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martes, 30 de octubre de 2012

México:Denuncian a Autoridades como cómplices de la desaparición de miles de indocumentados.


Madres de migrantes desaparecidos durante su tránsito hacia Estados Unidos exigieron al gobierno mexicano que no olvide su responsabilidad en esta tragedia humanitaria. Afirmaron que han muerto en años recientes unas 70 mil personas mientras intentaban llegar al país vecino. El director de un albergue de Tabasco señaló que el problema es un monstruo de varias cabezas, entre ellas los estados de Centroamérica que expulsan a su gente por falta de oportunidades · Foto María Luisa Severiano


· Son extorsionados por policías, quienes los entregan al crimen organizado, afirma el director de la Casa Nicolás, en Monterrey

· De las decenas de miles que cruzan México al año, cada vez menos usan la ruta noreste, por la "inseguridad y falta de solidaridad"



Sanjuana Martínez
La Jornada 28/10/2012
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Lo abandonamos; lo dejamos gritando cuando empezaron a machetearlo. Saltamos del tren dejando al amigo sufriendo, muriendo, pues, dice llorando el hondureño Diego Guillermo Barajas, de 22 años, mientras lava su ropa en un fregadero del albergue católico Casa Nicolás Centro de Apostolado San Nicolás de Tolentino, el único en Monterrey y el noreste de México, una ruta de paso cada vez más peligrosa y solitaria hacia Estados Unidos.

Se seca las lágrimas; dice que la culpa no lo deja dormir. “Seguía yo, por eso no me quedé; no pude salvarlo, no pude. Éramos cuatro, nos conocimos en el camino. Llevábamos muchos días caminando y nos subimos a un vagón de tren para dormir. Extendí un plástico negro para acostarme cuando se subieron varios hombres armados con machetes; uno de ellos agarró a mi amigo y lo hincó. Le dijo: ‘¿con quién vienes? ¿Con esos tres? ¿Quién te mandó, hijo de puta?’, y vimos cómo le dieron los primeros dos machetazos, así nomás, sin razón. Él empezó a rogar: por mi madrecita, yo no he hecho nada. Luego corrimos a la montaña. Nos pasaron cosas bien gachas... de los cuatro sólo quedé yo”.

¿Cuántos migrantes han muerto o desaparecido en su paso por México? Los números de las ONG hablan de una verdadera tragedia que no está siendo atendida por el Estado. El noreste es el trampolín y ya no hay migración masiva, sólo pequeños grupos. La mayoría de los que llegan es porque están bien conectados en la frontera, y si no, pues se quedan en Monterrey, una ciudad muy violenta y poco solidaria con la migración centroamericana, lo que ha provocado una baja considerable en el flujo migratorio en esta zona, dice Arelí Palomo, investigadora de campo para Idheas, Litigio Estratégico de Derechos Humanos, AC.

El trampolín

Fredy Mondragón lleva 19 días de viaje desde que salió de su natal Colón, Honduras. Es la primera vez que intenta cruzar a Estados Unidos; va a Los Ángeles, California, donde viven dos hermanas. Apenas se subió a La Bestia, en cuyo techo viajan hasta mil centroamericanos diariamente, fue testigo de cómo caían tres compatriotas: o mueres en accidente o te matan los mentados grupos del crimen organizado, dice sonriendo.

Está en el dormitorio de la Casa Nicolás; viste pantalón corto color café y camiseta blanca. El lugar está casi vacío, pero tiene la firme intención de llegar a Reynosa, donde lo espera un pollero para pasarlo. En Honduras trabajaba en la siembra de maíz, frijol y café. Ganaba 100 dólares al mes. Con eso no se vive, por eso me armé de valor para pasar por aquí y llegar al otro lado, donde dicen que puedo ganar hasta 2 mil 500 dólares a la semana.

Al lado están Erick Eduardo Rivas y el sobrino de éste, Juan José Rivas. Quieren ir a Carolina del Norte, donde trabajarán en un yonke si finalmente alcanzan su destino. Es una ruta muy peligrosa. Vimos cómo en Veracruz a un señor lo mataron a machetazos; le abrieron el estomago frente a todos. En Lechería vimos cuando un señor se cayó del tren y le partieron las piernas. También, cómo unos hombres con metralleta y puñal bajaron a cuatro muchachas y se las llevaron, dice Erick Eduardo.

