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domingo, 23 de febrero de 2020

“En las sociedades que fueron esclavistas sigue existiendo el racismo”.

Herbert S. .Klein, profesor emérito de la Universidad de Columbia, reconocido con Premio Alfonso Reyes 2019 MÓNICA GONZÁLEZ



El historiador y antropólogo estadounidense es galardonado en México con el premio Alfonso Reyes por sus investigaciones sobre Latinoamérica

Herbert S. Klein (Nueva York, 1936) es el académico vivo que más tesis doctorales ha dirigido en EE UU. Desde las universidades más punteras de su país —Chicago, Columbia o Stanford— este historiador y antropólogo ha apadrinado a decenas de estudiantes en la fértil tradición estadounidense de los estudios latinoamericanos. El Colegio de México acaba de concederle el Premio Alfonso Reyes por sus vastas investigaciones sobre la esclavitud, las finanzas y la demografía colonial, así como la historia comparada de la región durante el siglo XX. En sus libros —La esclavitud en América Latina o del Caribe o Historia mínima de Bolivia, ambos editados en español por el Colmex— desarma lugares comunes como el supuesto papel subalterno de la comunidad aimara; e ilumina hechos poco conocidos como la colaboración de las élites africanas en el comercio de esclavos.


Pregunta. ¿Cuál fue el papel de los pueblos africanos en el desarrollo del esclavismo?

Respuesta. Pese a las ideas muy extendidas de que los europeos llegaron y robaron a los africanos, el tráfico fue controlado desde los pueblos y reinos africanos hasta las colonias americanas. Los europeos tenían una idea muy limitada de la costa africana. Les era muy difícil llegar a Nigeria, El Congo o Angola. Además, era un mercado que fue muy especializado, caro y lento. Tomaba tres meses completar un barco de 300 esclavos. Y los mercaderes africanos exigían textiles de Asia o productos especiales como armas.

P. Otro mito entonces es que el comercio de esclavos era barato.

R. Era carísimo. El poderoso pueblo Ashanti, en el norte de Ghana, pedía directamente oro. Los actores africanos fomentaban la competencia entre europeos. De hecho, durante la primera época los colonos portugueses no podían acceder a las zonas de Benín o Biafra, de las más apreciadas. Hasta que no llegó el boom en Brasil de los minerales, oro incluido, los portugueses no pudieron acceder a esas zonas.

P. Los portugueses fueron los que más se acercaron a controlar el negocio desde el origen.

R. Sí, en Angola y Mozambique surgió una clase mercante afroportuguesa, mestizos libres, que consiguieron no depender tanto de los mercaderes. Fueron capaces de acumular esclavos y mandarlos al exterior. Los portugueses llegaron incluso a entrar en guerras en suelo africano para apoyar a sus socios esclavistas contra otros pueblos que apoyaban a ingleses u holandeses. Fueron los únicos que entraron directamente a África.

P. ¿Qué diferencias había entre las expediciones españolas y portuguesas por un lado; y las holandesas, inglesas o francesas?

R. La Corona española y portuguesa controló el flujo hasta al casi el siglo XIX. Mientras que holandeses, ingleses, incluso franceses, fueron los primeros en montar sus expediciones privadas al margen de la Corona. Liverpool o Nantes fueron grandes puertos de barcos de negreros

P. ¿Cómo era la relación entre esclavos indígenas y africanos?

R. Las leyes que abolían la esclavitud indígena fueron más tardías en Brasil, lo que provocó muchas rebeliones y escapadas por una frontera que, además, era muy abierta y difícil de controlar. Mientras que los esclavos africanos, desarraigados, eran fáciles de controlar, pero eran caros. Hasta 1600, la mayoría eran esclavos indígenas. Una vez que Brasil entró a fondo en el mercado europeo del azúcar, pudo conseguir el dinero para comprar esclavos africanos. Y a partir de aquí, los indios prácticamente desaparecieron. Los portugueses no fueron tan sensibles a la cuestión de los derechos humanos como los españoles.

P. ¿Cuál fue la diferencia?

R. En Portugal no hubo debates profundos en relación a los indios. En España, sí. Esto tiene que ver con que los portugueses no tenían tanto control sobre Brasil como los españoles sobre sus colonias. Ni había una implantación tan fuerte de la iglesia. Además, España conquistó civilizaciones desarrolladas —incas, mexicas—, con estructuras sociales y económicas establecidas, con campesinos produciendo su propia tierra. En Brasil eran fundamentalmente cazadores-recolectores, nómadas, menos desarrollados y más difíciles de controlar. España buscó absorber esa estructura previa de nobleza y, sobre todo, campesinado que pagaba impuestos. Simplemente eliminaron a la élite local para poner al virrey.

P. ¿Cuál es el legado en el presente de ese pasado colonial esclavista?

R. En todas las sociedades que fueron esclavistas sigue existiendo racismo. La cuestión es la intensidad y cómo opera. En Brasil, por ejemplo, hay menos guetos negros que en EE UU. Es una sociedad más integrada. También está cambiando la autoidentificación racial. Hasta los 50, Brasil se consideraba a sí mismo un país blanco. Ahora el brasileño medio ya se acepta como mestizo. Aunque hay otros datos significativos. Las familias negras de clase media-alta tienen problemas para asegurar la misma posición de clase para sus hijos, algo que no pasa con las familias ricas blancas.

P. ¿Aun queda lejos romper esa identificación de lo blanco con lo positivo, lo rico?

R. En Bolivia, por ejemplo, también existe un alto nivel de autoidentificación. Un tercio de los indios no hablan un idioma indígena, hablan español, y sin embargo se identifican como indígenas. Esto es debido a una movilización extraordinaria de las clases populares aimaras, que aún quitando el elemento de la lengua, no se quieren identificar como blancos. Ellos han sido el catalizador, pese a que en los 50 todo el mundo pensaba en los quechuas eran la comunidad predominante en Bolivia y que los aimaras eran muy pasivos.

P. Usted habla en su libro que Bolivia es “la más indígena de nuestras repúblicas”

R. En porcentaje de población es más indígena Guatemala , pero la más autoidentificada es Bolivia. Esto se debe a ese orgullo de las comunidades y, sobre todo, a la educación. Desde los 40 hay una red de educación rural para los campesinos. Antes incluso de la llegada de Evo Morales.

P. ¿Qué cree que va a pasar en las presidenciales de mayo?

R. El MAS va a ganar de nuevo. No hay otro país en América Latina donde la comunidad indígena se haya expresado tan poderosamente.

Fuente: elpais.com

miércoles, 22 de agosto de 2018

Nuevas corrientes de esclavitud.


Por: Marcelo Barros

En el mundo actual, la esclavitud sigue siendo una llaga tan pesada y cruel que la ONU consagra anualmente el 23 de agosto como "Día internacional del recuerdo del tráfico de esclavos y de su abolición".

El lenguaje es ambiguo. No se puede hablar de recuerdo del tráfico de esclavos como si eso fuera sólo un mal recuerdo. No lo es. La misma ONU sabe que, a cada día, en las fronteras de algunos países de África, todavía se ven camiones apiñados de niños y adolescentes, llevados al tráfico de esclavos. En países "del primer mundo", el tráfico humano si hace clandestinamente, de forma igualmente cruel y violenta.

