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sábado, 18 de mayo de 2019

La democratización de la comunicación, pendiente en América Latina.

Foto: Última Hora SV

Por Leonel Herrera*

El pasado 5 de mayo se cumplieron tres años de aprobadas las reformas a la Ley de Telecomunicaciones en El Salvador. Dichas reformas incluyen el reconocimiento legal de los medios comunitarios, la eliminación de las prórrogas automáticas de las concesiones radioeléctricas y la creación de mecanismos alternos a la subasta para asignar frecuencias de radio y televisión.

Las reformas también incorporan las nuevas tecnologías de la comunicación e información y actualizan la Ley en varios aspectos financieros, administrativos y técnicos.

La ley reformada sustituye a la caduca, excluyente y antidemocrática ley aprobada en 1998 en el marco de las privatizaciones y demás políticas neoliberales impuestas por los gobiernos de derecha en este país centroamericano.

Sin embargo, la democratización del modelo mediático salvadoreño sigue pendiente a pesar de las reformas. Asociación de Radios Comunitarias de El Salvador (ARPAS) y la Red por el Derecho a la Comunicación señalan retrasos en su implementación. Critican, por ejemplo: que aún no ha sido asignada ninguna concesión para medios comunitarios, que la mayoría de concesiones están siendo renovadas por veinte años más y que la digitalización de la televisión ha priorizado los intereses de los actuales concesionarios en detrimento de las posibilidades de ingreso de nuevos operadores que generen mayor diversidad y pluralismo mediático.

En otros países de la región, como Honduras y Guatemala, prevalecen marcos normativos que excluyen a los medios comunitarios y profundizan la concentración de los grandes medios privados.

Por tanto, la democratización de la comunicación y la construcción de modelos mediáticos donde se escuchen todas las voces y se vean todos los rostros es tarea pendiente en América Latina. Incluso, en países donde se aprobaron leyes democratizadoras, como en Argentina y Ecuador, se registran preocupantes retrocesos.

En Argentina, el gobierno de Mauricio Macri ha revertido importantes disposiciones de la Ley de Servicios de Comunicación audiovisual que establecían límites a la concentración; mientras que en Ecuador el gobierno de Lenín Moreno ha hecho que la Ley Orgánica de Comunicación sea letra muerta, al negarse a liberar frecuencias para otorgar a medios comunitarios.

Lo anterior confirmar la necesidad de que los pueblos de nuestra Abya Yala reclamen por su derecho a la comunicación y presionen por marcos jurídicos y políticas públicas que propicien la creación de modelos mediáticos democráticos, sin los cuales no es posible la verdadera democracia.

Fuente: servindi.org

viernes, 18 de agosto de 2017

100 años de Romero.



Miles de feligreses católicos caminaron el pasado fin de semana hasta Ciudad Barrios, al norte del departamento de San Miguel, para conmemorar el centésimo aniversario del natalicio de Monseñor Óscar Arnulfo Romero. La peregrinación inició el viernes en la cripta de Catedral Metropolitana donde descansan los restos mortales del Arzobispo Mártir, y terminó el día domingo en la “Cuna del Profeta”.

Durante la larga caminata que recorrió más de 150 kilómetros los peregrinos clamaron por la paz, el cese de la violencia en todos sus ámbitos y la convivencia armónica en el país. Este mensaje fue secundado por el recién nombrado Cardenal Gregorio Rosa Chávez, presente en la memorable actividad.

Y hoy Comunidades Eclesiales de Base celebraron el cumpleaños 100 del Beato, nacido el 15 de agosto de 1917. De origen humilde y visión conservadora, Monseñor Romero finalmente pasó a la opción preferencial por los pobres durante su breve arzobispado (1977-80) en los convulsos inicios de la guerra civil salvadoreña; clamó fervientemente por la paz, la igualdad y la justicia, razón por la que fue asesinado por la extrema derecha.

La celebración de los 100 años de Romero -realizada en vísperas de su eventual canonización por el Papa Francisco- es oportuna para clamar por la paz, la no violencia y la armonía social, tal como lo hicieron los peregrinos. Es tarea de todos (Estado, sociedad civil, empresarios, iglesias, academia, etc.) detener esta masacre que desangra al país.

El “cumple” de Romero también debería provocar la conversión de los sectores oligárquicos que lo asesinaron, a quienes Monseñor instó a “quitarse los anillos”, renunciar a sus privilegios y compartir la riqueza. El egoísmo y mezquindad de estas élites hoy se expresa en su oposición a la reforma fiscal progresiva, en la intención de privatizar el agua y el boicot contra el gobierno desde el partido ARENA y la Sala Constitucional.

La conmemoración del nacimiento de “San Romero de América” -como lo llaman los pueblos del mundo- debe servir, además, para que las fuerzas progresistas rectifiquen o retomen la perspectiva contra-hegemónica y la apuesta por cambios estructurales inspirados en los ideales romerianos de justicia, igualdad y dignidad.

Finalmente, es necesario que los seguidores del legado romerista estén alertas para evitar la “fechitizacion” y “profanación” que pretenden consumar sectores de derecha que -ante la imposibilidad de evitar la presencia de la figura y mensaje del Arzobispo Mártir- proyectan a un Romero “light” vaciado de su esencia ética y política. Romero es del pueblo, de los pobres y de los que se convierten a su evangelio de justicia e igualdad.

viernes, 11 de agosto de 2017

Centroamérica arde en llamas.



Ulises Noyola Rodríguez
Alainet

La crisis humanitaria en los países centroamericanos del Triángulo del Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras) podría recrudecerse durante la presidencia de Donald Trump, quien desea incrementar la deportación de inmigrantes ilegales y detener el flujo migratorio proveniente de Centroamérica por medio de la construcción de un muro fronterizo, la firma de acuerdos de seguridad y la reducción de la ayuda económica.
La administración de Donald Trump deportó, en sus primeros cien días de gobierno, a 56,315 inmigrantes ilegales, cantidad que se encuentra por debajo de las deportaciones realizadas por el ex presidente Barack Obama durante el mismo período en 2016[1]. A diferencia del gobierno anterior, el arresto de inmigrantes ilegales para proceder después con su deportación creció sustancialmente, lo cual allanó el camino para la expulsión masiva de centroamericanos.

La deportación masiva de inmigrantes centroamericanos, sin embargo, tiene el potencial de debilitar el poderío de la industria estadounidense de alimentos, ya que no contaría con una mano de obra sobreexplotada que continuamente necesita renovarse con cuadros jóvenes por las condiciones inhumanas en sus lugares de trabajo. El conflicto se ha resuelto hasta el momento por medio del otorgamiento de visas de trabajo para el sector de la agricultura, pero evidentemente no alcanzarán a cubrir a todos los trabajadores centroamericanos[2].

Si el número de deportaciones adquiere una escala masiva en Estados Unidos en los próximos meses, los gobiernos centroamericanos se verán obligados a recibir crecientemente a migrantes ilegales en medio de una crisis humanitaria. Lo anterior se confirma con la terrible situación económica de los países miembros del Triángulo del Norte, que tienen los índices de pobreza extrema más elevados en América Latina[3].
La dura realidad de los países del Triángulo del Norte es que dependen de las remesas enviadas por los inmigrantes residentes en Estados Unidos, puesto que representan 10, 17 y 18% del PIB de Guatemala, El Salvador y Honduras respectivamente[4]. La reducción de las remesas recibidas por las familias centroamericanas exacerbaría entonces el caos social caracterizado por la indigencia, la pobreza y la violencia.

El margen de maniobra de los países del Triángulo del Norte es extremadamente estrecho debido a la reducida recaudación fiscal promedio (16% del PIB), que imposibilita incrementar el gasto público para crear oportunidades de empleo para los migrantes ilegales. La corrupción de las autoridades públicas que recaudan principalmente sobre los impuestos indirectos, demuestra la imposibilidad de recaudar más fondos por medio del mayor cobro sobre las ganancias del capital trasnacional. 
La corrupción política es apoyada por Washington a través de los programas financiados por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, que promovió recientemente los golpes de Estado de Manuel Zelaya en Honduras y Otto Pérez Molina en Guatemala. En consecuencia, los gobiernos centroamericanos no pueden implementar reformas económicas en beneficio de las mayorías sociales, mientras sus instituciones políticas se encuentren bajo la tutela de Estados Unidos.

Además de la insignificante recaudación fiscal, los gobiernos centroamericanos no pueden reducir sustantivamente el enorme gasto militar a causa de las exigencias de Washington que demanda la destinación de sus fondos al combate contra las redes criminales. Por ejemplo, el gasto militar de Honduras y El Salvador está por encima del 6% del PIB, cifra que supera el gasto militar como proporción del PIB de todos los países latinoamericanos[5].
La doble cara de Washington en sus fuertes demandas al gasto militar se refleja en su casi nula aportación de 630 millones de dólares a la Alianza para la Prosperidad, mientras que los países del Triángulo del Norte aportaron 2,900 millones de dólares para la conformación del 80% del fondo en 2107[6]. Los países centroamericanos se encuentran así aislados y desprotegidos para cambiar su penosa situación económica ante el desinterés de Washington.