Su sobrino, Juan José, de 20 años, recién casado, dejó a su bebé para buscar progresar, porque como campesino no podía ni mantenerse solo: Con todo lo que he visto me dan ganas de regresarme. Es más, si me llegan a deportar, no vuelvo. Quiero llegar, pero a la vez me da miedo.

Lo más difícil de soportar, además del miedo –dice–, es el hambre. Es lo que más pesa, las ganas de comer. Son días enteros sin probar nada. Uno se siente desmayar, pero el recuerdo de tu gente te hace seguir.

Dice que le gustaría quedarse a trabajar en Monterrey, ya que tiene conocimientos en soldadura, aunque también de eso tiene miedo. El albergue tampoco es un lugar seguro. Hace tres meses secuestraron a tres migrantes hondureños: Jesús Olmos García, Moisés Javier Carrasco y Carlos Alfredo Álvarez, de 17, 20 y 29 años. Esperaban ingresar al centro ubicado en el municipio de Guadalupe cuando pasó una camioneta con hombres fuertemente armados y se los llevaron.

Los centroamericanos son secuestrados como negocio, para pedir rescate a sus familiares de Estados Unidos, o bien, para reclutarlos en los grupos del crimen organizado. Este es un corredor de paso a la frontera. Monterrey es una plaza dura, conflictiva, y el migrante olfatea, se comunican entre ellos. Cada vez llegan menos, ya que es un lugar con poca solidaridad para los migrantes. Los policías los detienen para extorsionarlos y luego los entregan a los grupos del crimen organizado, afirma el presbítero Luis Eduardo Villarreal Ríos, director de la Casa Nicolás, abierta en 2008 con cupo para 75 personas.

Está sentado en un comedor amplio y vacío; apenas hay tres indocumentados en la estancia, tres más en el cuarto de hombres y una mujer en la otra sección. Mientras a Saltillo, Coahuila, llegan oleadas de más de 100 al día, aquí apenas tenemos a 15. Hay mucho miedo. Nos acaban de secuestrar a tres chavos. Seguramente para reclutarlos para trabajo forzado o de sicarios. Incluso, a veces sentimos que tenemos la casa cercada.

Heidi Marisela, de 20 años, dejó San Lorenzo Valle, Honduras, hace 20 días. En la travesía ha padecido todo tipo de abusos. Los garroteros que cuidan el tren le quitaron los 700 pesos que traía y la golpearon. Están acostumbrados a abusar de las mujeres migrantes a cambio de permitirles subir al tren.

Se estima que seis de cada 10 son violadas. Según estadísticas de la Secretaría de Gobernación, anualmente ingresan a México más de 150 mil indocumentados, pero según las organizaciones no gubernamentales, en realidad son alrededor de 400 mil, de los cuales 30 por ciento son mujeres.

El coyote, a quien le pagó mil 500 dólares, la abandonó. Su meta ahora es llegar a Piedras Negras, donde la espera doña Lourdes, el enlace con el pollero, quien finalmente cobrará 3 mil dólares, que serán pagados por su hermana, quien vive en Virginia.

“Policía, migración y crimen organizado lucran con los indocumentados. Los agreden los grupos del hampa, luego los garroteros, el chofer y los coyotes, y siguen siendo invisibles, sólo se percatan de ellos cuando encuentran sus cadáveres”, dice el sacerdote Villarreal.

Heidi Marisela sonríe. Cuenta que vivía con su hermana en Virginia y trabajaba en un restaurante lavando platos, pero las autoridades migratorias de Estados Unidos la deportaron el pasado 17 de abril. Estuvo presa tres meses y medio vestida con uniforme naranja. Compartía celda con una argentina que continuamente abusaba sexualmente de ella con la amenaza de asesinarla: Aun así, quiero volver. Cuando uno pasa para el otro lado siente una vida nueva; algo maravilloso, dice convencida.

