueva religión el sacerdocio y eliminó el templo como lugar de culto proponiendo como alternativa la adoración “en espíritu y en verdad”. El cristianismo, como dijera lúcidamente Díez-Alegría, es una religión ético profética, no ontológico-cultural. Con la historia de la Iglesia en la mano y las investigaciones arqueológicas puede afirmarse que durante varios siglos las mujeres ejercieron funciones sacerdotales y episcopales. ¿No es la historia, para la Iglesia, “maestra de la vida”?

f) Las religiones legitiman de múltiples formas la exclusión de las mujeres de la esfera pública, de la vida política, de la actividad intelectual, del campo científico, y limitan sus funciones al ámbito doméstico, a la esfera de lo privado, a la educación de los hijos e hijas, a la atención al marido, al cuidado de los enfermos, perdonas mayores, etc. Cualquier tipo de presencia de las mujeres en la actividad política o social es considerado ajeno a la “identidad femenina” (¿?) y un abandono de su verdadero campo de operaciones, que es el hogar., con la consiguiente culpabilización. A lo sumo defienden que la mujer pueda realizarse en el hogar y en el trabajo, lo que no se aplica a los hombres.

h) La mayoría de las religiones niegan a las mujeres el reconocimiento y el ejercicio de los derechos reproductivos y sexuales:
- Las mujeres no son dueñas de su propio cuerpo, que es controlado por los confesores, directores espirituales, esposos, etc.
- A las mujeres no se les permite planificar la familia: deben tener los hijos y las hijas que Dios quiera, los que Dios les mande, no los que ellas libremente decidan.

- No pueden ejercer la sexualidad fuera de los límites impuestos por la religión (matrimonio, heterosexualidad). La práctica de la sexualidad fuera del matrimonio o con personas de otro sexo es prohibida y condenada expresamente.
- Son consideradas impuras por la menstruación.
- Si deciden interrumpir el embarazo, incluso ateniéndose a la ley, son acusadas de pecadoras y criminales y se pide para ellas incluso penas de cárcel. En la condena y criminalización del aborto coinciden los líderes religiosos, por ejemplo, del catolicismo y del islam.
- Las mujeres no pueden utilizar métodos anticonceptivos, porque eso implica poner obstáculos a la vida.

2. Las religiones han ejercido históricamente -y siguen ejerciendo hoy- distintos tipos de violencia contra las mujeres: física, simbólica y religiosa.
Los textos sagrados dejan constancia de ello. Justifican pegar a las mujeres, lapidarla, ofrecerlas en sacrificio para cumplir una promesa y para aplacar la ira de los dioses, dejarlas encerrada en casa hasta que se muera, imponerles silencio, no reconocerles autoridad, no valorar su testimonio en igualdad de condiciones que a los varones, etc. Las prácticas religiosas vienen a ratificarlo. A las mujeres no se les reconoce la presunción de inocencia, sino que se las presume culpables mientras no se demuestre lo contrario. Son ellas las que caen en la tentación y tientan a los varones, y por eso merecen castigo.

Algunos Padres de la Iglesia las consideran “la puerta de Satanás” y la “causa de todos los males”. Un teólogo tan influyente en el cristianismo como Agustín de Hipona llega a afirmar que la inferioridad de la mujer pertenece al orden natural. Otro teólogo tan decisivo en la teología cristiana como Tomás de Aquino define a la mujer como “varón imperfecto”. Lutero habla de las mujeres como inferiores de mente y cuerpo por haber caído en la tentación y afirma que las mujeres han sido creadas sin otro propósito que el de servir a los hombres y ser sus ayudantes.

