Mostrando entradas con la etiqueta evangélicos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta evangélicos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de julio de 2016

“Celebrar la Reforma, una fiesta de la esperanza”


Alex Sampedro, Jorge Fernández y Jesús Londoño avanzan el programa de conmemoraciones del 500 Aniversario de la Reforma.

El tercer programa de Hacedores de Historia repasa las actividades que se planifican para el próximo año del 11 al 16 de julio en Madrid, que se convertirá durante una semana en el epicentro de la celebración evangélica de lo 500 años de la reforma protestante. En el espacio conducido por Pilar Peña y Juan Carlos Escobar se presentan algunas de las principales actividades que tendrán lugar en esa fecha, entre ellas el VIII Congreso Evangélico, la Fiesta de la Esperanza o el campamento urbano 15J: Los llamados afuera. 

UN MOTIVO PARA CELEBRAR 

Participa en el programa el compositor Alex Sampedro, que destaca que el motivo de la celebración es “el redescubrimiento del mensaje de Jesús”. “Somos herederos de lo que ocurrió entonces. Ahora nos juntaremos para conmemorarlo y queremos hacerlo visible en nuestro país, donde se silenció”, añade Sampedro, que es uno de los organizadores del campamento urbano. Esta actividad, con el nombre de “15J Los Llamados Afuera” pretende convocar en Madrid del 11 al 15 de julio a “miles de jóvenes evangélicos”, en un esfuerzo evangelístico, artístico y de obra social que invadirá las calles de la ciudad, explica Sampedro. “La esencia de la iglesia es que somos llamados afuera, a salir de las cuatro paredes. Dios nos ha ayudado para ayudar a otros.”, apunta, animando a reservar la fecha. 

 EL IMPACTO DE LA REFORMA 

Jorge Fernández es otro de los invitados. El responsable de prensa y comunicación de Ferede explica el impacto de la Reforma en aspectos políticos y sociales. Y aunque en España “no hemos tenido esta experiencia histórica podemos celebrarla, porque la Reforma trasciende, afecta a todo el mundo”. A ello agrega Jesús Londoño, misionólogo y director de SEPAL, que “lo que hace que Europa tenga identidad son los valores protestantes que dieron origen a una cosmovisión. 

En España, somos europeos, y lo que nos une con finlandeses o húngaros, son valores y principios que se desarrollaron a partir de la Reforma”. Los tertulianos invitados explican a continuación cómo la reforma tuvo efectos en la cultura, las artes, las relaciones familiares... Toda la sociedad se vio afectada por “un movimiento que no fue religioso, sino mucho más profundo”, apuntan. 

En cuanto a las actividades, se apuntó a la celebración del VIII Congreso Evangélico, dirigido al liderazgo de las iglesias evangélicas, para reflexionar y trabajar en la “visión de futuro, hacia dónde queremos ir”, explicó Londoño. Otra de las actividades será la Fiesta de la Esperanza, un evento que el 15 de julio convocará a miles de personas al aire libre para compartir el evangelio y disfrutar de actuaciones musicales y manifestaciones artísticas en torno al evangelio. “Es una oportunidad de unirnos en torno a algo que nos pertenece. Hay diversas sensibilidades con respecto a la Reforma; hay un énfasis a volver a las Escrituras, la frescura del evangelio. Pero podemos valorar la historia. Para conocernos a nosotros mismos debemos hacerlo”, anima Jorge Fernández. 

 OBJETIVOS DEL 500º ANIVERSARIO 

El aniversario de la Reforma se está celebrando por toda Europa, y en España no es menos, donde en toda la geografía se están programando diversas actividades. Pero sobre todo hay dos objetivos, dice Alex Sampedro: “recordar quiénes somos, y hacernos visibles hoy”, porque como evangélicos “somos un colectivo que está aportando mucho a la sociedad y que en este aniversario podemos tener la oportunidad de seguir sirviendo”. Para cerrar los actos de la semana especial en Madrid, se han programado dos cultos conmemorativos, que serán el día sábado y domingo, en el Palacio de los Deportes de Madrid. “Las reuniones serán una expresión de diversidad y multiculturalidad”, apunta Jesús Londoño, animando asimismo a los evangélicos a participar. 



Leer más: 

lunes, 4 de abril de 2016

María era protestante.


La virgen María creía en las cinco solas de la Reforma protestante.
Damas y caballeros, hermanos y hermanas, tengo algo emocionante que contaros hoy. ¡María era protestante! “¿Qué? ¿Cómo? ¿Pero estás bien de la cabeza, Will?” Tranquilos, calmaos un poco. Me explico. Sé perfectamente que María vivió quince siglos antes de que sucediera la grandiosa Reforma protestante. 

Sé que la palabra ‘protestante’ no fue usada para aludir a los evangélicos hasta el 1529. Y también sé que María nunca se topó con Lutero ni Zuinglio ni Calvino por la calle. No obstante, cuando digo que María era protestante, me refiero a que su doctrina era cien por cien evangélica. 

“¿Qué? ¿Cómo? ¿Pero te falta un tornillo, Will?” Tranquilos. Ahora viene la exposición. Nos vamos a enfocar en diez versículos poderosos que se hallan en Lucas 1:46-55. Se trata de una sección del Nuevo Testamento conocida como el Magníficat en la cual María alaba al Señor por la noticia de que ha de ser madre del “Hijo del Altísimo” (1:32). 

En aquella alabanza, la virgen se refiere (inconscientemente) a lo que hoy día conocemos como las ‘cinco solas’ de la Reforma protestante. Aquí están: 

 01.- Sola Scriptura El principio formal de la Reforma fue ‘Sola Scriptura’, es decir, que la suprema norma de fe y conducta para el creyente es la bendita Palabra de Dios. Es fácil observar cómo el cántico de María está repleto de citas bíblicas. Es como si María hubiera sacado sus palabras de alabanza directamente de 1 Samuel 2:1-10. Además de 1 Samuel hay alusiones a los Salmos y al libro de Génesis en tan solo diez versículos. Cuando proclama que Dios, “esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. Quitó de los tronos a los poderosos” (vv. 51-52), podría haber estado pensando en Faraón, Coré, Amán, Nabucodonosor, Belsasar o en algún otro rey malvado de Israel o Judá. Con todo, a pesar de su juventud, María era una mujer versada en las Escrituras y se gozó en dar a conocer el contenido de las mismas. 

 02.- Sola gratia El cántico de María se centra en las proezas y maravillosas hazañas del Todopoderoso. Mira la cantidad de cosas que Dios hace en estos pocos versículos: “Ha mirado la bajeza de su sierva”, “me ha hecho grandes cosas”, “Hizo proezas con su brazo”, “Esparció a los soberbios”, “Quitó de los tronos a los poderosos”, “Exaltó a los humildes”, “Colmó de bienes a los hambrientos”, “Envió vacíos a los ricos”, “Socorrió a Israel”, “Se acordó de la misericordia de la cual habló”. ¡Diez acciones divinas en cuestión de diez versículos! María se regocijó en la soberanía, la grandeza y la fidelidad del Omnipotente. Es su pura gracia la que le lleva a levantar a “siervas” como María para glorificar su nombre. María sabía que el milagro de la encarnación no tenía nada que ver con su supuesta bondad ni potencial humano sino únicamente con la gracia de la Roca de Israel. 

 03.- Sola fide La fe es omnipresente en el Magníficat de María. Es la fe de Dios en María la que produce su gran alegría en el Señor, la que le hace gloriar en su bajeza humana y la que le hace recordar las preciosas promesas del Señor. “Socorrió a Israel su siervo, acordándose de la misericordia de la cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su descendencia para siempre” (vv. 54-55). Es decir, María ubicó el nacimiento del Mesías dentro del contexto del pacto que Dios había hecho con Abraham siglos antes. La fe se aferra celosamente a las promesas del Altísimo. En palabras de J.C. Ryle, “Aprendamos del ejemplo de esta santa mujer a asirnos con firmeza de las promesas de la Biblia, pues esto es de la mayor importancia para conservar nuestra paz interior”. 

 04.- Solus Christus Como acabamos de comentar, María se gozó en la noticia de que el Cristo iba a nacer ya que Dios iba a cumplir la promesa que había hecho a Abraham. Cristo es el cumplimiento de todas las promesas de Dios. Cristo es el Sí y el Amén del Señor. Gracias a su fe en la promesa de Dios, María pudo levantar en alto el nombre de “Dios mi Salvador” (v. 47). En el Evangelio de Lucas, los términos relacionados con la salvación se emplean una y otra vez para referirse al ministerio de Jesús. Lucas 19:10 es un buen ejemplo: “Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. María entendió que la salvación de Dios alcanza al ser humano a través de la simiente de Abraham, a saber, Jesucristo. María se regocijó en el fruto de su vientre porque aquel hijo iba a ser luz para revelación a los gentiles “y gloria de tu pueblo Israel” (Lucas 2:32). La alabanza de María era una alabanza cristológica. 