Está sola en el dormitorio de mujeres de la Casa Nicolás. Tiene los ojos color miel y una sonrisa que deja ver la pérdida de varios dientes frontales. Dice que en Honduras trabajaba en una empacadora de melones y camarón. Le pagaban dos lempiras por libra, con lo cual no podía vivir. Los mareros la perseguían constantemente e intentaron violarla:Fue horrible. Vida solo hay una. No vale la pena volver a Honduras. Prefiero arriesgarme.

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· Hablan de los muertos por la guerra antinarco, y nada dicen de los 70 mil migrantes asesinados
· Hacemos el trabajo al gobierno: miembros de la caravana de madres que buscan a sus hijos

Migrantes centroamericanos se refugian en la Casa Nicolás, en Monterrey, ciudad a la que consideranpoco solidaria con la tragedia que viven en su intento por llegar a Estados Unidos · Foto Sanjuana Martínez
Fernando Camacho Servín
La Jornada 28/10/2012
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La desaparición de miles de indocumentados en su camino hacia Estados Unidos es posible únicamente porque las autoridades mexicanas no hacen nada para proteger a dicha población vulnerable, e incluso colaboran con los grupos de la delincuencia organizada para seguir asesinando, extorsionando y secuestrando a los trabajadores internacionales.

Denunciaron lo anterior las integrantes de la Caravana de Madres de Migrantes Desaparecidos en su Tránsito por México, en conferenciade prensa en el Distrito Federal. Afirmaron que a pesar de todas las dificultades, las organizaciones de la sociedad civil están haciendo el trabajo que corresponde al gobierno, y con sus propios recursos han encontrado durante esta movilización a seis personas reportadas como desaparecidas.

Martha Sánchez Soler, coordinadora del Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM) y una de las principales promotoras de la caravana, subrayó que esta iniciativa no sólo ha servido para buscar a los hijos, esposos, hermanos o padres de centroamericanas, para lo que han venido al país en cuatro ocasiones, sino también para recordar al gobierno mexicano su responsabilidad en esta tragedia humanitaria.

Debido a la guerra contra el crimen organizado –recalcó– se habla de que hay más de 60 mil muertos, pero pocos mencionan que hay unos 70 mil migrantes que han fallecido en años recientes tratando de llegar a Estados Unidos. No podemos permitir al gobierno mexicano que los olvide sólo por no mencionarlos, aseveró.

Rubén Figueroa, también del MMM, resaltó que a pesar de las limitaciones económicas, los colectivos de la sociedad civil han hecho el trabajo de búsqueda que corresponde al gobierno, y como resultado, en la caravana de este año lograron encontrar a seis centroamericanos reportados como desaparecidos: en Tabasco, Chiapas, Veracruz, Nuevo Le- ón y el Distrito Federal.

Tomás González Castillo, director del albergue para migrantes La 72 –con sede en Tenosique, Tabasco–, indicó que los abusos contra los trabajadores internacionales sin documentos son provocados por un monstruo apocalíptico de varias cabezas, entre las cuales están las de los estados centroamericanos que expulsan a su gente por falta de oportunidades.

También tienen responsabilidad –dijo– el gobierno mexicano, que ha permitido tanta masacre, dolor y sufrimiento; el Instituto Nacional de Migración, cada vez más podrido y corrupto, y el propio crimen organizado.

A pesar de ello, la sociedad organizada sigue resolviendo por su cuenta las violaciones, secuestros y extorsiones que sufren los migrantes, incluso mediando entre los plagiarios y las familias de las víctimas, enfatizó González Castillo, quien lamentó que el presidente electo, Enrique Peña Nieto, haya anunciado la formación de una policía de migración, lo cual nos convertirá en una Arizona en el sur del país.

Isabel Enríquez, representante de las madres guatemaltecas, informó que desde 2010 han contabilizado 205 migrantes desaparecidos originarios de dicho país centroamericano, al tiempo que exigió a las autoridades mexicanas parar las violaciones de derechos humanos cometidas por sus agentes de seguridad, realizadas en complicidad con los delincuentes.

En el mismo sentido, Virginia Olcot, de Guatemala; Clementina Murcia, de Honduras; Carmen Cuaresma, de Nicaragua, y Karen Núñez, de Honduras, demandaron que el gobierno de México les diga el paradero de sus familiares y expulse a sus funcionarios corruptos, pues ellos son corresponsables de los crímenes cometidos contra los indocumentados.