La violencia de los hombres de Iglesia contra las mujeres, incluidos los santos como Agustín de Hipona, es descrita con toda su crudeza y realismo en una escena de la novela de Jostein Gaarder Vita brevis, que recoge la carta dirigida por Floria Emilia a Aurelio Agustín, con quien había vivido en concubinato doce años:
“Una tarde, cuando habíamos compartido de nuevo los regalos de Venus, te volviste de pronto airado hacia mí y me golpeaste. ¿Recuerdas que me golpeaste? ¡Tú, precisamente tú que antaño fuiste un respetable profesor de Retórica, me pegaste brutalmente porque te habías dejado tentar por mi ternura! Sobre mí recayó la culpa de tu deseo… Obispo, pegaste y gritaste porque me había convertido de nuevo en una amenaza para la salvación de tu alma. Cogiste una vara y me golpeaste de nuevo. Pensé que querías acabar con mi vida porque eso hubiera sido para mí lo mismo que castrarte. Pero yo no temía por mi vida, sólo estaba destrozada, tan decepcionada y avergonzada de ti que recuerdo claramente que deseé que me mataras de una vez” .

Tras relatar la agresión con pelos y señales, Floria comenta que no fue a ella a quien golpeó Agustín, sino a Eva, a la mujer, y le recuerda, citando a Publio Sirio, que quien se comporta injustamente con una persona, amenaza a muchas personas. Al final de la carta le confiesa al obispo de Hipona con justificado dramatismo: “Siento escalofríos porque temo que lleguen tiempos en los que las mujeres sean asesinadas por hombres de la Iglesia de Roma” . Y sigue planteado una pregunta escalofriante: “Pero, ¿por qué se las habría de matar, honorable obispo? Porque os recuerdan que habéis renegado de vuestra propia alma y atributos, pensáis. ¿Y en favor de quién? En favor de un Dios, decís, en favor de Él que ha creado el firmamento que os cubre y la tierra sobre la que viven las mujeres que os dan a luz” .

La antigua compañera de Agustín dice a los hombres de Iglesia que, si Dios existe, los juzgará por los placeres a los que han dado la espalda y por negar el amor entre hombre y mujer. Floria Aurelia termina la carta comunicando al obispo que si fue él quien se ocupó de hacerle llegar sus Confesiones para que se bautizara, no le va a dar esa satisfacción.

3. Sin embargo, las mujeres son las más fieles seguidoras de las religiones
Hay quienes hablan de que la orientación femenina hacia la religión es innata, más aún, genética, que las mujeres son por naturaleza más crédulas y, por eso, son más asiduas a las actividades religiosas. Ninguna investigación genética lo demuestra. Se trata de un estereotipo cuyo objetivo es someter a la mujer a las restrictivas y represivas orientaciones religiosas. Quienes así piensan, se olvidan de que tradicionalmente ha sido a las mujeres a quienes más se ha inculcado el sentimiento religioso. Se trata, por tanto, de un proceso inducido, que responde a una determinada educación y aprendizaje.

Las mujeres son las mejores transmisoras de las enseñanzas religiosas a sus hijos en la familia y a los niños y niñas en los espacios religiosos a través de la educación religiosa. Ellas son también las que mejor reproducen la organización patriarcal y la ideología androcéntrica y las que más practican las religiones.
4. Rebelión de las mujeres
En las últimas décadas asistimos a una auténtica rebelión de las mujeres en el ámbito de las religiones, tanto a nivel personal como colectivo, tanto en el interior de las religiones como en la sociedad.

a) A nivel personal, transgrediendo conscientemente las normas y orientaciones en materia de sexualidad, relaciones de pareja, planificación familiar, opciones políticas, etc.
b) En el interior de las religiones, creando movimientos y asociaciones de mujeres que ejercen su libertad de organización y funcionan autónomamente al margen de los varones e incluso enfrentadas con las autoridades religiosas.
c) En la sociedad, participando activamente en los movimientos feministas y en las organizaciones sociales como expresión de la convergencia en las luchas por la emancipación de las mujeres y como forma de comprometerse con los sectores más vulnerables de la sociedad.

d) La rebelión de las mujeres dentro de las religiones constituye uno de los hechos mayores y de más profunda significación en la historia del fenómeno religioso, que tiene importantes repercusiones políticas y sociales. Supone un avance en la lucha por la emancipación de las mujeres y por la liberación de los marginados y excluidos. Por eso la rebelión feminista de las mujeres creyentes debe contar con el apoyo de los colectivos y las personas religiosas, pero también con el de todos los ciudadanos y ciudadanas comprometidos en la lucha por la emancipación de los pueblos sometidos a las distintas formas de opresión.
La indignación de las mujeres creyentes constituye la respuesta a la situación de indignidad en que son situadas en el seno de la mayoría de los sistemas de creencias, de las religiones y de los movimientos espirituales.