 05.- Soli Deo gloria María no quería darle la gloria a nadie sino solo a Dios por su tremenda obra de salvación. ¡Toda la gloria para el Señor! ¡A Él, a Él y sólo a Él! Empieza María diciendo, “Engrandece mi alma al Señor” (v. 46). A lo largo de los siglos, éste ha sido el clamor del pueblo protestante: ¡sólo a Dios sea la gloria porque sólo Él es digno, sólo Él es santo! “Santo es su nombre y su misericordia es de generación en generación a los que le temen” (vv. 49-50). 

Si María estuviera entre nosotros hoy, no soportaría que nadie se gloriase en otra cosa que no fuera el Rey de gloria. Conclusión Con todo lo antedicho, queda claro a la luz del Magníficat que la madre del Señor Jesús, María –esposa de José- estaría totalmente de acuerdo con las cinco solas de la Reforma protestante. Se gloriaría en la ‘Sola Scriptura’ porque vivía saturada de la Palabra; en ‘Sola gratia’ porque reconoció que todo lo bueno desciende de Dios; en ‘Sola fides’ porque confiaba en lo que Dios había profetizado; en ‘Solus Christus’ porque a través del Hijo del Todopoderoso recibió el perdón de sus múltiples pecados; y en ‘Soli Deo gloria’ porque sólo quería vivir con el fin de darle al Señor toda la gloria que le correspondía. Así que sí, estoy bien de la cabeza. Y no, no me falta ningún tornillo. Y vuelvo a recordaros una vez más lo que hemos visto hoy: María, por lo menos en su doctrina, era cien por cien evangélica. ¡María era protestante! Ahora que lo sabes, ¿por qué no se lo cuentas a alguien? ¡Adelante! 

jueves, 22 de octubre de 2015

Reflexiones sobre los evangélicos y la participación política.



Este domingo Argentina celebra elecciones a la presidencia. Los evangélicos revisan su papel en relación a su impacto en la sociedad y se preguntan cómo actuar en política.

FUENTES Aciera 


Este 25 de octubre los ciudadanos argentinos están convocados a las urnas para votar en unas elecciones a la presidencia que pondrán fin al mandato de Cristina Fernández de Kirchner. La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera) ha convocado a las iglesias a realizar vigilias de oración. Además, ha organizado un evento en el que junto a varios pastores analizó el papel de los evangélicos en relación a la política, presentando diversos enfoques. 
Reproducimos a continuación el artículo de Rubén Proietti, presidente de Aciera. Hace pocos días, un grupo de pastores nos reunimos a conversar acerca de los nuevos desafíos que enfrenta la iglesia actualmente, y en particular el proceso creciente de inserción de creyentes en la actividad política. Invitados por el Lic. Gastón Bruno (Ex Vicepresidente de ACIERA), y miembros de su equipo, el propósito principal fue responder algunas preguntas que de un modo cada vez más inquietante se formulan pastores y líderes frente a esta realidad. Luego de un tiempo de altísimo valor de diálogo e intercambios, y de un modo informal, le pedí a algunos de los participantes que escribieran sintéticamente sus aportes, para poder compartirlos en forma más amplia por esta vía, con los que dan vida a Aciera, las miles de congregaciones asociadas, como así también a todos aquellos espacios que llega el online dentro y fuera del país. Y aquí les compartimos los pensamientos. La idea subyacente es continuar con estos encuentros informales, a fin de avanzar en ideas comunes y amplias. 

 1. Presencia o influencia: 

Dr. Norberto Saracco: Siempre en tiempos de elecciones se reaviva el tema de la participación política de los evangélicos. Esta preocupación puede responder a varias motivaciones: La intención de hacer algo para transformar la sociedad; la búsqueda de poder, o de posicionar a la iglesia evangélica en el contexto social o simplemente procurar un espacio para obtener beneficios. La bondad o no de cada motivación es un capítulo abierto cuyo final se conocerá al pasar del tiempo. 

Para el Dr. Norberto Saracco, la iglesia evangélica ha crecido en presencia en los últimos años. Esto se ve tanto por el número creciente de evangélicos, como su presencia más visible en diferentes espacios sociales. Sin embargo, no debemos confundir presencia con influencia. Si bien hoy la presencia es mayor no lo es así su influencia. Cuando hablo de influencia estoy pensando en qué cosas ha hecho la iglesia que ha obligado a cambiar leyes o crear leyes más justas; o qué aspectos de la sociedad han sido afectados significativamente por las iglesias. Con solo observar la situación social de países donde la iglesia evangélica es casi mayoritaria en la población, veremos que su influencia, si la hubo, no ha sido proporcional a su presencia. 

El Pr. Alejandro Rodriguez, a su vez, observa un tiempo de crecimiento de la influencia de la iglesia en medio de la sociedad por la presencia de cristianos comprometidos en áreas de transformación. También un tiempo de mayor confrontación espiritual entre la luz y las tinieblas; de mayor relativismo y universalismo espiritual dentro de la iglesia: “todo es válido, todo es lo mismo, todos los caminos llevan a Dios...”. Alejandro también observa un tiempo de mayor seducción del poder corruptor hacia la iglesia, que pretende establecer un vínculo transaccional, de intercambio espurio, basado en los intereses de mutua conveniencia. 

El Dr.Marcelo Diaz, por su parte afirma que estamos pagando el precio de muchas décadas de ausencia en política. Por años, la iglesia consideró la política como mala palabra. Y hoy nos damos cuenta que ese error dejó un espacio para que lo llenara gente de la peor clase moral. Pero Dios, que es amplio en misericordia, comenzó a animar a muchos creyentes a que se capacitaran y prepararan para horas como las actuales. Hay que obrar con prudencia y humildad, pero con autoridad espiritual firme, con la convicción de que Dios nos ha enviado a ese campo misionero. 

 2. ¿La iglesia evangélica como institución, debe participar en política partidaria? 

Para Norberto Saracco, la iglesia como tal no está llamada a tener una participación política partidaria, ya sea apoyando a determinado partido político y mucho menos intentando crear uno propio. El rol de la iglesia es encarnar los valores del Reino de Dios y desde allí juzgar toda actividad social y política. Es decir, la iglesia debe señalar en todo momento lo que “falta” de acuerdo al modelo del Reino. La justicia que falta, la verdad que falta, la integridad que falta, la libertad que falta, la defensa de la vida que falta, etc. Ningún sistema político por más bueno que sea representa la totalidad y plenitud de los valores del reino de Dios. La predicación de un evangelio integral debe ser el espejo donde debe mirarse toda acción social. (Vale aclarar que no hablo de la iglesia como institución, porque también en ella hay injusticias y desvalores. Hablo de la iglesia como espacio del reino que tiene la palabra eterna que juzga todo, inclusive y en primer lugar a la propia iglesia). 

Para Alejandro Rodriguez, existe un llamado a la iglesia, pero no a las iglesias. Es decir, un llamado a la iglesia singular, a hombres y mujeres de Dios que le sirvan, con sentido de misión en áreas de gobierno. Pero librando a la iglesia plural, como comunidad, de no alinearse ni involucrarse en actividades de la política partidaria. Y agrega: ¡Estamos pero no somos! Estamos en el mundo, pero no somos de este mundo. ¡Nuestra ciudadanía esta en los cielos! No somos de izquierda ni de derecha. ¡Somos de arriba! Los creyentes pueden ser parte de variadas estructuras políticas, sin poner su identidad y valor en tal o cual sector partidario. Guillermo Fernandez, especialista en planificación estratégica territorial, aporta que a los creyentes no nos une una ideología política en particular. Y que por lo tanto, si las ideologías humanas no nos unen, tampoco deben separarnos. Todas las ideas políticas son humanas, y encierran perspectivas interesantes. Y es menester que los que tienen llamado de Dios a servir en la política, puedan optar por espacios con ideologías o plataformas diversas. Lo que no puede ocurrir es que los hijos e hijas de Dios nos dividamos por ideologías humanas. El llamado es divino. Y tanto en un espacio político u otro, hace falta que mujeres y hombres de Dios intervengan para ser luz y sal como Jesús lo encomendó. 