La misma ONU calcula que todavía existen más de 800 mil personas sometidas a regímenes de esclavitud. Los campesinos trabajan como esclavos en granjas que son verdaderos campos de concentración. Mujeres son obligadas a prostituirse. Niños son robados de sus casas hasta para servir como donantes de órganos. Eso ocurre en todos los continentes. En Brasil, ese problema es tan grave que, en 2014, la conferencia de los obispos (CNBB) lo tomó como tema de la Campaña de Cuaresma. 

En 2017, en todo Brasil, el Ministerio de Trabajo del actual gobierno ilegítimo actuó 131 empresas que mantenían a personas en régimen análogo a la esclavitud. En el campo, la agricultura y la ganadería son sectores en los cuales si han aún encontrado campesinos aprisionados con corrientes. En las ciudades, es inhumana la situación de trabajo de muchos obreros de la construcción civil y del sector textil. 

La explotación del otro a servicio del lucro no es un abuso del sistema. Es la misma lógica del capitalismo. Si se considera legal que cinco brasileños posean una riqueza equivalente à la mitad de la población, eso solo puede darse como fruto de la explotación del trabajo y de la fragilidad de las personas. El papa Francisco siempre nos alerta en contra la cultura del individualismo y de la indiferencia. En julio de 2013, en Lampedusa, la isla italiana donde intentan llegar miles de migrantes clandestinos, el papa declaró: "Pidamos a Dios la gracia de llorar por la crueldad que hay en el mundo y en nosotros, incluyendo aquellos que toman decisiones socioeconómicas que abren el camino a dramas como ese”.

Las Iglesias cristianas tienen como misión testificar el proyecto divino de paz y justicia en el mundo para vencer todas las estructuras inicuas. Más que en tutelar la sociedad y querer imponer a todos leyes y reglas que las iglesias crean para sus fieles, los cristianos están llamados a testimoniar la verdad de lo que san Pablo escribió: "Fue para que seamos libres que el Cristo nos liberó "(Gal 5, 1).




jueves, 16 de febrero de 2017

África está superando la nueva esclavitud que le impone un déspota Occidente.


El pasado de ayuda y de despotismo, por parte de occidente hacia África, sigue causando todavía nuevas esclavitudes y sufrimiento, por el acaparamiento de tierras y recursos minerales, que los grandes poderes financieros imponen, incluso con violencia, a los pueblos africanos. Por desgracia, demasiados gobiernos y empresas africanas, actúan también de forma cómplice, corrupta y abusando de su propia gente.

Muchos gobiernos, (EEUU, UE y China), así como las empresas van a África, con piel de cordero, pero se comportan como lobos rapaces y crueles que causan violencia, hambre y enfermedades, privando a los pueblos locales de sus tierras, de sus recursos, de su dignidad y de su paz.

Para colmo, los poderes financieros, primero les roban los ricos recursos naturales, y luego les intentan compensar con ridículos regalos o ayudas, que delatan una falta total de respeto y de responsabilidad.


Todos somos cómplices, aunque buscamos aparecer como generosos samaritanos. Les obligamos a salir de sus países y luego les cerramos la entrada en los nuestros, dejándoles eso sí, junto al muro, unas cajas de comida, medicinas y algunas mantas.

Todos los medios e instituciones de ayuda humanitaria (ONG y Fundaciones) deben permanecer muy vigilantes para no ser cómplices de tanta opresión y esclavitud, causada por los poderosos, guardando a los pueblos que deseamos apoyar, en situación de permanente privación y dependencia.

Pero sabemos bien que el cambio no vendrá nunca de parte de los poderes políticos o financieros, porque lo único que saben y quieren hacer, es: seguir colonizando, saqueando y esclavizando a los pueblos emergentes, sobre todo en el rico continente africano.

El cambio para terminar con esta desastrosa esclavitud y feroz control de recursos, está llegando gradualmente de los mismos pueblos africanos esclavizados, que están tomando ya las riendas de su propio destino para fomentar un desarrollo más humano y sostenible.

Los poderosos, en todas partes y tiempos, solo saben dominar, controlar y esclavizar para su propio beneficio económico.

Las sociedades africanas se están organizando en diversos movimientos sociales y grupos que promueven una economía más colaborativa buscando el bien común y respetando la dignidad de las personas. El movimiento “Mjondolo” en Durban, Sudáfrica, así como los movimientos sociales en otros 23 países africanos, son un buen ejemplo de empoderamiento de las comunidades oprimidas, capaces de su propia liberación.

A través de la ayuda humanitaria, a veces nos creemos solidarios y generosos, cuando lo importante consiste en comprometerse para aislar a las grandes empresas y corruptos, y para potenciar movimientos y estructuras más justas junto con líderes más responsables.

Si solo nos quedamos en la ayuda, seguimos estando del lado de los opresores, haciéndonos cómplices con ellos. La ayuda continua y organizada, es como una extensión del colonialismo y del paternalismo de Europa hacia África.

Nos creemos que África y otros pueblos son incapaces de cuidarse a sí mismos. La ayuda en cierta manera suplanta la habilidad de los africanos para gestionar su propia vida y destino.

La colaboración que los países emergentes requieren, debe ser para mejorar las estructuras locales en la agricultura, industria y en todos los servicios sociales. Colaborar en proporcionales las oportunidades para mejorar su agricultura, pesca, minería y cuidado de la naturaleza.

Existen ya proyectos que los pueblos africanos están desarrollando, como la energía solar, reverdecimiento del Sahara, modernización de la agricultura y de la pesca, telecomunicaciones, etc.

Lo que África y todo el mundo necesita más urgentemente, son líderes más responsables e íntegros, oportunidades para trabajar y desarrollar el pais, junto con structuras más humanas y justas.

Podríamos llegar a una situación en la que sea África la que más aporta para alimentar al mundo, y no al revés. De hecho esto ya está ocurriendo en este momento y África es ahora mismo, el continente imprescindible.

Fuente: africafundación.org

sábado, 5 de noviembre de 2016

Esclavitud alimentaria a nivel planetario.


Por Harold Calvo Reyes*

- Las grandes empresas transnacionales continúan influyendo en los hábitos alimenticios con su poder económico y el control en la producción de alimentos, buscando imponer los transgénicos. Ello a costa de daños al medio ambiente, la salud de las personas y la erosión genética. 

El pasado 16 de octubre se celebró el Día Mundial de la Alimentación con el lema: El Clima está cambiando. La Alimentación y la Agricultura también. Esta frase está en sintonía con la propuesta de las grandes empresas transnacionales que continúan influyendo en los hábitos alimenticios, por su poder económico y el control en la producción de alimentos, a costa de los daños casi irreversibles provocados al medio ambiente, la salud de las personas y la erosión genética, a través de su trinomio: maquinaria, agroquímicos y el monopolio de las semillas. 

Hoy la agricultura agroindustrial (revolución verde) emite grandes cantidades de emisiones de gases de efectos invernaderos causantes del cambio climático mundial. Además, ha provocado una importante erosión genética de plantas y animales.

Según estudios, en el mundo llegaron a usarse más de 3,000 especies de plantas y animales, de los cuales la cuarta parte eran comestibles. Hoy se han reducido a cuatro cereales (maíz, arroz, trigo y la cebada) y cuatro razas de animales domésticos.