Adicionalmente, los gobiernos centroamericanos ya son presionados por el presidente Donald Trump, quien solicitó una disminución del 30% en la ayuda económica de la Alianza para la Prosperidad correspondiente a 2018. La asistencia económica se reducirá a 460 millones de dólares y podría disminuir aún más próximamente, ya que la continuidad del apoyo económico está condicionada a la cooperación de los países centroamericanos en la deportación de los inmigrantes ilegales en Estados Unidos.

Cabe destacar que más de la mitad de la contribución estadounidense a la Alianza para la Prosperidad se destina al fortalecimiento del aparato bélico de los países centroamericanos a través de la Iniciativa de Seguridad Regional de Centroamérica[7]. Esta estrategia solamente ha contribuido a militarizar todo el territorio centroamericano a costa de aumentar la violencia, la represión y la persecución de la población.

Asediados por las masacres sociales y la terrible situación económica, los centroamericanos siguen siendo obligados a abandonar su país de origen debido a las continuas extorsiones, las amenazas de muerte y los altos índices de violencia. Dichos factores mantienen a la región del Triángulo del Norte como el territorio más violento de América Latina a pesar de la inexistencia de una guerra comparable a los conflictos en Medio Oriente.
En contraste con el fortalecimiento del aparato militar, el gobierno de Donald Trump no tomará acciones decisivas para desarticular el tráfico de drogas que tiene como destino a los consumidores estadounidenses. La región del Triángulo del Norte seguirá teniendo una importancia geoestratégica para el narcotráfico, ya que representa un importante corredor del tráfico de drogas entre América del Sur y Estados Unidos.

La deportación de migrantes ilegales, por consiguiente, beneficiará a las organizaciones criminales trasnacionales como las maras, organización que se dedica al tráfico de drogas, la venta ilícita de armas y la extorsión de personas y empresas principalmente en Centroamérica. La razón por la cual sucederá esto es porque los centroamericanos deportados engrosan las filas de las organizaciones criminales trasnacionales con una mano de obra barata, con lo cual se acrecentará la violencia en los países centroamericanos.
Lo más atroz vendrá para los migrantes si se llegara a concretar la construcción del muro fronterizo entre Estados Unidos y México, ya que la experiencia ha demostrado que la construcción de muros únicamente promueve la creación de rutas más mortíferas y riesgosas hacia los puntos de destino, con lo cual se engrandece el poder y la influencia de los traficantes de personas[8].
A pesar del silencio de los grandes medios de comunicación sobre los acontecimientos de los pequeños países de Centroamérica, indudablemente son ellos los que sufren con mayor violencia la dominación de Estados Unidos. Y el futuro que depara a los centroamericanos dependerá fundamentalmente de la resistencia de los movimientos sociales contra la política migratoria de Donald Trump.

Ulises Noyola Rodríguez es Colaborador del Centro de Investigación sobre la Globalización.

martes, 25 de abril de 2017

Doble rechazo a la minería a cielo abierto.


"Tanto en Honduras como en El Salvador la conciencia ambientalista cobra cada vez más vigor y fuerza, a nivel popular y oficial, concluyendo que los daños a la salud y a la ecología provocados por la minería extractiva superan, con mucho, los pírricos beneficios originados".

Tanto en Honduras como en El Salvador la conciencia ambientalista cobra cada vez más vigor y fuerza, a nivel popular y oficial, concluyendo que los daños a la salud y a la ecología provocados por la minería extractiva superan, con mucho, los pírricos beneficios originados en la contratación de mano de obra local y el pago de impuestos nacionales y municipales. La experiencia derivada de la contaminación de aguas superficiales y subterráneas, la tala de bosques y la exposición de la población a productos químicos venenosos ocasionada tanto por las multinacionales mineras como por empresas locales dedicadas a ese rubro, ha pesado en la toma de trascendentales decisiones en ambas naciones.

Así, en nuestro país, los pobladores de los municipios de Minas de Oro y San José del Potrero realizaron plebiscito el 31 de marzo del corriente año, coordinado por el Comité Ambientalista de los Municipios del Noreste de Comayagua, para que sus habitantes se pronunciaran a favor o en contra de la explotación minera en sus respectivas jurisdicciones. El resultado final del conteo de votos arrojó las siguientes cifras: en Minas de Oro, 98.14% de los votos emitidos se pronunció por el ‘no’, y el 0.65% por el ‘sí’, el resto fueron votos nulos y abstenciones; en San José del Potrero: 98.14% favorecieron el ‘no’, 0.73% el ‘sí’.

La amarga experiencia de los vecinos de San Ignacio, Cedros y El Porvenir, en el valle de Siria, donde se ubica la mina de San Martín, que han sido afectados por el cianuro encontrado en los ríos y quebradas, ha significado que actualmente sufran de cáncer de estómago y afecciones dérmicas, entre otras enfermedades, resultado del empleo de dicho tóxico.

En La Unión, departamento de Copán, donde se localiza la mina de San Andrés, iguales resultados ha causado el empleo del cianuro por aspersión en patios de lixiviación para separar la broza de la plata y el oro.

Adicionalmente, ocurrió un enfrentamiento entre aquellos que se oponían a la continuación de dicha actividad y quienes la favorecían, atraídos por el señuelo de obtener un empleo, temporal, en tanto no se agotaran los depósitos argentíferos y auríferos.

En la vecina república allende el Goascorán, los diputados integrantes de la Asamblea Legislativa, por unanimidad, decretaron en marzo del 2017 que ya no se permitirá dicha actividad depredadora en el territorio cuzcatleco.

El estudio elaborado por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, con sede en Guatemala, con el título ‘Diagnóstico de la situación minera en Honduras 2007-2012’, concluye que ‘la contribución de la industria minera a la economía nacional continúa siendo baja, al igual que es baja su contribución en materia de generación de empleo… en el ámbito de su contribución al fisco nacional, los aportes han sido pequeños; reportes internacionales muestran como el país no ha aprovechado el aumento de los precios (de los minerales) para agenciarse mayores recursos… el desarrollo minero… ha ocasionado una serie de conflictos entre el Estado, las compañías mineras y las comunidades donde se asientan los proyectos mineros, así como con agrupaciones ambientalistas y de derechos humanos a nivel nacional e internacional… los conflictos resultantes también encuentran a sus actores en condiciones asimétricas: por una parte, compañías mineras que tienen muchos recursos y acceso a las decisiones de poder político; por la otra, organizaciones locales y ambientales que, pese a que reciben apoyo externo, no son capaces de competir con los recursos de las mineras…’




jueves, 6 de abril de 2017

Monseñor Romero: piedra de tropiezo.


No se puede conmemorar con verdad el martirio de monseñor Romero cuando el pueblo salvadoreño, su pueblo, es dispersado por el hambre, la extorsión y el asesinato. Tampoco se puede desear con verdad su canonización cuando se mata para imponer el orden que, en realidad, es un desorden, disfrazado de legalidad, que no solo expolia a los más débiles, sino que, además, los obliga a recurrir a la violencia para sobrevivir. Porque a monseñor Romero le dolía su pueblo, profanan la memoria del mártir quienes declaran soberbiamente que el asesinato de pandilleros y de supuestos pandilleros no debe llorarse. Profanan la memoria del mártir quienes pretenden resolver los graves problemas sociales del país con la violencia, porque él siempre propuso el diálogo y el entendimiento. Es hipocresía solicitar al papa Francisco la canonización del beato e invitarlo a El Salvador cuando se pretende resolver el conflicto social con el uso de la fuerza y no con el diálogo; cuando en lugar de humanizar la sociedad, la deshumanizan; cuando no se ocupan del pueblo salvadoreño, el mismo pueblo del que monseñor Romero dijo que no costaba ser pastor.

Pastor no es solo el obispo. Los gobernantes y los políticos, en cierto sentido, también están llamados a ser pastores. Pero son malos pastores, porque no cuidan del pueblo que dirigen. No le procuran alimento ni seguridad, sino que lo esquilman y lo abandonan a su suerte. Ellos engordan, mientras el pueblo languidece. Ellos protegen su salud con seguros privados, mientras la gente muere de enfermedad y abandono. Ellos viajan por el mundo en primera clase para asistir a importantes reuniones, mientras al pueblo lo mantienen en la ignorancia. Ellos aplauden con entusiasmo las remesas, pero no se ocupan de los que regresan deportados y humillados. Y cuando el pueblo se vuelve un estorbo, lo acosan, lo persiguen y lo matan con la buena conciencia del deber cumplido.

Conmemorar a un mártir como monseñor Romero exige conversión, es decir, vencer el deseo aparentemente irresistible de acumular dinero y juntar propiedades, de imponer la propia voluntad mediante el uso de la fuerza, de vengar las ofensas recibidas, de destruir al adversario, de abusar de los débiles, de aprovecharse de los desprevenidos. Esta dimensión negativa de la conversión es inseparable de otra positiva. La renuncia a esos aparentes bienes es seguida de la vuelta a los demás, en particular, a los vulnerables, los abandonados y los pobres. En la medida en que el converso se vuelve hacia ellos, encuentra al Dios de Jesús. Un mártir de la injusticia, de la intolerancia y de la violencia como monseñor Romero no puede ser conmemorado sin conversión.