Marcelo Diaz agrega que debemos asumir que ningún creyente representa a la iglesia de Cristo de Argentina ni parcial y mucho menos totalmente. No existe eso de “represento a los evangélicos argentinos”. Sucede que la iglesia no se puede involucrar en política porque la iglesia está para otra misión, mucho más amplia en tu totalidad. Sí, afirmo, que todo creyente, llamado por Dios a tal tarea, puede involucrarse en el campo de la política, y desde allí sembrar el Reino de Dios. Los valores del Reino son eternamente superiores a los de cualquier ideología política. Es por eso, que es inadmisible, a mi modo de ver, que creyentes que participan de distintos partidos, hayan permitido que esa militancia sea causa de división. Si obramos con madurez, deberíamos poder sentarnos, café de por medio, a conversar y orar juntos, no importa si mi hermano milita en el partido que representa políticamente lo opuesto de mi posición. Si los creyentes no damos ejemplo de unidad, nada podemos esperar de los que no lo son. La idea es ser diferentes. 

 3. ¿Y los creyentes evangélicos deben, pueden, involucrarse en partidos políticos? 

Norberto Saracco: Sí, la participación política de personas cristianas es otra cosa diferente. A ellos/as tanto en la política como en cualquier otra profesión se les demanda ser fieles testigos de Jesús y su reino de amor, justicia y verdad. Debemos alentar y apoyar la formación de personas con este compromiso. Estas personas deberán insertarse en una agrupación política que a su entender mejor los represente. Quizás formarán una línea interna dentro de un determinado partido con un aporte especial en determinados asuntos o énfasis. O, formarán su propio partido. 

Marcelo Diaz agrega que lo más importante es que haya cristianos maduros y capacitados, en todos los partidos. Por eso es que debemos madurar y apoyar a estos hermanos que, con respaldo ético y espiritual, y que están bajo cobertura pastoral, entienden que el Señor les ha llamado a participar en la política partidaria argentina. 

Guillermo Fernández agrega que es menester para los misioneros en política ser hallados fieles, íntegros. En un sentido amplio, su vida familiar, su economía, su vida espiritual, sus relaciones sociales deben reflejar la vida cristiana que enseña la Biblia. De ese modo, será posible “reconciliar todo” con Dios, incluso la política, a través de mujeres y hombres portadores de un espíritu superior de amor, poder y dominio propio. 4. El rol de la iglesia evangélica y los partidos e ideologías políticas. 

Alejandro Rodríguez: Profetizamos sobre acciones de los gobernantes y no sobre estructuras de gobierno. Como iglesia, tenemos una voz profética, basada en un corazón compasivo, no justiciero ni vengador. Confrontamos las posturas de nuestros dirigentes con la verdad bíblica. Así, la presencia institucional evangélica, y mucho menos un partido político evangélico, no son garantía de transformación espiritual. No fuimos llamados a buscar el poder, como un valor a obtener; no buscamos el beneficio, sino el servicio. El poder evangélico podrá ser tan corruptor y corruptible como cualquier otro poder. 

Para Saracco, vale decir que no hay una ideología política “bíblica” ni “evangélica”. Hay principios y valores. Nada más. La Biblia no nos dice cómo administrar la salud púbica o como pagar la deuda externa o cómo operar con la cotización del dólar. Esta evaluación de las ideologías y sus propuestas y de las maneras del manejo del poder no las hace solo el que participa en la política y opta por determinado espacio, sino que también lo hace cada ciudadano en el momento de votar. Por esta razón ningún evangélico que participe en política puede ni debe atribuirse la representación de “los evangélicos”, ni hablar en nombre de ellos, ya que otros de la misma fe pueden tener opciones diferentes igualmente válidas. Por lo tanto, en este punto es necesario comprender que toda agrupación política requiere al menos de dos elementos básicos: una ideología que articule sus políticas y una capacidad para construir poder, que es el fin de la participación política partidaria, y es legítimo. Comprendemos que muchas son las ideologías y muchas las maneras de construir poder. Por eso quien se inserte en una corriente política deberá evaluar estas opciones que siempre serán imperfectas. 

Marcelo Diaz adicionalmente considera que no hay partido político perfecto. Hay oportunidades de sembrar una influencia espiritual poderosa. Y eso no se puede desaprovechar. Por supuesto que no estamos de acuerdo en un 100% con las plataformas ideológicas partidarias, pero lejos de alejarnos y no comprometernos, creo que la idea de Dios de ser sal y luz nos empuja a participar y provocar cambios sustanciales, que redunden en bendiciones para nuestra patria. 

 5. Sugerencias para continuar la conversación: 

Saracco: Rogamos que Dios nos libre de toda búsqueda mezquina de poder y que Dios ilumine a aquellos que han elegido como vocación poner sus dones y capacidades al servicio de la transformación y construcción de la sociedad. 

Rodriguez: Meditando en Juan 4.35, vemos la confrontación entre el “ustedes dicen” y el “yo les digo” de Jesús. Entre el “todavía falta” y el “levanten sus ojos” de Jesús! Al levantar la mirada, nuestra perspectiva del tiempo y las circunstancias que nos tocan vivir, será muy diferente a la que nos brindan nuestros propios criterios. Estamos reflexionando hacia dónde vamos. Es por eso que reconocemos: conocer-amar-transformar! No podemos transformar lo que no amamos y no podemos amar lo que no conocemos. Si no comprendemos la identidad de nuestra sociedad, no podremos amarla y no tendremos autoridad espiritual para producir transformación. Formar equipos, más que individuos. La primera decisión política de Daniel, fue formar equipo con Sadraq, Mesaq y Abed Nego. Individuos que caminan solos, fácilmente son sofocados y sometidos por las estructuras de poder. 

Marcelo Díaz: por último considero urgente una amplia y profunda reflexión sobre lo que significa “hacer política” como cristianos. No es nada sencillo. Hay tradiciones, pensamientos y posiciones que debemos escuchar, intercambiar ideas y por supuesto debatir. Pero debemos crear un “think tank” sólido para que sea de apoyo concreto y base a los que son llamados a la acción política. 

Guillermo Fernández: al finalizar por ahora, quisiera incorporar como un tema central de este proceso, el financiamiento de la política, y de aquellos que se insertan en este campo misionero. Las prácticas habituales obedecen en nuestro contexto a la utilización al menos oscura y oculta de fondos públicos para financiar a los diversos partidos. Más grave y no menos usual, es el uso de la obra pública de un modo no transparente para obtener ingentes sumas de dinero que financien a la política de un modo ilegítimo. Y el peor de los escenarios, pero vigente y en crecimiento, es aquel donde se utilizan para las campañas políticas dineros lavados del narcotráfico, y otras prácticas ilegales. Frente a tales escenarios, debemos asumir como personas llamadas a ser idóneas y honestas, el desafío de construir diseños de financiación política creativos, comprometidos, y operativos para producir la transformación del sistema que esperamos. 

 Estas son las primeras conclusiones sobre los diálogos que tuvieron lugar en un encuentro informal de pastores, donde ademas de los mencionados, participaron los pastores Miguel Pereda, Gerardo Sander, Ale Gomez, Miguel Carrillo, Juan Carlos Chevriau, Eduardo Zens, Alejandro Espinola, el Dr. Diego Villamayor, Marta de Hotton y Paula Zuccherino de Bruno. Cabe aclarar que la presencia de los mismos fue aleatoria y fraternal. Que no representa ningún compromiso en particular, y que a corto plazo continuaremos promoviendo el diálogo, la reflexión y los denominadores comunes como aportes sobre esta etapa tan especial de la vida de la iglesia no sólo en Argentina, sino en el contexto de Latinoamérica. 

Rubén Proietti, presidente de Aciera.

Fuente: Aciera

lunes, 21 de julio de 2014

Cuando la religión no es una barrera.

Natalia, cristiana y su hermano Andrés, judío, con sus padres, Harry (judío) y Elena (católica)

FIELES DE DIFERENTES CREENCIAS CONVIVEN EN FAMILIA O EN PAREJA.

Compartir en la vida cotidiana los valores que enseñan diferentes religiones y respetar las creencias del otro, son la base para una convivencia en armonía. Así surge de diversos testimonios de personas que integran familias interreligiosas.

EDUARDO DELGADO. dom. 20 jul 2014

Andrés Abt tiene 41 años, es judío, dirigente de la lista 71 del Partido Nacional y empresario. Su padre es judío, su madre y su hermana, católicas. Juan Pedro Ribas es musulmán, tiene 66 años y una larga actividad en organizaciones sociales; sus cuatro hijos son católicos. Pablo Pérez es maestro de kung fu, tiene 38 años y está en un proceso hacia el budismo; su esposa es católica y un niño de siete años al que define como "hijo del corazón" comparte aspectos de ambas doctrinas.

Son algunas de las personas que forman parte de familias interreligiosas en Uruguay, que lo celebran y colocan entre lo mejor de sus vidas.

Para Abt, lo más difícil fue lo que vivieron sus padres 45 años atrás. "Mi padre es judío y mi madre es católica; que hubiera un casamiento entre fieles de dos religiones distintas era menos común de lo que es hoy, cuando cada vez se aceptan más los casamientos mixtos", dijo. Sin embargo, las dos familias no tuvieron problemas religiosos y cuando él y su hermana llegaron "siempre nos inculcaron la idea del respeto hacia las dos religiones", agregó.