Se suma la deforestación, contaminación de suelos, agua y al despojo de las tierras a miles de familias campesinas para los monocultivos y los agrocombustibles (desiertos verdes).

Influencian de manera directa en nuestros hábitos alimenticios, con las comidas chatarras y la incorporación de los pseudo alimentos, entre ellos los alimentos transgénicos, causantes de muchas enfermedades.

Un transgénico (organismo genéticamente modificado u OGM) es un ser vivo creado artificialmente en laboratorios con técnicas que permiten insertar a una planta o a un animal genes de virus, bacterias, vegetales, animales e incluso de humanos.

Por lo tanto, son variedades producidas en laboratorio, donde las condiciones controladas hacen que sean susceptibles a la gran diversidad de clima y suelos que predominan en el mundo, por ello su fracaso a nivel productivo.

Las especies de plantas y animales que hemos conocido, son producto de un proceso de evolución constante y tienen relación con el clima, el suelo, el manejo y tipo de reproducción. Entonces la agricultura y los alimentos provenientes de ella no es cuestión de un solo gen, es producto de un conjunto de factores bióticos y abióticos articulados, en sintonía y en armonía.

La planta de arroz tiene entre 45 y 56 mil genes, que determinan sus principales características. Por lo tanto, el gen por sí solo no existe, es una expresión de los factores antes mencionados. 

En respuesta al fracaso de los transgénicos, existe una campaña mundial a su favor promovida por las transnacionales, las cuales se han dado a la labor de hacer lobby internacional, gastado sumas exorbitantes de dinero para comprar políticos, investigadores, multilaterales y universidades que hoy abogan a favor de los transgénicos.

Según un informe denominado Lobby de Monsanto, la empresa aliada con la Bayer, ha invertido más de 120 millones de dólares en lobby en Washington y otros miles en la Unión Europea, para de ahí dictar sus leyes y normas que favorezcan la expansión de los transgénicos. 

No es raro que paralelo a la celebración del Día Mundial de la Alimentación, Monsanto y sus aliadas hayan organizado el Congreso Internacional sobre pobreza y hambre, organizado por la Universidad Católica de Valencia, donde un puñado de expertos, incluyendo algunos premios Nobel, ya influenciados concluyeron que los transgénicos no afectan la salud.

Cobardemente apoyan esta campaña, pese a los 20 años de fracaso de los transgénicos, ya que solo 10 países lo han adoptado y solo cuatro rubros han sido promovidos, ninguno de ellos como alimento para aliviar la pobreza y el hambre.

Esta campaña ha hecho eco en Nicaragua, donde un precario grupo de grandes productores desinformados buscan como incidir a nivel político para permitir la introducción de transgénicos, a pesar de los riesgos que estos representan.

Buena noticia, este pasado 16 de octubre se realizó en La Haya el Tribunal Internacional Monsanto, una iniciativa civil desarrollada por movimientos sociales para evaluar a partir del testimonio de 30 figuras de todo el mundo la responsabilidad por las violaciones a los derechos humanos, crímenes contra la humanidad y ecocidio de la multinacional transgénica. 

Es fundamental, continuar reexistiendo y hacer la lucha a través de la producción agroecológica y con el consumo responsable y alerta a nuestros ciudadanos sobre las perversas intenciones de las empresas transnacionales que mediante su modelo de producción genocida quieren continuar erosionando nuestros alimentos, conocimientos, identidad, soberanía y seguridad alimentaria y nutricional.

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*Harold Calvo Reyes es coordinador de la Alianza Semillas de Identidad.
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Fuente: Servindi

sábado, 5 de septiembre de 2015

Esclavitud del siglo XXI, la trata de personas.


Clara Temporelli.
 
El 30 de julio de 2015 fue el Día Mundial contra la trata de personas, un fenómeno que afecta a millones de personas “en 137 Estados se ha explotado a víctimas de por lo menos 127 países ya sea como punto de origen, tránsito o destino” -estimación de Naciones Unidas- , problemática denunciada reiteradamente por el Papa Francisco como “un crimen contra la humanidad” […] “es necesaria una responsabilidad común y una voluntad política más fuerte para vencer en este frente” […] “Una intervención legislativa adecuada en los países de origen, tránsito y llegada, pues facilitar la regularidad de las migraciones, puede reducir el problema”; preocupado por este flagelo añade en abril de 2014 “la trata de personas es una herida abierta en el cuerpo de la sociedad contemporánea, una llaga en el cuerpo de Cristo”.

La trata de personas es una actividad delictual a gran escala, interrelacionada con otros delitos globalizados y organizados, como el tráfico de drogas y de armas. La trata ocupa, como actividad económicamente rentable, el segundo lugar detrás del tráfico de drogas y por encima del tráfico de armas. Según la Organización Internacional del Trabajo, la trata afecta cada año a unas 2.500.000 personas entre mujeres, hombres, niños y niñas en todo el mundo, es un negocio que genera unos 7.000 millones de dólares anuales. Hay que destacar queun 80% de las víctimas son mujeres y niñas, por lo que se convierte en una problemática de género y en una grave violación a los Derechos humanos que al mismo tiempo, suele implicar la violación de otros derechos como:

Derecho a

– no sufrir esclavitud o servidumbre forzada, ni prácticas de tortura u otras formas de trato inhumano o degradante
– la salud
– una vivienda digna en condiciones de seguridad
– no ser discriminado por razón de género
– un trabajo justo y con condiciones favorables
– la vida

Según la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada (Protocolo de Palermo) define a la trata de personas como “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos”.

La intención detrás de esta definición es facilitar la convergencia en los enfoques nacionales en relación con el establecimiento de infracciones penales nacionales que apoyen la cooperación internacional eficaz en la investigación y el enjuiciamiento de casos de trata. Otro objetivo del Protocolo es proteger y asistir a las víctimas con pleno respeto de sus derechos.

La Vida Religiosa en América Latina intenta formar redes contra la trata, esta lucha requiere que se contemplen las múltiples aristas de este fenómeno. Prevención y procuración de justicia son elementos importantes, más no suficientes, si no se considera con el mismo tesón el plano de la protección y la asistencia a las víctimas así como ofrecer una oportunidad de reiniciar su vida. Esto supone un compromiso interinstitucional en el que la cooperación entre entidades religiosas, públicas y sociedad civil resulta fundamental.

“Un grito por la vida”; “Red Kaway” y “Red Ramá”, son redes lideradas por mujeres consagradas, pertenecientes a la CLAR, que han decidido tomar como prioridad el combatir este crimen y se han propuesto articular las respuestas que religiosas y religiosos están dando en el continente. Desde el año 2012 la CLAR impulsa la reflexión sobre esta problemática y sus acciones en 22 países donde la Vida Religiosa se encuentra presente. Se van generando compromisos desde una lectura crítica de la realidad iluminada por la reflexión teológica.

Es un asunto que también ha preocupado a la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), en un Congreso que tuvo lugar en Roma en el año 2008 declararon: “Denunciamos el crimen de la Trata de personas que constituye una grave ofensa contra la dignidad humana y una seria violación de los Derechos Humanos”.