El problema es que muchos piensan que no la necesitan, porque dicen caminar en la legalidad, atenidos a las reglas del juego. Cumplen los preceptos civiles y religiosos. Pero a su paso siembran inhumanidad al mismo tiempo que ellos mismos se deshumanizan, dominados por oscuras pasiones destructivas. Estos tales confunden la legalidad con la miseria humana, la propia y la que crean a su alrededor. Las víctimas de la injusticia y la violencia también necesitan de conversión para desterrar el resentimiento y el deseo de venganza, una reacción hasta cierto punto comprensible, pero contraria al precepto evangélico de amar al enemigo. No es la violencia la que vence al mal, sino la bondad y la misericordia. Aceptar esta realidad exige una dolorosa conversión.

La conmemoración de monseñor Romero en el actual contexto de horror, disfrazado de justicia, muy similar al experimentado en sus días, es un nuevo llamado a la conversión. En cualquier caso, aquellos que se obstinan en caminar en las tinieblas debieran abstenerse de pedir su canonización y de invitar al papa Francisco a visitar el país. Y el cuadro que preside el salón principal de Casa Presidencial debiera ser descolgado, porque quienes se reúnen bajo su mirada sonriente no han acogido sus enseñanzas. Viven del poder y para el poder, todo lo contrario a monseñor Romero, que puso su poder arzobispal y el poder institucional de la Iglesia al servicio del pueblo salvadoreño. Monseñor Romero es un ejemplo de cómo poner el poder al servicio de las mayorías pobres de El Salvador.

La fidelidad al evangelio del reino de Dios y su justicia ha hecho de Monseñor Romero una piedra de tropiezo para quienes se niegan a convertirse. El mártir pone en evidencia la hipocresía de quienes lo celebran sin aceptar su palabra profética. Solo quienes aspiran a que se haga verdad sobre el pasado de violaciones a los derechos humanos y justicia, donde predomina la mentira y el despojo, celebran con verdad a monseñor Romero. Ellos recogen su palabra profética y sueñan con una sociedad igualitaria, solidaria y fraterna. Ese era su sueño y por eso lo mataron. Pero no ha muerto, tal como quisieron sus asesinos, sino que vive en lo mejor de su pueblo.

Fuente: uca.edu.sv

sábado, 4 de marzo de 2017

Refugiados latinoamericanos, en el olvido.



Valeria Méndez de Vigo y Carla Sala

Los conflictos armados abiertos en Siria o Irak han centrado la atención de la comunidad internacional debido, sobre todo, al elevado número de personas refugiadas que han llegado a Europa. Mientras las miradas están centradas en la guerra de Siria y en los refugiados procedentes de este país, en América Central hay también situaciones merecedoras de protección internacional que pasan más desapercibidas.

La situación de violencia que viven algunos países de América Latina ha provocado que miles de personas se vean forzadas a abandonar sus hogares y, en muchos casos, sus países de origen. La región de Honduras, Guatemala y El Salvador, también conocida como el Triángulo Norte de Centroamérica, es una de las zonas más conflictivas del mundo.

Según datos de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la violencia y la inseguridad son factores clave para explicar el desplazamiento forzado en El Salvador, Honduras y Guatemala.

Las familias desplazadas tienen más dificultades para cubrir necesidades básicas como vivienda, educación, salud y acceso a empleos formales[1]. En 2015, 110.000 personas huyeron de la región centroamericana y buscaron asilo en el extranjero, siendo esta cifra cinco veces superior a la de 2011. En El Salvador, la tasa de homicidios de mujeres aumentó un 60% entre 2008 y 2015 y, en Honduras, durante el mismo periodo, aumentó un 37%. En el caso de Guatemala, el desplazamiento de sus habitantes está más relacionado con los altos niveles de desigualdad que sufre el país[2].

La mayoría de las personas procedentes de los países centroamericanos buscan seguridad en México y Estados Unidos, en menor medida, en Belice y Costa Rica. Sin embargo, gran parte de estas personas no obtienen protección internacional. En realidad, según la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, las causas por las que una persona puede ser considerada refugiada están muy tasadas, limitándose a motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas. El hecho de huir de la violencia generalizada puede no considerarse una situación merecedora de protección internacional.

De hecho, en 2015, más de 230.000 personas procedentes del Triángulo del Norte Centroamericano fueron detenidas y retornadas a sus países de origen desde los Estados Unidos y México. Resulta trágico que algunas personas retornadas fuesen identificadas y asesinadas por miembros de las pandillas en sus países de origen poco después de su retorno[3].

Dagoberto García, hondureño, relata la experiencia de su hijo[4]:

«Mi hijo es un desplazado por la violencia (…) él tuvo que irse por problemas de amenazas de muerte. Cuando pides el estatuto de asilo tienes que hacer una versión creíble ante al juez. A veces, esta versión de alguien que va huyendo de Honduras por la violencia, las maras o las amenazas la cuentan muchos y, entonces, depende de cómo un tipo te pueda contar su relato (…) Si han contado el mismo relato 98 o 100 personas, el juez no lo cree, no aplica el asilo y lo deportan».

Si el contexto de protección internacional para las personas centroamericanas que huyen de la violencia, las maras y el narcotráfico no ha sido nunca favorable, la investidura de Donald Trump como presidente de Estados Unidos ha producido un incremento de las políticas restrictivas y del clima de hostilidad hacia las personas refugiadas y migrantes. 

El decreto del pasado 17 de enero -en este momento paralizado por un juez federal en los Estados Unidos- preveía la prohibición de entrada en Estados Unidos de personas procedentes de Siria, con carácter indefinido y, durante 120 días, de personas procedentes de 7 países de mayoría musulmana. Además, también suspendía el programa de menores centroamericanos, puesto en marcha en 2014, para brindar vías de acceso legales y seguras a adolescentes amenazados por las maras (pandillas juveniles), en riesgo de reclutamiento forzado, explotación sexual y asesinatos extrajudiciales. Este programa, que preveía la reunificación de estos adolescentes con sus progenitores residentes en Estados Unidos ha sido suspendido también por el Decreto y, en consecuencia, la respuesta a solicitudes en proceso de admisión se sitúan en el limbo legal[5].

Ante esta realidad, diferentes organizaciones no gubernamentales, como Entreculturas, manifiestan la necesidad de ampliar la definición recogida por la Convención de 1951, haciéndola extensiva a toda víctima de conflictos armados, de políticas económicas erróneas o de desastres naturales, y, por razones humanitarias, a toda persona desplazada interna, es decir, cualquier civil desarraigado por la fuerza de su hogar[6].

La Campaña por la Hospitalidad, lanzada en Centroamérica, llama a reconocer la dignidad de cada ser humano y, en especial, de quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, como las personas refugiadas y desplazadas.

La transformación de los flujos de movilidad en América Latina y el Caribe plantea, por una parte, la necesidad de renovar los marcos normativos, nacionales e internacionales, en materia de refugio y desplazamiento y, por otra, la de revisar los requisitos que conceden protección internacional. La falta de políticas de acogida y de coordinación entre diferentes estados aumenta la precariedad en la situación de las personas que quedan atrapadas entre fronteras y no son informadas adecuadamente sobre su derecho a la protección internacional[7].

Este es el momento de fomentar una cultura de la hospitalidad y la acogida y solicitar que los estados, incluida España, cumplan con su deber de protección e impulsen medidas que favorezcan la integración social de las personas desplazadas o refugiadas.

Fuente: Cristianismo y Justicia

sábado, 1 de junio de 2013

[Sobre la beatificación] ‘San Romero de América’


Muchos se han preguntado desde hace tiempo cuándo canonizarán a Monseñor Romero. Otros han ido más al fondo: “si Monseñor Romero no es santo, ¿quién lo será?”. Y otros no han ocultado su sorpresa y algún enojo. Ante la rapidez con que se canonizó a la madre Teresa y a Juan Pablo II -por no hablar de José María Escrivá- no comprenden el silencio en que ha quedado Monseñor. Pues bien, parece que ha llegado la hora.

El Papa Francisco. Más que “desbloqueo”, “ruptura”

La renuncia de Benedicto XVI fue una ruptura de gran magnitud, un gesto de honradez infrecuente en Roma, y creó el ambiente necesario para otras rupturas. Y así ha ocurrido. El 20 de abril el arzobispo Vincenzo Paglia, tras un encuentro con el Papa, anunció que “la causa de beatificación de Monseñor Romero ha sido desbloqueada”. (Hablaremos de beatificación o, en general, de canonización)

Ha habido “desbloqueo” porque la causa había quedado “engavetada” sine die en la Doctrina de la Fe. Pero no parece que las razones fueran sólo burocráticas, fácilmente eliminables por un Papa. Lo que hizo el Papa Francisco tiene las trazas de haber sido una “ruptura”: “jerarcas de diversas curias durante años han hecho lo posible para impedir la canonización.

Es bien conocido que, en vida, la oligarquía y demás poderes del mundo salvadoreño trataron a Monseñor con desvergüenza y crueldad. “Monseñor vende su alma al diablo”, publicó un periódico de la oligarquía. Y con estas hojas llenaron las calles de la capital: “Haga patria mate un cura”.