"Mi mamá siempre me decía y me dice que lo más importante de las religiones es compartir con el otro las cosas en común, como ser buena persona, no matar, no robar. Los diez mandamientos son iguales para judíos y cristianos, y respetando eso uno puede pertenecer a cualquiera de las religiones".

Abt recordó cuando de niño, en las fiestas judías, su madre le pedía a sus amigas judías las recetas de las comidas preceptivas y cómo debían servirse "para que en nuestra casa hubiera la misma mesa que en cualquier casa judía en el mundo". Y en las fiestas de Navidad se armaba el árbol y todos los elementos navideños.

Fue su madre católica quien lo impulsó al judaísmo, sabedora de la significación que para sus abuelos paternos (que habían perdido todos sus familiares en la Segunda Guerra) tenía esa opción.


Esa formación le ayudó "a la convivencia con respeto" y a tomar como filosofía de vida el "construir puentes", no solo en la parte religiosa."Yo me siento y soy judío, hice la Bar Mitzvah (ceremonia de confirmación) y me siento perteneciente a la religión judía. Es algo que no dejo de lado, pero comparto lo otro, lo entiendo y lo sé parte de mi familia", dijo.

Dos años atrás, Abt se casó con una mujer católica y en la fiesta organizada por amigos hubo elementos de las dos religiones.

Abt es padrino de bautismo de una sobrina católica. "Cuando mi hermana me pidió que fuera padrino de su hija, fue una emoción enorme".

El mismo Abt fue bautizado en la Iglesia y circuncidado según el ritual judío.

"Para mi padre y mi madre era importante que en ese momento tuviera la fe de cada una de las dos religiones, y después de grande, elegir".
La biblia y el Corán.

Juan Pedro Ribas fue criado en el catolicismo y sus cuatro hijos lo fueron bajo los preceptos de esa religión.

Llegó un momento en que "quería cambiar mi vida profundamente, y en esa desesperación llamé a mi querido amigo (el obispo Pablo) Galimberti, y le dije: `Haceme cura`. Me dijo: `Sos muy viejo, podés ser diácono`. No sé muy bien qué es pero no me convencía", relató.

Personas de la obra social en que trabajaba le decían que la edad no era el tema porque la religión es servicio, "y yo soy un hombre de servicio", dijo.

Por ese entonces su hermano, el director técnico de fútbol Julio Ribas, dirigía en Omán y le aconsejó a Juan Pedro que leyera el Corán, porque es algo "fabuloso, trascendente".

"Empecé a leer y sentí que era algo que me llenaba, que podía darme ese cambio trascendente en la vida. Después viajé a otros lados, profundicé y acepté". En 2008 decidió convertirse en musulmán.

"Mis hijos al principio quedaron asombrados y hasta asustados", expresó. Pero una de sus hijas lo acompañó en un viaje a Irán y "quedó sorprendida de un mundo nuevo", tan diferente al que conocía por los medios, lleno de valores y respeto a la familia". "Me dijo que se dio cuenta que los hombres son buenos o malos sin que dependa de la religión", contó.

Juan Pedro, uno de sus hijos, dijo que saber de la conversión al islam de su padre "en el momento fue un sacudón". Primero fue "el desconocimiento del islam y las dudas que eso generaba" para ellos, que habían ido a un colegio salesiano y siempre estuvieron vinculados a la Iglesia católica. "Lo que me parece es que cualquiera sea la fe, si le hace bien a una persona, es positiva", señaló Juan Pedro hijo. "El cambio de mi viejo fue para bien", afirmó.

"Yo tengo amigos judíos, muchos amigos cristianos y ahora, un padre musulmán. Lo bueno es bueno en todas las religiones. Siempre es mejor ser un buen judío, un buen musulmán o un buen cristiano", concluyó Juan Pedro hijo.

Su padre evita algunas festividades "porque a veces se transforman en reuniones sociales donde se toma mucho. Nosotros lo tenemos prohibido". Pero en Navidad pasa con sus hijos. Uno de ellos dijo sonriendo que él no hace ayuno "ni aunque me paguen".

"Yo nunca vi una sociedad que aceptara tanto y respetara otras religiones e ideas como la uruguaya", señaló Juan Pedro. Relató que "una vez que tuve cierto conflicto de tipo ideológico, le rogué a personas importantes que no traigan la mentalidad de otros lados del mundo a este país tan maravilloso, que es una puerta abierta a la cultura y la religión. Creo que eso lo hemos conservado".

Juan Pedro adoptó el nombre de Alí pero casi no lo usa ya que opina que su propio nombre le da "garantías" a mucha gente. "Hay varios Alí en Uruguay y no somos todos iguales. Si utilizara solo el nombre que me adjudiqué en el islam daría lugar a confusión y yo respondo por mí y por mis actos", dijo.
Budismo.

El uruguayo Pablo Pérez es Laoshi (maestro, en mandarín) de kung fu. Practica artes marciales hace 31 años. Este año viajará por tercera vez a China y por primera vez ingresará al templo Shaolin del monte Song -una de las cinco montañas sagradas-, donde conocerá al abad Shi Yongxin, una autoridad del budismo.

En su niñez Pérez abrazó el cristianismo e incluso se educó en un colegio católico. Luego comenzó a tener contacto con la comunidad china en Uruguay, empezó a practicar tao y a estudiar medicina china, que tienen puntos en común con el budismo. Sus padres tomaron con naturalidad su proceso.

"Voy camino a ser budista", dijo. Su compañera es cristiana "con mente abierta", comentó.

"Damos gracias a Dios y a Buda, agradecemos y pedimos respetándonos el uno al otro", agregó. Su pareja tiene un hijo de siete años que él considera "un hijo del corazón". Lo conoce desde los dos años y ya practica kung fu.

"La madre reza antes de dormir y él aprendió algunas palabras en chino y del hinduismo, que son bendiciones también", relató.

"Para mí, Dios es uno solo con diferentes nombres y todos son valederos", concluyó Pérez.
El país más agnóstico de la región


Uruguay es el país más agnóstico de América Latina y con menor porcentaje de católicos en su población. Además, es el único país de la región en el que se da un proceso "acelerado de secularización", según el informe "Las religiones en tiempos del Papa Francisco", de la Corporación Latinobarómetro, que analiza 18 países de la región. En 1996 Uruguay tenía 60% de católicos y 18% de agnósticos. En 2013 había 41% de católicos y 38% de agnósticos o ateos. Un 13% se define creyente de otras religiones (protestantes, judíos, musulmanes, umbandistas, otros).

Fuente: elpais.com.uy

viernes, 28 de marzo de 2014

La escena política, ¿espacio para el cristiano?


Sucedió probablemente entre las décadas de los años 80 y 90, cuando de forma intencionada y abierta, surge el auge de los cristianos evangélicos participando en la escena política, al menos en nuestra región latina.

Desgraciadamente, parte de esta intervención no ha sido ni favorable ni, mucho menos, bien aprovechada. Incluso, algunos políticos de grupos evangélicos organizados han hecho una pésima representación de su cargo y, en el peor de los casos, se les ha asociado con escándalos de favoritismo, clientelismo político y corrupción.

Por otro lado, estas incursiones de tipo político, en algunos casos, han mostrado una carente y escasa preparación sociopolítica; un menesteroso y patético discurso que se ha disfrazado sólo con buenas intenciones, exponiéndose al ridículo. López (2009, 10-11), opina:


La experiencia de los últimos años indica que buena parte de los evangélicos que estuvieron en el espacio público o se presentaron como candidatos, carecían de un discurso público basado en los principios del reino de Dios. Lo más que tenían era un lenguaje religioso adornado con citas bíblicas casi siempre sacadas de su contexto o manipuladas para legitimar sus acciones sociales y políticas, pero demasiado lejos de una teología bíblica que refleje una reflexión crítica sobre el tema del poder y de la política como servicio al prójimo.”

Sin pretender generalizar, sería injusto catalogar a todos los evangélicos involucrados en la política, ya sean laicos o líderes religiosos, como personas indoctas, corruptas e inexpertas para tal ejercicio; aun así, la imagen ha sido empañada gracias a esa minoría de figuras serviles que han abusado de su posición.

Por otro lado, históricamente se ha menospreciado la participación de los creyentes en política como un intento, según los más conservadores, de salvaguardar la pureza de la iglesia, por lo que incluso se impone a los feligreses no mezclarse con el mundo, puesto que “nuestro reino no es de este mundo”. Este error de interpretación sigue perjudicando nuestra comprensión de la labor en la misión que Dios nos ha encomendado.