Fuente: Chacatorex

domingo, 7 de octubre de 2012

México: Padre Solalinde denuncia secuestro de 40 migrantes.


Secuestro de 40 migrantes reactiva el clima de terror en área de Veracruz: Solalinde

· Denuncia el religioso dos plagios en Medias Aguas; Amnistía Internacional exige pesquisa

Fernando Camacho Servín
La Jornada 06/10/2012


El pasado martes, un grupo de hombres armados secuestró en dos hechos por separado a unos 40 migrantes indocumentados en la localidad de Medias Aguas, Veracruz, lo que ha vuelto a desatar un clima de terror entre los viajeros que transitan por esa área, denunció Alejandro Solalinde, director del albergue Hermanos en el Camino.

Hace dos o tres semanas, tuvimos noticias de un secuestro masivo de migrantes en Orizaba, pero no había testigos presenciales directos con los que hubiéramos hablado, y todo se quedó en rumor. Pero el martes de esta semana sí supimos que en Medias Aguas habían secuestrado a varios indocumentados, señaló el religioso en entrevista conLa Jornada.

La gente de esa zona no tiene miedo, sino terror, y no estaba dispuesta a contarnos nada, pero sí logramos hablar con algunos migrantes que habían escapado, y nos dijeron que el martes un grupo de hombres encapuchados y con armas largas habían secuestrado a 40 migrantes cuando estaban cerca de las vías del tren, explicó.

El plagio ocurrió en dos hechos separados: el primero tuvo lugar a las 16 horas, y el segundo a las 19 horas. A medianoche, otro grupo de hombres armados también detuvo a migrantes que deambulaban por Medias Aguas, pero en esa ocasión sólo les robaron sus pertenencias y después los dejaron ir, añadió el sacerdote.

Aunque indicó que la Procuraduría General de la República ya está enterada de dicho secuestro y está avanzando en sus investigaciones al respecto, Solalinde lamentó que al mismo tiempo las autoridades de Veracruz están en la total negación de los hechos.

Le llamé en varias ocasiones al gobernador Javier Duarte pero nunca me contestó. También le llamé a uno de los miembros de su gabinete, porque el gobernador había prometido que iba a proteger a los migrantes e incluso los iba a escoltar y a llevar en camiones para que salieran sin problemas de Veracruz, pero no ha cumplido su palabra, denunció.


Se teme por su seguridad


Por su parte, Amnistía Internacional se hizo eco de las denuncias de Solalinde y emitió un comunicado en el que advierte que al menos 40 migrantes irregulares que cruzaban México fueron secuestrados de un tren de carga, se desconoce su paradero y se teme por su seguridad.
Luego de recordar que miles de trabajadores internacionales sin documentos han sido secuestrados y asesinados en su paso por México –muchas veces con la complicidad de servidores públicos–, la organización de derechos humanos urgió a las autoridades a emprender una investigación imparcial y exhaustiva, y encontrar a las posibles víctimas de este crimen.


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Reporta padre Solalinde plagio de 40 migrantes en Medias Aguas, Veracruz


Presume participación de Los Zetas, que buscan dinero por el rescate de los indocumentados.



Foto: Horacio Zamora



La Jornada 05/10/2012

México, DF. El sacerdote católico Alejandro Solalinde, fundador del Albergue Hermanos en el Camino, denunció un secuestro masivo de 40 migrantes centroamericanos en la localidad de Medias Aguas, en el estado de Veracruz hace tres días, en el que estarían implicados integrantes de Los Zetas.
En entrevista radiofónica señaló que el propósito de secuestro de los migrantes es para exigir dinero a sus familias por el rescate, pero en dado caso de no conseguirlo de manera rápida, les quitan todo lo que traen.


El sacerdote explicó que la información la recibió de una de las víctimas que logró escapar luego que los plagiarios lo abandonaran al pensar que había fallecido tras golpearlo con un machete en la cabeza.


El sobreviviente relató que los secuestradores viajaban a bordo de varias camionetas.