En el año 2004 la UISG constituyó la “Red Talithakum”, de carácter mundial (supone 21 redes en 75 países de los cinco continentes). A nivel sudamericano, la “Red Kaway” –palabra quechua que significa ¡Vive!, ¡Vive ya!- congrega a Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. La “Red Ramá” integra a la mayor parte de los países de Centroamérica y de las Antillas: Belice, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Uruguay y Panamá. Y “Un Grito por la vida”, está presente en el amplio territorio brasilero.

Estas redes articulan sus acciones con centros de derechos humanos, pastorales y otras redes de vida consagrada que actúan en el resto de América Latina y otros continentes. Realizan actividades de formación, concientización, debates, denuncias, prevención, asistencia a las personas afectadas. Realizan encuentros, talleres, congresos, campañas a nivel local, regional, nacional. En cada país buscan coordinarse con organizaciones civiles, organismos estatales e iglesias locales.

Una esperanza desde la Palabra de Dios

Una vez más los gritos de dolor toman el cuerpo femenino. La vida de la esclava egipcia Agar puede iluminar el caminar de las víctimas de la esclavitud y de quiénes se solidarizan con ellas. Agar nos revela al Dios que no desampara y su nombre: [Agar] dijo: “tu eres Él-Roi, el Dios que me ve” (Gén 16,13).

Como bien sabemos en la historia de Abraaham y Sara observamos que a pesar de las repetidas promesas de Dios, Sara no ha tenido hijos y ya llevan diez años viviendo en Canáan. Sara duda de la palabra de Dios y decide una solución: su marido poseerá a su esclava, ella adoptará al hijo que nazca de esa unión y suya será su descendencia.

Las cosas no salen bien. Agar queda embarazada y logra lo que Sara no consigue. Sara experimenta sentimientos negativos y violentos: siente rabia, celos, ira; llevada por ellos y por el orgullo de Agar, que embarazada, mira por encima a “su señora”, comienza a maltratarla. Agar tiene claro que no cuenta con ninguna protección, pues Abraham se debe a su mujer, y siente un profundo temor. Confusa y llena de dudas prefiere huir. Así es como se encuentra en medio del desierto, en plena soledad. Cuando el vigor de Agar se ha extinguido, se cruza “un ángel”, quien la encuentra cerca de una fuente. Agar bebe, el ángel la envía de regreso a la casa de Sara y le promete también a ella una gran descendencia.

Ante la figura del ángel podemos preguntarnos: ¿se encontró con una persona o con su propia voz interior? Como quiera que fuera Agar ve con lucidez dos cosas: no puede huir de Sara, pues está sola, sin derechos y sin medios. No tiene posibilidad alguna de sobrevivir ni ella ni el niño. Pero ha sido bendecida: tendrá un hijo, un regalo especial para su vida. Por lo tanto decide tener su hijo y regresar al lado de Abraham y Sara. Agar vuelve sobre sus propios pasos, depone su orgullo porque ama la vida de su hijo y la suya propia.

Pasa el tiempo y tampoco para Agar y su hijo Ismael (“Dios ha escuchado”), llega la paz. En el capítulo 21 del Génesis se narra que Sara queda embarazada y nace Isaac. Sara no puede vivir bien con la situación que ella misma ha provocado. Se ha entablado una espiral de violencia. No soporta que Ismael e Isaac jueguen juntos, se lleven bien y puedan un día compartir la promesa de Dios hecha a Abraham sobre su descendencia y sus posesiones… Así que exige a su marido que expulse a Agar y a su hijo. Abraham, a pesar de querer a Ismael, le da a Agar un odre con agua, pan y los envía al desierto. El drama continúa. Agar no quiere ver a su hijo morir, lo coloca debajo de unas matas, se sienta a cierta distancia y llora desconsoladamente.

La vida de Agar con el embarazo se ha convertido en sufrimiento: ha sido despreciada, maltratada, humillada y enviada a morir al desierto junto a su hijo. Nuevamente aparece un ángel, que alivia a Agar en su desesperación: “Levántate, toma al niño, ¡Dios está contigo!”. Y encuentra una fuente. Ambos están a salvo. Agar cría a su hijo en el desierto, quien tendrá una gran descendencia. Ella será el origen de un gran pueblo, porque “Dios ha escuchado su aflicción”, porque Dios es EL –Roi, “el que ve”.

La esclavitud y la muerte son derrotadas por una libertad y una vida abiertas al futuro. El Señor nos prepara, para que como Él nos pongamos en contacto con tantos gemidos, llantos y gritos de la humanidad. Las redes de la vida consagrada contra la Trata nos muestran cómo, gracias a Dios, nos hacemos sensibles a los gritos de las “periferias existenciales”. Dios que ve y escucha, da fuerza y valor para enfrentar semejante crimen, conscientes de que se expone la vida por amor a estas víctimas.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Ignorar esclavitud del pasado es la raíz del racismo.


Para el intelectual Noam Chomsky, la sociedad estadounidense prefiere ignorar los siglos durante los cuales la comunidad afroamericana fue esclava, lo que ha contribuido a que aún exista racismo en la actualidad.

El filósofo estadounidense, Noam Chomsky, consideró que la raíz del racismo contra los afroamericanos en la actualidad se debe a una “ignorancia intencional” sobre el vergonzoso pasado en el que esta comunidad fue degradada y torturada para sustentar el crecimiento económico del país norteamericano.

En una entrevista para el diario estadounidense New York Times, el también lingüística dijo que la sociedad norteamericano ha querido olvidar lo que no es conveniente saber como el caso de los siglos en que los afroamericanos fueron usados como mano de obra esclava para desarrollar la industria del país.
(Lea también: Exigen a EE.UU. un plan nacional contra el racismo policial

“Las estadísticas espantosas de las circunstancias actuales de la vida de los afroamericanos pueden ser confrontadas con otros residuos amargos de un pasado vergonzoso, lamentos de inferioridad de la cultura negra, o peor, olvidándonos que nuestras riquezas y privilegios fueron creadores en gran parte por siglos de tortura y degradación de lo que nosotros somos los beneficiarios y ellos siguen siendo las víctimas”, explicó Chomsky.
El filósofo recordó que los primeros esclavos negros fueron llevados a las colonias hace 400 años y “durante ese largo período de tiempo ha habido sólo unas pocas décadas, cuando los afroamericanos, aparte de unos pocos, tenían algunas posibilidades limitadas para entrar en la sociedad estadounidense”.

Asimismo, Chomsky indicó que tampoco hay que olvidar que los campos de trabajo de esclavos del llamado nuevo “imperio de la libertad” fueron una fuente principal de la riqueza y los privilegios de la sociedad estadounidense, así como de Inglaterra y el continente. La Revolución Industrial se basó en algodón, producido principalmente en los campos de trabajo de los Estados Unidos
“La productividad incrementó más rápido que en la industria, gracias a la tecnología del látigo y la pistola, así como la práctica eficiente de la brutal tortura”, señaló Chomsky.
Además, enfatizó que bajo estas bases de tortura y esclavitud de la comunidad afroamericana fue posible el comercio y las instituciones financieras del capitalismo del Estado moderno

Chomsky indicó que el racismo de la actualidad no es igual al de antes gracias a los esfuerzos de defensores de los derechos afroamericanos, como Martin Luther King, pero considera que aún está lejos de erradicarse.
En contexto
En agosto del 2014, Michael Brown, un joven negro de 18 años, murió tiroteado por un policía blanco en Ferguson, Missouri. este suceso reabrió el debate racial en EE.UU. y cuestionó el modelo de actuación de la policía contra los ciudadanos, lo que provocó protestas en la localidad.