Pero no solo ellos estaban en contra. En curias eclesiásticas, en y más allá de El Salvador, hubo jerarcas que desde el comienzo trataron a Monseñor con prejuicios inflexibles y muchas veces sin justicia. No le perdonaban su apoyo a la teología, aunque fuese buena, si era de la liberación. Ni le perdonaban su apoyo, aunque fuera justo -y crítico-, a las organizaciones populares. Sus enfrentamientos claros y sus denuncias radicales con opresores, ejércitos, escuadrones de la muerte, gobiernos, imperio norteamericano, les causaron sorpresa y pavor.

Y para gente de Iglesia la molestia más honda, y menos confesable, es que Monseñor, en su pensar, hablar y comportarse, se parecía mucho a Jesús de Nazaret. Y sus palabras les destanteaban totalmente: “Me alegro hermanos de que la Iglesia sea perseguida… Sería muy triste que en nuestra Iglesia no hubiese sacerdotes asesinados”.

Los problemas comenzaron pronto. La nunciatura reaccionó agresivamente contra su decisión de una misa única tras el asesinato del Padre Rutilio el 20 de marzo de 1977, que fue un auténtico clamor de fe, esperanza y compromiso, solo igualada por la misa de funeral del mismo Monseñor el 30 de marzo de 1980. Con la excepción de monseñor Rivera, el resto de los obispos salvadoreños, le fueron contrarios, a veces pública y burdamente. En 1978 publicaron un mensaje, breve y malo, sobre las organizaciones populares, que contradecía frontalmente la larga carta pastoral de Monseñor Romero sobre La Iglesia y las organizaciones políticas populares. Poco antes de su muerte escribió en su diario las tres cosas que le preocupaban. La última era “su situación conflictiva” con los otros obispos. Y recuerdo la alegría que le embargó en Puebla en una reunión con obispos afectos a Medellín. “¡Qué bueno poder estar aquí como entre hermanos!”. A su funeral no asistió ninguno de los obispos de El Salvador, con la excepción de Monseñor Rivera Damas.

En la curia vaticana han hablado mal de Monseñor visitantes y residentes poderosos, funcionarios del gobierno de Estados Unidos y obispos como Alfonso López Trujillo. De Roma le enviaron visitadores en repetidas ocasiones, y en un momento dado pensaron retirarle de su cargo o inutilizarlo como Arzobispo, nombrando un obispo coadjutor sede plena, con plenos poderes. Monseñor respondió: “Estoy dispuesto a obedecer. Si me quitan solo les pido que lo hagan con dignidad para que no sufra mi pueblo”. En sus viajes a Roma compartía sus problemas con el Padre Arrupe y con el cardenal Pironio, ambos en dificultades con la curia, y se animaban mutuamente. Y en los últimos años agradeció mucho la visita que le hizo el cardenal Lorscheider.

De su visita a Pablo VI en mayo de 1977 salió feliz. De su primera visita a Juan Pablo II salió decepcionado y triste. De la segunda visita salió serenamente confortado. Después de su asesinato, Juan Pablo II, inesperadamente y sin comunicarlo al gobierno, fue a honrarlo a su tumba en Catedral. Lo llamó “celoso pastor”.

A Benedicto XVI los periodistas le preguntaron varias veces cuándo será la canonización de Monseñor Romero. En su respuesta a un periodista francés vino a decir que “el retraso no se debía a la persona del arzobispo asesinado, que, por su virtudes heroicas, merecía ser beatificado. Se debía, más bien, a la situación políticamente encontradiza que reina en El Salvador a propósito de la obra de Monseñor”. La pregunta que queda es por qué, en concreto, en esa situación “la canonización no es oportuna”.

Monseñor Urioste ha dicho muchas veces que Monseñor Romero ha sido el salvadoreño más amado y el más odiado en el país. Los poderosos, oligarquía, ejército y escuadrones de la muerte, la economía, la política y muchos de los medios, le odiaron en vida. De algunos de ellos salieron quienes lo asesinaron. Y los más recalcitrantes esa noche brindaron con champán. No es fácil para el Vaticano canonizar a Monseñor, estando vivos, y aun teniendo que estar quizás presentes por razones protocolarias en su beatificación, algunos enemigos importantes de Monseñor. Quizás sea eso lo que no se juzga “oportuno”.

Quizás tampoco sea oportuno ponerlo públicamente como ejemplo eximio de obispo, pues incomodará a algunos de ellos.

Y quizás se repita que “no hay que politizar a Monseñor Romero” porque eso podría dificultar la canonización, manida afirmación repetida sin argumentos.

Un santo

No sabemos qué se dirá en el acta de beatificación y de canonización. Nos gustaría que, además de lo que se vea sobre Monseñor desde la Roma universal, el acta diga las cosas importantes del Monseñor que vemos desde aquí.

Conversión. En la mejor tradición de las Iglesias cristianas, Monseñor, hombre bueno y ético siempre, en los setenta pasó por un cambio radical o conversión. La causa principal fue el encuentro con los pobres, ya como obispo en Santiago de María y definitivamente en San Salvador. El 12 de marzo de 1977, ante el cadáver de Rutilio Grande y dos campesinos, su vida cambió para siempre. Las innumerables víctimas y los pobres y oprimidos le llevaron a una nueva vidad definitiva. Encontró en ellos una ultimidad que coincidía con la ultimidad de Dios, y que no fue rebajada a segundo lugar por Dios. Eso pienso yo es lo que ocurrió en el corazón de Monseñor en aquellos momentos de conversión. Nunca dio marcha atrás.

A eso le ayudaron los pobres en primer lugar, pero también lo que ocurrió ya en los primeros días. Los sacerdotes a quienes tenía por izquierdistas y de Medellín le apoyaron sin condiciones, mientras que quienes habían estado con él, como obispo moderado y nada político, le dejaron solo. Y también le convenció de que el nuevo camino era el correcto, el cuerpo eclesial que inmediatamente se formó a su alrededor, con sacerdotes y religiosas, las mayorías pobres y varios profesionales, universitarios de clases medias.

Compasión contra la injusticia. Las puertas de su oficina en el arzobispado y en el hospitalito siempre estuvieron abiertas para escuchar y acoger al pobre. Y vivió en profundidad el abajamiento que acompañaba a la compasión: “A mí me toca ir recogiendo atropellos y cadáveres”, dijo en Aguilares. De ese modo se convirtió, como los obispos del siglo XVI, en defensor ex officio de los pobres.

Denuncia contra la mentira y el encubrimiento. No hace falta extenderse en esto, pero sí es importante recalcar su forma de hacerlo que no tiene paralelo, especialmente en sus homilías. Todos los domingos sin excepción, mencionaba todas las violaciones a derechos durante la semana, de los que le había llegado noticia. Mencionaba los nombres de las víctimas, el lugar y circunstancias, la situación en que quedaban los familiares. Y siempre mencionó a los victimarios -también de las organizaciones populares cuando era el caso-, muy mayoritariamente miembros del ejército, cuerpos de seguridad y escuadrones de la muerte. Y les conminó: “En nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo, cada día más tumultuosos, les pido, les ruego, les ordeno en nombre de Dios, ¡Cese la represión!”.

Contra la idolatría de la riqueza. La condenó, y por ello lo mataron. “Se mata a quien estorba”, había dicho. Estorbó al mencionar la injusticia del dinero y de la riqueza que elevó a idolatría. Y denunció muchas otras idolatrías, sobre todo la de la seguridad nacional. También condenó, a los medios de comunicación: “hoy nadie cree ya en nada”. Y a la corte suprema de justicia. “Gran parte del malestar de nuestra patria tiene allí su clave principal, en el presidente y en todos los colaboradores de la Corte Suprema de Justicia, que con más energía deberían exigir a las cámaras, a los juzgados, a los jueces, a todos los administradores de esa palabra sacrosanta, la justicia, que de verdad sean agentes de justicia”.

Monseñor ante el misterio de Dios.Monseñor habló frecuentemente de Dios. Fiel a Puebla y a la teología de la liberación, ante todo condenó a las divinidades de la muerte, los ídolos, “los que necesitan víctimas para subsistir”. Pero por encima de todo habló del Dios de Jesús, el Dios real, el Dios de su vida y el Dios de la historia. Y habló con Dios. Es conocida su oración sentida. Y ante Dios quedaba postrado y se sentía feliz. Días antes de ser asesinado dijo en la homilía: “Ningún hombre se conoce mientras no se haya encontrado con Dios… ¡Quien me diera queridos hermanos que el fruto de esta predicación de hoy fuera que cada uno de nosotros fuéramos a encontrarnos con Dios y que viviéramos la alegría de su majestad y de nuestra pequeñez”.

Los pobres de su pueblo. Monseñor los amó y los defendió. Siempre. Corría sus mismos riesgos y se lo decía. ”No abandonaré a este pueblo”. Denunciaba a sus enemigos, aunque fuese el presidente del país, el general Romero, y aunque fuese el presidente Carter a quien prohibió enviar armas. Defendió a los pobres y por ellos arriesgó todo, como sólo lo hacen los amigos de verdad. Y les comunicaba sin pudor lo que sentía por ellos: “Con este pueblo no cuesta ser buen pastor”.