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Información relacionada:


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Amnistía Internacional

El 3 de octubre, al menos 40 migrantes irregulares que cruzaban México fueron secuestrados de un tren de carga. Se desconoce su paradero y se teme por su seguridad.


El 3 de octubre, al menos 40 migrantes irregulares que cruzaban México fueron secuestrados de un tren de carga. Se desconoce su paradero y se teme por su seguridad. Mientras tanto, en el vecino estado de Tabasco, otros migrantes irregulares fueron víctimas de maltratos y lesiones, resultado de operativos migratorios.


El 4 de octubre, Fray Tomás González, un cura que dirige el albergue de Tenosique y Rubén Figueroa, activista defensor de derechos humanos de las personas migrantes, se encadenaron a las puertas de la oficina del INM en el estado por 12 horas, como protesta contra las tácticas de los agentes del INM. Los defensores de derechos humanos también protestaban por el fracaso del INM en hacer rendir cuentas a los agentes implicados en un caso de abuso sexual en contra de una niña migrante. Leer más..


Información relacionada:



Al resultar infructuosas las denuncias públicas y peticiones directas al Instituto Nacional de Migración (INM) para frenar operativos “violentos” contra la comunidad inmigrante, fray Tomás González Castillo, director de “La 72”, hogar-refugio para personas migrantes en este municipio fronterizo, decidió realizar un ayuno de 12 horas frente a la sede de la dependencia federal. Leer más..

Fuente: Chacatorex

lunes, 16 de enero de 2012

Día Mundial de las Migraciones... nada representa para ellos.



La Bestia, trampa para cientos de indocumentados centroamericanos.



· Nada representa para ellos el Día Mundial de las Migraciones
· No toda la gente es buena, dura lección en cuatro días de secuestro

Si alguna enseñanza obtuvo Martha de su experiencia al montar La Bestia –el tren de carga que va desde el sur del país hasta la frontera con Estados Unidos–, se podría resumir en pocas palabras: no toda la gente es buena.
La migrante hondureña de 34 años lo entendió de golpe cuando una de las personas a las que ayudó a subir al vagón, pensando que iba al norte como ella, minutos después la bajó a insultos y empujones y le espetó en la cara su verdadera identidad: “somos zetas, pinches perros”.
Martha –nombre falso que proporcionó la trabajadora indocumentada, para no dar pistas de su identidad– no sabía que este domingo 15 de enero se conmemora el Día Mundial de las Migraciones, pero duda que sus actividades sean especiales o distintas a las de ayer: juntar dinero para seguir el viaje hacia Estados Unidos, cuidarse las espaldas, tratar de ir superando emocionalmente el secuestro colectivo que vivió durante cuatro días.
Soy del departamento de Santa Bárbara, en Honduras, y salí de mi país el 15 de diciembre. Llegamos a Tenosique (Tabasco) un viernes, y ese día fue la primera vez que monté un tren, que para mí era algo extraño, recuerda en entrevista con La Jornada.
Cuando finalmente pudo montar a La Bestia, 15 minutos después vio cómo el tren reducía la velocidad para permitir que subieran dos hombres vestidos como la mayoría de los migrantes, y con morrales al hombro. Su sentido de solidaridad, dice, le hizo ayudarlos a subir.
Uno piensa que todos son como uno, pero no. También hay gente mala, lamenta.
Luego de bajarlos a empujones, insultos y encañonados, los secuestradores –que se identificaron como zetas– los hicieron caminar dos horas, pasando ríos, todos enlodados, diciendo que nos iban a matar. Nos tuvieron en la boca de un cerro desde el viernes hasta el lunes, y nos pidieron el número de familiares en Estados Unidos.
Martha quisiera olvidarse del asunto. Ya no pensar en él, no recordar los detalles. Lo único que acepta contar es que ella y su novio pudieron escapar en un descuido de los guardianes. Que regresaron como pudieron a Tenosique. Que está contenta de estar viva. Que sigue en shock y todavía sueña que la persiguen y la matan.
Su necesidad de ir a Estados Unidos es doble: quiere ganar dólares, claro, pero además quiere volver a Nueva York –donde ya estuvo de 2005 a 2011, trabajando como mesera y empleada de limpieza–, porque cuando regresó a su tierra, a visitar a su familia, cayó en la cuenta de que ya no pertenecía ahí.
La estancia es fea, pero cuando uno viene a su país mira todo diferente y ya no se adapta a la pobreza, a la falta de trabajo. Por eso trato de migrar otra vez, para que mis tres niños vivan mejor. Siquiera les voy a mandar unos 200 o 300 dólares, porque el papá de mis hijos vendió mi casa y los dejó sin nada, recuerda con una voz despojada de rabia.
Dentro de todas las malas noticias, una buena: gracias a la intervención de fray Tomás González Castillo, director del albergue de migrantes La 72, las autoridades le dieron a varios indocumentados una visa temporal que les permite viajar sin exponerse tanto a ser secuestrados, robados o asesinados.
A través del cura nos dieron esos papeles, y ya no vamos a arriesgar nuestra vida, aunque uno viene dispuesto hasta a eso para progresar. No hacemos este camino porque sea un encanto. Es muy duro, hay que sufrir hambres, cruzar el desierto, cansados bajo del sol y sin agua ni tener dónde dormir, subraya.
Martha dice una cosa y hace otra. Sigue juntando dinero para irse –ahora en autobús–a la frontera norte, pero recomienda que ninguno de sus paisanos lo haga. No le urge irse, pero no para de hablar de Nueva York. No le ha ido bien en el amor, pero se nota que está enamorada. “Lo que gane se lo voy mandar a mis hijos, porque todavía no estoy casada. Pero bueno, nunca se sabe…”
--o-Ø-o--