El pasado 4 de marzo, tras una investigación, el Departamento de Justicia de EE.UU. confirmó que la policía y las cortes judiciales de Ferguson, estado de Missouri (centro-este de EE.UU.) tienen un patrón racista y violan sistemáticamente los derechos humanos de los afroamericanos.
Otros jóvenes afroamericanos desarmados han sido asesinados por agentes de policías blancos en Estados Unidos. El caso más reciente es el del adolescente Anthony “Tony” Robinson, asesinado el pasado 7 de marzo.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha reconocido las acciones opresivas y abusivas en contra de los afroamericanos. 

Entre abril y septiembre de 2014, 95 por ciento de las personas retenidas en la cárcel eran afroamericanos. 
Fuente: http://www.telesurtv.net/news/Chomsky-Ignorar-esclavitud-del-pasado-es-la-raiz-del-racismo-20150318-0073.html

Fuente: Red Mundial de Comunidades Eclesiales

miércoles, 23 de julio de 2014

Llamada desde el Congo.



Gabriel Mª Otalora

La República Democrática del Congo es noticia; para mal, como casi siempre que se habla de África, eterna fotografía del hambre, la guerra y la miseria, maltratada por siglos de colonización y rapiña europea que se aprovecha de una elite africana fácil de corromper.
Las multinacionales de nuevas tecnologías, telefonía móvil y ordenadores dependen de una serie de minerales como el estaño, oro, wolframio y sobre todo el coltán, con el 80% de los recursos mundiales concentrados en el este del Congo.

A partir de los años 90 el precio de este mineral se disparó, y no se les ocurrió mejor idea para abaratar la materia prima que impulsar la esclavitud utilizando a jóvenes y niños como esclavos los siete días de la semana todo el año, sin medidas de seguridad hasta que fallecen reventados. Los orígenes de este drama humanitario se remontan a la guerra fratricida entre hutus y tutsis. La lucha continúa pero, desde los años 90, las milicias rebeldes concentraron sus esfuerzos en el control de las minas para financiarse la guerra y así seguimos, ellos matándose despiadadamente en un país desolado y nosotros embriagados de tecnología mientras nos ocultan el precio del mal llamado desarrollo mundial, que no es otro que el colonialismo de nuevo cuño que propician los países de la Unión Europea, Estados Unidos y demás adláteres.

La resultante son cinco millones de muertos y cien mil mujeres violadas al año desde finales de esa década, a cambio de que las multinacionales reciben coltán a precios ridículos con los que pueden crear toda la tecnología que quieren mientras esta gran injusticia definida como el conflicto más sangriento desde el fin de la II Guerra Mundial continúa silenciada en el mundo occidental. Y nuevamente, son las otras multinacionales, las de la solidaridad, como en este caso Manos Unidas y Alboan (de los jesuitas), las que nos abren los ojos denunciando esta tragedia humanitaria mientras ayudan sobre el terreno en lo que pueden. Dos millones de personas han abandonado sus casas por la guerra pero nos alarmamos cuando las verjas de Ceuta y Melilla se saturan de infelices congoleños y de otros países depauperados que llaman desesperados a nuestras puertas europeas.

De lo que se trata no es de acabar con los móviles y demás beneficios tecnológicos, sino de que la extracción de estos minerales se produzca en condiciones dignas acabando con la explotación para financiar la guerra. La verdad es que esto recuerda a la explotación textil en países como Bangla Desh, de la que se sabe bastante más pero que tampoco se hace apenas nada, y eso que varias empresas son de capital español. He leído bastante sobre ambas realidades execrables y aporto mi granito de arena compartiendo con los lectores esta realidad para que al menos, nos sintamos solidarios y aportemos dinero a quienes solo por amor están ayudando a los miles de miserables que malviven al este del Congo. Algo es algo, porque apelar a nuestros gobernantes a que recuperen la ayuda a la cooperación y desarrollo, me parece una quimera. Y de la ONU, mejor no hablar.

martes, 24 de junio de 2014

Hipocresías.


J. I. González Faus. [La Vanguardia] 


Es conocida la definición de Tanqueray: la hipocresía “un homenaje del vicio a la virtud”. La pobre virtud siempre maltratada, es homenajeada al final por los mismos que la pisotean. Como está lejos de nosotros y nos afecta menos, vale la pena evocar a todo pasado, cuántos homenajes de ese tipo recibió Nelson Mandela en la hora de su muerte. Triste pero a la vez aleccionador, si es que queremos aprender esas lecciones…

Dejemos el triste espectáculo de su familia peleándose por el legado de Madiva, que le hubiera resultado más duro que los 27 años de cárcel. Miremos al presidente actual de Sudáfrica, con su vivienda de 14 millones y la prohibición a los periodistas de fotografiarla, algo que haría salir los colores a la cara del cadáver de Mandela. Recordemos a otro presidente que hizo discursos contra la incoherencia de muchos políticos allí presentes, sin mencionar siquiera que él había incumplido su promesa electoral de cerrar Guantánamo donde llevan años sin juicio presuntos terroristas, comprados a veces a buen precio al gobierno de Pakistán. ¿Qué autoridad moral tenía para hablar así? Si, como se dice, han sido los políticos de su país quienes le impidieron cumplir aquella promesa, debió haber denunciado entonces a esos políticos para no resultar él incoherente. En buena parte, los homenajes a Mandela fueron homenajes del vicio a la virtud y no del discípulo al maestro a quien se quiere seguir.

Eso me permite imaginar otro sueño a lo Luther King. En él sucede que al profeta bíblico Natán (el que desenmascaró a David) le toca dirigir una sesión de “cinefórum” sobre la película Doce años de esclavitud,ganadora del Oscar este año. A esa sesión asistían, entre otros, nuestro presidente del gobierno, los ministros Montoro y De Guindos junto con directores de todos los bancos europeos y de algunas multinacionales españolas. La película no es recomendable para sensibilidades normales, aunque sea tan real como la vida misma. Cuentan que la pobre Soraya se desmayaba al verla pero no sé si eso es cierto. Lo que sí se veía en nuestro sueño es que, al comenzar el diálogo tras la película, todos se hacían cruces de la ceguera de aquellos negreros de 1814, que se sentían con pleno derecho a comprar esclavos, poseerlos, maltratarlos, violar a sus mujeres, azotarlos o humillarlos haciendo que se azotaran entre sí…, simplemente porque ellos habían comprado esos esclavos, y eran propiedad suya. Y encima leyéndoles frases bíblicas sacadas de contexto.