El pueblo, su pobrería, le quiso como rara vez se quiere a un personaje, a un obispo. Le lloraron como solo se llora a un padre. Hoy, 33 años después, muchos le siguen queriendo de verdad. En El Salvador, le quieren de manera distinta a como quieren a otros santos populares canonizados. Muy especialmente le quieren y le recuerdan supervivientes de masacres, esposas y madres de esposos e hijos asesinados y desaparecidos, familiares de víctimas de quienes nadie se acuerda. Y sin saber exactamente qué significa “canonización”, “culto público”, “intercesión”, se alegran de que un Papa, proclame su nombre solemnemente y diga a todo el mundo que Monseñor fue una buena persona. Están contentos. Y no es esta pequeña expresión de canonización.

El acta vaticana de beatificación después de otras

No sabemos qué se escribirá en el acta vaticana de beatificación y canonización. Ojalá ofrezca al Monseñor Romero, santo tradicional y santo salvadoreño, como hemos intentado describir. Ojalá su nombre sirva de nombre a tantos que han quedado sin nombre, en El Mozote, entre los indígenas de Guatemala, entre los migrantes asesinados en México… Y ojalá dé nombre a tantos pueblos crucificados inocentes e indefensos.

Y ya que fue obispo, ojalá en el acta se recuerde a Luis Angelelli, Gerardo Valencia Cano, Juan Gerardi, Joaquín Ramos… obispos latinoamericanos asesinados. Con muchos otros, son los Padres de la Iglesia Latinoamericana desde Medellín.

Solo Dios conoce como será el acta de canonización. Nosotros terminamos diciendo que Monseñor Romero ya ha sido canonizado. Y recordamos los principales momentos de su canonización.

Monseñor Casaldáliga, en cuanto conoció su martirio, escribió el poema: “San Romero de América, pastor y mártir nuestro”. Y termina con una convicción: “Nadie hará callar tu última homilía”. Esperamos que la canonización venidera sea expresión de que siempre habrá una homilía de Monseñor.

La Iglesia Anglicana, el 31 de marzo de 2005, en presencia de la reina de Inglaterra y del arzobispo de Canterbury, colocó en el centro de la fachada de Westminster la imagen de Monseñor Romero, junto con la de Martín Luther King y las de otros ocho mártires, hombres y mujeres, de todas las iglesias cristianas del siglo XX. Esperamos que la canonización venidera guarde este espíritu ecuménico.

En la última Carta a las Iglesias, recordando el aniversario de Monseñor, escribimos: “En ti el huérfano encuentra compasión”. Con toda modestia y gozo decimos de él lo que el Antiguo Testamento decía de Yahvé. Ojalá la canonización venidera remita al Yahvé, Dios de pobres y víctimas.


Ignacio Ellacuría en el funeral de la UCA, cuatro días después de su asesinato, dijo estas conocidas palabras, audaces y lúcidas: “Con Monseñor Romero, Dios pasó por El Salvador”. Ojalá Monseñor Romero, con miles de mártires como él, hombres y mujeres, sean canonizados con estas palabras: “Por América Latina, y por muchos otros lugares del tercer mundo, Dios ha pasado entre nosotros”.

En una mañana de invierno un hombre harapiento limpiaba con esmero la tumba de Monseñor, valiéndose de sus harapos. Al termina sonríe satisfecho. Me acerqué y le pregunté: “¿Qué hace?”. Y me contestó. “Eso, limpiar la tumba de Monseñor. Porque él era mi padre”. “¿Cómo así?”. “Es que yo no soy más que un pobre. A veces acarreo en el mercado con un carretón, otras veces pido limosna y en veces me lo gasto todo en licor y en guaro, y paso la goma botado en la calle… Pero siempre me animo. Yo tuve un padre que me hizo sentir gente. Porque a los como yo él nos quería y no nos tenía asco. Nos hablaba, nos tocaba, nos peguntaba. Nos confiaba. Se le echaba de ver el cariño que me tenía. Como quieren los padres. Por eso yo le limpio su tumba. Como hacen los hijos, pues”. [Lo cuenta María López Vigil en su libro Piezas para un retrato]

Fuente: ATRIO

domingo, 5 de mayo de 2013

La psicología de la liberación.


Jaume Patuel

El título lo he escogido de un libro, publicado en 1998, que expresa el pensamiento y compromiso de un profesor de psicología, Ignacio Martín-Baró, jesuita, asesinado por la guerrilla salvadoreña del poder militar, con otros compañeros, entre ellos Ellacuría, el 6 de noviembre de 1986. Todos ellos profesores de l’UCA (Universidad Centro Americana) de El Salvador, que continúa con la misma labor de denuncia. Por tanto, el libro se refiere a un contexto muy concreto: el latinoamericano, pero el título es universal. Pertenece a la aldea global: Liberarla. La Psicología, en mayúscula, tiene su compromiso personal-social: Desenmascarar o conscienciar.

La Psique, término griego, puede llevar a confusión si se la reduce sólo a lo emocional o únicamente a lo cognitivo o solamente a lo conductal. La Psique abraza y abarca la totalidad del Ser Humano. Y esa totalidad se denomina con otros términos en otras culturas. De ahí la Sabiduría. Y psique está en psiquiatría, psicología y psicoanálisis para concretar en tres términos más usuales, pero no únicos ya que como sufijo está en gran cantidad de términos. Y como dato informativo, aunque psique sea un término helénico, su traducción en nuestras lenguas puede también producir confusión o no dar con el sentido genuino del autor. Así, por ejemplo, el término “aparato mental” freudiano, en inglés e incluso en castellano, no refleja lo que Freud quiso expresar siempre con el término el ”aparato psíquico”. Los términos mental y psíquico no expresan lo mismo. Freud quiso indicar siempre la totalidad. Este aspecto parcial ha sido un defecto de fábrica o peligro que ha caído el psicoanálisis. Y más, en haberlo reducido prácticamente a psicopatología. Dice Freud:”… el psicoanálisis deja de ser una ciencia auxiliar de la psicopatología, y es más bien el esbozo de una ciencia del alma, nueva y más fundamental , que se vuelve indispensable también para entender lo normal”.(Autopresentación, 1925). En otro ligar afirma: El psicoanálisis es la ciencia de los procesos anímicos inconscientes, que con todo acierto es denominada también psicología de lo profundo”. (Enciclopedia británica, 1926). También considerado de otra forma se puede explicar que el psicoanálisis es el arte técnico-científico de poder ayudar a hacer consciente el inconsciente a fin de poder fortalecer el yo sobre el ello como sobre el superyó, conseguir una equilibración: donde era el ello (id), haya el yo y donde era el superyó, haya el yo.

Teniendo en cuenta el pensamiento anterior, la Psique puede estar prisionera, alienada, o no desarrollada por el ámbito familiar o el ambiente cultural que la rodea, pero a niveles que el yo no es consciente. Por lo tanto, todo psíquico, sea de la escuela o tendencia que sea, debiera en su compromiso liberar el sujeto de este encapsulamiento que pudiera encontrase sin ser consciente de ello. De ahí: Psicología de la liberación.

Sabemos que el entorno modula la subjetividad del infante desde el si materno y de forma especial en los primeros años. Y a lo largo de toda su vida, su cuarta herida narcisista –como me gusta indicar: la influenciabilidad está siempre abierta. Somos mucho más influenciables de lo que nos podemos imaginar. El narcisismo nos obnubila y a veces ciega.

Un dato factual que constato desde hace muchos años, es el desconocimiento de nuestra constitución psíquica o de nuestra totalidad psíquica. Si a una persona de cierto nivel cultural se le preguntara cuál es la lámina mental para visualizar este mundo psíquico, muy probablemente se imaginaría la lámina del cerebro, aprendida en la escuela. Y el cerebro no es la Psique, o la totalidad del Ser Humano. Ni tampoco la mente. Y aún se continúa reduciendo, siguiendo la psicología tradicional filosófica, la Psique al “yo cartesiano”. Esa psicología tradicional filosófica que aún está en el mercado sin considerar la aportación copernicana freudiana de que existe el inconsciente o la otra tendencia de la psicología de la cantidad de “yoes” y todos ellos conocidos. Además podemos constatar, hoy en día, que se habla de la sombra, término junguiano, pero que se puede llegar a conocer en su totalidad, y esto último no es pensamiento de Jung. Pero ya es mucho que se acepte que hay un ámbito psíquico desconocido y que es actuante y determinante en nuestra vida y afecta a nuestras decisiones.

La psicología de la liberación nos lleva a poder ser lo más consciente posible de nuestras cadenas, de nuestras falsas creencias, de nuestros deseos imposibles, de saber que la estructura humana es limitada, pero no por “el pecado original”, sino por entidad propia. Las separaciones de castas, de clases sociales como la división entre ricos y pobres es fruto del narcisismo y de la depredación humana. El neoliberalismo no es un proyecto social divino sino concebido por mentes humanas que no tienen en consideración el Ser Humano sino solo el lucro, el interés. Así hay que entender las expresiones neoliberales de “Recursos Humanos” o “Capital humano” cuando debieran ser los humanos con recursos y los humanos con capital.