Migrantes no tienen mucho que celebrar: CEM

Carolina Gómez Mena / La Jornada 15/01/2012

En víspera de la conmemoración de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado que promueve el Vaticano, Leticia Gutiérrez Valderrama, secretaria ejecutiva de la Dimensión de Pastoral de la Movilidad Humana (DPMH), instancia dependiente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) lamentó que aún no haya un reglamento que haga operativa la Ley de Migración aprobada el año pasado y que el anteproyecto del mismo que elaboró el gobierno carezca de las observaciones realizadas por las organizaciones civiles que conforman el grupo de trabajo sobre la política del sector.
En entrevista con La Jornada, la religiosa precisó que de acuerdo con el plazo puesto por los legisladores el reglamento de la nueva ley de migración debió publicarse en noviembre pasado, pero sobre todo lamentó que en el articulado elaborado desde la Secretaría de Gobernación haya mucha discrecionalidad y carece de espíritu humanitario.
Criticó también que la sociedad civil no haya forzado un diálogo con el gobierno para elaborar el reglamento. Dicen que hay diálogo con la sociedad civil, y no es cierto, no es real. El supuesto diálogo democrático lo justifican diciendo que ya nos preguntaron (su opinión), pero las preguntas fueron ¿qué creen que debe tener el reglamento y nada más. No lo conocimos, y nos lo acaban de entregar hace pocos días, pero no tiene ni la postura ni la visión de la sociedad civil ni de la iglesia respecto al trabajo que hacemos con los migrantes. El articulado que existe ha sido trabajado única y exclusivamente por el gobierno federal.
Al indicar que hoy domingo se conmemora la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, actividad promovida por el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes, Gutiérrez Valderrama indicó que sin duda los migrantes, sobre todo los centroamericanos que cruzan por México hacia Estados Unidos, no tienen mucho que celebrar porque siguen experimentando situaciones adversas sobre todo a manos de la delin- cuencia organizada, cuyos personeros los secuestran, extorsionan y en ocasiones los asesinan, pero reconoció que hay algunos avances, aunque todavíamuy pequeños, muy insignificantes y citó que entre los pasos hacia adelante está la referida Ley de Migración y el hecho de que algunos ya han podido acceder a la justicia.
No obstante dijo que sin duda aún hay mucho dolor y una deuda con ellos por parte del gobierno mexicano, porque no tenemos aún un reglamento con espíritu humano de respeto a la persona migrante, no lo tenemos y lo exigimos; que se nos convoque a una comunicación real y efectiva.


Fuente: Chacatorex