Pues bien: dice nuestro sueño que, al llegar a este punto, el profeta Natán exclamó en voz alta lo mismo que antaño le dijera a David: “esos hombres sois vosotros” (cf. 2 Sam 11,7). Los asistentes a la proyección se indignaron y querían maltratar o abrir un proceso al profeta por difamación. Pero Natán continuó: “sois tan ciegos como aquellos negreros de 1814. Hacia el año 2200 quizá se hará otra película sobre la crisis económica del 2008, y en ella apareceréis vosotros convencidos de que teníais razón para recortar a los ciudadanos derechos de salud, de vivienda, de salario justo, de acceso a la educación y a la cultura, haciendo pagar a los más débiles la mayor parte de los sacrificios que la crisis exigía, y todos los errores e inmoralidades cometidas por los más fuertes. Y encima pretendiendo que ésa era vuestra obligación y el camino para sacar al país de la crisis. ¡También a comienzos del s. XIX la economía de los estados norteamericanos del Sur era más boyante y competitiva que la del Norte!: porque, gracias al trabajo gratuito de los esclavos, el algodón y la caña de azúcar eran mucho más baratos en los mercados. Pero la pregunta última no era si la economía iba mejor, sino si los medios para conseguir esos éxitos eran morales y se justificaban sólo por los buenos resultados económicos al margen de toda consideración ética y humana. Por eso os digo: aquellos negreros de antaño sois hoy vosotros”.

Algo de eso podrá decir esa película del año 2200 anunciada por el profeta bíblico. Ello demostrará que la conciencia de la humanidad progresa, aunque no siempre progresen muchos individuos concretos. Porque, para terminar, cuando estaba acabando este artículo murió Adolfo Suárez. Y entre tantos elogios de gentes que antaño le habían hecho la vida imposible, aparecen otras dos manchas: la de un President que pretendía capitalizarlo para su causa sin ningún respeto al duelo, y olvidando que Suárez luchó por hacer su revolución dentro de una legalidad mucho más hostil y sin amenazas de actuar por su cuenta. Y la de otro Presidente que le ensalzaba como “artífice del encuentro entre los españoles” cuando, en mi pobre opinión, quien así hablaba ha sido uno de los grandes artífices del desencuentro entre los españoles, junto al antiguo Presidente de su mismo partido…

Pero bueno: al final es el vicio quien, sin quererlo, acaba rindiendo homenaje la virtud, aunque sea pretendiendo manipularla. Nos queda al menos ese consuelo.

martes, 13 de agosto de 2013

Niños esclavos mineros abundan en la región carbonífera de México.


Niños laboran en condiciones de esclavitud en las regiones carboníferas.

Representan ahorros para empresas formales y pocitos: Familia Pasta de Conchos.

De 3.5 millones de menores que trabajan en México, 600 mil lo hacen en tareas peligrosas: OIT.

Patricia Muñoz Ríos

Periódico La Jornada

Su bajo peso y estatura les permite introducirse fácilmente en tiros de minas de carbón, en una especie de cubos, a varios metros de profundidad; laboran de ocho a 12 horas por jornada y reciben la tercera parte, o menos, del pago de un adulto. Son los niños mineros que abundan en la región carbonífera de México, que sin protección alguna, con pagos miserables y sin oportunidades de estudiar, arriesgan sus vidas por necesidad económica.

Aun cuando oficialmente se minimiza el problema de los infantes mineros, la Familia Pasta de Conchos (FPC) estima que en aproximadamente 18 por ciento de los yacimientos de carbón laboran menores de edad. Este dato “es alarmante, porque demuestra, entre otras cosas, que son contratados por pequeños productores”, señala.

Por la forma en que están ubicados los pocitos –donde más los contratan, aunque también en empresas formales-, “es fácil esconder a los niños cuando los inspectores se acercan o se les da el pitazo de que los han visto en la zona”.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señaló en el Día Mundial contra el Trabajo Infantil que de los 3.5 millones de niños que laboran en el país, cerca de 600 mil lo hacen en actividades riesgosas, como el campo, la minería y la construcción.

En este sentido, México no ha ratificado aún el convenio 138 de la OIT sobre la edad mínima de admisión al empleo; sin embargo, la Secretaría del Trabajo indicó que ya se ocupa del tema y pronto el gobierno ratificará el acuerdo internacional, pero ha argumentado además que la reforma laboral contiene diversas regulaciones que sancionan el empleo de menores.

La realidad es que se siguen contratando niños en la región carbonífera del país, prácticamente en condiciones de esclavitud y en labores que les provocan daños físicos permanentes, según la FPC.

Víctimas de mutilación y muerte

Esta organización denuncia que los menores de edad también son víctimas de mutilaciones y muerte en los siniestros mineros, como el ocurrido en el pocito 3 Ferber de la empresa Binsa, donde se constató que laboraban varios menores de edad y jóvenes de 19 años tenían tres trabajando en la compañía sin registro en el Seguro Social y con salarios sustancialmente más bajos que los normales. No obstante, el gobierno de Felipe Calderón señaló que sólo un menor, Jesús Fernando Lara, trabajaba en esa mina por “periodo vacacional”.

“El trabajo de los menores, además de bajar los costos de producción, permite que los niños y jóvenes que no han alcanzado la estatura de un adulto se desplacen fácilmente dentro de los pocitos, que suelen tener 1.5 metros de altura. Por lo barato de su mano de obra y por su estatura, son una buena opción para los poceros”, establece FPC en su quinto informe.

En tanto, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió el informe especial sobre las condiciones de seguridad e higiene en la zona carbonífera de Coahuila, en el que estableció que menores y adolescentes continúan trabajando en minas pequeñas y de tipo artesanal, incluso en yacimientos abandonados que carecen de permiso para operar, en labores como extracción, transporte y limpieza de minerales.

El documento detalla que los niños trabajan en condiciones deplorables, con jornadas excesivas y a temperaturas extremas, manejan maquinaria pesada y herramientas sin protección y entran en contacto con productos químicos que en muchos casos dejan secuelas físicas irreparables.

La OIT estima que en el mundo cerca de un millón de menores de cinco a 17 años realizan actividades mineras y de cantería. Los niños deben afrontar un trabajo duro y peligroso y prescindir del acceso a la escolarización, la sanidad u otras necesidades básicas, por lo que se han puesto en marcha programas experimentales con ayuda de esta organización mundial para erradicar dicha forma de trabajo infantil.

Fuente: Apia Virtual

sábado, 3 de agosto de 2013

Uruguay: obreros extranjeros “al borde de la esclavitud”.


Investigan seis casos de explotación de obreros.
El Sunca denunció ante el Ministerio de Trabajo condiciones “al borde de la esclavitud”

El dirigente del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca), Miguel Duarte, dijo a El Observador que son cada vez más los obreros que llegan a Montevideo desde el interior pero sobre todo del exterior del país a trabajar de forma ilegal, por extensas jornadas y “al borde de la esclavitud”. Duarte aseguró que, en lo que va del año, ya fueron seis los casos de explotación a bolivianos, paraguayos, brasileños, españoles, turcos e indios denunciados en el Ministerio de Trabajo.

Consultado por El Observador, el inspector Nacional de Trabajo, Juan Andrés Roballo, confirmó que recibieron esas denuncias, pero incluso hay más casos investigados.Según Duarte, en Canelones y Salto, encontraron trabajando a doce españoles. “Una empresa española los trajo con un contrato de US$ 2.000 por mes, pero trabajaban desde las 7 de la mañana hasta las 11 de la noche de lunes a domingo, en condiciones casi al borde de la esclavitud”, afirmó el dirigente sindical.

Cuando el Sunca denunció la situación, la empresa constructora envió a los trabajadores indocumentados a España, y trajo otros españoles, esta vez con cédula. Según indicó Duarte, uno de los empleados que vino en la segunda tanda “se accidentó, le dijeron que siguiera trabajando y cuando fue al médico resulta que estaba quebrado”.