Estos argumentos provocan la marginación de la presencia cristiana en el conjunto de la sociedad. Nuestra participación no debería caer en un ostracismo político y limitarse, como algunos desearían, únicamente al pago de impuestos, a obedecer las leyes y a emitir el voto en el momento de las elecciones.

Dios nos creó como seres sociales, su deseo es nuestra integración en el mundo en el que vivimos y servimos. En este aspecto, es digna de elogio la labor de aquellos cristianos que también son líderes comunitarios y, que sí intentan vincularse en la política, algo que no se cuestiona, aunque levanta sospechas y degrada la imagen de dichos líderes..

Pero, ¿acaso un cargo político no debería ser una función al servicio de la sociedad? Aristóteles afirmaba que los seres humanos somos “animales políticos o sociales”. Si eso es así, el resultado es que el ejercicio de la política se convierte en una necesidad inherente que requiere su satisfacción social. De acuerdo con las palabras de un amigo pastor: “podemos decir que politizamos, no porque creamos en los políticos, sino porque necesitamos hacer política por la capacidad que tenemos de comunicarnos mediante palabras”.

Karl Barth (1976), reconocido pensador cristiano, opinaba que la política nos compromete como creyentes en relación con el estado. Por tanto, no existe un pretendido llamado “apolítico” cuando en realidad debemos involucrarnos y participar.

El consejo que ofrece Pablo en 1 Timoteo 2:1-4 nos propone orar por las autoridades y apoyarlas. En la actualidad esto implica también involucrarse, de forma sabia y coherente, en aquellas gestiones que nos permitan construir una sociedad más justa e igualitaria.

Debemos recordar que la política también tiene una gran incidencia y puede ser un espacio que, bien aprovechado, podría ser capaz de mejorar y cambiar políticas públicas y leyes además de proponer iniciativas que colaboren con posiciones que favorezcan a las personas de los sectores más vulnerables.

En nuestras naciones latinas hemos sido testigos de una gran descomposición estructural en los gobiernos de turno. Es casi seguro que las personas que se involucren en la política tendrán que sufrir fuertes tensiones que las obligarán a asumir una de dos posturas: ceder y dejarse arrastrar por los sistemas corruptos ya establecidos, o actuar con integridad a pesar del riesgo que conlleva. Para los que deciden actuar y correr el riesgo, su trabajo consistirá en una labor profética que podría implicar situaciones muy peligrosas, incluso la muerte.

Muchos han tenido que ofrecer sus propia vidas en defensa de causas justas, lo cual quiere decir que servir en un cargo público y actuar correctamente no siempre será una labor fácil, si se ha de realizar de acuerdo con los valores que nos demanda el reino de Dios.

Por ello creo, y coincidirá conmigo estimado lector, que optar por un cargo político es una vocación a la que no todos hemos sido llamados, y ahí está la diferencia entre los que sirven con rectitud, verdadero compromiso y convicción y los que hacen de la política un fin para provecho y beneficio personal.

Referencia

Barth Karl. (1976). Comunidad Cristiana y Comunidad civil. (Trad. Diorki). Editorial Fontanella. Barcelona: España.

López, R, Darío. (2009).La propuesta Política del Reino de Dios. Ediciones Puma: Lima: Perú.

martes, 1 de octubre de 2013

Encuentros inter religiosos en el Luna Park.


Datos y Reflexiones. Parte 1.

Por Hilario Wynarczyk. (*)

Buenos Aires.

En estos momentos el tema del diálogo inter-religioso y las aproximaciones entre algunos evangélicos y católicos adquiere cierta relevancia por la asunción de Francisco, Papa, que fuera el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, un auspiciador de esta clase de eventos.

En el texto que sigue quiero exponer la crónica que escribí en el año 2009, del Quinto Encuentro Fraterno de Evangélicos y Católicos en el Espíritu, organizado por CRECES (Comunión Renovada de Evangélicos y Católicos en el Espíritu Santo). Aquella crónica fue publicada originalmente por Prensa Ecuménica.

La Religión Pública En El Luna Park.

A la nota que aquí podremos leer le seguirá otra, en la que habré de referirme al Sexto Encuentro, que tuvo lugar el año 2012, y otros hechos posteriores. Incluiré entonces unas breves reflexiones personales.

Pero es interesante detenernos en otro aspecto de la cuestión que le da relevancia en estos días. Lo explicaré citando tramos del artículo de María Pagano titulado “El Luna Park ahora es de la Iglesia” (diario La Nación, 16 de septiembre, 2013, páginas 1 y 20).

“El Luna Park, escenario de memorables páginas de la historia deportiva, cultural y política de la Argentina, y uno de los íconos de la ciudad, pasa a manos de la Iglesia Católica”.

“La dueña de la mayor parte de la sociedad propietaria del estadio que vibró con las grandes victorias de Nicolino Locche, Carlos Monzón y Pascual Pérez, en el que cantaron Frank Sinatra, Liza Minelli y Luciano Pavarotti (…) lo legó en partes iguales a Cáritas Buenos Aires y a los salesianos de San Juan Bosco (…)”.

“Ernestina de Lectoure, que murió el 9 de febrero pasado a los 95 años, tras una larga enfermedad, no tenía hijos. En su testamento dejó el 95 % de Stadium Luna Park Lectoure y Lectoure SRL, propietaria del estadio, a la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco y a Cáritas, representada legalmente por el Arzobispado de Buenos Aires”.

En mi libro “Ciudadanos de dos mundos. El movimiento evangélico en la vida pública argentina” hice referencia también a una importante concentración de espiritistas en la década de 1950, permitida por el entonces presidente Juan Domingo Perón, que escandalizó a muchos católicos. Posteriormente desde la década del 90, el Luna Park viene siendo también el espacio de grandes reuniones de evangélicos.

No busquéis al que está muerto.
Multitud oró en el Luna Park de Buenos Aires.
Quinto Encuentro Fraterno de Evangélicos y Católicos en el Espíritu

El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especies aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. Y hallaron removida la piedra del sepulcro; y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? Lucas 24.1-5

Carácter Del Encuentro.

El Cardenal Jorge M. Bergoglio, fue aclamado por la multitud de casi 6000 personas en el Luna Park, el día viernes 1 de mayo de 2009, Día del Trabajador. Luna Park, el mismo en el que la noche anterior, “la Tigresa” Marcela Acuña ganó el título mundial de box femenino. La multitud asistía al Quinto Encuentro Fraterno de Evangélicos y Católicos en el Espíritu, organizado por CRECES (Comunión Renovada de Evangélicos y Católicos en el Espíritu Santo), desde las 9 de la mañana hasta las 7 de la tarde, bajo el lema “Reconciliados en Jesús”.

Una gran parte de ese público, formada por evangélicos, posiblemente no tendría una experiencia anterior de contacto con la figura de Bergoglio, sus creencias religiosas y sus misas. Supongo que Bergoglio fue aclamado como una figura pública. Es desde ese ángulo que deberíamos enfocar, en mi hipótesis, el impactante saludo de la multitud a su presencia.

La alocución del cardenal, sumamente breve, presentó las características típicas de la oratoria de cualquier pastor evangélico. Dijo solamente unas pocas palabras, abrió la Biblia, le indicó al público una lectura, y enfocó el tema de la búsqueda del Jesús muerto, cuando deberíamos buscar el Jesús que vive. Bergoglio tomó como eje un relato de los evangelios en las versiones de Marcos y Lucas, acerca del modo en que las mujeres que habían venido con él de Galilea, y algunas otras mujeres con ellas, lo buscaban a Jesús en el sepulcro, y, a mi entender, dio en el dínamo del encuentro, el Jesús de poder, y la unción del Espíritu que cura la mente atormentada, la familia desunida, el cuerpo lastimado, el alma sin esperanza. Su referencia más concreta a la sociedad argentina, consistió en decir “que podamos construir una nación reconciliada y que nuestras diferencias no sean belicosas”.

A la inversa, no hubo en este encuentro manifestaciones de culto mariano (sustancialmente inherente a la fe católico-romana). Se trató de una masiva reunión Cristocéntrica y pneuma-céntrica (perdón, lector, por la palabra, pero “pneuma” significa “espíritu”, “soplo” espiritual, “soplo” vital).

La reunión del Luna Park fue precedida por otra, los días miércoles y jueves, en una casa de retiros de la Iglesia Católica en la localidad de Pilar, donde se encontraron setenta ministros religiosos, evangélicos y católicos.