La psicología de la liberación lucha y da a conocer que el neoliberalismo educa al Ser Humano a devenir un ente robótico. Una máquina y un número más del sistema. Y permitir ver que el llamado mundo global o aldea global no lo es más que en una sola dimensión, muy poderosa y que deviene poder fáctico, no controlado por otros poderes: el factor económico. Situado en las etapas oral y anal, además de estar bien impregnadas de narcisismo. Y para mantener fijada esta tendencia se habla, se cultiva y se forma en la “cultura del éxito”, “del consumismo”, “de la tecnocracia”, “de la agresiva”, sobre todo “de la inmediatez” y con un largo etcétera. Criterio que coincide en el nuevo sistema de enseñanza propuesto por el actual ministro de ¿educación? del estado español. Aquí sí que les espera un gran trabajo a los psicólogos escolares para liberar al alumnado junto al profesorado de sus esclavitudes, que algunas han devenido eslóganes de crecimiento como la competitividad, premiar sólo a los ganadores por resultado y no por el esfuerzo, la constancia y otros.

La psicología de la liberación lleva a pensar por uno mismo. Conocerse a sí mismo. Saber cómo se funciona psíquicamente y que el Ser Humano está inmerso en un mundo individual, grupal, colectivo y cósmico. Está arralado, enraizado, en una totalidad de la que es una gota, pero con identidad propia sin perder su esencia universal y libertad.

Y concluyo con la frase última de ese libro, que ha dado pie al título del artículo, y que cada uno puede parafrasear a su propio placer y enjundia:

“Queridos filósofos,
Queridos sociólogos progresistas,
Queridos psicólogos sociales:
No jodan tanto con la enajenación

Aquí lo más jodido
Es la nación ajena”.

(De Roque Dalton, Poemas clandestinos)

Jaume PATUEL i PUIG es Pedapsicogogo i psicoanalista



Fuente: ATRIO

sábado, 27 de abril de 2013

El Salvador: intervención imperial “humanitaria” y resistencia popular.


Por Roberto Pineda | kaosenlared.net

Existe un nuevo equipo manejando la política exterior y la seguridad de Estados Unidos en esta segunda administración del presidente Obama (2012-2016). Lo integran el nuevo secretario de estado John Kerry, el nuevo jefe del Pentagono, el exsenador republicano Chuck Hagel y el nuevo jefe de la CIA;John Brennan.

Es un equipo hábil y experimentado que tratará de recuperar la hegemonía estadounidense en el mundo. Es un equipo que le dará continuidad a la labor realizada desde el inicio de la primera administración Obama (2008-2012) y a la Estrategia de Defensa divulgada oficialmente en enero de 2012.

La Estrategia de Defensa del presidente Obama tiene cinco componentes: fuerzas armadas reducidas en número pero más ágiles y tecnificadas; priorizar la región Asia-Pacífico; construir alianzas de defensa en todos los continentes; mantener capacidad de derrotar a más de un enemigo a la vez y finalmente, priorizar la inversión en nuevas tecnologías ( drones, guerra cibernética, etc).

A diferencia de la politica exterior de Bush, que se basaba en las amenazas y el uso de la fuerza, Obama desde su primera administración ha priorizado la necesidad de robustecer la economía interna, recuperar la hegemonía económica internacional e impulsar la diplomacia de “la presencia discreta.” Esta se basa en sanciones, alianzas, acciones encubiertas y la ciberguerra. Y el uso de drones, de aviones no tripulados.

Y de relaciones públicas que proyecten la tesis del imperio benefactor. Libia fue atacada no para apoderarse de sus reservas de petróleo sino para derribar la “dictadura sanguinaria de Kadafi” y conquistar “la democracia.”Corea del Norte es atacada porque existe en ese país “una grosera tiranía.” Vean CNN para enterarse de lo que pasa en el mundo.

Pero se cuidan de no desplegar tropas sobre el terreno y se prioriza el uso de drones. La guerra aérea sobre la guerra terrestre. Las computadoras de la ciberguerra sobre las botas de las intervenciones. Son mucho más sofisticados, coordinados y realistas. Curiosamente es el alicaído imperio colonial francés y la Unión Europea los que recientemente desplegaron tropas en Malí.

En la guerra terrestre hay bajas y estas conllevan altos costos políticos. Le temen a las lágrimas provocadas por la llegada de ataúdes. Esto explica que así como se realizó en el 2010 la retirada de tropas de Irak hoy se están yendo de Afganistán. Y Guantánamo esta pendiente pero en lista. Están terminando con la vergonzosa herencia de Bush pero a la vez eliminando un gasto militar insoportable para la deteriorada economía imperial.

Las prioridades de la política exterior de Obama son el Oriente Medio ( el conflicto palestino .israelí, Irán) ; la ola terrorista en el Sahel; la región Asia-Pacífico (donde esta China, Japón) y las relaciones con Rusia. Y de estos cuatro el principal es la región Asia-Pacífico que es a donde están gradualmente ubicando el grueso de su poderío militar. Es en estos cuatro ejes que se mueven las coordenadas y las preocupaciones de Washington.

Y aunque América Latina no forma parte de las prioridades actuales del imperio, esta visión nos afecta. Determina políticas, giros y estilos diplomáticos y de presencia militar. Explica la presencia de la embajadora puertorriqueña Aponte. Y de la IV Flota. Y de las bases militares.

Y explica el tratamiento a Cuba y a Venezuela. A Nicaragua, Bolivia y Ecuador. Explica el apoyo a la Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia, Mèxico). Y la política “respetuosa” hacia Brasil. Y hasta explica las actuales “diferencias” de nuestro gobierno con el poderoso y cercano “aliado estratégico.”

Y es esta visión estratégica de la administración Obama la que rodeara la próxima reunión con los presidentes centroamericanos el 3 y 4 de mayo en San José Costa Rica. Los temas en agenda son seguridad, comercio y migración. Y en seguridad su esfuerzo prioritario es el combate al tráfico de drogas mediante la CARSI. En comercio el TLC. Y en migración la iniciativa en proceso.

En el caso de El Salvador Obama estará hablando con el presidente de un país que tiene una tercera parte de su población en territorio imperial; una Base Militar bajo el nombre de Centro de Monitoreo del narcotráfico en el Aeropuerto de Comalapa desde el año 2000; un Tratado de Libre Comercio ratificado en el 2004 y la ILEA y su respectiva oficina del FBI desde el 2005.


La resistencia popular global


Por otra parte, la historia sigue su rumbo y los deseos de Obama de un imperio benefactor chocan con las realidades de las crisis financieras del capitalismo; las resistencias nacionales y populares en el mundo, y de las nuevas alianzas internacionales de países emergentes. Entre estas se encuentran la crisis financiera ya permanente de la Unión Europea, uno de sus principales aliados, o el aliado principal. Estados Unidos sigue siendo una superpotencia pero ya no hace lo que se le antoja sino lo que puede.

El fortalecimiento de la alianza conocida como BRICS que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, incluso con la creación reciente de una banca de desarrollo, expresa la emergencia de una situación novedosa de multipolaridad desde el Sur, lo que le mueve el piso a los imperios.

Asimismo la resistencia nacional del pueblo y gobierno sirio contra la arremetida imperial sigue invicta. No han logrado derribarlo como ocurrió con Kadafi. No logran detener el fortalecimiento económico y militar de Irán. También está la victoria electoral de Maduro sobre Carriles en Venezuela. No lograron derrotar este esfuerzo. Existe la resistencia mundial a los imperios.

Intervención “humanitaria” con rostro sonriente de “muchacha salvadoreña”: Más allá del horizonte 2013

Los imperios a lo largo de la historia siempre han disfrazado sus intereses geopolíticos y los han identificado con el progreso de la humanidad. Así han justificado sus intervenciones militares y “humanitarias.”Así fue en Corea, Vietnam, Irak. Así fue en Centroamérica durante los años ochenta del siglo pasado.

Los españoles justificaron su invasión y conquista hace quinientos años alegando que difundían la “civilización y la religión católica.”Los Estados Unidos intervenían en el pasado para defender a nuestras naciones del comunismo y promovían “la democracia y la libertad.” Y lo siguen haciendo.

La semana pasada el ejército estadounidense inició una serie de ejercicios militares “humanitarios” en nuestro país incluso con la llegada de una sonriente joven salvadoreña en el ejército imperial. Esta vez le tocó el turno a Sonsonate y Ahuachapán que disfrutaran durante tres meses de la presencia rotativa de 1,473 soldados del Comando Sur. Atrás han quedado los tiempos de yankee go home…hoy parece ser el tiempo de yankee come home.


Este esfuerzo “humanitario” del imperio benefactor incluye como en anteriores ocasiones la reparación de escuelas, letrinas, puentes, casas comunales y consultas médicas y odontológicas. Se realiza cada dos años. Y en esta vez hasta invitaron a esta fiesta cívica a compadres militares de Canadá. Chile y Colombia. Se trata, explicaron los organizadores, de afianzar relaciones “de amistad” entre los ejércitos participantes.


Hace dos años estuvieron realizando estos “ejercicios” en San Vicente. Y es un proyecto que surgió un año después de los acuerdos de paz de 1992. En 1993 se realizaron los ejercicios militares conjuntos Fuertes Caminos, que se repitieron en 1994 y 1995; los cuales luego adoptaron el nombre de Nuevos Horizontes y se realizaron en 1996, 1998, 2000, 2002, 2005, 2007, 2009 para terminar en Más allá del horizonte en 2011 y 2013. En total han sido 12 ejercicios militares desde 1993. Y los “chelitos” han cubierto casi todo el territorio nacional.