Otro caso de explotación se dio en la avenida Instrucciones, donde doce indios se encontraban en condiciones de hacinamiento. “Los trajeron de India para construir un galpón. Estaban en situaciones precarias, sin aportar a BPS. Además vivían doce personas en una pieza de seis por seis”, manifestó Duarte.

El conflicto también lo vivieron unos 100 turcos, quienes, según dijo el dirigente del Sunca a El Observador, estuvieron sin comer una semana, porque no les pagaban. Por su parte, el Sunca también denunció el caso de cuatro bolivianos que se encontraban trabajando en negro en la zona de Punta Carretas. 

Generalmente son casos que vienen con contratos desde el exterior. “Hay empresas que están agarrando la costumbre de contratar en otros países y les pagan por debajo del laudo nacional. Además están las condiciones en que los traen: sin aportes sociales, donde evaden todo tipo de normativas, incluso hasta en las formas de pago, no están amparados por el Banco de Seguros”, sostuvo.

Asimismo, Duarte explicó que al pagarles a los extranjeros por debajo del mínimo nacional muchos obreros uruguayos no perciben ofertas laborales. “Es una forma salvaje de romper la organización y al trabajador le cambian sus derechos”, agregó.

Una vez que el Sunca toma conocimiento de estos casos hace la denuncia en el BPS y en el Ministerio de Trabajo. Roballo explicó que las multas por incumplimiento de la normativa pueden ir desde uno hasta 150 jornales por trabajador involucrado.

“Si tenemos trabajadores extranjeros, intimamos a las empresas para que estén en planilla y que se le pague los laudos. Los empleados tienen que tener el procedimiento ante Migración para poder trabajar, porque de repente entraron como turistas, por lo que necesitan un permiso de trabajo”, declaró Roballo. Para el caso de los aportes, el inspector del Minsterio de Trabajo dijo que hay casos en que las empresas tienen convenio de seguridad social con el país de origen y, en ese caso, el empleado puede decidir si aportar en Uruguay o en el extranjero”.

Roballo agregó que en la frontera con Brasil rige una documentación especial que flexibiliza el tránsito de trabajadores con el país vecino.

martes, 28 de mayo de 2013

África: Niñas sursudanesas dadas en matrimonio a cambio de vacas.

Por Charlton Doki
IPS, 28 de mayo, 2013.-  “Nuestras hijas son nuestra única fuente de riqueza. ¿De dónde más espera que pueda obtener vacas?”, preguntó Jacob Deng, de 60 años, originario del oriental estado sursudanés de Yonglei.
La opinión de Deng es compartida por muchos habitantes de Sudán del Sur. El matrimonio infantil todavía es apoyado por muchas comunidades de este país, donde las niñas son vistas como una importante fuente de ingresos, debido a la dote que recibe la familia de la novia.
Según el Ministerio de Género y Asuntos de la Infancia, 48 por ciento de las niñas sursudanesas de entre 15 y 19 años están casadas, y algunas contrajeron matrimonio cuando apenas tenían 12.
La Ley de Infancia de Sudán del Sur, de 2008, fija la edad mínima para casarse en los 18 años, y establece una pena de hasta siete años de prisión para quien la viole.
Sin embargo, la ministra de Género y Asuntos de la Infancia, Agnes Kwaje Losuba, admitió que la norma no se está cumpliendo.
El matrimonio infantil es parte de la tradición de las comunidades. “Una vez que una niña alcanza la pubertad, ya es considerada una mujer. Mientras haya alguien dispuesto a pagar muchas vacas (por ella), la daré en matrimonio”, dijo Deng a IPS.
Biel Gatmai, de 50 años, del nororiental estado del Alto Nilo, dijo a IPS que está a favor del matrimonio temprano porque teme que sus hijas queden embarazadas sin estar casadas, algo que es duramente condenado por la cultura local.
“Es mejor que una niña se case a una edad temprana que mantenerla en la casa de sus padres y que quede embarazada. Si su primer hijo nace fuera del matrimonio, cualquiera que quiera casarse con ella solo pagará unas pocas vacas”, dijo Gatmai.
Sudán del Sur lleva adelante un proceso de revisión de la Constitución, que incluye la realización de seminarios y talleres en todo el país para reunir aportes de los propios ciudadanos. En estas discusiones, el tema del matrimonio infantil se incluye con frecuencia.
El presidente Salva Kiir creó una Comisión de Revisión Constitucional en 2012 para evaluar y mejorar la actual carta magna transicional del país, adoptada el 9 de julio de 2011, día en que Sudán del Sur se independizó.
Se espera que la Comisión presente un borrador de la nueva Constitución en diciembre de 2014.
Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las mujeres y las niñas siguen siendo particularmente vulnerables en Sudán del Sur. Después de una guerra civil que duró 21 años, ellas fueron víctimas de los peores abusos a los derechos humanos, incluyendo violaciones y secuestros.
Se estima que unos dos millones de personas murieron y cuatro millones fueron desplazadas antes de que un tratado de 2005 pusiera fin al conflicto y dividiera a Sudán en dos países.
La Misión de las Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS, por sus siglas en inglés) expresó su preocupación por la situación de las mujeres en medio de la violencia entre los diferentes grupos étnicos del país, que afecta especialmente a los civiles.
Al menos 1.600 personas murieron en 2011 en combates entre las etnias murle y lou nuer, según la ONU.
En abril, la directora de la UNMISS, Hilde Johnson, dijo a periodistas en Juba que la ONU estaba comprometida a hacer respetar los derechos de las mujeres, de los niños y de los ancianos, que son “particularmente vulnerables y necesitan protección”.
Paleki Mathew Obur, directora de la organización local Red para el Empoderamiento de las Mujeres de Sudán del Sur, subrayó la necesidad de que el tema de la edad mínima para el matrimonio fuera contemplado en la nueva carta magna.
“Varias organizaciones han ido a los distintos estados y recolectaron recomendaciones para la edad mínima para contraer matrimonio. Algunas personas dicen que debería ser 18, otros que 25”, dijo a IPS.
Por su parte, Angelina Daniel Seeka, de la organización End Impunity, dijo a IPS que la principal causa del matrimonio infantil es el derecho consuetudinario.
“Los matrimonios precoces, la violencia de género y muchas otras cosas que sufren las mujeres se deben al derecho consuetudinario. Así que debemos hacer algo sobre eso. Espero que se nos ocurra algo que pueda ayudar a las mujeres en el futuro”, indicó.
Una vendedora de frutas cerca de Yuba. Según la ONU, las mujeres y niñas son las más vulnerables del país. Crédito Charlton Doki/IPS

Activistas explican que, dado que la ley consuetudinaria no está escrita, los jefes locales, en su mayoría hombres, la interpretan según su deseo.
Lorna James Elia, jefa de la organización de mujeres Voice for Change, dijo que la nueva Constitución debería definir también el derecho consuetudinario.
“Lo que estamos diciendo es que hay áreas en el derecho consuetudinario que son muy buenas y que se pueden mantener. Pero esos aspectos que son muy discriminatorios, sean apreciados por mujeres o por hombres, deben ser abordados”, dijo a IPS.
En el sistema judicial sursudanés, el derecho consuetudinario, que consiste en muchas leyes tradicionales no escritas, se aplica conjuntamente con el derecho común.
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Fuente: IPS:  http://www.ipsnoticias.net/2013/05/ninas-sursudanesas-dadas-en-matrimonio-a-cambio-de-vacas/
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Otras noticias:

lunes, 6 de mayo de 2013

Ropa sin remordimientos.