Sin embargo, sería inexacto expresar que el encuentro del Luna Park fue ecuménico, como se desprendería del reporte de uno de los principales diarios de la ciudad de Buenos Aires. O en todo caso, fue “ecuménico” si utilizamos el término en sentido extenso. Pero en su modo estricto, la expresión alude a un movimiento que, surgido desde el Concilio Vaticano II, en pleno apogeo de la Guerra Fría, a comienzos de los 60, atrajo mayormente a los pastores de las iglesias herederas de las tradiciones de las reformas luterana, calvinista y anglicano-metodista. En esa época muchas iglesias evangélicas, del tipo bautista y pentecostal, entre otras, no compartieron las actividades con los católicos. Ahora en cambio, los evangélicos presentes en el Luna Park, provenían de este último sector renuente al Movimiento Ecuménico. Por eso, quizás sería mejor hablar de un encuentro inter-religioso, por lo menos hasta el momento en que la palabra “ecumenismo” vuelva a hallarse dotada de un significado específico, adquirido en otra época, cuatro décadas después del surgimiento del Movimiento Ecuménico, en otro contexto, con diferentes actores.

Dinámica Del Encuentro.

Por la densidad de sus alocuciones, hubo otras figuras centrales en el encuentro del Luna Park. El obispo católico Joseph A. Grech, capellán con dedicación plena para la Renovación Carismática en la arquidiócesis católica de Melbourne, Australia, que tuvo a su cargo dos predicaciones del evento; el reverendo Omar Cabrera Jr., que preside la iglesia pentecostal Visión de Futuro, con epicentro en la ciudad de Santa Fe y notable extensión hacia varias provincias de la Argentina y la Capital Federal; la señora Kim Phuc, Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO; el pastor Carlos Mraida, de la Iglesia Bautista del Centro, de orientación renovada-carismática; el pastor Jorge Himitián, heredero de la rica tradición de la Comunidad Cristiana formada alrededor de los armenios en la Ciudad de Buenos Aires y otros lugares de la Argentina; el sacerdote católico Alberto Ibáñez Padilla, que desde hace cuatro décadas lleva adelante una actividad de interacción alrededor de la renovación carismática con evangélicos como Jorge Himitián.

En el plano organizativo del evento, desempeñaron importantes roles, el pastor pentecostal Norberto Saracco y Fernando Gianetti, padre cura encargado del área de Ecumenismo de la Arquidiócesis de la Ciudad Autónoma de la Ciudad de Buenos Aires.

El encuentro en su totalidad, fue dinamizado por un coro y banda; la música estuvo a cargo del Grupo Triju. El tono del encuentro reunía a través de la música, el canto, y el acompañamiento corporal del público, las características propias de un gran encuentro de evangélicos entusiastas. Pero había algunas monjas muy jóvenes, cantando y dando brincos al son de la música, igual que el resto de la multitud presente, en la práctica que los evangélicos suelen denominar ritual de adoración y alabanza. La música y el canto unido de la multitud verdaderamente producían un “subidón” de adrenalina.

A su tiempo, el pastor Carlos Mraida hizo las únicas detalladas extensiones analíticas del concepto de reconciliación hacia aspectos de la vida cotidiana de los argentinos: el individuo, la familia, la brecha entre los ricos y los pobres, la política de los partidos. La afirmación más contundente de Mraida fue que los políticos deberían reconciliarse con los intereses de la gente. “Si no lo hacen, el efecto bumerán se volverá contra ustedes y otra vez oiremos el grito popular: que se vayan todos”. (Ese “que se vayan todos” es toda una marca en la cultura cívica argentina, que marcó las protestas colectivas al final del gobierno de Fernando de la Rúa en el 2001, pero también, veinte años antes, las que hubo en la Plaza de Mayo luego del desastre de Malvinas, en la primera mitad del año 1982; un par de meses antes, nada más, multitudes similares en la misma Plaza festejaron la invasión de las islas Malvinas, planificada por los jefes de la dictadura, para reintegrarlas al patrimonio nacional).

Kim Phuc, Víctima De La Guerra De Vietnam.

El discurso de Kim Phuc merece una nota específica en esta crónica. Lo que sigue se basa en sus palabras, ilustradas con un documental.

Cuando Kim Phuc tenía 9 años, el 8 de junio de 1972 fue alcanzada por el fuego del napalm en una localidad cerca de Saigón (y un año más tarde en el continente latinoamericano comenzaría una etapa de dictaduras militares). El napalm destruyó sus ropas y quemó parte de su cuerpo. Quedaron registradas en ese momento, la filmación de varías bombas que caían desde un avión estadounidense, la fotografía instantánea de una niña desnuda y presa del pánico, que al día siguiente recorrió el mundo, y la filmación a color de la niña desnuda mientras huía. A su lado corrían sus hermanos y primos. Todo sucedía en un camino asfaltado y atrás se veían casas. El fotógrafo de guerra Nick Ut, que retrató a la niña, también la salvó llevándola en sus brazos a un hospital (más tarde fue galardonado con un premio Pulitzer). En una secuencia de la filmación aparecía un chico de tres años, primo de Kim, llevado en brazos por su abuela, con un colgajo en una pierna. El colgajo parecía una media desprendida pero era piel. Para entenderlo mejor debemos saber cómo trabaja el napalm. Produce entre 800 y 1000 grados de temperatura, arde bajo la piel según el testimonio de Kim, y es difícil de apagar.

Tres días después, Kim fue trasladada a un hospital para quemaduras, en Saigon. Durante catorce meses recibió diecisiete operaciones. Con su desgracia la niña se convirtió en un símbolo de la guerra y un medio de propaganda. La foto de esa niña hizo gran impacto también en la sociedad norteamericana y en la oposición interna de ese país a la guerra. Oficiales militares del régimen vietnamita la llevaban a entrevistas. Pero dentro suyo Kim no era feliz, se sentía sola, aislada y controlada, expresó en su discurso en el Luna Park. Y pensaba que nunca tendría un novio, un marido, hijos.

Más tarde, sucedieron otros hechos cruciales en su vida. En 1982 abandonó la religión tradicional vietnamita y se convirtió al cristianismo. Esa Navidad leyendo la Biblia sintió y creyó que Jesús puede ser el salvador, que ayuda a vencer el dolor emocional y físico. En 1984, cuando tenía 21 años, le hicieron la última de las operaciones en un hospital en Alemania, recuperó la libertad para mover el cuello y luego decidió que quería ser médica.

Kim obtuvo una entrevista con el Primer Ministro de su país y logró por su intermedio una beca para estudiar medicina en Cuba. Por eso Kim aprendió español, que habla con buena sintaxis pero una fonética trabajosa. En la isla se puso de novia, se casó, y consiguió viajar de luna de miel con su marido a Moscú en 1992, cuando ya tenía 29 años (para entonces había alcanzado su fin el ciclo de la Guerra Fría con el desmembramiento de la Unión Soviética). En el camino de regreso a la isla, cuando el avión se detuvo en Canadá para cargar gasolina, ambos desertaron. Actualmente, Kim vive en Montreal, es feliz con su marido y tiene dos hijos.

En 1996, fue invitada a un acto en Washington, en el que se encontró con veteranos de Vietnam y les dirigió un discurso de reconciliación. Luego pudo reunirse con el oficial que había comandado el lanzamiento de las bombas. En el origen de la historia, el mismo día de junio de 1972, John Plumier, regresó convencido de que había cumplido con su misión, al comandar un ataque supuestamente dirigido a neutralizar refugios de enemigos. Al día siguiente conoció por los diarios la fotografía de Kim, que de inmediato había recorrido el mundo. Posteriormente el capitán Plumier no avanzó más en su carrera y marcó su vida con el alcoholismo y matrimonios fracasados. Finalmente también se hizo cristiano y llegó a ser pastor de una congregación del interior de su país. El encuentro de Kim y este hombre, era en cierto modo, el encuentro de dos víctimas de la guerra.

En 1997 Kim creó una fundación especializada en atender niños víctimas de la guerra, mediante la provisión de cuidados médicos, prótesis y atención psiquiátrica. Ella misma conserva rastros de quemaduras en el brazo izquierdo. Pero hubo otro daño que la cirugía no pudo corregir. Durante largo tiempo tuvo en su conciencia la imagen de algo así como una taza de café oscuro. Esa taza de café oscuro y amargo simbolizaba el trauma que no podía borrar. Por medio de la fe y el perdón basado en la fe, logró que esa imagen desapareciese de su mente. En este punto reside el mensaje que Kim trasmite a la manera de una evangelista: la reconciliación, la restauración, el perdón, la paz.

Como en toda reunión de evangélicos, el público hace una ofrenda para sostener el culto. Esta vez la ofrenda fue recolectada solamente para la fundación que dirige Kim (el evento fue costeado con las entradas de los presentes, cuyo valor era de veinte pesos, y con otros recursos de las iglesias). Ante el llamado a la ofrenda, el público depositó en las cajas 42.453 pesos, un reloj y un anillo. Quizás se trata de un promedio de ofrendas de seis a ocho pesos por persona. Como Embajadora de la Buena Voluntad de la UNESCO, Kim fue recibida también por el Ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina y apareció en la televisión y los diarios locales.