El ENADE 2013


La gran empresa salvadoreña, que aglutina a sectores de la antigua oligarquía transformados en dueños de hoteles, comerciantes, y gestores de bienes raíces, han montado su 13 versión de ENADE, con el sugestivo título de Mejorando empresas, transformando vidas.


Y esta vez han desechado la táctica fallida de elaborar recomendaciones para el gobierno y han optado por publicar un documento dividido en tres partes: listado de sectores y empresas más exitosos del país; resultados de encuesta sobre inversión social empresarial y descripción del modelo de empresario 2024.


La oligarquía pretende presentarse como un sector responsable y también humanitario y de esta forma borrar en la mente popular su conocida tradición autoritaria y explotadora. Incluso se oponen al raquítica aumento del 10% al salario mínimo propuesto por el presidente Funes y lo están regateando a un 8%. Y es esto lo que comprende como valores compartidos y responsabilidad social empresarial. Y es esto lo que la ANEP trata de vendernos como una nueva filosofía humanista y respetuosa del medio ambiente.


Administración Funes


El reciente viaje de dos días del presidente Funes a Washington parece que estuvo orientado principalmente a aclarar “personalmente” malos entendidos con el poderoso “aliado estratégico.”Y es que en la rama latinoamericana de la administración Obama existe desde hace algún tiempo preocupación por diversas situaciones espinosas.


Entre este largo listado de quejas y facturas que también agobian las noches de la embajadora Aponte, sobresalen entre otras las tensas relaciones del Presidente Funes con la cúpula empresarial de ANEP; el estancamiento de Asocio para el Crecimiento; el tácito respaldo a la controversial candidatura de Saca; el inexplicable atraso en la aprobación de la ley de asocio publico-privado, el abierto apoyo presidencial el año pasado al FMLN-GANA en su pugna contra los 4 magistrados de la Sala de lo Constitucional de la CSJ; la elección fallida de los magistrados de la Corte de Cuentas; el retraso en el nombramiento de representantes al tribunal de ética y al Instituto de Libre Acceso a la Información; la sorpresiva destitución del embajador Altschul por el embajador Zamora; los vericuetos de la lucha contra el narcotráfico y el débil apoyo al CARSI; el impacto en empresas farmacéuticas estadounidenses por la Ley de Medicamentos; los indiscretos coqueteos con Venezuela; y hasta la controversial tregua entre pandillas, grupos a las cuales los Estados Unidos considera como “estructuras criminales transnacionales” por lo que opta como AID por realizar un trabajo paralelo en 55 municipios. Y quizás haya más temas. Parece que el cipote les salió rebelde.


Esta preocupación del socio estratégico ha sido expresada con inmejorable sutileza, primeramente por la inesperada alerta para viajar al país y recientemente por el informe del departamento de estado sobre derechos humanos que denuncia la corrupción generalizada en el sistema judicial, violencia y discriminación contra las mujeres e impunidad por violaciones imperante en nuestro país. El secretario de estado John Kerry también lo habrá expresado. Y seguramente dentro de poco el mismo presidenteObama se encargara de recalcarlo en la próxima reunión delSICA en Costa Rica.


Parece ser que para Washington los altos niveles de popularidad del presidente Funes y de su esposa, no son suficientes para aliviar el malestar existente, aunque como premio de consolación y para no despedirlo con las manos vacías, le otorgaron la posibilidad de instalar una planta de ensamblaje de sistemas sensoriales de iluminación. Pero todavía no recibe la confirmación del segundo compacto de los Fondos del Milenio. Lo tienen en lista de espera. Y socando…


El movimiento popular y social


Se acercan las celebraciones del 1 de mayo y lamentablemente ya existen tres convocatorias a marchas separadas, que reflejan la atomización del movimiento sindical, popular y social. Esta convocando la CTD en el Hospital Bloom. Esta convocando la “Izquierda Anticapitalista” en la Minerva de la UES. Y esta convocando la CSTS al Parque Infantil. Triste realidad.


Pero es una realidad del movimiento popular y social heredada y a la vez construida desde al menos dos matrices: la primera es la ofensiva ideológica desplegada por la derecha durante cuarenta años (1970-2010) para debilitar la conciencia política de los sectores populares y obligarlos a rechazar el cambio social y abrazar la “salvación” individual, y priorizar la sobrevivencia impuesta por los cambios en la economía sobre la organización y la lucha.


Ha sido una tormenta cultural neoliberal que nos ha golpeado fuertemente.20 años de ARENA no solo impusieron un modelo económico, sino también cimentaron la hegemonía cultural oligárquica (iglesias, universidades, arte, cultura, deporte, etc.). Y revertir esta tendencia nos va demandar ingentes esfuerzos.


El otro vector esta vinculado a los niveles de frustración popular originados por la lentitud en los cambios a partir de la llegada al gobierno de una coalición de izquierda encabezada por el FMLN y el presidente Funes en 2009. En el 2012 se escuchó el primer campanazo.


Este es un gobierno que es más parecido al pasado de ARENA que al futuro que soñábamos y prometimos en el 2009, y la gente pasa la factura. La gente nos observa, ve la televisión y nos juzga. Nos mira como y donde vivimos. Como nos vestimos. Como actuamos. Saca conclusiones, analiza.


Hemos avanzado pero de tal manera que parece que estamos estancados. Caminamos en cámara lenta. La ley de Medicamentos es un ejemplo. Debería de permitirnos masivas movilizaciones a su favor. Es una valiosa conquista popular de un gobierno de izquierda, que se enfrenta a las transnacionales farmacéuticas.


Pero la gente prefiere ser espectadora. Se la ha educado desde lo electoral a ser espectadora, respetuosa de la legalidad. Incluso en lo electoral, el actual nivel de alianzas es mucho menor que en el 2009, y esto explica en parte que la fórmula no avance en la aceptación popular como se esperaría por su planteamiento programático. La gente protesta mediante las encuestas.


Y aunque hay algunas señales esporádicas pero esperanzadoras en la movilización popular, lo cierto es que estas todavía no maduran lo suficiente como para constituirse en factores que modifiquen la actual dinámica de la lucha de clases, y permitan acercar la necesaria ruptura con el sistema existente. No estamos en ese momento.


Otra matriz importante que explica la actual situación es la visión del FMLN frente al movimiento popular. Es una visión en la cual el movimiento popular y sus luchas son fundamentalmente aspectos complementarios de su estrategia electoral. Lo electoral es lo determinante y la lucha social se considera puede atemorizar a sectores de votantes “indecisos.”


Incluso lo electoral que pudiera ser un factor de movilización y educación política se convierte en factor de adormecimiento y la gente se transforma en espectadora del duelo de titanes en la cancha electoral. Espectadora silenciosa porque no esta ni aplaudiendo. Mejor cambia de canal. Pero al final el esfuerzo por organizar y movilizar hay que hacerlo. La lucha continúa…

lunes, 25 de marzo de 2013

Salvadoreños recuerdan a Monseñor Romero.


Andrés Honestin, sacerdote católico, encargado de la misa en la cripta en honor a monseñor Romero.

Alma Vilches

Redacción Diario Co Latino



En un ambiente de oración, reflexión, y una solemne eucaristía en la
 Cripta de Catedral, lugar donde reposan los restos de Monseñor Oscar
Arnulfo Romero, se recordó ayer el XXXIII aniversario del martirio del 
Obispo.

Flores de diferentes colores adornaron la tumba donde reposan los 
restos de Monseñor Romero, quien fue asesinado hace 33 años mientras
 celebraba una misa en la capilla del hospitalito de la Divina
Providencia.
En medio de un ambiente de injusticias, represión e incertidumbre,
 Monseñor Romero fue nombrado Arzobispo de San Salvador, el 3 de
febrero de 1977. El Obispo siempre tuvo una actitud de denuncia y veló por el
 cumplimiento de los derechos de los más necesitados, lo cual no fue
 del agrado de quienes ostentaban el poder en ese tiempo.
 La muerte de Monseñor Romero causó mucho dolor en el pueblo y un gran 
impacto en el mundo. 
De todos lugares llegaron muestras de solidaridad 
con la Iglesia y el pueblo salvadoreño. Él mismo dijo que si moría
 resucitaría en el pueblo salvadoreño, y año con año mucha gente lo
 recuerda y celebra el aniversario de su martirio.

Marino Samayoa Acosta, Subsargento de la sección II de la extinta guardia nacional, y miembro del equipo de seguridad del ex presidente de la República, coronel Arturo Armando Molina, fue el misterioso personaje que disparó contra Monseñor Óscar Arnulfo Romero.

Según la Comisión de la Verdad, el autor intelectual fue el mayor
 Roberto D´Aubisson, fundador del partido ARENA, junto a otros 
miembros de los Escuadrones de la Muerte. Hasta hoy nadie ha sido procesado por el asesinato del Monseñor, amparados en la Ley de Amnistía que fue emitida en 1993, la cual otorga el “perdón y olvido” de los casos de lesa humanidad y crímenes durante el conflicto armado. 