5. Teología feminista
Fruto de esta rebelión ha surgido una nueva manera de vivir y de pensar la fe religiosa desde la propia subjetividad de las mujeres en las diferentes religiones, sobre todo cultivada por mujeres: la teología feminista, que:
a) Parte de las experiencias de sufrimiento, de lucha y de resistencia de las mujeres contra el patriarcado y sus diferentes manifestaciones.
b) Recupera la memoria de las antepasadas que trabajaron por avanzar la historia hacia la libertad de los oprimidos y por la emancipación de las mujeres contra todo tipo de discriminación.

c) Reescribe la historia de las religiones desde la perspectiva de género dando voz y protagonismo a las mujeres silenciadas por el patriarcado religioso.
d) Utiliza las categorías de la teoría de género para analizar críticamente las estructuras patriarcales y los discursos androcéntricos de las religiones y proponer una teología alternativa que contribuya a la emancipación de las mujeres en todos los ámbitos de su existencia.
La teología feminista no es una teología regional que se ocupe temáticamente de cuestiones relativas a las mujeres, ni que interese solo a las mujeres y sea elaborada por mujeres. Se trata de una teología:
a) fundamental, que intenta dar razón de la fe en Dios no sometida al modelo divino patriarcal y en el seguimiento de Jesús conforme al movimiento igualitario de hombres y de mujeres que decidieron seguirle;
b) de la liberación, que quiere contribuir a la salvación de todos los oprimidos y a la transformación de las estructuras religiosas del dominio masculino;
c) crítica, que recurre a los métodos histórico-críticos y a la teoría feminista y utiliza una hermenéutica de la sospecha para leer los textos fundantes de las religiones en perspectiva de género. La hermenéutica de la sospecha que se extiende también a las traducciones e interpretaciones, en su mayoría hechas desde presupuestos andro-antropo-céntricos;

d) que reconoce a las mujeres como sujetos religiosos, morales y teológicos, como interlocutoras directas de Dios sin la mediación de los varones y portadoras de gracia y salvación. Las teologías feministas están desarrollándose en la mayoría de las religiones.
A la revolución feminista, la primera de carácter pacifista de la historia, el patriarcado responde con la violencia de género. A la teología inclusiva de género, muchas religiones responden con la exclusión de las mujeres.

Conclusión

. En el siglo XIX las religiones perdieron a la clase obrera porque se colocaron del lado de los patronos que los explotaban y condenaron las revoluciones sociales que luchaban por una sociedad más justa y solidaria. Los trabajadores dieron la espalda a las religiones porque se sintieron traicionados por ellas, alejándose, la mayoría de las veces, del mensaje igualitario y solidario de los orígenes.
. En el siglo XX las religiones perdieron a los jóvenes y a los intelectuales por sus posiciones filosóficas y culturales integristas, alejadas de los nuevos climas de la modernidad.

. Si continúan por la senda patriarcal por la que ahora caminan, en el siglo XXI las religiones perderán a las mujeres, hasta ahora sus mejores y más fieles seguidoras.
Sin la clase trabajadora, sin los jóvenes, sin los intelectuales y sin las mujeres, las religiones habrán llegado a su fin. Y no podrán echar la culpa de su fracaso a nadie. Ellas mismas se habrán hecho el harakiri.
(Para una profundización de estas ideas, cf. Juan José Tamayo. Otra teología es posible. Pluralismo religioso, interculturalidad y feminismo, Herder, Barcelona, 2012, 2ª ed., especialmente el capítulo “Revolución feminista en la teología, pp. 213-265).

Director de la Cátedra de teología y Ciencias de las Religiones. Universidad Carlos III de Madrid.