El suyo fue el menor de los discursos, posiblemente, desde el punto de vista del nivel de su retórica, llena de lentitudes idiomáticas. Pero comunicó el testimonio personal de mayor impacto acerca del tema central, la superación del dolor y la reconciliación. Luego Bergoglio pronunció el discurso con el que dimos inicio a este reporte.+ (PE/Cordialmente)


(*) Dr. Hilario Wynarczyk. Doctor en Sociología (Universidad Católica Argentina, UCA)
Master en Ciencia Política (Universidade Federal de Minas Gerais, Brasil, UFMG). Licenciado en Sociología (Universidad de Buenos Aires, UBA). Integra Red Latinoamericana de Estudios Pentecostales (RELEP), Programa Latinoamericano de Estudios Socio-Religiosos (PROLADES), Grupo de Estudios Multidisciplinario sobre Religión e Incidencia Pública (GEMRIP). Ha sido integrante del Consejo de Expertos de las Secretaría de Culto de la Nación

Nota. Publicado en Cordialmente, revista on line de PASTORESxlaGENTE , el 23 septiembre, 2013.

SN 0246/13

Fuente: Ecupres
imagen

sábado, 6 de julio de 2013

Gran marcha evangélica por la paz, ‘Honduras oramos por ti’.


Este miércoles unos veinte mil evangélicos marcharon por la paz y la justicia en Tegucigalpa, en una marcha bautizada con el nombre de “Honduras oramos por ti”.

03 DE JULIO DE 2013, TEGUCIGALPA

Representantes de la Confederación Evangélica Hondureña (CEH) que aglutinan a unas 120 iglesias evangélicas, alarmados por los niveles de inseguridad del país decidieron centrar una marcha en pedir a Dios y a la sociedad que la paz y la justicia arraiguen en la vida del país.

Con la marcha se busca concienciar a la población para que oren por la paz en Honduras, nación que se desangra debido a los imparables índices de violencia que dejan una veintena de muertos cada día. Con este mismo fin se seguirán realizando jornadas puntuales de oración con el objetivo de que la violencia cese en un país, que en lo que va de 2013 ha registrado más de medio centenar de masacres. Honduras, es el país más violento del mundo sin conflicto bélico, con una tasa anual de 85,5 homicidios por cada 100.000 habitantes.

En Honduras los evangélicos son una fuerza importante con un alto porcentaje entre la población.

Cabe destacar que las iglesias católicas y evangélicas han sido víctimas del crimen. Los templos de ambas confesiones han sido saqueados y dentro de ellos los delincuentes no se han detenido para asesinar a muchos cristianos.

El hecho más reciente fue el asesinato de cuatro personas y 10 heridos tras ser atacada una iglesia evangélica de una pequeña comunidad en la costa norte de Honduras. Ocho pastores evangélicos han sido asesinados en Honduras sólo en 2013, y veinte en los últimos años.

LA MARCHA
Vestidos de blanco en señal de paz, con globos, pancartas, música y -especialmente- oraciones, los marchantes salieron a las tres de la tarde desde las inmediaciones de la plaza de Las Banderas en el bulevar Suyapa hasta la plaza la Democracia en Casa Presidencial.

El pastor Rafael Antúnez dijo que la caminata terminaba en Casa Presidencial porque ahí está el máximo responsable del país, aunque no el único, de darle seguridad al pueblo. También es una responsabilidad de todos –añadió-, “de la familia en el hogar, los maestros y finalmente el Estado”.

Otro de los participantes, el pastor Oswaldo Canales, expresó que este es el momento de cambiar la historia y la iglesia deber ser parte de este proceso, porque las familias de las diversas congregaciones "está amenazada". Asimismo, dijo que ha hablado con todos los candidatos para que incluyan en su agenda política la necesidad que tiene la población de paz, "pero que no sea un mensaje demagógico, sino un mensaje real, que se comprometan a gobernar con justicia en el país".

Canales también se solidarizó con el periodista Aníbal Barrow, quien permanece privado de su libertad desde hace nueve días, y aseguró que "queremos que lo entreguen, porque ya no queremos más muerte".

Fuente: El Heraldo de Honduras 

Editado por: Protestante Digital 2013

domingo, 23 de junio de 2013

Evangélicos y católicos exigen buscar a los 15.000 desaparecidos en Perú.



Sanar la memoria

Representantes de las iglesias católica y evangélica exhortaron este viernes pasado al gobierno peruano a diseñar un Plan nacional de búsqueda de personas desaparecidas, que se estima llegan a 15.000, por el conflicto armado contra las guerrillas entre 1980 y 2000.

Se desconoce el paradero de 15.731 personas debido a su desaparición violenta y forzada, a entierros informales de ejecuciones extrajudiciales y a que cayeron en combate, entre otros motivos.

La exigencia fue planteada en conjunto por primera vez por el presidente del Concilio Evangélico de Perú, Enrique Alva y el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, arzobispo Salvador Piñeiro.

Alva, del Concilio Evangélico, anotó que la desaparición de las 15.000 personas ha dado lugar al sufrimiento de muchas más personas por lo que "las iglesias no pueden estar al margen, nadie puede ser indolente ante ese dolor".

"Pido a las autoridades y a las instituciones que no olvidemos el dolor de nuestros hermanos, que haya signos de solidaridad para ubicar los restos de las personas desaparecidas que están en fosas", dijo Piñeiro, obispo de Ayacucho, la región donde la guerrilla maoísta Sendero Luminoso inició sus acciones armadas en mayo de 1980.

Ávila y Piñeiro visitaron la semana pasada la región sureña de Ayacucho, uno de los lugares más afectados por el conflicto interno que tuvo al grupo terrorista Sendero Luminoso como el principal responsable de las más de 69.000 víctimas mortales o desaparecidos de esa época.

Las autoridades religiosas también señalaron que los familiares de los desaparecidos presentan necesidades emocionales, materiales y de información durante el proceso de búsqueda e investigación forense.

15.741 DESAPARECIDOS EN MÁS DE 4.000 FOSAS COMUNES
"En Perú no hay una política nacional de búsqueda de desaparecidos, no hay una búsqueda real y necesitamos agilizar una búsqueda real y efectiva", dijo Dafne Martos, portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja, que apoya a la fiscalía peruana desde hace más de una década en el tema de desapariciones.

Informes de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) y del Instituto de Medicina Legal señalan que existen en Perú 15.741 desaparecidos en más de 4.000 fosas comunes, muchas de ellas en Ayacucho, donde en algunos lugares hay un lugar de entierro cada tres kilómetros cuadrados.

Entre 2002 y 2011, el Ministerio Público recuperó 2.027 restos mortales y de ellos identificó a 1.008 y restituyó 920 cuerpos a sus deudos.

El conflicto interno iniciado en 1980 por Sendero Luminoso dejó un balance, al cabo de dos décadas, de un total de 69.000 muertos y desaparecidos, según la CVR.

miércoles, 8 de mayo de 2013

La "personalidad humilde" del Papa Francisco obstaculizará el rápido avance de los evangélicos


La elección, hace casi un mes, del cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio como nuevo Papa de la Iglesia Católica ha llamado la atención sobre la situación religiosa y espiritual de América Latina, la región que concentra el mayor número de católicos del mundo.

Durante un encuentro en la sede del Diálogo Interamericano de Washington, el cardenal y obispo emérito de la capital estadounidense,Theodore McCarrick, ha indicado que los viajes que Francisco tiene previstos hacer, aBrasil, en julio, y a Argentina y Chile, en septiembre, podrán alumbrar señales sobre su papel, aunque, ha dejado claro, que frenar el avance de la Iglesia evangélica deberá ser una prioridad.

"Cuando el Papa visite Brasil hará ver a sus ciudadanos la importancia de la Iglesia católica allí y lo hará con entusiasmo, dirigiéndose directamente a las personas, haciéndoles ver que no existe una diferencia esencial entre esa confesión y la evangélica", ha indicado McCarrick, que estuvo presente en el último Cónclave, aunque no pudo votar por razón de su edad (83 años). En agosto del año pasado, el entonces papa Benedicto XVI habló del contexto de América Latina como de una zona donde la Iglesia católica debía hacer frente a un pluralismo religioso creciente. Durante las dos últimas décadas, la comunidad católica ha ido disminuyendo a costa de las iglesias evangélicas y pentecostales.