Todos hemos visto esas imágenes escalofriantes de cientos de mujeres inocentes que han muerto quemadas o aplastadas en fábricas mientras producían nuestra ropa. En los próximos días, tenemos una oportunidad de oro para conseguir que las compañías internacionales actúen para que esto no vuelva a suceder.

Las grandes marcas de la moda se abastecen de cientos de factorías y talleres clandestinos (maquilas) en Bangladesh. Dos empresas, incluyendo Calvin Klein, han firmado un ambicioso pacto sobre seguridad de edificios y contra incendios. Otras, lideradas por Wal-Mart, están intentando zafarse de firmar -- proponiendo un compromiso más débil que es un simple ejercicio de relaciones públicas. Pero este último incendio ha provocado reuniones de emergencia y una enorme presión a favor del acuerdo más firme que puede salvar miles de vidas.

Las negociaciones terminan en pocos días. H&M y GAP son las dos compañías con más probabilidades de firmar un código más estricto. La mejor manera de forzar el cambio es ir tras sus Directores Ejecutivos. Si un millón de nosotros les hacemos un llamamiento directo a través de esta petición, compartiéndola por Facebook y Twitter, y por medio de anuncios; sus amigos y familiares se terminarán enterando. Les haremos saber que su reputación, y la de sus empresas, están en la cuerda floja. Ellos están forzando a personas a producir nuestra ropa en edificios atrozmente peligrosos --firma para que se conviertan en sitios seguros y reenvía esta campaña a todos tus conocidos.

Como ciudadanos y consumidores, les exigimos que firmen inmediatamente un acuerdo de seguridad de edificios y contra incendios o asuman el deterioro de imagen que sufrirá su marca. El acuerdo suscrito debe comprometerles a costear inspecciones rutinarias e independientes a las instalaciones de sus proveedores, así como a cubrir las mejoras en la seguridad y reparaciones de dichas fábricas. Sus empresas y otras multinacionales se benefician de mano de obra barata y deben hacer mucho más para reducir los riesgos de las fábricas donde producen sus mercancías.


Fuente: avaaz.org

lunes, 29 de abril de 2013

Zara: ropa hecha por esclavos.


Por 
Lydia Cacho
Fuente: Emeequis

Si usted compra en Zara seguramente trae puesta ropa fabricada por explotadores que infringen la ley.

Hay dos opciones: la primera es preguntarse qué puede hacer para que la fábrica de ropa y calzado a la que usted y millones de personas compran en México y otros paísesrespete las leyes y no sea parte de las redes de tratantes de costureras empobrecidas.

La segunda es ignorar que cada vez que compra, usted colabora en el fortalecimiento de la explotación laboral en nuestro continente. La primera opción puede transformar el mercado esclavista, la segunda seguramente lo perpetuará.

Cómo sacar a los tratantes de personas del negocio, mandarlos a la bancarrota, pero paralelamente lograr que esas personas que vivían esclavizadas tengan opciones laborales dignas y con derechos respetados.

Ése es el título de una de las mesas de debate del último foro sobre trata de personas y mano de obra esclava en el mundo. David Batstone habló de la importancia que tiene ir más allá del boicot a las maquiladoras esclavistas, y lograr que las propias empresas contraten sólo fábricas que respetan la ley, los tratados sobre derechos humanos, derechos laborales y leyes que penalizan la explotación de nacionales, migrantes en tránsito o migrantes irregulares en el mundo.

La colaboración entre organizaciones civiles que investigan y denuncian estas prácticas, y los medios de comunicación, es vital para cerrar el paso a los multimillonarios que van por el mundo sorteando leyes y firmando contratos con explotadores profesionales que coadyuvan al empobrecimiento obrero.

Tal es el caso de Amancio Ortega, dueño de Grupo Inditex (Zara), el español cuya fortuna vale 73 mil millones de dólares. Forbes lo ubicó como el tercer hombre más rico del mundo, según documentó sin embargo.mx.

El propietario de las 56 tiendas Zara y las 51 Bershka en México ha sido evidenciado por Fundación Alameda, una de las organizaciones de activistas antitrata más efectivas de Latinoamérica.

Esta organización interpuso tres denuncias contra Zara por contratar maquiladoras clandestinas en Argentina, donde las y los trabajadores nacionales y de Bolivia son explotados.

Ortega no es el único multimillonario que ante las leyes laborales de su país terciariza la producción de su ropa y calzado en países donde las leyes son laxas y la pobreza enorme.

Los abogados del emporio de Amancio Ortega aseguran que ignoraban que la ropa se confeccionaba en talleres clandestinos, pero la evidencia demuestra que es por la falta de regulación que logran mayores ganancias.

El modelo económico de muchos países, incluidos México, Argentina, India, Camboya y Vietnam, entre otros, avala la explotación laboral en grado de esclavitud bajo el pretexto neoliberal de que es mejor ser esclavo que desempleado.

Lucas Schaerer, de Alameda, declaró que en su país hay alrededor de 3 mil talleres de esclavos, donde trabajan 30 mil obreros y obreras en pésimas condiciones, con jornadas de 16 horas, duermen hacinados en habitaciones sin ventilación donde cohabitan con niñas y niños pequeños.

Al personal de otros países se le mantiene en la clandestinidad, trabajando con una sola oportunidad de ir al baño. En muchos casos les retienen sus identificaciones para que no puedan salir del local en que duermen, comen y trabajan.

La Fiscalía Antitrata de Argentina ha recibido denuncias de esclavitud contra 110 empresas textiles de 2005 a 2013. Entre las empresas que reiteradamente se mudan de un país a otro una vez descubiertas están Adidas, Puma y Zara.

Se pagan cuatro pesos por prenda terminada
 (lo que al mes asciende más o menos a 2 mil 400 pesos mexicanos). Las y los costureros carecen de derechos laborales y prestaciones, y en muchos casos viven temerosos de que su patrón les denuncie ante la autoridad migratoria si no se someten.

La evidencia judicial demuestra que Zara viola la ley, sin embargo la empresa sigue operando.

Mientras tanto activistas de Alameda recibieron amenazas de muerte. Eso mismo sucede con maquiladores abusivos en México.

Zara tiene denuncias en 12 países, entre los que destacan Marruecos, Turquía y Brasil.
 Grupo Inditex cuenta con 6 mil 9 tiendas en 87 naciones con sus marcas Zara, Pull & Bear, Massimo Dutti, Bershka, Oysho, Zara Home, etcétera.

Cuando los responsables de maquiladoras que sí cumplen con estándares internacionales antitrata se suman para presionar a las secretarías del trabajo en sus países, limpian el mercado.

Tres cosas se pueden hacer: denunciar y presionar a la autoridad; cambiar nuestro consumo hasta que las empresas esclavistas cambien; avisar en redes sociales de lo que la o el cliente puede hacer para impulsar mejores prácticas empresariales, y promover el consumo ético: le pagamos a quien paga bien. Ni más ni menos.

(Cimacnoticias).
Twitter: @lydiacachosi
www.lydiacacho.net