Durante la eucaristía de ayer el sacerdote Andrés Honestini dijo que 
esta celebración es doblemente especial, ya que el día del aniversario
 de la muerte de Monseñor Romero coincide con el Domingo de Ramos, que 
es el inicio de la Semana Santa, la cual culmina con la resurrección. 
“La Cripta es un lugar muy especial porque es el corazón de El 
Salvador, la presencia física y espiritual de Monseñor Romero es el gran corazón que bombea vida y esperanza a todo el país, porque
 Monseñor Romero es patrimonio de la humanidad”, expresó el padre
 Honestini.
El religioso aseguró que el Obispo mártir fue una persona libre, que
 podía ser tan extremamente en su denuncia y al mismo tiempo muy amable
 y misericordioso con todos, sin importar la condición social, 
económica, política o ideológica. 
“Después de 33 años su palabra, su testimonio continúa vivo, vibrando
entre nosotros, pudieron callar su boca, su cuerpo; más Monseñor 
Romero es mucho más que una persona, él es la expresión de un ideal,
 de un sueño por un país más humano y solidario. Monseñor Romero es la 
encarnación de un sueño que sigue vivo”, reiteró Honestini.


Por su parte, la diputada del FMLN, Nidia Díaz, manifestó que Romero
 sigue vivo y vigente, porque es parte de la historia del pueblo 
salvadoreño, ya que fue un elemento importante en la transformación 
del país.
“Desde que fue Arzobispo asumió una opción preferencial por los pobres
y oprimidos, pero sobre todo denunció la represión y trabajó en las 
comunidades, fue una persona que trabajó incansablemente por la paz
entre los salvadoreños”, puntualizó la parlamentaria.


Para la diputada Díaz, Monseñor Romero es un referente de lucha, quien
 defendió aun con su propia vida los intereses de los pobres y la clase 
trabajadora, por lo cual se le debe recordar como el guía y pastor del
 pueblo salvadoreño.




martes, 18 de diciembre de 2012

De amor y revoluciones.



Alberto Híjar Serrano

Dos pueblos a los que amar, un mundo por el que luchar, es el título decidido para el libro colectivo de Genaro, Javier y Gato, así nomás sin apellido en la mejor tradición clandestina.

La obra de 125 páginas recoge testimonios sobre 46 combatientes internacionalistas muertos en El Salvador en cumplimiento de tareas revolucionarias no sólo en las líneas de fuego, sino en los hospitales de campaña, las casas de seguridad, los enlaces y las tareas técnicas especializadas.

De tiempo atrás, Gato se ha propuesto la construcción de esta memoria desde el País Vasco para lo cual mantiene relación constante con los compañeros de su paisito y los de otros lugares. De aquí han nacido y crecido libros como La sombra del tío de Nicolás Doljanin sobre las FPL y el Comandante Salvador Cayetano Carpio, el legendario Marcial. 

También circulan en las redes sociales, Fénix, Cenizas de una operación estadounidense que no renació de Miguel Hernández Arias, el de Fernando González Gómez, “Emilio médico”, ¿y después de la fiesta rosa qué? En la introducción, el homónimo del poeta revolucionario español, enumera el recuerdo de “los españoles Lima y Lucas, los mexicanos Nayo, Joaquín, Alejandro (después Augusto), Aarón, Lilian, los ticos David y Lucas, los ecuatorianos Enrique y Eduardo… el hondureño Pancho con su gran estatura física como humano, con su FAL y su infaltable café y a Sandra nuestra jefe del puesto médico en el Batallón Sergio Hernández, menudita, con su mochilota”. 

De la mayoría quedan fotos, de algunos hay un poema de su autoría o sobre ellos, testimonios de compañeros y familiares, pero hay quien sólo es recordado por su apodo como El Soldadito de quien dice Juan José Dalton: “nunca le supe su verdadero nombre, ni siquiera usaba pseudónimo. Simplemente era El Soldadito y era además hondureño, moreno, pequeño de estatura. Lo recuerdo como el único que tenía uniforme militar, casco y fusil (pues) desertó de las tropas hondureñas”. Cayó en un ataque de hostigamiento en La Cañada y el hijo de Roque Dalton tuvo que tragar sus lágrimas ante la reconvención de un oficial. De unos pocos como Roberto Santana Rojas, “Ricardo” de Republica Dominicana sólo queda una foto. Igual ocurre con Lissan Eddine Boukhoubza “Fernando” de Marruecos. 

En lugar de enlistar a todos como debiera para vencer su olvido, mejor será acentuar países de origen sin esperanza de que a sus paisanos les importe: Ecuador, Euskal Herria, México, Estados Unidos, Chile, Argentina, Cataluña, Guatemala, Venezuela, Marruecos, Francia, Nicaragua, Cuba, Bélgica, Republica Dominicana, Suiza, Costa Rica, Honduras. Hay registros completos como el de Santiago cuyo nombre oficial fue Jorge Quezada del Rio, con biografía desde su origen tamaulipeco y con foto de su aspecto mulato con aire intelectual por los lentes y la seriedad. Hay fotos de convivencia en el trabajo como la del gringo de 39 años Joseph David Sanderson, y en fin, hay quien sólo alcanza cuatro renglones al lado de una foto de pasaporte como la de Cristian Bascuñán Donoso, “Fernando” de Chile donde militó en el Frente Patriótico Manuel Rodríguez. 

Del chileno Juan Roberto Diez Diez, “Juan”, solo quedan dos renglones de cuando llegó en 1983 y cuando cayó en 1984. De unos pocos hay largas biografías como la de Feliciano, Tomás García Vargas de Cuba y madre salvadoreña. Alcanzó el grado de Comandante del Estado Mayor de las FAL. Del belga Michael de Witte, “Sebastián” se narra su formación en el movimiento juvenil católico, en las brigadas médicas inspiradas por el maoísmo, los campamentos en Finlandia o Córcega, su noviazgo reflexivo con la compañera Karin, su graduación en Lovaina, todo lo cual lo condujo a El Salvador. El Negro Hugo, Domingo Vargas de Argentina con amplia experiencia político militar, Doljanin narra la importancia de su relación con Juanita de México también caída en la guerra. Algunos como el militante comunista Nicolás Compres Martínez, adoptan nombres históricos como el de Toussaint para tener presente el ejemplo del dirigente L`Overture de la primera revolución de independencia en América. De la misma índole es Pavel salvado del olvido por Héctor Ibarra contribuyendo al homenaje al héroe soviético.

En fin, dicen los compañeros editores de El Salvador-Euskal Herria-México en 2012, arriba del sello de copyleft, lo contrario de copyright: “nosotras y nosotros compartimos alegrías, tristezas, caminatas, hambre, fiestas, frio, solidaridad, guindas, triunfos, derrotas. Fuímos parte de la historia y la construcción de un proyecto de vida con esperanza de un mejor futuro para amplios sectores y población de El Salvador”. De haber triunfado otro gallo nos cantara.

La UNESCO mantiene un proyecto de preservación de las lenguas porque dice que cuando una de ellas se pierde, la humanidad disminuye. Esto vale para la memoria, así sea la personal en el sentido de la construcción para la vida y contra la muerte, esa condena globalizada por tiranos, sicarios, políticos miserables e intelectuales infames.

Cuentos de la cárcel de Alberto Sánchez Marcuñán dedicados a su “pequeña hija Blanquita” son 6 cuadernos caligrafiados a mano, con ilustraciones a color y con un cosido que no pudo reproducirse en la edición facsimilar. Fueron escritos en la prisión de Burgos donde el militante comunista español pasó 16 años con la desazón de haber dejado a su hija recién nacida en México en 1944, cuando regresó a España a integrarse a la resistencia contra la dictadura de Francisco Franco. Había llegado a México en el barco Mexique en 1939. Sentenciado a muerte, la movilización de su esposa mexicana consiguió apoyos de personalidades mexicanas y europeas y logró reducir la pena a 16 años de prisión. La desazón aumentó con el acuerdo de no decirle a la niña la suerte de papá. Hasta que cumplió 15 años lo visitó en la prisión y su impresión fue tal que desaprovechó el día de la Virgen del Carmen cuando la esposa de Franco otorgaba permisos de visita familiar a los presos. Alberto Sánchez Mascuñán regresó a México, fue recibido en la casa familiar y murió luego de trabajar como futbolista en Orizaba. Cumplió tareas editoriales con el compañero Espresate y al fin fundó la editorial Juan Pablos, ahora con su hija al frente quien tramitó una ayuda de CONACULTA para lograr la bella edición con una caja con los seis cuentos y las presentaciones del compañero Marcos Ana, “el preso más antiguo del franquismo y célebre poeta” tres veces condenado a muerte que logró burlar para refugiarse en la casa de Blanca Sánchez hasta que murió. 

Blanca escribe una breve presentación conmovedora y ausente de retórica y Tomás Segovia escribió, poco antes de morir, un excelente ensayo sobre “un chantaje sentimental”. Enriqueta Tuñón declara el gusto de escribir una historia con final feliz por el mismo amor que unió a Blanca Luisa Jiménez Lozano, la maestra normalista que acabó doctorada en la Sorbona mientras su hija gozaba de becas en Inglaterra y Alemania y Alberto el comunista que por amor regresó a ocupar su sitio de combate. Amor burlón el de los editores que anotan no sólo los años de 1949 y 1950 en Burgos sino créditos como: “tipografía artística, 12 brigada” o “editado por papá, 1949. Ilustraciones Bartina, escritura gurumeta, Talleres Gráficos El Comedor, Burgos (España)“.

Fuente:ApiaVirtual