Brasil, el primer destino a América Latina del para Francisco, es un claro ejemplo de esta situación. Con 123 millones, el país sudamericano es el que tiene la mayor población católica del mundo, sin embargo, el censo del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística de 2010 mostró una disminución de fieles del 10% en la primera década del siglo XXI a costa de la expansión del credo evangélico. La Iglesia Evangélica brasileña cuenta ya con 42 millones de miembros. Con 565 millones de fieles en todo el mundo, 107 millones de los evangélicos se encuentran en América Latina y el Caribe.

Para la Iglesia católica, los problemas que hacen a los fieles distanciarse de su credo no son tanto dogmáticos como pastorales y, en este sentido, según McCarrick, "Francisco es el mejor pastor, tiene la intención de trasladar el lenguaje del Concilio Vaticano II al del día a día". El cardenal de Washington se muestra convencido de que con el nuevo pontífice "desarrollará una relación distinta a la que la Iglesia católica ha tenido hasta ahora en América Latina, centrada exclusivamente en las élites y los gobernantes. Eso va a cambiar, va a ser diferente".

McCarrick sostiene que la "personalidad humilde" del nuevo Papa obstaculizará el rápido avance de los evangélicos, no sólo en América Latina, sino en el resto de países en vías de desarrollo
El antiguo obispo de Washington destaca las cualidades humanas y espirituales del nuevo Pontífice como los motores propicios para liderar ese cambio y, en ese sentido, destaca su dominio del español y el portugués como herramientas para apuntalar su intención reformista. "Quizás no tenga el carisma de Juan Pablo II, pero Francisco ha demostrado que sabe crear atmósferas propicias, sabe cómo conectar con el pueblo. El hecho de que hable su idioma hace que los latinoamericanos lo vean como uno de los suyos, que lo perciban como alguien cercano". 


domingo, 14 de agosto de 2011

Fe en aumento: El culto evangélico crece sin cesar.


Quizás porque garantizan un encuentro con Dios sin intermediarios. Porque conquistan a los feligreses con pastoreo las 24 horas y hasta online.

O porque su oficio religioso es participativo y la tarea social, constante. Las entidades evangélicas engrosaron el fichero de la Secretaría de Culto de la Nación: en apenas cinco años se anotaron 762 nuevos cultos, y la mayoría son evangélicos. De hecho, ya representan el 90% de los 4.390 cultos inscriptos oficialmente.

A pesar de que el catolicismo sigue siendo una creencia dominante en el país, la acelerada reproducción de sedes evangélicas y, en algunos casos, la puesta en marcha de un gran aparato marketinero, la convierten en un fenómeno religioso .

Esta “avanzada”, que tuvo su época de apogeo en los 80 y se instaló en la década pasada, obedece a varios factores. Para Andrea De Vita, directora general del Registro Nacional de Cultos, las estructuras tradicionales de la Iglesia católica caducaron. “Nuestro país dejó de ser oficialmente católico.

La gente tiene necesidad de pertenecer y tener un referente.

Muchos encontraron en los grupos evangélicos una forma de participar activamente de su religión, por ejemplo a través de la gran tarea social que los evangélicos hacen en los barrios”, opina.

El Registro Nacional de Cultos se creó en 1978 y por ley –la 21.745– supone que las entidades religiosas que ejerzan sus actividades en el país deben inscribirse.

Todas, menos la Iglesia católica, que goza de personería jurídica pública y además recibe unos $ 25 millones del Estado.

Por eso, cada pastor que abra un templo y que cumpla con una serie de requisitos, debe anotarse. Estar registrado da un marco de legalidad y además, otorga beneficios impositivos. En los últimos años, las iglesias que más crecieron fueron las bautistas y pentecostales. Dieron el envión para que la lista pase de 3.634 cultos en 2006 a 4.390 hoy.

Karin Krug, presidenta de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas, calcula que hay unas 15.000 congregaciones en todo el país. “Nos multiplicamos dividiéndonos – apunta–. Aun en las iglesias más multitudinarias, hay una atención personalizada, organizada por los pastores a través de líderes y colaboradores”. “La prédica de una fe comprometida con Dios y no tanto con los hombres, y la relación cercana con la gente explica el crecimiento”, señala Rubén Proietti, presidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas..

Juan Cruz Esquivel, sociólogo e investigador del área de Sociedad y Religión del Conicet, coincide: “Mientras la Iglesia mantiene una relación fría con sus fieles, el vínculo entre el pastor y los feligreses es más cercano . Las ceremonias son participativas y eso crea una red de pertenencia”.

En el imaginario popular, el evangélico está asociado al que predica con acento brasileño, a los gritos. Los que convirtieron los cines en templos.

“Sólo representan el 0,1% del total de evangélicos.

Pero además, ésa es una mirada estigmatizante del ‘otro’ religioso, incentivada por ciertos sectores católicos, y que se apoya en el origen mismo de ciertos grupos evangélicos masivos que eligieron para sus celebraciones el escenario de los cines.

Esa presencia popular en un espacio antes caracterizado por el consumo de cultura de las clases medias, molesta”, analiza Verónica Giménez Béliveau, socióloga e investigadora del Conicet.

En este escenario, ¿perdió lugar la Iglesia católica? “Lo importante es que cada vez más gente crea en Cristo. El gran tema que nos desafía a todos los cristianos, seamos católicos o evangélicos, es el crecimiento del paganismo . Ese es el gran reto”, responde el responsable de la comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Iglesia católica en Buenos Aires, padre Fernando Giannetti.

Es cierto. En la Primera Encuesta sobre Creencias y Actitudes Religiosas en Argentina, realizada por Ceil-Piette Conicet hace tres años, los ateos se ubican detrás de los que se confiesan católicos y delante de los evangélicos.

Y son uno de cada diez argentinos. /clarín.com

El énfasis, en Jesús y la Biblia

Los evangélicos ponen énfasis en la relación personal con Jesús.

No veneran a la Virgen María, pero aceptan que Jesús nació de una virgen.

No creen en santos ni en imágenes y se distinguen de la Iglesia católica principalmente porque no tienen autoridad máxima: su jefe es la Biblia y no el Papa.

Más allá de la gran expansión evangélica, hay una nueva “categoría religiosa” en franco crecimiento en la Argentina.

Y son los creyentes que no canalizan su fe en ninguna institución. El sociólogo e investigador de Ceil-Piette Conicet Juan Cruz Esquivel–coordinador de la primera encuesta sobre Creencias y Actitudes Religiosas– los describe como “los cuentapropistas religiosos, aquellos que creen en Dios o en la Virgen María, pero su forma de expresarlo no se da en las iglesias”.

Los desafíos para la Iglesia Católica

Es habitual escuchar la afirmación de que la Iglesia católica está perdiendo fieles a expensas de las comunidades evangélicas.

El aumento de anotaciones de evangélicos en el Registro de Cultos parece confirmar esa extendida impresión.

Está claro que hay católicos que se pasaron en las últimas décadas a alguno de los muchos y variados grupos evangélicos.

Lo que está menos claro es cuántos lo hicieron. Si la cantidad fue realmente tan importante como suele creerse. Y cuáles fueron, en verdad, los motivos que los empujaron a pasarse.

En el Censo nacional de 1960 –el último que preguntó sobre la filiación religiosa–, el 90,5% se declaró católico y el 2,7% cristiano.

Casi 50 años después, una encuesta hecha por el Conicet y cuatro universidades nacionales arrojó que el 76,5% se define como católico, el 9% como evangélico, el 1,2% Testigo de Jehová y el 0,9% mormón.

La pérdida de católicos y el crecimiento de los evangélicos salta a la vista, pero ni la merma católica fue tan catastrófica (sobre todo considerando los cambios culturales), ni el crecimiento evangélico, tan arrollador.

Además, la lectura de los datos del Registro de Cultos exige un par de precisiones.

En primer término, que éste registra a cada pastor con su templo, que a veces es un pequeño local. La Iglesia católica es una y, por tanto, no se cuenta cada parroquia, iglesia o capilla que abre.

En segundo lugar, muchos de los que se inscriben, en caso de dejar de funcionar, no se borran del registro. También es cierto que no todos se anotan o demoran hacerlo.

En cuánto a los motivos del traspaso, la explicación no es tan simple. Es cierto que puede influir la cercanía personal y los vibrantes oficios de los evangélicos.

Pero donde la presencia sacerdotal es intensa, su influencia decae.

Además, no es fácil “competir” con algunos grupos evangélicos –es injusto generalizar– que prometen salud, trabajo y amor.

La creencia de que posiciones doctrinales duras de la Iglesia católica también favorecen el traspaso se choca con el hecho de que la mayoría de los grupos evangélicos se opuso con firmeza, por caso, a la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo.

De todas maneras, es evidente que la Iglesia está siendo desafiada por los evangélicos. Como también –al igual que todas las religiones– por la increencia.

En el último medio siglo los no creyentes en el país saltaron del 1,62% al 11,3%. Un toque de atención.

Fuente: El intransigente